
Cuando una fracción de la sociedad enfrenta sus intereses a los de la sociedad toda, está llevando agua al molino del capitalismo.
A continuación contrastaremos tres propuestas de sociedad, planteadas por tres grupos económicos que parecieran no tener nada en común. Haremos este contraste para resaltar cómo la ideología que las rige es exactamente la misma. Su visión para el futuro de Venezuela está muy lejos del Socialismo.
Su ubicación en sectores estratégicos para la economía los llevó, y los sigue llevando, a relacionarse con el país en un constante chantaje. Estos sectores son: el petrolero, el sector alimentos y el perteneciente a las empresas básicas de Guayana.
CONTROL MERITÓCRATA
Comencemos con la meritocracia de la vieja PDVSA. Como todos sabemos, la vieja PDVSA era una empresa del Estado, que estaba dirigida por un sector al servicio de los intereses norteamericanos. La ideología en que se embebía al trabajador petrolero, era la de tener el privilegio de formar parte de la corporación cuyas personas eran “lo mejor de lo mejor” que existía en el país. Rápidamente a través de pequeñas modificaciones en los hábitos diarios del trabajador, comenzaba la separación del resto de la sociedad: traslados en taxis lujosos, hospedaje en hoteles 5 estrellas, viajes en aviones no comerciales, vacaciones en el extranjero o al menos en las casas privadas de recreación de PDVSA.
Son famosas las llamadas “burbujas” sociales que la petrolera creó, para que sus empleados tuvieran un nivel de vida acorde a la clase social alta. Estas burbujas incluían escuelas para los hijos de los trabajadores, dispensarios médicos, conjuntos residenciales cerrados, etc. El trabajador petrolero de todas las nóminas era tragado por este nuevo mundo, donde no existía la pobreza sino más allá de las cercas de las instalaciones de la industria.
Al comenzar a profundizarse la Revolución Bolivariana, las cercas comenzaron a derrumbarse y el entrenamiento sistemático de décadas de “tradición” comenzó a defenderse para seguir existiendo. Adiestrados en el pensamiento empresarial, de casta egoísta y amparados en la pericia técnica, la llamada meritocracia no pudo tolerar la participación de una junta directiva acorde a los intereses de la sociedad toda.
La meritocracia publicó en la prensa nacional, sendos comunicados donde resumían su posición ante el resto del país:
“… Es inaceptable que aquellos que históricamente han sido enemigos de esta Institución, por razones de ideología política, puedan ser nombrados en posiciones de dirección, con el objetivo de destruir lo que el profesionalismo ha construido durante los últimos veinticinco años…los fallidos intentos en desmembrar la lógica comercial de la corporación, los intentos por destruir la meritocracia, han creado una solidaridad nunca vista en defensa de la institución y con implicaciones insospechadas…Los efectos de esta militancia (la de la meritocracia), son difíciles de predecir y menos aún de controlar…Nosotros la gente de PDVSA, asumimos el reto de seguir construyendo una nueva y necesaria Venezuela, dentro del espíritu de excelencia…Esto se lo debemos a la memoria del esfuerzo de nuestros antecesores…” (Salvaguardemos PDVSA, 25 de febrero de 2002, diario El Nacional)
Los resultados de este y otros comunicados con el mismo espíritu ya los conocemos. Primero, el golpe de Estado de Abril del 2002 y luego el sabotaje petrolero y paro nacional de Diciembre de 2002 cuyas pérdidas siguen siendo difíciles de contabilizar.
Aunque la meritocracia era dirigida por los altos directivos de la industria, logró movilizar a parte de la fuerza obrera. Vemos como un trabajador dedicado únicamente a la industria que le compete, sin otra ideología que la de pertenecer a un grupo de gente “excelente”, es presa fácil de los intereses de grupos fascistas dirigentes del capitalismo internacional. Los argumentos irracionales que manejan están anclados en la lógica comercial y de la tradición.
Monaldi y Quiros Corradi, ideólogos de la privatización de PDVSA a través de la emisión de acciones en fondos mutuales y transables en la bolsa de valores, lo ratifican: …“mezclar vasos de leche escolar con petróleo, necesariamente enturbiará la perspectiva global de nuestro futuro. Quedará desdibujado por los agobios de primer plano. Nunca se percibirá como más eficiente –en términos sociales- perforar un pozo que construir una escuela, y si una sociedad debe enfrentar ese dilema. ¡Ay de ella!...”
La meritocracia de la vieja PDVSA nos aleccionó, acerca del peligro de construir burbujas de empresas del Estado, donde solo los involucrados con la industria logran ser directamente beneficiados con las ganancias. Este tipo de industrias aunque parecieran regirse por altos estándares de eficiencia, pero sin conexión alguna con la realidad, generan fracciones sociales que tarde o temprano se enfrentarán a la sociedad.
CONTROL POLAR
Actualmente el Gobierno Revolucionario disputa la conciencia de la sociedad a cerca de la necesidad imperiosa de nacionalizar el sector alimentos, que está en manos de propietarios privados. Ante esta posibilidad, la primera frontera de resistencia ha sido planteada por los obreros. Nuevamente sus argumentos para no ir a la nacionalización, para no colocar el monopolio de los alimentos al servicio de los más necesitados, es la defensa de sus pequeños privilegios.
Richard Prieto, presidente del sindicato de trabajadores de Cervecería Polar dijo: “Nosotros estamos en alerta…llegamos a un acuerdo todos los trabajadores, con empleados, de que nos vamos a mantener firmes en la lucha, vamos a estar aquí, vamos a defender nuestros puestos de trabajo en todo el país”. Indicó que los trabajadores acordaron realizar asambleas diarias, y mantenerse en “vigilia permanente” en las instalaciones ante el riesgo que se concrete la expropiación de los almacenes”.
Otros dirigentes como Jhony Magdaleno, dirigente laboral del grupo en el estado centro costero de Carabobo, dijo: “Vamos a defender nuestros puestos de empleo así sea con la vida”.
Ante lo estratégico del sector, estos obreros guiados por la ideología de los grandes propietarios, se colocan de espalda a la sociedad.
CONTROL OBRERO
Una nueva edición de la cogestión se gesta dentro del movimiento revolucionario, pero específicamente ¿qué es lo que plantean?
Primero: en la llamada cogestión revolucionaria la propiedad de las empresas debe ser propiedad del estado, sin distribuir acciones entre los trabajadores y que los beneficios se distribuyan según las necesidades a través de los consejos de planificación socialista. Estos consejos de planificación socialista deben ser entendidos como órganos que implantan las decisiones adoptadas por los ciudadanos en las asambleas.
Es decir, los beneficios se quedarán en las localidades en las que se circunscriben las empresas bajo control obrero.
La propuesta de control obrero utiliza como ejemplo de construcción del Socialismo a la experiencia en Alcasa:
“…la participación comunitaria en la administración les ha llevado a otras ideas excelentes, que demuestran el poder del control obrero para transformar la sociedad. El año pasado Alcasa gastó en clínicas privadas para los trabajadores. El sindicato cree que si poseen algún terreno cerca de la planta así podrán dar este terreno al estado para que construya un hospital público para los trabajadores de Alcasa y las comunidades circundantes. Alcasa y varias empresas de la zona están compartiendo y construyendo cocinas industriales para los trabajadores y la comunidad. Quieren ayudar a financiar y crear un sistema de transporte público mejor, más cómodo y asequible”...
Aquí vemos el planteamiento de crear nuevas burbujas en las áreas aledañas a las empresas básicas. La pregunta que cabe aquí es ¿Cuál va a ser el mecanismo que evitará que los trabajadores de esta empresa no se conviertan en presa de una nueva meritocracia como la de la vieja PDVSA? ¿Cómo evitar el surgimiento de controles meritócratas o de nuevos obreros tipo Polar?
Estas comunidades al aislarse a defender únicamente el buen funcionamiento de sus empresas se apartarán de la Revolución, del líder y del resto de la sociedad venezolana. Serán enemigos del Socialismo.
Fuentes:
apps.ucab.edu.ve/clubderomaVenezuela/.../AQUIROS.DOC