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La discusión acerca de si es acertada la construcción de una Caracas dentro de otra Caracas es importante para los revolucionarios en este momento, nos da la oportunidad de argumentar cuál es el modelo de sociedad que defendemos. En los temas de la Misión Vivienda y el reordenamiento de la capital,  chocan más que en ningún otro, la práctica, lo real, lo inmediato, el bloque sobre bloque, con las ideas y la visión que tenemos del futuro.

Para darle nivel teórico a esta discusión y trascender al dime y diretes, seguiremos un método. Primero analizaremos por qué llegamos a la necesidad de conformar un Ministerio de Estado para la Reconstrucción Urbana de Caracas, es decir, cuáles fueron las causas de la emergencia que dio origen a esta institución. Luego veremos la solución que le ha dado EEUU, la cuna del capitalismo, al mismo problema. Finalmente contrastaremos con la que le está dando en este momento la Revolución Socialista. Finalmente, reflexionaremos y abriremos un espacio para el surgimiento de nuevas propuestas.

EL POR QUÉ DE LA EMERGENCIA Y DEL MINISTERIO

Inmediatamente todos tenemos la respuesta: por las lluvias. A finales de Noviembre los estudiosos del clima, anunciaban que estaba lloviendo más del doble de lo acostumbrado para la fecha. El promedio de precipitaciones para los meses de noviembre es de 83 milímetros y en noviembre del año pasado se midieron  322. 

Llovía casi todos los días, en la mañana, en la tarde y en la noche.           

Inmediatamente se desplegaron todos los cuerpos de seguridad del Estado: se habilitaron más de 40 refugios, se activaron 1200 bomberos, protección civil, funcionarios policiales, voluntarios, todos como un solo equipo atendiendo la emergencia. Miles de personas fueron desalojadas de manera preventiva de sus viviendas y todas fueron atendidas por el Gobierno.

Seis meses después, a mediados de mayo, se extendía el Estado de Emergencia Nacional por 90 días. Es decir, en todo lo que va del año 2011, el Gobierno Revolucionario no ha bajado la guardia amorosa ni un minuto, para proteger a su pueblo de los embates de la naturaleza.

La razón de tanta agua cayendo del cielo, fue ratificada a grandes rasgos, por todos nuestros dirigentes: el culpable de la emergencia es el capitalismo porque produce el calentamiento global que altera el clima.

Hasta ese momento lo que sabíamos a ciencia cierta era que, 500 Km2 de hielo del polo norte se estaban derritiendo a una velocidad tal, que para el 2015 desaparecería. Para darnos una idea del tamaño, imaginémonos una placa de hielo del tamaño de los estados Bolívar, Amazonas y Apure juntos.

Pensábamos de manera intuitiva que los desastres ocurrirían principalmente en las costas pues el nivel del mar subiría. Lo que no entendíamos muy bien y que ahora lo estamos viviendo, es que esa masa de agua derretida caería del cielo. La elevación de las temperaturas por el efecto invernadero, no solo nos hace sentir más calor, sino que ese calor produce más evaporación de las masas de agua del mar. El cambio de dirección y la disminución de los vientos, nos trajo y nos seguirá trayendo grandes masas de nubes, que literalmente harán llover mares.

Si somos un poco más específicos en las causas del derretimiento de los polos, y del montón de lluvia que nos colocó en Emergencia Nacional, llegaremos nuevamente a respuestas conocidas: el sueño americano y la necesidad de tener un carro y una casa, el humo de los carros, de las industrias, etc.

Hasta aquí no hay contradicciones en la secuencia de eventos: capitalismo, forma de vida, humo de carros e industrias, efecto invernadero, aumento de temperaturas, aumento de evaporación, disminución de vientos, aumento de nubes, aumento de las lluvias, Estado de Emergencia Nacional por lluvias, damnificados, creación del Ministerio que construya las casas para damnificados.

LAS SOLUCIONES DE LOS GRINGOS

La cuna del imperialismo, no escapa a las desgracias del planeta. A ellos también les llueve, les llegan los tornados y tienen miles de damnificados.

Aunque han mostrado su careta más desfachatada al no firmar compromisos de disminución de emisiones en las Cumbres internacionales, deben mantener cierta mesura y coherencia ante su opinión pública.

Adicionalmente, diversos grupos patrocinados por el Estado se han avocado a la tarea de proponer soluciones que toquen directamente al ciudadano común para resolver el problema.

Comienzan convenciendo a las autoridades de que deben realizar modificaciones en la cotidianidad de las mayorías. Para ello, les presentan el panorama completo:

…"Hoy en día, los viajes por carretera y ferrocarril en los Estados Unidos requieren de 10 millones de barriles de petróleo por día y es la fuente de más del 23% de los gases de efecto invernadero de la nación. Frente a una amenaza real para la seguridad nacional, tanto el cambio climático como la dependencia del petróleo, el Congreso tiene la obligación de lograr un ahorro importante de petróleo y la reducción de gases de efecto invernadero del sector transporte de EE.UU…"(1)

Aquí vemos un escenario alarmante. Primero, nos dicen que consumen 10 millones de barriles diarios, solo para mover los carros. ¡Sus carros se tragan, más de 4 veces la producción total de Venezuela!. Se estima que EEUU tiene 300 millones de habitantes y 300 millones de carros.

Luego, llamándose a la reflexión dicen que 1 de cada 5 emisiones también proviene de los carros. Ambas cosas, el consumo y las emisiones, son para ellos una amenaza real para la seguridad nacional. En sus propias palabras es un asunto real y grave.

Este informe propone que solo hay una forma de reducir estas emisiones:

implementar una política de Estado de lo que ellos llaman smart growth o crecimiento inteligente. Este tipo de desarrollo reduce la necesidad de viajar en carro, al poner la vivienda, tiendas y empresas a distancias razonables. Esto requiere de la planificación de crecimiento demográfico, acceso a los espacios abiertos y a las tierras agrícolas. La piedra filosofal de toda esta política es la reducción de las emisiones, que repetimos, es una amenaza para la seguridad nacional gringa.

Ahora bien, en lo concreto ¿cómo implementan esta medida? Lo primero que hacen es revisar los gastos e inversiones destinados a infraestructura, pues para ellos el vínculo entre el uso del suelo, y el uso del transporte está vinculado al cambio climático. Cada proyecto, para su aprobación debe  mostrar sus estrategias de transporte y considerar su impacto sobre las emisiones de gases de efecto invernadero local, regional y nacional.

Por ejemplo, estados como Washington, que posee una Ley de Gestión de Crecimiento  que busca prohibir la expansión de los condados más populosos y de crecimiento más rápido. Para ello han establecido áreas de protección de las tierras forestales y áreas naturales. La aplicación de esta ley de crecimiento es supervisada ​​por los consejos regionales. Otro ejemplo es el estado de Virginia, que en el año 2007 aprobó una Ley de reforma del Transporte que ofrece herramientas para reducir la congestión y la expansión del tráfico. (2)

CARACAS SIN LA OTRA CARACAS POR DENTRO

El parque automotor de la zona metropolitana de Caracas está alrededor del millón y medio de carros. Los que habitamos Caracas, en una notoria división de clases, rondamos los 3 millones. Es común a todos una ciudad de tráfico caótico, donde se pierden un promedio de tres horas diarias en un embotellamiento o en alguna falla del metro.

Quizás algunos revolucionarios pensarán que las medidas adoptadas por los gringos son racistas. Que a los que no les permiten crecer en determinadas aéreas, son a los pobres. Es posible. Pero se están organizando a partir de las crisis producto del cambio climático.

Pero en Caracas, muchos de sus habitantes de diversas clases sociales, quisieran tener otras alternativas de vida. Quisieran poder vivir más cerca de sus trabajos, no tener que sufrir para subirse en un vagón del metro con sus hijos pequeños, o no tener que despertar y acostar a sus hijos en el asiento trasero del carro mientras se trasladan desde Caricuao, los Teques o Guarenas. Hasta los "sifrinos" del Hatillo que viven a escasos kilómetros del centro de la ciudad, también les pesa este sistema absurdo, donde cada uno viaja solo en su carro y lucha cual batalla campal, para cambiarse al canal que avanza un poquito más rápido. El Socialismo debe plantearse otro modelo de vida. Eso por una parte.

Por otra parte, ¿cuál es la posición de los revolucionarios en cargos de planificación con respecto a las emisiones de los carros que durante horas y horas permanecen encendidos en las calles capitalinas? ¿O es que a caso las emisiones de nuestros carros no cuentan? ¿O nos estaremos haciendo "los locos" igual que los grandes mandatarios en las cumbres internacionales del ambiente?  ¿No son estas emisiones las que nos llevaron a la Emergencia Nacional por las lluvias?

Las diferencias de clases no se eliminarán solo porque haya una alternancia de edificios de clase media, con edificios cuyos habitantes sean de la clase baja.

La lucha de clases se libra en la conciencia, en el cambio de cultura. En la superación del Juan Bimba de los adecos, por el pueblo forjado en el estudio y en las adversidades. La lucha de clases se gana con un voluntariado fuerte y organizado para plantearse nuevas ciudades donde la gente pueda irse en bicicleta o a pie a sus trabajos. Donde los niños reencuentren la relación con la naturaleza y no con los carros.

La Revolución debe dar ejemplo de una nueva manera de vivir, debe ser un impacto positivo de gran magnitud en las relaciones humanas, es allí en el establecimiento de nuevas relaciones, amorosas, donde reside la solución a los problemas de la humanidad de hoy.

Las casas, y esto hay que decirlo con valentía, sin cambio en las relaciones humanas son paliativos que se lleva el viento, o la lluvia. Si la humanidad no cambia, no hay solución posible.

El Socialismo no lo ganaremos reafirmando los errores que el mismo capitalismo cometió, al crear ciudades suicidas.
           
Fuentes:

(1) Burbank, C; Brinckerhoff, P. y Nigro N. (2011) Estudio sobre Transporte Terrestre Federal y Autorización para el Fondo Fiduciario de la autopista. Pew Center on Global (http://www.pewclimate.org/docUploads/Reauthorization-and-HTF-Primer.pdf)
(2) http://www.nrdc.org/smartgrowth/files/GettingBackonTrack_report.pdf