Editoriales

Neftalí Reyes

Manuel Cabieses

Rosa Tristán

Reflexiones de Fidel

Discursos

Entrevistas

Libros por Entrega

Poemas

Caricaturas

Artículos Especiales

Contáctanos

Ir a Página Principal

Mucho hemos escuchado el término Estado fallido. Con él, el imperio justificó durante largo tiempo el uso de la fuerza en asuntos internacionales. En sus inicios se utilizaba para calificar todas las intervenciones militares “en defensa del comunismo”. Luego de la caída de la URSS, el término Estado fallido se quedó corto y se creó el término Estado terrorista y luego el de Estado villano y así sucesivamente.

La organización que actualmente se dedica a jerarquizar los llamados Estados fallidos, es el tanque pensante conservador Carnegie Endowment for International Peace (o Fondo Carnegie para la Paz Internacional). Esta es una organización privada dedicada al estudio de las consecuencias directas de las políticas capitalistas de los Estados Unidos en el plano internacional.

Cada año publican en la revista Foreign Policyun listado de Estados fallidos (Failed States Index).

Clasifica a estos países basándose en doce factores. Entre ellos: la presión demográfica, los movimientos en masa de desplazados internos, el descontento grupal y la búsqueda de venganza, la desigualdad social, las crisis económicas graves; el deterioro de los servicios públicos, la ineficacia del aparato de seguridad ante situaciones de violencia, etc. A grandes rasgos estudian la deslegitimación de los Estados nacionales por sus pueblos.

Hasta ahora la intervención psicológica del aparato propagandístico y televisivo ha jugado un papel importantísimo. Cada vez que el imperio tiene sus intereses en juego activa sus misiles espirituales.

Pero la realidad ha rebasado al sistema. Los llamados estados fallidos comienzan a tener otro tinte. El efecto del cambio climático tambalea  peligrosamente el orden internacional.

Similar a la caída del imperio romano, el extremo delgado de la cuerda, comienza a romperse. Los estados saqueados, los bárbaros, comienzan a reclamar violentamente su derecho a vivir.

A continuación veremos cómo gran parte de los llamados estados fallidos actuales, deben su clasificación a la dificultad de adquirir alimentos en el mercado internacional.

El efecto del cambio climático sobre la siembra ha desestabilizado la oferta y demanda de los alimentos. Utilizaremos los datos de dos estudios: el de Lester Brown del Earth Policy Institute (1), y el de Boris Jean-Pierre de la revista Le Monde Diplomatique (2) .Veremos que en el futuro cercano no será suficiente con tener divisas provenientes de la renta petrolera para comprar alimentos en el exterior. La estabilidad de la Revolución dependerá de cuánto hayamos acumulado en organización y en concientización del pueblo ante las adversidades.
           
LOS NO-CICLOS Y EL RETROCESO DEL GLACIAR DEL HIMALAYA

La agricultura, tal como existe hoy, es el resultado de la evolución de 11.000 años de estabilidad del clima y de adelantos tecnológicos para maximizar la producción. Debido al cambio climático estamos entrando en una era de imprevisibilidad. La sincronización del hombre con los ciclos sequía y lluvia, ya no podrán ser utilizados.  

Por otro lado, cuando las temperaturas se elevan durante la temporada de cultivo, los rendimientos de las cosechas disminuyen. Los ecólogos tienen una regla de oro: por el incremento de cada grado Celsius, esperan un 10% menos de rendimiento. Los tres alimentos principales del mundo: arroz, trigo y maíz son particularmente vulnerables al estrés térmico.

De igual forma, el aumento de las temperaturas es la causa del derretimiento de los glaciares en todo el mundo, los cuales son la fuente de irrigación durante el período de sequia, del 70% del mercado de exportación de arroz del mundo.

Tailandia, Vietnam, Pakistán, India y China, son los mayores exportadores de arroz en el mundo; y sus cultivos dependen de la irrigación de las aguas provenientes del Himalaya. El retroceso del glaciar del Himalaya, pone en riesgo el riego de los cultivos de arroz que abastecen 7 de cada 10 kilos de arroz en el mundo, sin contar los kilos que ellos consumen. Recordemos que solo China e India representan la tercera parte de población mundial y su dieta está basada en arroz, y que 4 de cada 10 kilos de arroz consumidos en África son importados.

LO DIFÍCIL ES QUIEN VENDA

Según los datos que ofrece el CIC o Centro Internacional de los Cereales (3), la producción de los cereales en el mundo (arroz, trigo y maíz) es ligeramente inferior al consumo. Es decir, la especie humana, come un poquito más de cereales de lo que es capaz de producir. Pero esto es posible, solo si el clima “se porta bien”.

El CIC en su análisis de mercado comenta: “…Los precios de cereales y oleaginosas subieron de nuevo a principios de febrero (del 2011), aproximándose en algunos casos a los máximos registrados en 2008. Sin embargo, acosados por una nueva volatilidad diaria, los mercados experimentaron una fuerte bajada, debido en parte a la preocupación por el impacto de los disturbios políticos en algunas regiones del Norte de África y el Oriente asiático…”

Pero ¿qué fue lo que sucedió en el 2008, que hizo retroceder momentáneamente en Febrero del 2011 la tendencia alcista de los precios de los cereales? ¿qué los asusta? Durante el invierno del 2007-8, los importadores africanos estaban desesperados. No solo los precios estaban más altos que de costumbre, sino que además les era casi imposible conseguir en el mercado los volúmenes que necesitaban para satisfacer el alimento básico popular. En varios países africanos los suministros fueron racionalizados, pero en algunos como Senegal, este racionamiento provocó la ira generalizada con violentas manifestaciones de calle. En Haití, Filipinas, Nigeria e Indonesia estallaron las mismas tensiones.

El mercado de los cereales es sumamente restringido y sensible a los cambios del clima en el mundo.

La mecha de pánico y altos precios fue encendida cuando la India, decidió en el año 2007, restringir las exportaciones de arroz. Dos fueron los motivos: las extensas lluvias, y una campaña electoral negativa con la especulación del trigo. Estaba en riesgo la soberanía alimentaria y el gobierno indio no se lo podía permitir. Las elecciones se aproximaban y había que ganar costase lo que costase, así fuese a costa del hambre del mundo.

No había dinero que pudiera comprar el arroz de la India. Los compradores internacionales recurrieron a las existencias. Los pobres encendieron las calles.
           
CUESTIONAR EL SISTEMA Y PREPARARSE PARA RESISTIR

El caso de los cereales es uno de los más aleccionadores actualmente. Son sensibles a los cambios climáticos y su mercado es restringido. Pero lo cierto es que toda la agricultura y ganadería está en serio riesgo.

La Revolución Bolivariana debe tomar posiciones. Preparase. Sería irresponsable no hacerlo.

Lo primero es educar a las masas, de las implicaciones del cambio climático y de nuestra cultura rentista. No podemos ocultar que a pesar de los esfuerzos del Gobierno Revolucionario, continuamos siendo un país importador de alimentos. Importador de un mercado cuya política agrícola fue deliberadamente diseñada por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Lo segundo es difundir que el alza de los precios internacionales de los alimentos no es coyuntural sino tendencial. Es decir, continuarán los precios cada vez más altos. Para el año 2009 Venezuela importó cerca de 800 millones de dólares solo en cereales (4).

Hemos visto como el cambio climático podría llegar a colocar al mundo en una especie de Período Especial prolongado. Ni todas las divisas provenientes de las materias primas podrán mantener en pie a los países periféricos del capitalismo.

Solo una sociedad forjada en el Socialismo puede resistir largos períodos de restricciones materiales. Solo países como Cuba, cuyo mallado social es capaz de contener el descontento y convertirlo en acción, podrán permanecer estables junto a sus líderes.

200 millones de niños viven y duermen en las calles del mundo, pero ninguno en Cuba.

Fuentes:

(1)Brow, Lester 2011. World on the Edge, How to Prevent Environmental and Economic Collapse. EARTH POLICY  INSTITUTE, NEW YORK(http://www.earth-policy.org/images/uploads/book_files/wotebook.pdf)
(2)Boris Jean-Pierre abril 2010. África, el arroz y el mercado mundial.  Le MondeDiplomatique. (http://blog.mondediplo.net/2010-04-07-L-Afrique-le-riz-et-le-marche-mondial)
(3)Informe sobre el Mercado de Cereales Mundial para el 24 de Febrero del 2011
Publicado por el Centro Internacional de Cereales
(http://www.igc.int/es/downloads/gmrsummary/gmrsumms.pdf)
(4)International Trade Center (http://www.trademap.org)