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El término unidad aparece en la gestación de todas las revoluciones. La unidad cuando es guiada por razones ideológicas, puede ser una gran fuerza. Si no, es un gran balde de agua fría sobre la pasión socialista.

A continuación veremos dos ejemplos de la historia venezolana de cómo en aras de una falsa unidad, se frustraron dos revoluciones: la primera República de Bolívar y el 23 de Enero de 1958. Luego veremos un ejemplo de deslinde oportuno: el de Fidel de Socarrás y, por último, veremos la próxima y quizás la última celada que prepara la CIA a la Revolución Bolivariana, intentando una versión refinada de la unidad del Pacto de Punto Fijo.

 La Unidad de los mantuanos con los Libertadores: un Marqués junto a Bolívar en el Panteón Nacional

Francisco, el cuarto marqués del Toro, se destacó como un  gran conservador. Para hacer honor a su título y a su estatus social, consideraba indignas cosas como las siguientes: que el cura del pueblo aledaño no lo llamara "señor", o que alguna señora blanca, aunque fuera  solterona empobrecida y enferma, se le ocurría casarse con un pardo.

Era un fiel vasallo de la corona española, tanto que estuvo entre los que persiguieron a los patriotas Manuel Gual y José María España, cabecillas de una conspiración republicana develada en 1795. Francisco también estuvo entre quienes contribuyeron a repeler al precursor Francisco de Miranda, cuando intentó un desembarco independentista en 1806.

Sin embargo, era un gran oportunista. En 1810, cuando en la América hispana cunden las juntas para encarar la ocupación de España por las fuerzas de Napoleón, Toro está entre quienes desde el ayuntamiento de Caracas asumen el control de la provincia y llaman a un congreso constituyente, porque creyó que era una empresa fácil.

Toro, quien venía de ser coronel en las milicias del rey, fue nombrado comandante del ejército cuya función era someter a la monárquica provincia de Coro. Entre sus oficiales se encontraba el joven Bolívar. El marqués fue derrotado, pero regresó a Caracas a participar en el congreso que decidió la independencia el 5 de julio de 1811. La más famosa pintura de esa jornada lo muestra junto a Miranda, entre los firmantes del acta independentista.

En 1812 las fuerzas realistas avanzan sobre Caracas. Miranda, jefe supremo de los patriotas, le ordena a Toro que busque reclutas en las llanuras al sur de la capital, pero huye asustado a la isla británica de Trinidad. 

Comienza entonces un período de correspondencia con la corona española para exponer su arrepentimiento, su fidelidad a la monarquía y solicitar el perdón. Casi lo había logrado cuando en 1820 atiende un llamado de Bolívar en vista de los patriotas van ganando la guerra.

De nuevo vuelve a ser un independentista republicano. Cuando en 1822, Bolívar emprende la campaña del sur, Toro se hace amigo del poderoso general venezolano José Antonio Páez, y desempeña cargos administrativos que le ayudaron a reconstruir una parte de su fortuna.

Se hace pasar por partidario de la Colombia unida, pero luego aceptó sin problemas la separación venezolana encabezada por Páez.

Los restos del Marqués del Toro reposan en el Panteón Nacional, junto a los de Bolívar y otros héroes militares y civiles, en el casco histórico de Caracas.*

Algunos dirigentes del PCV pidieron ingresar al pacto de Punto Fijo

El 23 de enero de 1958, turbas enardecidas salieron a las calles en todo el país. Celebraban la caída del régimen de Pérez Jiménez. Estaba abierta la puerta de la revolución en Venezuela.

Sin embargo, nueve meses después de aquellos días de euforia popular se acodaba en la casa de Rafael Caldera el Pacto de Punto Fijo.

Tres meses después del Pacto, en enero de 1959, Pompeyo Márquez, dirigente del Partido Comunista de Venezuela, expresaba en el informe del Buró Político al XIX Pleno del Comité Central del partido, lo siguiente: “Nosotros sabemos que si el señor Betancourt hace un gobierno de unidad, democrático, reivindicador de nuestras riquezas y de satisfacción de las necesidades de las masas, no podrá tener problemas con los comunistas”. 

El Partido Comunista en aras de la falsa unidad, hizo énfasis en la llamada línea del “viraje”. Según esta tesis, el Partido Comunista iba a presionar al gobierno burgués y proimperialista de Betancourt, para que abrazara la causa popular y se deslastrara de los sectores burgueses, con los cuales, estaba claramente comprometido en el Pacto de Punto Fijo.

El PCV planteaba en 1961 como Tesis Política en su XXV Pleno del Comité Central y en su III Congreso, que en ese momento la revolución en Venezuela tenía un carácter “antiimperialista y antifeudal” y que por lo tanto “la revolución venezolana está dirigida en este momento histórico contra el imperialismo y el latifundismo y no contra el capitalismo y la propiedad capitalista en general, puesto que en la actual etapa de desarrollo económico-social venezolano el capitalismo, tiene todavía un carácter progresivo”. El ala derecha del Partido comunista se unió indirectamente al Pacto de Punto Fijo, a  la socialdemocracia y al capitalismo, pues consideraron que no era el momento oportuno plantear el socialismo como salida.

La unidad quería cumplir con una primera etapa democrática, dejando postergada para un futuro indeterminado la lucha por el socialismo.**

 Un deslinde a tiempo: Fidel Castro y Prío Socarras

El  26 de julio de 1953, un grupo de jóvenes se organizaron militarmente para tomar el Cuartel Moncada y el cuartel Carlos Manuel de Céspedes y derrocar al dictador Fulgencio Batista. Estaban liderados por Fidel Castro. Fracasaron en este primer intento y el gobierno militar respondió con una severa acción represiva que llevó a la cárcel y a juicio público a Fidel Castro y otros líderes.

Tras 22 meses de prisión y ante la presión popular e internacional y varias intentonas insurreccionales, Castro y sus compañeros fueron amnistiados por Batista en 1955. Pocos días después fundó en la clandestinidad el Movimiento 26 de Julio (M-26-7) una organización cuyo fin era derrocar a Batista y que tenía una ideología de progreso y grandes cambios, antiimperialista-democrática fundada en las ideas de José Martí.

Varias organizaciones, con variadas ideologías se pusieron en contacto con Fidel para conformar un frente anti-batista. Allí se encontraba el Directorio Revolucionario de José Antonio Echeverría, integrado por estudiantes de la Universidad de La Habana, el partido Acción Nacional Revolucionaria (ANR), liderado por Frank País, y el Partido Auténtico del  presidente Carlos Prío Socarrás

El planteamiento del Partido Auténtico y de Prío Socarrás, representaba a la socialdemocracia más corrupta del continente, sus planteamientos conducían a una Cuba más dependiente de los gringos y de la mafia. Fidel, por razones ideológicas y de decencia política se deslinda temprano de este partido.

Esta decisión fue acertada y oportuna pues Prío Socarras posteriormente instalado en Miami, participó en varios intentos de derrocar a Fidel y se erigió como portavoz de toda la comunidad de exiliados políticos cubanos hasta su muerte.

 Llamado a la Unidad contra la Revolución Bolivariana

A mediados de Octubre de este año, Rafael Poleo agente de la CIA en Venezuela, director del diario Un Nuevo País, y de la revista Zeta, detalla el programa de trabajo de la llamada oposición democrática mirando hacia las próximas elecciones presidenciales.

Poleo sostiene que la oposición tiene que definir metas atractivas para las mayorías y convencerlas de que su objetivo es acabar con la miseria, sin imponer más sacrificios a los más débiles. La línea que envía el imperio es que el candidato de oposición debe plantear lo siguiente: …” la prioridad es recuperar la libertad para abrir camino a las empresas…la inversión pública ejecutada a través de la empresa privada, debe ser absolutamente orientada a mejorar la vida de los pobres. El enriquecimiento de los empresarios debe ser en función directa de los de abajo. La iniciativa privada ha de ser la ejecutora, pero la promoción, la reglamentación y el control son función del gobierno...en líneas generales, el candidato, más que atractivo para un electorado opositor, que de todos modos votara por él, deberá ser digerible para los electores chavistas que regresan de la fantasía revolucionaria…sería recomendable acudir al modelo de gobierno de unidad que funcionó en los años siguientes a la caída de Pérez Jiménez, referencia exitosa”… ***

Este plan está contando con los Pompeyo de hoy día. Pero la historia no pasa en vano. Los revolucionarios estaremos despiertos. No hay Pacto o unidad, donde no esté incluido Chávez como líder o donde este excluido el Socialismo.

 Fuentes

*Marquez, Humberto. Realista, Republicano y viceversa.

(http://www.simon-bolivar.org/Principal/bolivar/deltoro-rryv.html)

** Hernández, Miguel. PCV: un gran organizador de derrotas.

(http://venezuela.indymedia.org/fr/2009/10/25274.shtml)

***Poleo, Rafael. Unidad, programa y candidato.

(http://www.noticias24.com/actualidad/noticia/176656)