
ONG´s y contrainsurgencia sindical
Frente para el golpe de Estado en Venezuela
POR: ROSA TRISTÁN
A continuación hablaremos de dos frentes principales de conspiración en Venezuela: las ong´s y la contrainsurgencia sindical.
La preponderancia que le damos a ambos factores radica en que, a finales del mes de abril, Antonio Ledesma, alcalde opositor metropolitano de Caracas, llamó a la agitación de calle activando dos maquinarias principales: la formación de una plataforma unitaria Venezuela Libre con la participación de diversas ong´s y el apoyo a sectores sindicales que defienden aisladamente reivindicaciones laborales. Comentaremos sus principales argumentos, sus mecanismos de activación, su vinculación nacional-internacional, sus planes en el corto plazo, y algunas propuestas desde el campo revolucionario venezolano para su defensa.
Comencemos diciendo que la expresión Organizaciones no Gubernamentales (ONG) se originó en los años sesenta, a fin de que organizaciones sociales pudiesen estar presentes en las asambleas de la ONU. El Consejo Económico y Social de la ONU, ha reconocido unas 2350 ONG en el mundo, pero el número sería mucho mayor si se incluyeran las de carácter local y regional.
Los recursos que financian las actividades de las ong´s provienen de individualidades, Estados, organismos internacionales y empresas, siempre amparándose bajo la reputación de colaboradores sociales. Sin embargo, el término ONG ha sido capturado por todas aquellas organizaciones de voluntarios que han sido seducidos por las banderas del pensamiento liberal y cuya función principal es el derrocamiento de gobiernos.
Las ong´s tienen la capacidad de movilizar en la calle o en la opinión pública criterios a favor de campañas específicas como: privatizaciones, dolarización, descentralizaciones, etc. Una vez alcanzado el objetivo de la campaña que las congrega, se disuelven. Es por esta condición de corta perdurabilidad en el tiempo que no conforman partidos políticos.
Las ong´s en el ámbito internacional y en su fachada democrática, se encuentran conectadas con la USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, responsable de la asistencia económica exterior de los EEUU en el mundo) la cual declara que las transferencias de fondos gringos a las ong´s locales son ayudas externas a favor del Interés Nacional estadounidense alegando que: “…se puede proveer asistencia a reformistas para ayudar a identificar ganadores y perdedores claves, desarrollar estrategias de formación y movilización de coaliciones y diseñar campañas de publicidad... tal asistencia puede representar una inversión a futuro, cuando un cambio político transfiera el poder a los reformistas.”
Es por ello que en el alcalde opositor Antonio Ledezma dice que “invertirá la política económica” si no recibe los recursos del Gobierno Nacional, buscándolos en el exterior. Para ello anunciará los números de cuentas bancarias de las ong´s para que la gente pueda financiar proyectos específicos de la Alcaldía Metropolitana: …“vamos a buscar recursos afuera para la ciudad de Caracas y seguiremos trabajando como la primera autoridad metropolitana”.
La red de derecha está conformada adicionalmente por otros factores como los tanques pensantes que poseen mayor durabilidad en el tiempo y suministran la base ideológica (entre los más destacados está el Centro de divulgación de conocimiento económico para la libertad, CEDICE), los partidos políticos de oposición y finalmente las cámaras privadas de industriales y los comerciantes, cuya función principal es financiar e influir directamente en el aparato productivo. Toda la red actuando al mismo tiempo, tanques pensantes, ong´s, cámaras privadas y comerciantes, suben a la palestra política de forma separada o como frente de coalición para darle continuidad a la captura de la renta petrolera.
Los argumentos centrales utilizados para convencer a la base social opositora de la revolución, son los conceptos de libertad y logro individual. Su discurso dice así: cada uno tiene el derecho de perseguir solo su interés particular, así sirve al mismo tiempo al interés privado de todos, al interés privado general. Veamos ejemplos concretos: en el caso de CEDICE su principal eslogan es “la propiedad privada es tu orgullo, defiéndela”. Aunque los miembros de CEDICE comprenden a cabalidad que el centro de la discusión del Socialismo, se refiere a la apropiación de la renta petrolera y a la propiedad de los medios de producción, descolocan este centro en sus campañas publicitarias hacia la defensa de la propiedad personal de los bienes de uso personal o herramientas de trabajo, como un autobús, una moto, o los utensilios de una higienista bucal.
Por su parte, el partido opositor Primero Justicia ataca la Propiedad Social, definiéndola como todo aquello de lo que El Presidente y los funcionarios públicos quieren adueñarse, incluyendo allí hasta las bodegas. Este tipo de campañas, invocan eficazmente la histeria egoísta colectiva si no son colocadas en su justa dimensión y en su verdadero centro por los medios de difusión del Estado o por los voceros de los partidos de la revolución.
Lo que nunca dicen los liberales y que los revolucionarios deberían poner en la palestra día y noche, es que para que un individuo pueda alcanzar sus metas particulares necesita de contextos y condiciones que tienen características estrictamente sociales y que generan nexos que son infranqueables. Es por ello que las ofertas de libertad e independencia absoluta hechas a los incautos, tarde o temprano chocan con lo que la sociedad pueda ofrecer. Difícilmente un individuo podrá escapar a sus vínculos sociales, a su clase y a las limitaciones que éstas le imponen.
Lo que tampoco dirán, es que en la vida real, cada uno terminará obstaculizando la realización del otro, como una especie de avenida principal donde todas las direcciones son posibles y donde todos intentan pasar al mismo tiempo. Cada uno tratará de llegar a su destino negando al otro hasta las últimas consecuencias. Esta indiferencia en masa es lo que conduce recurrentemente al caos y las crisis.
Los dirigentes de la revolución deben argumentar de manera sostenida que la solución a los problemas individuales solo tiene respuesta cuando la sociedad entera toma cuenta de la inseparabilidad de su conjunto y la posibilidad de direccionar sus fuerzas.
En el escenario actual venezolano las fuerzas opositoras están en desventaja militar y electoral momentáneamente, por lo que buscan el control político directo a través de la movilización de su base fascista organizada -llámense ONG o partidos opositores- y a través del secuestro de la psiquis de la clase obrera.
La misma promesa de libertad que realizan los centros ideológicos a su base fascista organizada, es llevada por la contrainsurgencia sindical a los agremiados de los sectores productivos, llámense metalúrgicos, petroleros, de la construcción, del transporte etc. La contrainsurgencia sindical busca conducir a los gremios a presentarse de forma independiente y aislados, como ajenos al resto de la sociedad, a exigir reivindicaciones insostenibles, a amenazar con paros y desabastecimiento. Del impacto de la suspensión de sus actividades en la sociedad, o de su capacidad de chantaje, dependerá su poder social.
La contrainsurgencia sindical petrolera, exigirá los mayores beneficios sin detenerse ni un instante a pensar en su conexión recíproca con el entorno no petrolero. Estos individuos tienen como fin último derrotar la revolución.
A fin de identificar la contrainsurgencia sindical debemos tener a mano su consigna principal: “todos los problemas de los trabajadores deben ser resueltos solo en el marco de los contratos colectivo”. De fracasar en sus peticiones, entonces aplican mecanismos de propaganda que difunde el sentimiento colectivo de desastre, fabrican enemigos internos y apuestan al fracaso técnico, financiero u organizativo de las empresas del estado.
Los métodos de contrainsurgencia sindical han sido aplicados, en el derrocamiento de gobiernos como el de Jacobo Arbens en 1953 en Guatemala, el de Cheddi Jagan en Guyana en 1964, el de Joao Goulart en 1964 en Brasil, el de Salvador Allende en 1973 y actualmente esta siendo aplicado al de Hugo Chávez.
Hoy día en Venezuela, cuando la red de derecha formada por tanques pensantes, partidos de oposición, ong´s y la contrainsurgencia sindical, trata de secuestrar la clase obrera, y cuando se avecinan elecciones sindicales dentro de la industria petrolera, el movimiento obrero socialista debe deslindarse definitivamente de la contrainsurgencia sindical y erigir sus banderas con premisas valederas:
1) demostrar a la opinión pública que la fuerza obrera sigue produciendo para la sociedad entera, sociedad en crisis capitalista y que no se resolverá en el corto plazo.
2) que la renta generada no es el fruto de una asociación privada de obreros que se consideran ajenos al futuro de la revolución socialista venezolana y que además está inmersa en el hostil mercado mundial.
3) que su poder o ventaja social jamás será utilizada en detrimento del resto del país como arma de chantaje.
4) que nada es más absurdo que el reclamo aislado de beneficios contractuales que no consideran el plan general de la nación.
5) que el internacionalismo es la única expresión de una sociedad universalmente desarrollada cuyas relaciones son producto de la historia y del control humano de sus fortalezas.
De esa forma la Clase Obrera tomaría la vanguardia de la revolución venezolana y sería capaz de movilizar en la calle a la masa convencida de que junto al Comandante Chávez, es posible la concreción del Socialismo. Haríamos fila cerrada y no habría ong ni fuerza oculta capaz de derrotarnos.