
Hablar de la socialdemocracia en Venezuela es hablar de la evolución del partido Acción Democrática (AD). Sus luchas internas sintetizan la disputa de la revolución por imponerse sobre las esquivas sendas democráticas.
A continuación estudiaremos la propuesta teórica de la socialdemocracia, la forma que adquiere en Venezuela en sus orígenes, sus luchas internas y su propuesta actual.
ORIGEN TEÓRICO DE LA SOCIALDEMOCRACIA
El alemán Eduard Bernsten (1850-1932) fue el fundador de la teoría socialdemócrata. Los planteamientos políticos principales son los siguientes:
1.- Para los socialdemócratas la decadencia del sistema capitalista es improbable. Sostienen que el capitalismo tiene armas de defensa que le permiten autorregularse ante la llegada de cualquier crisis. Estas armas son: la posibilidad de obtener créditos, la capacidad de maniobra de las llamadas patronales (tales como Fedecámaras, Conindustria y similares) y las combinaciones entre capitalistas para la diversificación de la producción o el acceso a los mercados. Es decir, para los socialdemócratas el sistema capitalista está blindado y siempre asoman la siguiente sentencia: “…no podemos ignorar que estamos dentro de un concierto capitalista. Y en un sistema capitalista, las leyes de la oferta y la demanda rigen”...
2.- Los socialdemócratas argumentan que el capitalismo es invencible pues así lo demuestra la permanencia en el tiempo de la clase media y la aspiración de las clases desposeídas a enrolarse en ella.
3.- Según los socialdemócratas el mejoramiento de las condiciones políticas y económicas de la clase obrera puede lograrse exclusivamente a través de los sindicatos. Estos deben librar las luchas reivindicativas por el acortamiento de la jornada laboral y por el salario.
4.- El socialismo puede alcanzarse mediante la extensión gradual o progresiva del control social. Este control social puede lograse a medida que se promulguen leyes que disminuyan los derechos de los propietarios capitalistas. Estas modificaciones graduales, según los socialdemócratas, pueden llevarse a cabo sin “la retórica épica revolucionaria”, en un ambiente de inclusión de todos los sectores.
5.- El problema de la propiedad privada de los medios de producción lo resuelven con expropiaciones graduales donde los propietarios privados (pasivamente y sin resistencia) pasarían a ejercer el rol de simples administradores, ya que los capitalistas verán cómo su propiedad va perdiendo valor.
6.- Finalmente a estos administradores (que anteriormente eran los propietarios capitalistas) se les quitarán la dirección y administración de la explotación y se instituirá la explotación colectiva.
7.- Diseñan la descentralización para democratizar la política del Estado. Esta es otra herramienta de los socialdemócratas para la realización progresiva del socialismo.
8.- Para los socialdemócratas elsufragio universal es la gran arma del proletariado.
APLICACIÓN DE LAS PREMISAS SOCIALDEMÓCRATAS EN LAS ESTRATEGIAS Y GOBIERNOS DEL PARTIDO ACCIÓN DEMOCRÁTICA
A continuación intentaremos resumir las líneas políticas y económicas del partido AD, a fin de observar su evolución histórica.
NACIMIENTO
En 1931, un grupo de 12 venezolanos exiliados en Colombia por la dictadura gomecista firmaron un documento, bautizado con el nombre de Plan de Barranquilla.
Se iniciaba así la búsqueda socialdemócrata por el partido AD. El plan expresaba:
…"Nuestra revolución debe ser social y no meramente política. Liquidar a Gómez y con él al gomecismo, vale decir, liquidar el régimen latifundista-caudillista..."
El Plan Barranquilla establecía una guía para la acción que incluía:
- La protección de la clase productora de la tiranía capitalista.
- La revisión de los contratos y concesiones petroleras.
- Convocaba a todos los sectores de la sociedad venezolana a ingresar como militantes activos en el partido.
Revolución de octubre 45-48
Una vez alcanzado el poder la concepción del petróleo como herramienta de desarrollo de un nuevo parque industrial venezolano se estableció como política de Estado durante aquel trienio octubrista. El Trienio adeco incorporó en el argot de las masas los términos “democracia” y “sindicatos” obteniendo plena legitimidad frente al pueblo.
Este gobierno sufre un golpe militar que dio paso a una década militarista. Sin embargo, los socialdemócratas organizados nuevamente toman el poder.
Década (1958–1968) y el impacto de la Revolución Cubana
Ganadas las elecciones, Betancourt reinicia a través de la moderación y el consenso las reformas sociales y económicas.
Acción Democrática negoció con los demás grupos políticos el llamado Pacto de Punto Fijo. Allí los líderes se comprometieron a defender la constitucionalidad y el derecho a gobernar conforme al resultado electoral y al establecimiento de un Programa Mínimo Común, que se comprometían a respetar en caso de que cualquiera de ellas alcanzara la Presidencia.
Inician una política de industrialización para sustituir importaciones. Se trataba de edificar una sociedad capitalista con fuerte participación del Estado y con una prioritaria intención de mejoramiento de las clases más desfavorecidas. Para ello contaban con: las Fuerzas Armadas Nacionales alejada del debate político cotidiano; con los partidos políticos en conciliación; el empresariado privado; los sindicatos, y con la Iglesia.
Con la llegada de la Revolución Cubana, se produjo en la juventud latinoamericana un terremoto ideológico. Se inicia el enfrentamiento del socialismo con la política reformista socialdemócrata del gobierno de Betancourt que ya vislumbraba el giro a la derecha a través de su afiliación a la Alianza para el Progreso del Presidente norteamericano Kennedy.
Para abril de 1960 la “izquierda revolucionaria” había sido expulsada de Acción Democrática. La primera división del partido del pueblo se había consumado. Muchos de los jóvenes expulsados formaron el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y se sumaron a la lucha armada contra el gobierno de Betancourt, que inició persecuciones y asesinatos contra los disidentes.
Sin embargo, las propuestas del MIR tuvieron un tilde tibio y democrático. Uno de sus líderes más destacados, Domingo Alberto Rangel expresó en su discurso en Maracaibo*:
“…Nosotros no pretendemos que aquí vamos a hacer una revolución bolchevique o que copiemos literalmente lo que está ocurriendo en Cuba. Nosotros somos revolucionarios forjados en la escuela de la dialéctica, que interpreta los fenómenos sociales desde una base económica, y sabemos que la política en Venezuela tiene que responder a la correlación de fuerzas… conservando la coalición… aquí es posible realizar una política de entrega de tierras que satisfaga las aspiraciones de los campesinos. Sin hacer una revolución profunda, aquí es posible hacer una política petrolera que salve los intereses fundamentales del país... Sin hacer una revolución profunda, aquí es posible iniciar una política de industrialización del país. Eso es lo que nosotros llamamos un giro a la izquierda”…*
Por su parte, el gobierno de Betancourt creó una burguesía nacional que impulsó la construcción de la CVG, Sidor y el complejo hidroeléctrico del Caroní.
En este punto vemos que el proyecto inicial quedó escindido en un ala de derecha franca liderizada por Rómulo Betancourt y un ala socialdemócrata que aspiraba a las reformas graduales, separándose del ejemplo socialista cubano y ruso. La senda socialista no jugó en este período en Venezuela.
Entre 1961 y 1968 AD purga a sus sectores más radicales y pierde por primera vez unas elecciones presidenciales.
Luego vendría el fenómeno de Carlos Andrés Pérez que resucitó a AD. Sus directrices económicas estuvieron signadas por los altibajos de los precios del petróleo, creando profundas distorsiones en una economía incapaz de absorber tal magnitud de recursos en tan corto tiempo. Aunque promulgó la Ley de estatización de la industria petrolera, la empresa estatal siguió siendo manejada como una empresa privada.
La última propuesta del siglo XX de revolución planteada por los socialdemócratas tenía un carácter agrario y petrolero. El reto de la Revolución Bolivariana y Socialista reside en superar la última y ser faro de ejemplo. En palabras de Rosa de Luxemburgo: “…la revolución es un acto de creación política, mientras que la legislación es la expresión política de la vida de una sociedad que ya existe. La reforma no posee una fuerza propia, independiente de la revolución. En cada período histórico la obra reformista se realiza únicamente en la dirección que le imprime el ímpetu de la última revolución, y prosigue mientras el impulso de la última revolución se haga sentir. Más concretamente, la obra reformista de cada período histórico se realiza únicamente en el marco de la forma social creada por la revolución. He aquí el meollo del problema”…***.
Fuentes:
http://acciondemocratica.org.ve/archivos/archivos_accdem/AD-MEMORIA_HISTORICA_31102003.pdf
**http://www.elpueblosoberano.net/?1uQdbbLt
***http://www.marxists.org/espanol/luxem/01Reformaorevolucion_0.pdf