Editoriales

Neftalí Reyes

Manuel Cabieses

Rosa Tristán

Reflexiones de Fidel

Discursos

Entrevistas

Libros por Entrega

Poemas

Caricaturas

Artículos Especiales

Contáctanos

Ir a Página Principal

 

 

La expresión masa o muchedumbre, representa una aglomeración de individuos. Pero desde el punto de vista psicológico, “masa” tiene otro significado. En ella sus sentimientos e ideas, poseen la misma dirección y forma un ser único cuando se pone en acción.

No porque estén reunidos por accidente, mil individuos en un estadio, estos son una masa psicológica. Sin embargo, miles de individuos aislados, bajo la influencia de emociones violentas, como por ejemplo un gran evento nacional, los hace adquirir características, de una masa psicológica.

De igual forma, toda una nación aun cuando no exista una aglomeración visible, puede convertirse en masa psicológica, bajo la acción de ciertas influencias o estímulos.

Una masa heterogénea, compuesta por elementos desiguales en cuanto a clases sociales, raciales e intelectuales, puede en un momento dado comportarse como una masa homogénea, una especie de casta, secta o clase social de magnitudes gigantescas.

Personas con niveles intelectuales muy diferentes, en la mayoría de los casos, poseen instintos, pasiones y sentimientos muy similares.

Los hombres más eminentes, raramente tienen posiciones religiosas, políticas o morales, diferentes a las de un hombre que apenas sabe leer y escribir. Aunque desde el punto de vista intelectual, exista un abismo entre ellos, sus caracteres en la mayoría de los casos, son prácticamente iguales.

Cuando un gran matemático y un zapatero forman parte de una masa psicológica, su repuesta no será la propia de un intelecto que sea el promedio entre ambos, no. En una masa psicológica, ambos, tienen igual opinión o simpatía, acerca de un mismo tema, pues ambos están siendo influenciados por las mismas fuerzas sin poder ofrecer resistencia alguna.

Citando a Le Bon*: “…La peculiaridad más sobresaliente de una masa psicológica es que: sean quienes sean los individuos que la componen, más allá de sus semejanzas o diferencias en los modos de vida, en las ocupaciones, en los caracteres o en la inteligencia, el hecho de haber sido transformados en masa, los pone en posesión de una especie de mente colectiva que los hace sentir, pensar y actuar de una manera bastante distinta de la que cada uno sentiría, pensaría y actuaría si estuviese aislado. Hay ciertas ideas y sentimientos que no surgen en los individuos, excepto cuando forman una masa. La masa psicológica es un ser provisional formado por elementos heterogéneos que se combinan en un momento determinado…”

Este primer concepto es muy importante para aquellos que les toca diseñar campañas electorales y más aún, para quienes lo hacen en el bando de la Revolución. Quizás el término pueblo, que muchos usan como una muletilla, se le ajusta más bien el de masas psicológicas y dejamos aquel, solo para las multitudes que llevan en sí, una organización pro socialista, jerárquica, democrática y de orden nacional. Por ejemplo, el término pueblo aplicaría a los consejos comunales en una fase superior de organización, si conformaran redes jerárquicamente democráticas, desde lo parroquial hasta la asamblea nacional.

Pero por ahora, concentrémonos en las características de las masas psicológicas para afinar las campañas electorales que vendrán.

En la mente colectiva las aptitudes intelectuales de los individuos se hacen uniformes. Lo heterogéneo es desplazado por lo homogéneo. El individuo al estar dentro de la masa, le invade un sentimiento de ser invencible. Este sentimiento le permite ceder a instintos que, de haber estado solo, hubiera mantenido bajo control, por miedo a transgredir las normas existentes y por temor a ser castigado.

En masa, todo sentimiento y todo acto es contagioso; los individuos se vuelven dispuestos a sacrificar su interés personal en aras del interés colectivo.

¿POR QUÉ DEBE HABER MOVILIZACIÓN EN LAS CAMPAÑAS ELECTORALES DE LA REVOLUCIÓN?

Como definimos mas arriba las masas psicológicas poseen características peculiares que no poseen los individuos aislados.

La oposición venezolana, no necesita movilizar, pues cuentan con el espíritu individual de sus seguidores. Aunque sus marchas tengan escasa participación y por ello se han ganado el apodo de “escuálidos”, su acción en las urnas electorales tiene hasta ahora, 5 millones de votos como un farallón casi infranqueable.

Por el contrario, la Revolución necesita acompañar cada acción de gobierno, con una movilización. ¿Por qué? ¿Es que acaso la revolución debe ceder a las frivolidades del marketing político, del show mediático? Pues no, es más profundo.

Está comprobado que un individuo, sumergido durante cierto tiempo dentro de una masa en acción, pronto se encontrará influenciado de forma casi magnética, por un estado especial que se asemeja a la fascinación de un individuo cuando está enamorado.

Parte del convencimiento que la Revolución debe ejercer, es que cada chavista apoye la acción del gobierno con esa impetuosidad casi irresistible que siente alguien cuando está enamorado. Esta impetuosidad sólo es posible cuando el individuo encuentra conexión con otros, cuando le han ofrecido una imagen clara de futuro, cuando deja de sentirse solo.

Son las masas -y no los individuos- las que pueden ser inducidas a correr un riesgo de muerte para asegurar el triunfo de una idea. Este heroísmo a primera vista inconsciente, es la clase de heroísmo de la que está hecha la Historia.

El contagio de las ideas socialistas puestas en consignas sencillas, movilizando, contagiando y enamorando a las masas de los planes del gobierno socialista, podrían ser la plataforma electoral revolucionaria de este año y el próximo.

Solo en movilización las masas chavistas desplegarán cualidades de abnegación, sacrificio, desinterés y devoción, necesarias para la construcción de una nueva civilización y necesarias para ganar cualquier plebiscito.  

LAS FOTOS DEL FUTURO QUE NECESITAMOS

La historia nos da sentido de pertenencia, exalta el nacionalismo, nos da marco de referencia. Pero en una campaña electoral, las masas necesitan imágenes de lo que será el futuro en Revolución.

¿A dónde vamos?, preguntará un niño a su madre al ver que se aleja de casa. Con una respuesta sencilla, se sentirá satisfecho.

Una revolución es cambiar todo lo que debe ser cambiado, pero ¿se sentirán las masas con la suficiente confianza para abandonar la comodidad de lo conocido, de las pequeñas costumbres?

Las ideas sugeridas a las masas, podrán ejercer una influencia efectiva solamente si tienen formas expresivas muy simples y carentes de exageraciones. Deben ser presentadas bajo la forma de imágenes accesibles. Las ideas planteadas como imágenes quedarán fijadas en la mente de las masas como diapositivas de una linterna mágica. Sin estas imágenes difícilmente las masas abandonarán sus costumbres, su sueño americano. Necesitan imaginarse cómo será la vida en Socialismo para ir tras esa foto. Estas imágenes quedarán almacenadas en su entendimiento.

Entonces retomemos todo lo que necesitamos: movilización, imágenes y sentencias sencillas, un ideal para ser heroicos y socialismo.

LOS NI NI

Los Ni Ni, son aquellos venezolanos que aparentemente no se identifican con la Revolución ni con la oposición. Según las encuestadoras con mayor publicidad, los ni ni representan cerca de la mitad del electorado nacional y han querido mostrarlos como un sector de la población conciente y de ideas independientes.

Hace 2 años el diario El Nacional intentó clasificar esta porción de la población**. Según las estadísticas que manejaban, los ni ni correspondían a diferentes estratos sociales, a un amplísimo rango de edad y de ideologías políticas, pero su comportamiento electoral es el mismo: indecisos y apáticos. Pero este grupo no es exclusivo nuestro.

Un estudio denominado Las formas ocultas de la propaganda deVance Packard***, argumenta por qué los ni ni, de los Estados Unidos, lejos de ser un sector conciente e independiente de la población, son electores oscilantes, es decir, cambian por cualquier razón nimia, como por ejemplo el no gustarle la esposa del candidato. Según Vance, los ni ni albergan fuertes elementos ilógicos en su conducta, ya fuera como individuos o como masa.

La psicología electoral de las masas, debe ser estudiada por grupos dentro de la revolución. Aprovechemos todas las armas disponibles para crear conciencia e ir avanzando. Es una guerra y debemos ganarla.

Fuentes:
* Gustave Le Bon, Psicología de las masas, Estudio sobre la psicología de las multitudes, Primera edición francesa: 1895 Buenos Aires – 2004.
**http://www.noticias24.com/actualidad/noticia/23787/el-nacional-publica-una-radiografia-de-los-ni-ni/
*** Vance Packard (1959) Las formas ocultas de la propaganda Editorial Sudamericana Buenos Aires