
Hay quienes en el campo revolucionario consideran que China es el modelo socialista a seguir. Algunas preguntas que nos saltan a la mente son: ¿Es China socialista? ¿Qué la hace merecedora de ello? ¿Es suficiente denominarse república socialista para serlo?
Ese debate es muy importante, pues sus índices de aparente éxito, llevan a muchos revolucionarios de buena fe, a admirar este modelo de “un país, dos sistemas", socialismo adentro y capitalismo afuera, o como ellos mismos se denominan, socialistas de mercado.
Pero, si el modelo de sociedad que algunos proponen imitar, es capaz de generar los mayores índices de contaminación del mundo y poner en riesgo la vida del planeta, de crear cientos de maquilas con seres humanos explotados, a niveles de esclavitud, entonces estamos perdidos, el socialismo en este caso, no es viable, no vale la pena, nos condena a la extinción.
Comencemos el estudio describiendo la relación comercial de China con los Estados Unidos, no solo hacia fuera, sino también hacia dentro.
Estados Unidos creó hace más de 35 años junto con China, una organización privada de alrededor de 220 empresas estadounidenses denominada The US-China Business Council, Inc. (USCBC). Su misión es beneficiar a sus miembros y, más directamente, a la economía de EE.UU.
Entre los líderes de USCBC están los ejecutivo de Dow Chemical Company (una de la más grandes empresas químicas) y un ex gerente de la multinacional de infraestructuras, servicios financieros y medios de comunicación, la General Electric. De igual forma, en los eventos de la USCBC asisten altos funcionarios como el Presidente de la República Popular China, Hu Jintao, el secretario del Tesoro de los EEUU, Timothy Geithner, el secretario de Comercio, Gary Locke, miembros claves del Congreso y diversos tanques pensantes. Es decir, pareciera no existir conflicto alguno entre “socialistas” y capitalistas.
Solo por mencionar la actuación de una de estas trasnacionales estadounidenses, dentro del territorio chino, encontramos a la Walmart Stores, cuyo concepto de negocio es la de un gran supermercado. La revista Forbes indica que es la 3era compañía más grande del mundo después de la Shell y de la Exxon Mobill. Si Walmart tuviera su propia economía, sería la 30ª en el mundo, justo detrás de Arabia Saudita.
Existen cerca de 68 tiendas Walmart, en los Estados Unidos, mientras que en China han arribado a la número 150, con más de 50 mil empleados. La mayoría de los trabajadores ganan alrededor de $90 al mes, que alcanza para la vida de un joven sin familia dependiente.
Debido a la instalación de este tipo de compañías en las llamadas “zonas económicas especiales” se han creado desigualdades entre estas, y el resto de la sociedad. Así un trabajador de Walmart en Hong Kong gana 5 veces más que uno que vive en una zona rural al oeste del país.
En estas zonas especiales, las transnacionales ubican los procesos productivos más mecánicos, tecnológicamente inferiores y con el prototipo de una maquila. Esta división del trabajo ha convertido a China en “la fábrica del mundo capitalista”, es decir, cerca de unos 200 millones de obreros cuyo sueldo ronda los 100 $, pueden llegar a producir cifras inimaginables de dólares por año. Las ganancias y beneficios obtenidos van a parar al imperio capitalista, que se lucra con el sudor, el trabajo de los obreros chinos.
Ahora bien, lo anterior es conocido por muchos, pero ¿qué hay de los fundamentos constitucionales de la china socialista? Veamos algunos detalles que pueden ser ejemplificantes para nuestra Revolución, de cómo no se construye el Socialismo, y de cómo los extravíos nos devolverán inevitablemente al capitalismo. Para ello extraeremos algunos aspectos relevantes de su Constitución.
Artículo 1.- La República Popular China es un Estado socialista…El sistema socialista es el sistema básico de la Republica Popular China.
Artículo 6.- La base del sistema económico socialista de la República Popular China es la propiedad social socialista de los medios de producción, o sea, la propiedad de todo el pueblo y la propiedad colectiva de las masas trabajadoras.
Artículo 8.- Las comunas populares rurales, las cooperativas de producción agrícola y las otras formas de economía cooperativa de producción, abastecimiento y venta, crédito, consumo, etc., son propiedad colectiva socialista de las masas trabajadoras. Los trabajadores incorporados a las organizaciones de economía colectiva rural tienen derecho a explotar parcelas de tierra cultivable o de montaña en usufructo personal, dedicarse a ocupaciones secundarias domésticas y criar ganado en usufructo personal dentro de los límites establecidos por la ley.
Artículo 10.- …En el campo y los suburbios de las ciudades, las tierras son propiedad colectiva a excepción de aquellas que pertenecen al Estado según lo estipulado por la ley”…
Unos años después de promulgada esta ley (1980), se eliminó la entrega de cuotas obligatorias al Estado, es decir, los colectivos se desprendieron de la visión de sociedad, antepusieron sus intereses de minorías, entregando al mejor postor su producción. Se iniciaron las sociedades de exportación e importación llamadas Foreign Trade Companies (FTC) (Compañías de Comercio Exterior).Este “progreso colectivo” no se expresó para toda la población china. La vía china al Socialismo desembocó en más capitalismo.
Artículo 15.- El Estado practica la economía planificada sobre la base de la propiedad social socialista. Garantiza un desarrollo proporcional y armonioso de la economía nacional a través del equilibrio general del plan económico y mediante el papel auxiliar del mercado como factor regulador.
La planificación central de estado es una de las herramientas más poderosas para la conducción socialista, sin embargo, al colocar al mercado como factor regulador se convierte en una gran mentira, el mercado regula la producción a posteriori, por tanto no permite planificación. El éxito de un producto, su necesidad, su eficacia, se conocerá después de sometido a la competencia del mercado.
Artículo 16.- Las empresas estatales, siempre que se atengan a la dirección unificada del Estado y cumplan cabalmente los planes estatales, tienen, dentro de los límites establecidos por la ley, derechos autónomos de gestión y administración.
De esta forma cada empresa estatal compite con otras del mismo ramo y puede colocar y remover capitales en diversos negocios, siempre y cuando cumpla las metas al final del año. Decía el Che que empresas que funcionen de manera autónoma terminan enfrentando sus intereses de empresas con los intereses de la sociedad toda, terminan siendo focos de egoísmo.
Artículo 26.- El Estado protege y mejora el medio ambiente y el ambiente ecológico, y previene y elimina la contaminación ambiental y otros males comunes.
China es el país más contaminante del planeta. Su presidente, en la cumbre del clima en Copenhague, no dio detalles sobre las medidas que adoptarán para reducir sus emanaciones, se limitó a prometer que “intentarán” reducirlas, ya que sabe que no es posible en este momento disminuir las emisiones y seguir creciendo industrialmente. Elude su responsabilidad argumentando que la mayor parte de sus emanaciones son producto de la demanda de productos chinos por parte de Occidente.
El gobierno Chino forma parte del concierto de naciones que trabajan por rescatar al capitalismo de su crisis. Por otra parte, 30% de los capitalistas chinos son miembros del Partido comunista.
Xiaoping, el presidente que sucedió a Mao Tse Tung, proclamó la consigna de "hacerse rico es glorioso", la cual, para ellos, está más vigente que nunca, no importándole que lleve al planeta a la extinción de la vida.
En resumen, débil servicio le prestan al Socialismo quienes dicen que China es Socialista, si eso fuese cierto no valdría la pena, no habría razones sagradas para luchar por su implantación, habría que abandonar sus banderas.
Para nosotros China es una forma muy sofisticada de explotación capitalista, es la zona del capitalismo mundial que más plusvalía aporta a la economía capitalista global y, por tanto, la que más contribuye a su perpetuación.