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Sabemos que existen tanques pensantes, ONGs…todos financiados por el gran capital. También sabemos que no existe contradicción alguna en que el Ministerio de relaciones exteriores y de interior y justicia de los EE.UU. asigne un contrato para la aplicación de la justicia penal en el mundo, a una compañía cuya tradición es la fabricación de aviones de guerra. Pero aún tenemos curiosidad por saber cómo planifican las llamadas operaciones psicológicas, qué son, cuándo y quiénes las aplican.

Cuando escuchamos el término operaciones psicológicas, lo asociamos con algo desagradable que nos hacen unos gringos sesudos y malos, sin que nos demos cuenta. Nos imaginamos que están vestidos con un uniforme camuflageado gris y negro, cuya insignia de batallón es un águila con sus garras a punto de atrapar la presa. También nos imaginamos que se la pasan haciendo las propagandas que trasmiten por globovisión y que le dan órdenes directas a la Mesa de Unidad para sabotear las sesiones de la Asamblea Nacional. Esta imagen, puede ser cierta, pero existen otras.

A continuación hablaremos de las operaciones psicológicas, las desmitificaremos, las caracterizaremos y, argumentaremos por qué algunas han dado fruto dentro del bando revolucionario. La organización actual del Comando de Operaciones Psicológicas de los EE.UU. nos asombrará y nos hará pensar en la los correctivos revolucionarios que necesitamos.

LA ORGANIZACIÓN

Dentro del Ejército de los EE.UU. se encuentra el Comando de Asuntos Civiles junto al Comando de Operaciones Psicológicas (Airbone). Posee unos 10 mil soldados en su mayoría civiles, pertenecientes a la Reserva. El símbolo de su insignia es una espada que atraviesa dos rayos y su lema reza: por la espada, la hazaña y la palabra. Para esta organización, una gesta militar conjuga la fuerza de la espada pero también, la persuasión de la palabra.

Solamente el Comando de Operaciones Psicológicas tiene dos brigadas y ocho batallones. Posee especialistas en cada área de gobierno y están en capacidad de sostener una administración civil estable y viable en cualquier lugar del mundo (1). En tiempos de paz planifican y ejecutan programas, y en tiempos de guerra se movilizan para dirigir.

Estos componentes incluyen soldados y civiles. Poseen entrenamiento y experiencia en la administración, la salud pública, los sistemas legales, la gestión laboral, las finanzas, la educación, la defensa civil, las obras de infraestructura, las comunicaciones públicas, el transporte público, los servicios de alimentación, la economía, el control de la propiedad, información civil y asuntos culturales.

Como vemos, en el comando de operaciones psicológicas no solo hay militares sino también jueces, médicos, banqueros, inspectores de salud, jefes de bomberos, periodistas, maestros, etc. Todo ese personal lo organizan en tres grupos: el estratégico, el de difusión en los medios de comunicación (que es su fachada más visible aquí en Venezuela), y el de apoyo táctico, todos con la misión única de defender al sistema capitalista.

Por otra parte han creado un Sistema de Educación Continua (ACES) para mejorar la preparación, la planificación y la implementación de programas. Dentro de sus consignas está: "revolucionar y conducir la educación del Departamento de Defensa…una cultura de aprendizaje permanente como punta de lanza para fortalecer las fuerzas" (2). Esta formación permanente genera lo que han denominado Fuerzas especiales y tiene las siguientes máximas o verdades:

  • Los seres humanos son más importantes que las armas.
  • La calidad es mejor que cantidad.
  • Las fuerzas de operaciones especiales, no pueden ser producidas en masa.
  • Las fuerzas competentes de operaciones especiales no pueden crearse después de producirse la emergencia. (3)

Hasta aquí, tenemos varios datos importantes. El comando de Operaciones psicológicas de los EE.UU., está formado en su mayoría por civiles, organizados, capaces de sostener un gobierno en cualquier parte del mundo. Adicionalmente son enaltecidos en la cultura de la educación permanente y en la planificación en tiempos no-bélicos.

LA ESTRATEGIA DE LA ORGANIZACIÓN

Esta organización tiene sus líneas maestras. Para los EE.UU., las operaciones psicológicas tienen tres objetivos principales:

1. Debilitar la voluntad moral y la eficiencia de la fuerza del oponente.
2. Ratificar el descontento en un público amistoso a los intereses de los EEUU.
3. Obtener el apoyo de los adversarios y de los indecisos, sembrando dudas y disonancias.

Traducido a nuestro escenario nacional, esos tres objetivos son:

1. Mellar las bases morales y operativas de la revolución.
2. Aupar el sentimiento de descontento en la base con inclinaciones fascistas de la oposición.
3. Convencer a los chavistas y a los nini, de que el socialismo no sirve.

 A nuestro entender los puntos 1 y 3, son aquellos en los que la revolución debería enfocar su capacidad de respuesta. El mayor desafío es conservar la masa chavista convencida de que solo en revolución se solventarán los problemas sociales.

Si nos enfocamos únicamente en dar respuesta al objetivo 2, estaríamos corriendo un maratón infinito, tras los talones de globovisión. Pero tal y como lo demuestran las estadísticas electorales, la base electoral opositora, permanecerá intacta. Daríamos vuelta en círculos con esa línea comunicacional de los medios del Estado que en el mejor de los casos, explica las mentiras de globovisión y en el peor de ellos, solo se burla con sarcasmos pseudo humorísticos.

Tratando de dar respuesta al 2do. objetivo de las operaciones psicológicas gringas, también podríamos cometer el error de quedar atrapados en esa política ineficaz de ganarse a la clase media a través de dádivas materiales: créditos blandos, dólares preferenciales para viajes y tarjetas de crédito, financiamiento de pymes, entrega de electrodomésticos casi regalados…nada los convencerá, nada es suficiente, porque el argumento que los moviliza en contra de la revolución es irracional: el miedo al despojo.

Redondeamos hasta aquí lo que tenemos. El comando de Operaciones psicológicas en tiempos de paz organiza y en tiempo de guerra dirige. Está formado en su mayoría por civiles, organizados jerárquicamente, formados permanentemente en academias y cuya estrategia tiene dos frentes principales, mermar la esperanza en la revolución y aupar el miedo.

LA TÁCTICA DE LAS OPERACIONES PSICOLÓGICAS

La piedra angular de las operaciones psicológicas son los factores que influyen en cómo una persona se forma una opinión. Los estudiosos de la opinión pública parten de que es volátil porque cambia en respuesta a los últimos acontecimientos, y de que es incoherente, pues carece de estructura histórica.

Para incidir en la opinión pública, primero delinean cuidadosamente sus destinatarios, su target, su clase o contexto social, su manera de hablar y sus intereses comunes. En este sentido, al igual que tanques de guerra, ametralladoras y artillería necesitan de antropólogos, lingüistas e historiadores. Los códigos en que la gente habla son muy importantes. Una vez seleccionado este "público objetivo" lo mantienen en el tiempo.

Los mensajes van diseñados de una manera inherente a la forma que ese público piensa y reacciona. Es un excelente campo para reafirmar la ideología pero con diferentes códigos lingüísticos.

Por ejemplo, bajo un aparente interés por lo popular se han reafirmado en campañas psicológicas los valores capitalistas. Hemos visto el desprecio por las organizaciones populares con tejidos nacionales y el descrédito del conocimiento universal. Campañas dentro del chavismo ampliamente difundidas con lemas como nadie enseña a nadie, nadie manda a nadie, o la exaltación de un "saber" popular han reforzado el egoísmo y la desorganización. Este caldo de cultivo, mella la revolución, impide su profundización.

Para hacer frente al Comando de Operaciones Psicológicas de los EE.UU., necesitamos prestigiar la organización, el estudio, la defensa del socialismo. Contrastar en qué somos diferentes a los capitalistas, demostrar que moralmente somos mejores.