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Hace más de un mes, Obama recibió el Premio Nobel de la Paz. En su discurso de 36 minutos, expuso las líneas maestras de la política exterior del imperio.

Su discurso, ha sido ironizado por muchos desde la izquierda, catalogándolo de lunático, de esquizofrénico, tal como se le calificaba a Bush hasta hace poco. En la televisora del Estado, actualmente se proyecta un micro titulado La Comedia de Obama, donde se sustituyeron los invitados a la ceremonia del Instituto Nobel, por un público de un programa humorístico, que se carcajea cada vez que Obama da una sentencia contundente.

En ese primer nivel de opinión, las líneas políticas referentes a la guerra imperial son tratadas como algo que no merece mucho cuidado, por haber sido pronunciadas por un orador que muestra un pensamiento desorganizado e incoherente y del cual vale la pena burlarse. La burla tiene varias consecuencias: hace creer a las mayorías que no son necesarios los  argumentos, la dirigencia retira todo tipo de discusión ideológica y finalmente todo análisis queda reducido a un simple “chiste”.

Otros, ubicaron el discurso en el campo de la improvisación, diciendo que fue escrito a bordo del avión que condujo a Obama a Oslo, y que por ello tuvo muchos “errores” propios del apuro de última hora.

Por su parte, en EEUU, la extrema derecha no se pronunció, y algunos escritores de discursos de presidentes anteriores como Clinton y Reagan comentaron, que ellos hubieses hecho exactamente el mismo discurso. Salta a la vista la continuidad entre las anteriores administraciones y la actual.

A continuación demostraremos que el discurso de Obama en Oslo fue coherente y que requiere de medidas urgentes, más allá de la sátira evasora, pues el peligro para la Revolución Bolivariana es inminente. Recordemos siempre que la existencia del imperio es posible gracias a su poderío militar y también a que existen millones de seres humanos que consideran correcta su doctrina de guerra y coerción. De allí la importancia de las explicaciones y las estrategias en el campo revolucionario.

Pondremos en relieve los conceptos medulares de la alocución: la moral, la justicia, y la supuesta esencia perversa del hombre. Al final proponemos algunas respuestas que podríamos dar los revolucionarios.

LO MORAL Y LO ÉTICO

Obama afirmó en Oslo: … “llegará el momento en que las naciones, actuando separadas o unidas, considerarán que el uso de la fuerza, no solo es necesario, sino moralmente justificado.”

Muchos utilizan las palabras ética y moral como sinónimos, pero nosotros preferimos hacer la distinción que hace de ellas la escuela hegeliana. Ésta señala que la ética es la realización del bien en tiempos históricos a través de las instituciones, siendo la institución de mayor rango, el Estado. Por su parte la moralidad, es la percepción subjetiva que hace cada persona, acerca de lo que considera que es bueno. Entonces, moral es una decisión individual de lo que es bueno y ética son los parámetros sociales que limitan el bien y el mal a través de las leyes e instituciones. Ética y moral se tocan, en cuanto la percepción de lo que es bueno y moralmente justificado para cada persona, está íntimamente influido por las pautas sociales que dicta el sistema de dominación.

Retomando la sentencia inicial de Obama, el reto del imperio seguirá siendo amenazar a millones de personas con agresiones militares, y convencer a su población de que éstas son necesarias para mantener al sistema capitalista que los sostiene y donde todos estamos inmersos.

LA JUSTICIA

Obama en Oslo: …“Yo no traigo aquí la solución definitiva al problema de la guerra. Lo único que sé, es que encarar estos retos requerirá unidad de enfoques, trabajo duro y perseverancia… Y también de un nuevo pensamiento acerca de las nociones de “guerra justa” y de “paz justa”.

A propósito del concepto de justicia, recordaremosel enfoque de Aristóteles, quién limitó los conceptos de justo e injusto de la siguiente forma: el trasgresor de la ley es injusto, mientras que quien elabora y se conforma con la ley es justo.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, el sistema capitalista quedó blindado por la legalidad internacional actual. Es por ello que la justicia a la que se refiere Obama, tiene que ver con el cumplimiento de las pautas del capitalismo, a una especie de sumisión internacional a los preceptos jurídicos capitalistas. Así, la paz que garantice la eficiencia de la legalidad capitalista será justa y la guerra que se libre para defenderlo también lo será. Mientras que, toda turbulencia generada para abrir paso al Socialismo será injusta y la paz que construya nuevas relaciones humanas también deberá ser interrumpida.

LA ESENCIA MALIGNA DEL HOMBRE Y LA COHERENCIA DEL DISCURSO

            ¿Cómo darle coherencia a las premisas anteriores, cómo puede ser el uso de la fuerza imperialista algo moralmente justificable, cómo puede librarse una guerra imperialista que sea justa? El elemento cohesionador de todas estas premisas es que, según el capitalismo, la esencia del hombre es imperfecta con tendencias hacia la maldad, el egoísmo y la perversidad, el hombre es lobo del hombre, la guerra es permanente y es de todos contra todos.

Obama en Oslo: …“como Presidente de mi país, no puedo mantenerme cruzado de brazos ante los peligros que acechan al pueblo norteamericano…No nos engañemos: el Mal existe en el mundo… El movimiento pacifista no detuvo a los ejércitos de Hitler, como las negociaciones  no han convencido a los líderes de Al-Quaeda a deponer las armas… El uso de la fuerza, en ciertas ocasiones, puede ser, no un llamado al cinismo, sino el reconocimiento de la evolución histórica, de las imperfecciones del hombre y de los límites de la razón.”
El principio utilizado para justificar todo el discurso tiene una fuente irracional: el mal existe, el hombre es imperfecto. Si lo anterior es cierto, según los capitalistas esta es una especie que no merece ser salvada y que sólo puede funcionar si ellos (que pertenecen a otra especie de otra galaxia) la controlan y coaccionan utilizando su maldad suprema.

LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA EN LA MIRA, LA OEA COMO INSTRUMENTO IMPERIALISTA

Obama en Oslo: …“Debemos dirigir nuestros esfuerzos a concretar la tarea que hace años nos indicó el presidente Kennedy: enfocarnos en el logro de la paz más práctica y sostenible posible,no mediante la revolución de la naturaleza humana, sino mediante la gradual evolución de las instituciones…”

… “al tratar con aquellos países que transgreden normas y leyes, creo que (…) las palabras de la comunidad internacional deben tener peso. Se debe hacer que aquellos regímenes que van en contra de las normas rindan cuentas por sus actos. Las sanciones deben conllevar un escarmiento real. La intransigencia debe combatirse con mayor presión, y esa presión existe sólo cuando el mundo actúa al unísono”.

De esta forma, el imperio señala un destino inviolable a la sumisión de las instituciones internacionales capitalistas, cuya función alternativa al uso de la fuerza militar, es mellar cualquier intento de revolución. La OEA recibió su línea del imperio acerca de que hacer con la Revolución Bolivariana.

ESTRATEGIA REVOLUCIONARIA EN VÍSPERA DE LAS ELECCIONES A LA ASAMBLEA NACIONAL


El discurso de Obama en Oslo dictó la línea maestra: la guerra es necesaria para sostener el capitalismo. Han colocado a Chávez en su justa dimensión: el promotor de una revolución de la naturaleza humana, que rompe ese destino inviolable de la evolución de las instituciones internacionales. Chávez, sintetiza en este momento histórico, una nueva ética, una nueva moral que demostrará que la esencia del hombre es buena, que responde a un impulso amoroso y que esta esencia puede llegar a expresarse en lo económico y lo social.

Los vuelos razantes del imperio en nuestro territorio, buscan exacerbar el pensamiento generalizado de que Chávez es la causa de los conflictos y que para regresar a la “confortable paz de la social democracia”, es necesario removerlo, por la vía de las instituciones o por la vía violenta. 

¡El laberinto guerrerista pertenece al imperio, no a Chávez!

Recalquemos que ¡Chávez es garantía de paz, de vida, de la posibilidad de la especie humana de reencontrarse con su condición social altruista!