
Al Gore en el año 2006 lanzó un documental y un libro sobre el calentamiento global, titulados An Inconvenient Truth (Una verdad Incómoda). El documental fue muy impresionante para todos aquellos que conocíamos solo incipientemente el tema. Fue galardonado con dos premios Óscar, y para reafirmar el reconocimiento de Hollywood, también se le otorgó el Premio Nobel de la Paz en el año 2007.
La carrera de Gore como político se inicio en 1976, al ser elegido por Tennessee al Congreso de los Estados Unidos. Luego en 1984, fue elegido para el Senado y reelegido en 1990. Fue Vicepresidente de los Estados Unidos bajo la presidencia de Bill Clinton y candidato a la presidencia del país en el 2000, frente a George Walker Bush. A pesar de este amplio recorrido por la política, en la introducción del libro Una verdad Incómoda, le da un toque casi apolítico al material:
“…Mi esperanza es que aquellos que lean el libro y vean la película, comiencen a sentir que el calentamiento global no es sólo sobre la ciencia y que no es sólo un tema político...Si bien es cierto que la política a veces debe jugar un papel crucial en la solución de este problema, este tipo de reto debe trascender al partidismo. Así que si usted es un demócrata o un republicano, si usted votó a mi favor o en mi contra, espero sinceramente que entienda que mi objetivo es compartir con ustedes mi pasión por la tierra y mi profundo sentimiento de preocupación…”(1
Las conclusiones de este valioso material de recopilación, eran una serie de recomendaciones técnicas, en las que Gore aseveraba, que el problema del planeta se podía resolver haciendo inversiones en energías verdes y cambios de especificación de los electrodomésticos. Según estas recomendaciones, el sistema social que nos había colocado en tamaño atolladero, podía quedar intacto. Al final, parecía ser un problema que involucraba principalmente a los grandes inversionistas que debían dedicarse a aprovechar esta “excelente oportunidad”.
Luego de 4 años de todo este éxito, Al Gore comenzó a sospechar que a pesar de los premios, nada estaba funcionando como él lo había recomendado. Los inversionistas “buena gente” no se han movido mucho. Los cascos polares y los glaciares seguían derritiéndose y las inundaciones continuaban dejando daños y muertes a su paso. Es así como Gore decide publicar otro libro titulado Our Choice (Nuestra Decisión). Aquí la tónica apolítica que caracterizaba su imagen, cambió de manera drástica. Este libro esboza que el problema es más complicado de lo que parece y señala que es el sistema el que justifica nuestra carrera suicida. El autor nos comenta en su página web lo siguiente:
“…El propósito de este libro es inspirar a los lectores a tomar medidas, no sólo sobre una base individual, sino como participantes de los procesos políticos…Es evidente que la crisis climática plantea una amenaza sin precedentes no sólo para la habitabilidad futura del planeta, sino también a nuestras suposiciones sobre la democracia y el capitalismo…El calentamiento global ha sido descrito como el mayor fracaso del mercado en la historia. También es hasta ahora, el mayor fracaso de la gobernabilidad democrática en la historia…” (2)
Nuevamente hace una serie de recomendaciones técnicas, pero al menos ha señalado que el problema es el capitalismo y que dentro de él, no hay acuerdo posible, no hay gobernabilidad posible.
Un año después, en el 2011, Gore da un paso más en su búsqueda de la solución al cambio climático y declara lo siguiente: “…La crisis del clima, en realidad, es una lucha por el alma de América. Se trata de si somos o no capaces todavía, dada la mala salud de nuestra democracia y el predominio de la riqueza sobre la razón, de promover y proteger el bienestar sostenible de la mayoría…El presidente Obama no ha presentado al pueblo estadounidense la magnitud de la crisis climática…Pero cuando mucha gente reclama a sus políticos y los convence de que están en serios problemas, entonces el cambio vendrá, tanto en el Congreso como en la Casa Blanca. Como dijo el gran líder abolicionista Frederick Douglass: el poder no concede nada sin un reclamo, nunca lo hizo y nunca lo hará…"(3)
En estas declaraciones, Gore ha salido del plano meramente técnico, apolítico, llama a la movilización de los pueblos, de las almas. Clama por la participación de las masas como vía de presión para resolver la crisis climática y critica a los líderes por no alertar al pueblo de la gravedad de la situación.
Lo que aún no ha descifrado Al Gore, es que para que esas grandes movilizaciones ocurran, hacen falta líderes carismáticos ganados para las ideas socialistas, porque solo ellos pueden promover y proteger el bienestar sostenible de las mayorías.
Lo que tampoco ha descifrado Al Gore, es que las movilizaciones de masas sin una propuesta de sustitución del sistema y sin organización, dará como resultado en el mejor de los casos, una manifestación tipo Greenpeace. En el peor de ellos, desataría una ola de violencia de miles de personas desesperadas clamando por el derecho a la vida. Esta violencia daría paso al fascismo, a la represión y a más muerte.
Quizás en un par de años Al Gore lo decifre, pero para entonces las grandes editoriales ya no financiaran sus libros.
LA ENCUESTA DE LOS GRINGOS
Pero ¿a qué se refiere Al Gore cuando dice que hay que ganarse el alma de América? Veamos cómo está la conciencia de los americanos en torno al tema climático y cuán efectiva ha sido la campaña de difusión de Gore y de los canales de televisión por cable tipo Discovery Channel.
Anthony Leiserowitz, jefe del Proyecto de Comunicación sobre el Cambio Climático en la Universidad de Yale, comentó recientemente: “…algo extraño está ocurriendo con la opinión pública acerca del cambio climático...".
Su comentario se debe a que en mayo de este año, realizaron una encuesta que resume la visión que tiene la mayoría estadounidense en torno este tema (4). Para ello entrevistaron a 1.010 adultos mayores de 18 años.
Mostremos las preguntas y los resultados que nos parecieron más impactantes. Los números que se muestran al lado de las preguntas están expresados en porcentajes, o lo que es lo mismo, el número de personas que por cada 100 entrevistados, estuvieron de acuerdo con ese punto de vista:
A. ¿Cuál de las siguientes afirmaciones se acerca más a lo que usted piensa?
1. Los seres humanos podemos reducir el calentamiento global, lo estamos haciendo y vamos a tener éxito 5
2. Los seres humanos podríamos reducir el calentamiento global, pero no está muy claro que es lo que debemos hacer 41
3. Los seres humanos podríamos reducir el calentamiento global, pero la gente no está dispuesta a cambiar su comportamiento 25
4. Los humanos no podemos reducir el calentamiento global 18
5. El calentamiento global no está ocurriendo 11
En esta pregunta vemos que solo 5 personas de cada 100, cree que tal como están planteadas las cosas, vamos a poder resolver el calentamiento global.
41 personas de cada 100, cree que quizás sí se podría hacer algo, pero no saben muy bien qué es lo que deben hacer.
54 personas de cada 100 (más de la mitad de los encuestados), sencillamente piensa que nadie está dispuesto a cambiar su estilo de vida, o que si lo hicieran no serviría de nada, o que todo el cuento del cambio climático es pura mentira.
B. ¿Usted está de acuerdo con que los siguientes fenómenos están siendo causados por el calentamiento global?
de acuerdo [en desacuerdo o no saben]
Inundaciones por crecida de ríos 48 53
Erosión de las costas e inundaciones 52 48
Huracanes 49 51
Sequías 50 50
Daños a plantaciones por insectos 25 75
Aquí vemos que aproximadamente la mitad de las personas no cree que los desastres naturales que han ocurrido en los últimos años, tengan algo que ver con el cambio climático. Suponemos que piensan que son hechos aislados e independientes o que el clima no está conectado como un todo.
C. ¿Cuándo cree usted que el calentamiento global empezará a dañar a otras personas en el resto del mundo?
Ya están siendo afectadas 34
Dentro de 10 a 25 años 24
Dentro de 50 a 100 años o nunca 42
Casi 7 personas de cada 10, piensan que en éste momento no están ocurriendo trastornos en el cambio climático. Piensan que los van a ver en el futuro próximo, lejano o quizás nunca.
D. ¿En qué magnitud cree usted que el calentamiento global dañará las infraestructuras públicas tales como carreteras, escuelas, alcantarillas y edificios públicos en su localidad?
En gran medida 13
Serán dañadas moderadamente o solo un poco 42
Creo que no serán dañadas o no sé 45
Casi 9 personas de cada 10, piensan que aunque ocurran desastres climáticos al día siguiente, podrán ir en su carro a llevar sus niños a la escuela y después ir a sus trabajos.
E. ¿En qué magnitud cree usted que el calentamiento global dañará sus propiedades privadas y las de sus vecinos, por ejemplo sus casas y sus carros?
En gran medida 11
Serán dañadas moderadamente o solo un poco 43
Cree que no será dañada o no sabe 47
Solo 1 de cada diez personas, está preocupada porque el cambio climático afectará directamente su casa, su carro y los de sus vecinos
F. ¿En qué medida piensa que el calentamiento global le afectará a usted y a su familia?
En gran medida 12
Nos afectará moderadamente o solo un poco 46
No nos afectará o no sé si nos afectará 42
Solo 1 de cada 10 personas, está preocupada porque el cambio climático le afectará directamente a su persona y a su familia.
Al ver los resultados de esta encuesta, podríamos pensar, que son acordes a una población perteneciente a una sociedad capitalista. Pero…pongamos una vez más nuestras barbas en remojo. Haría falta que por ejemplo la Universidad Bolivariana realizara una encuesta similar, para indagar en lo que está pensando la población venezolana, o más específicamente, las masas chavistas acerca del cambio climático. Nosotros como sociedad, tenemos la ventaja de ir rumbo al socialismo, de tener un líder carismático. Lo que falta es dar el ejemplo para movilizar las almas del mundo.
Fuentes:
(1) Al Gore (2006) Una verdad incómoda
(2) Al Gore (2010) Our Choice
(3)http://www.guardian.co.uk/environment/damian-carrington-blog/2011/jun/23/al-gore-climate-us-politics-protest
(4) Leiserowitz, A., Maibach, E., Roser-Renouf, C., & Smith, N. (2011) Climate change in the American Mind: Americans’ global warming beliefs and attitudes in May 2011. Yale University and George Mason University. New Haven, (http://environment.yale.edu/climate/files/ClimateBeliefsMay2011.pdf)