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Lejos de querer etiquetar peyorativamente a un grupo político dentro de la revolución, podemos decir que los reformistas son, nuestros enemigos más peligrosos. Estudiar sus argumentos nos permite estar alertas, identificarlos, y combatirlos. Son los encargados de que cada vez que las revoluciones toman el poder, hacerlas regresar al estadio anterior a través de artimañas y engaños.

Los reformistas no son un invento de la Revolución Bolivariana. Han estado presentes en todas, todas, todas, las revoluciones en el mundo.

Los reformistas consiguieron mantener una nueva oligarquía esclavista, luego de los triunfos de Bolívar y desmembraron a la Gran Colombia.

Los reformistas también estuvieron listos para proponer un gobierno provisional de coalición, luego de la caída del último Zar en Rusia. Esa coalición tenía como fin último, instalar una república liberal en alianza con los partidos liberales burgueses y los moderados socialistas.

Los reformistas fueron los primeros en sabotear la Ley de Reforma Agraria desde el incipiente gobierno de la Revolución Cubana. Pensaban llevar a cabo un gobierno de conciliación con los grandes terratenientes.

Como vemos los reformistas siempre están allí. Con sus discursos listos para confundir cada gesta de emancipación.

Rosa de Luxemburgo en uno de sus libros más polémicos, Reforma o Revolución (1), nos señaló el Caballo de Troya que inocula a todas las revoluciones. Los reformistas no se lo perdonaron y la asesinaron. Nos dejó un legado de precisiones teóricas importantes para los bolivarianos.

A continuación trataremos de estudiar las facetas más importantes de los reformistas dentro de la Revolución Bolivariana. Sólo la claridad ideológica de nuestros líderes nos permitirá avanzar.

LO QUE DICEN LOS REFORMISTAS

Su primer gran planteamiento es que la decadencia del capitalismo es improbable. Verdaderamente creen que lo que hace falta son unos cuantos controles por parte de un Estado fuerte, para que el capitalismo sea un sistema casi perfecto.

Los reformistas ocultan ésta primera premisa en sus discursos públicos. Así evitan las polémicas acaloradas con los "izquierdosos" y pueden permanecer dentro del bando revolucionario.

Luego, los reformistas nos dicen, que las crisis del capitalismo, tipo burbuja financiera del 2008, al fin y al cabo son como el salto de una rana, que baja, pero inmediatamente vuelve a subir. Dicen que el sistema siempre se recupera, es decir, que el capitalismo es repotenciable hasta el infinito.

Nos dicen que lo que hay que hacer para salir de las crisis es movilizar el consumo, otorgando más créditos a través de la banca privada. También nos recomiendan que en caso de crisis, el Estado llame a diálogo a las organizaciones patronales tipo fedecamaras, conindustria o empreven. En ese diálogo, claro, hay que hacerlos entrar en cintura para que se porten bien, sigan trabajando y así salir de la crisis, porque al fin y al cabo dicen los reformistas, las crisis nos afectan a todos.

Por ejemplo, en enero de este año, luego de la crisis de los desplazados climáticos del año 2010-2011 en todo el país, Uzcátegui presidente de empreven, supuesto aliado del gobierno y ex prófugo de la justicia por su participación en estafas bancarias en Venezuela, declaró: "Nosotros como sector privado, en alianza con el sector público, vamos a trabajar duro para que este problema habitacional se reduzca, vamos a trabajar durísimo por la producción, la productividad, por el crecimiento económico y por supuesto por los pequeños empresarios" (2). Seis meses después, Uzcátegui se reunió con la patronal de la oposición venezolana, fedecámaras y ratificó su postura política: “El objetivo es el mismo [el de empreven y fedecámaras]: que es impulsar el desarrollo económico y darle participación al sector privado” (3).

Entonces, hasta aquí tenemos que: los reformistas piensan -pero no nos lo dicen- que el sistema capitalista es casi perfecto. Piensan que las crisis son superables, a través del impulso del crédito de la banca privada y los diálogos con las federaciones de empresarios. En resumen, el pilar fundamental de los reformistas es que lo que hay que hacerle al capitalismo son unos ajustes pequeños (las reformas), para que todo funcione como debe ser.

LOS AJUSTES QUE NOS OFRECEN LOS REFORMISTAS

Según los reformistas todas las crisis son superables a través del capitalismo. Por ejemplo, el cambio climático dicen que se solucionará con  inversionistas que visibilicen la oportunidad de negocios para hacer nuevos electrodomésticos y fuentes energéticas. O por ejemplo, los mil millones de hambrientos del mundo, los reformistas sugieren ayudarlos asignándole tarjetas tipo la tarjeta mi negra.

Si todo puede ser solucionable dentro del capitalismo, entonces según los reformistas, el socialismo puede -y debe- construirse mediante la conquista gradual de la colaboración de todas las clases sociales. Por ejemplo, aquí en Venezuela, los reformistas esperan que Mendoza desde la Polar, coopere con el gobierno, per secula seculorum, vendiendo su harina pan y sus cervezas sin falta. Los reformistas creen también, que por ejemplo al cambiar una ficha dentro de la junta directiva de Globovisión, iban a poder romper su línea facistoide.

Los reformistas esperan de verdad verdad, que aparezca una oposición democrática, sensata, que nos deje gobernar tranquilos, mientras ellos siguen haciendo sus negocios de siempre, al fin y al cabo dicen, Venezuela es de todos.

Para los reformistas tampoco debe haber lucha entre clases sociales. Y de igual forma en que consideran que no debe haber antagonismo entre ricos y pobres, consideran que tampoco es necesaria la socialización de la conciencia de la clase obrera. Para ellos, desde el punto de vista político a los obreros les basta y les sobra la movilización sindical con fines reivindicativos. Así la desmovilizan para la causa grande del socialismo.

La mayor propuesta que le hacen a la sociedad es una mayor distribución de la renta para conformar una gran clase media como las familias atomizadas gringas. En esta línea de pensamiento los reformistas han colocado al gobierno en serios problemas en las industrias básicas de Guayana, al fijarle a los obreros de forma directa parte de las ganancias y/o acciones. La otra modalidad ha sido la reinserción de las ganancias en las localidades de las empresas, restándole la visión nacional y social a las empresas del estado.

Y el peor daño que han hecho los reformistas en este caso, es que el resto de la sociedad se plantee el escenario de una especie de distribución de acciones de la industria petrolera por cada venezolano. Los reformistas dentro del chavismo han reforzado las propuestas de partidos de derecha como primero justicia.

Podríamos concluir que el principal enemigo de la Revolución es el reformismo, éste adversario desde las filas revolucionarias consiguió acabar con muchas Revoluciones, La Soviética y la China, son sólo dos ejemplos. El reformismo sólo se puede combatir desde una solida posición ideológica.