
“…Para la mayoría de la gente la palabra propaganda es, y no sin motivo, una palabra sucia. Implica mentiras, tergiversación, manipulación…Por el contrario “información” suena mejor: parece expresar honradez, aunque de aquí no se deduzca que per se deba ser objetiva…”
Con este párrafo, abre el primer capítulo del texto La propaganda Negra en la Segunda Guerra Mundial de Stanley Newcourt-Nowodworski*. A lo largo de este libro, se descubren algunos secretos de la manipulación de las masas a través de la propaganda. Ésta fue aplicada durante la segunda guerra mundial en ambos bandos y su impacto tuvo diferentes efectos, pero el objetivo siempre fue el mismo: despertar pensamientos y sentimientos que nunca aflorarían sin este impulso.
A continuación hablaremos de sus principales venenos y antídotos.
TIPOS DE PROPAGANDA
Uno de los primeros estudiosos del arte de la guerra de los que existe registro, es el general chino Sun Tzu, quien escribió hace 2.500 años: “…El ataque no consiste sencillamente en el asalto a las ciudades amuralladas o en disponer ordenadamente el avance de las tropas; debe incluir el arte de acometer contra el equilibrio mental del enemigo…combatir y conquistar no es la excelencia máxima en la guerra. Ésta consiste, en quebrar la resistencia del enemigo sin luchar…” **
Dos mil años después Lenin decía: “…es la guerra psicológica donde las armas ni siquiera se utilizan en el campo de batalla. En su lugar ocurre la desintegración de la moral y de la fibra espiritual de una nación por voluntad de la otra…” ***
Hoy día la propaganda política es conocida como operaciones psicológicas, guerra de 4ta generación, operaciones de información, y dentro de un término más amplio, es conocida como guerra política, en el marco de la guerra total. Comencemos por diferenciar los diferentes tipos de propagandas.
La propaganda blanca es una actividad abierta en la que el emisor no oculta su identidad, habla en nombre de su Gobierno y se centra en los aspectos favorables de su bando. La propaganda negra esconde su origen, se concentra en el gobierno que le es enemigo. Algunas veces finge nacer de él y siempre tiene como finalidad debilitarlo. La propaganda gris es anónima: no lleva firma alguna y deja al objetivo que adivine su origen. Las tres, blanca, negra y gris, tienen como propósito obligar al objetivo a entrar en acción o a que deje de hacer algo. Nos enfocaremos en la propaganda negra.
EL RUMOR COMO PROPAGANDA NEGRA
La propaganda negra de este tipo, aborda temas que atrapan fácilmente la imaginación del hombre común y que puedan correr de boca en boca. Estos rumores siempre tienen un valor operacional, es decir, obligan a la gente a movilizarse y a entorpecer la labor del gobierno sin darse cuenta.
Los rumores tienen como centro el egoísmo de la gente, su interés propio, su instinto gregario o su instinto de conservación. Se difunden a través de emisoras de radio, televisión o prensa.
Por ejemplo, se corre el rumor de que va ha haber escasez de alimentos pues “se aproximan tiempos difíciles”, entonces la gente sale a comprar en cantidades mayores a su consumo habitual, entorpeciendo cualquier planificación hecha por el gobierno.
PROPAGANDA NEGRA PARA DEBILITAR LA CAPA INSTITUCIONAL
Este tipo de propaganda simulará tener documentos oficiales que prueban supuestas divisiones en el Gobierno o pruebas que colocan en duda la capacidad de dirección. Este tipo de propaganda socava el estado de ánimo de los funcionarios y estimula las conversaciones desmoralizantes.
Para ello distribuyen impresos en los edificios ocupados por los ministerios o utilizan la prensa nacional. Allí publican denuncias anónimas y acusaciones falsas sobre amistades y animosidades, peleas por altos cargos, fraudes, robos y sobornos, con la finalidad de hacer el ambiente de las oficinas irrespirable. Tratan de mostrar sutilmente como pueden saltarse las normas “pues nadie las cumple”, sembrar la desconfianza en el gobierno y la desobediencia institucional.
En Venezuela este tipo de propaganda es aplicada por el semanario Las Verdades de Miguel. Simulando ser afecto a la Revolución, su misión es hacer públicas supuestas denuncias de primera fuente. Al final este semanario socava la moral revolucionaria, acrecienta los sentimientos de hostilidad hacia el gobierno y lleva agua al molino de la contrarrevolución.
PROPAGANDA NEGRA PARA LOS MILITARES
Un público de especial interés para la propaganda negra es el personal militar. Enfila contra la moral del alto mando, de la tropa, o de ambos.
En la tropa y en sus familias, la propaganda negra busca provocar angustia insistiendo en que son víctimas de malas condiciones de vida, mientras que los líderes están es sus casas ocupando trabajos cómodos. Atacan su estado de ánimo aupando en ellos la sensación de que sus dirigentes y superiores les están traicionando. En esta misma línea la propaganda negra les propone métodos para desertar o rendirse narrando detalladamente historias de desertores con éxito.
En Venezuela, la propaganda negra dirigida al alto mando invoca el sentimiento meritócrata y apolítico que falsamente reinaba en el ejército de la cuarta república. Desmiente reiteradamente el hecho de que la Fuerza Armada es imprescindible e inseparable del poder político.
LA RADIO Y LA PROPAGANDA NEGRA
Si es por radio, la propaganda negra irá camuflajeada.
Las emisoras expertas en propaganda negra, emiten música bailable continuamente con breves interrupciones para noticias de última hora, crónicas y boletines que no se extienden más de 15 minutos.
La información que transmiten es de tres tipos: la que proviene de las agencias de noticias, el material ligeramente manipulado y las noticias absolutamente falsas pero plausibles.
El lema de la propaganda negra en radio es: ser exacto, nunca mentir por accidente, ni por dejadez, mentir solamente a propósito y con un fin específico. De esta forma, las emisoras negras garantizan cierta fiabilidad de la información que transmiten.
En las noticias auténticas incluyen historias y conversaciones que reflejan sentimientos y angustias pero expresadas con un argot coloquial despojados de comentario alguno.
Siempre reservan secciones de deportes, envían saludos y felicitaciones familiares de cumpleaños y aniversarios de bodas, dedican canciones con los nombres propios de los oyentes, etc.
COMANDOS ESPECIALES DE PROPAGANDA NEGRA
La propaganda negra suele tener comandos de operaciones especiales de terror cuya función es crear el caos, el malentendido o el desánimo.
Para ello, propician noticias inquietantes y perjudiciales que pueden llegar a movilizar las masas. Entre las características de este tipo de propaganda está que sus argumentos no incluyen nobles motivos políticos, sino las debilidades humanas a las que se les puede atribuir una excusa política. Es decir, ofrecen motivos para desatar los egoísmos humanos en momentos de crisis.
Estas movilizaciones no buscan crear movimientos políticos ni alimentar idea alguna. La política para estos comandos especiales se reduce a un ardid publicitario. Por lo tanto no se hace ningún esfuerzo por ofrecer programa político alguno. No tocan asuntos políticos concretos.
Estos comandos de lograr su objetivo aumentan el derrotismo en amplios sectores de la población. Luego refuerzan la falta de esperanza en el futuro y una imagen desmoralizante a cerca de las condiciones de vida en el país.
CIMIENTOS MORALES QUE DETIENEN LA PROPAGANDA NEGRA
La fuerza moral está entre los factores más importantes de la guerra psicológica y esto va más allá de un simple estado de ánimo de las masas.
Allí también están incluidos los conceptos de capacidad de mando, las virtudes de la dirigencia y el entusiasmo de la causa que se defiende. Han quedado atrás las guerras de ejércitos pequeños y profesionales y han sido sustituidas por las guerras de todo el pueblo, es decir, por enormes masas de ciudadanos organizados, que conocen claramente los ideales que defienden y están dispuestos a morir por ellos. En nuestro caso, conocer el rumbo verdadero del Socialismo.
Estas características crean una serie de bastiones espirituales, cimientos de la moral contra los que no puede propaganda negra alguna. Entre estos cimientos se encuentran: la resolución tenaz, saber salir del paso a cada mentira, sacar el mejor partido de las peores circunstancias, el optimismo calculado, el sentido del humor, el orgullo nacional, el sentido de misión, el sentido de pertenencia.
Otras sociedades encontraron el maná moral en el hábito de la disciplina, sobre todo aquellos que han sido adoctrinados políticamente en su juventud.
Entre los militares se encuentra el orgullo profesional y la convicción de servir en el mejor ejército del mundo, lo mismo que sentía la tropa de Bolívar, pues pertenecían, ayer como hoy, al glorioso Ejército Libertador.
La lealtad al Comandante en jefe, al regimiento, incluso más, al grupo primario, a los propios compañeros. Los soldados muchas veces desean seguir con el viejo batallón pues para ellos representa protección y seguridad. Finalmente luchan por sus esposas, madres e hijos a los que quieren salvar al destino de muerte, de miseria espiritual y material a los que nos lleva el capitalismo.
Fuentes:
*Newcourt-Nowodworski, Stanley (2005) La propaganda Negra en la Segunda Guerra Mundial. Algaba Ediciones S.A. Madrid.
**J. Laffin, Links of lidership, Harrap, Londres, 1966.
***V. Lenin, Selected Works, Lawrence & Wishart, Londres, 1921.