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LAS TAREAS DEL PROLETARIADO EN LA PRESENTE REVOLUCIÓN

 

Luego de La Revolución de Febrero en Rusia, se estableció un Gobierno Provicional de carácter liberal. Lenin regresa de la clandestinidad a Petrogrado la noche del 3 de abril de 1917, justo al mes siguiente del establecimiento de dicho Gobierno. El 4 de abril, Lenin leyó sus famosas tesis, primero en una reunión de bolcheviques y luego en la Conferencia de los Soviets de diputados obreros y soldados de toda Rusia. Posteriormente, las tesis se incluirían en el artículo "Las tareas del proletariado en la presente revolución", publicado el 7 de abril de 1917 en el número 26 del periódico Pravda .

Las tesis de abril trataron tres áreas principales: la actitud hacia la Primera Guerra Mundial, el Gobierno Provisional instaurado en Febrero, y cómo Rusia debería ser gobernada en el futuro por los bolcheviques.

Este documento marca la separación del bloque revolucionario de las fuerzas restauradoras burguesas. Lenin delimitó claros límites ideológicos y de praxis a fin de evitar el desvío de la revolución de Febrero. Este documento permitió a La Revolución Rusa dar el salto necesario y deslastrarse del pasado. De no haber aparecido Lenin en la palestra con este documento, la Revolución Rusa y el victorioso bloque Socialista soviético que fue capaz de vencer al nazismo, no hubiesen sido conocidos por la humanidad.

De febrero a octubre del año 1917 los revolucionarios lograron tener éxito en la lucha por el poder, pero para ello fue imprescindible la tesis de Abril de Lenin, que marcó los campos en pugna: los externos (el imperialismo y sus guerras de conquista) y los internos (los reformistas vs. los revolucionarios auténticos). Para lograr el triunfo de los revolucionarios argumentó en contra de las democracias parlamentarias y convocó al control del Estado a través de los soviets organizados. Para Lenin había llegado el tiempo de los bolcheviques de considerar un cambio de nombre para desvincularse de las principales social-democracias de Europa.

A continuación presentamos extractos de este importante documento aleccionador para quien pretenda hacer Revolución.

Posición frente a la 1era Guerra Mundial

En nuestra actitud ante la guerra imperialista, de rapiña, es intolerable la más pequeña concesión al llamado "defensismo revolucionario".

El proletariado revolucionario consciente, sólo puede dar su consentimiento a una guerra que defienda los siguientes intereses:

•  Paso del poder a manos del proletariado y a los sectores más pobres del campesinado a él adherido.

•  Renuncia a todas las anexiones imperialistas.

•  Ruptura completa con todos los intereses del capital.

Dada la indudable buena fe de grandes sectores de “defensistas revolucionarios” de nuestras filas, que admiten la guerra como una necesidad y no con fines de conquista, y dado que se encuentran engañados por la burguesía, es preciso aclararles su error de un modo singularmente minucioso, paciente y perseverante, explicándoles el vínculo indisoluble entre el capital y la guerra imperialista, y demostrarles que sin derrocar el capital es imposible poner fin a esta guerra y que verdaderamente tenga como resultado una paz democrática y no una paz impuesta por la violencia.

El tránsito al Socialismo

En la primera etapa de La Revolución, se ha dado el poder a la burguesía. Esto se debió a que el proletariado carecía del grado necesario de conciencia y de organización. La Revolución Rusa en el momento actual, debe pasar a su segunda etapa, donde debe poner el poder en manos del proletariado y de las capas pobres del campesinado.

Este tránsito debe caracterizarse por el máximo de legalidad, por la ausencia de violencia contra las masas y, finalmente, debe aclararse a las masas que han colocado una confianza inconsciente en el gobierno de los capitalistas [instaurado en febrero] que estos, son los peores enemigos de la paz y del socialismo.

Este escenario exige de nosotros, el partido, mucha habilidad y trabajo con las masas inusitadamente amplias del proletariado, que acaban de despertar a la vida política.

Al Gobierno Provisional de Febrero

Ningún apoyo al Gobierno Provisional; debemos explicar a las masas la completa falsedad de todas sus promesas, sobre todo su supuesta renuncia a las anexiones. Debemos desenmascarar a este gobierno, que es un gobierno de capitalistas, en vez de propugnar la inadmisible e ilusoria exigencia de que deje de ser imperialista.

  El Trabajo que el Partido debía realizar con las masas

Debemos cambiar de denominación del partido. En lugar de "socialdemocracia", cuyos líderes oficiales han traicionado al socialismo en el mundo entero, pasándose a la burguesía, debemos denominarnos Partido Comunista.

Debemos reconocer que, en la mayor parte de los Soviets, nuestro partido revolucionario está en minoría. Por el momento, somos una minoría reducida, frente al bloque de todos los elementos pequeñoburgueses y oportunistas -sometidos a la influencia de la burguesía y que llevan dicha influencia al seno del proletariado-, desde los socialistas populares y los socialistas revolucionarios hasta el Comité de Organización.

Debemos explicar a las masas que los Soviets de diputados obreros son la única forma posible de gobierno revolucionario y que, por ello, mientras este gobierno se someta a la influencia de la burguesía, nuestra misión sólo puede consistir en explicar los errores de su táctica de un modo paciente, sistemático, tenaz y adaptado especialmente a las necesidades prácticas de las masas.

Mientras estemos en minoría, desarrollaremos una labor de crítica y esclarecimiento de los errores, propugnando al mismo tiempo, la necesidad de que todo el poder del Estado pase a los Soviets de diputados obreros, a fin de que, sobre la base de la experiencia, las masas corrijan sus puntos de vista.

No debemos fortalecer una república parlamentaria -volver a ella desde los Soviets de diputados obreros sería dar un paso atrás- al contrario, debemos fortalecer una república de los Soviets de diputados obreros, braceros y campesinos en todo el país, de abajo a arriba.

Medidas Económicas

Nacionalizaremos todas las tierras del país, las cuales serán administradas por los Soviets de diputados campesinos pobres y obreros [representantes del Estado Revolucionario].

Fusionaremos inmediatamente todos los bancos del país en un Banco Nacional Único.

Instauraremos inmediatamente el control de la producción social y de la distribución de los productos a través de los Soviets de diputados obreros.

  Discrepancias con los reformistas burgueses

Esos señores de la burguesía, que se llaman socialdemócratas, que no pertenecen ni a los grandes sectores ni a los “defensistas revolucionarios” de nuestras filas, tienen la osadía de reproducir sin escrúpulos mis opiniones…, exponen mis puntos de vista ¡¡como un llamamiento a la "guerra civil en el seno de la democracia revolucionaria"!!

He atacado al Gobierno Provisional por no señalar un plazo, ni próximo ni remoto … Y he demostrado que sin los Soviets de diputados obreros y soldados no está garantizada la convocatoria de La Asamblea Constituyente ni es posible su éxito.

Calificaría todo eso de expresiones "delirantes" si decenas de años de lucha política no me hubiesen enseñado a considerar como una rarísima excepción la buena fe de los opositores.

En su periódico, el señor Pléjanov ha calificado mi discurso de "delirante". ¡Muy bien, señor Pléjanov! Pero fíjese cuán torpe, inhábil y poco perspicaz es usted en su polémica. Si me pasé dos horas delirando, ¿por qué aguantaron cientos de oyentes ese "delirio"? ¿Y para qué dedica su periódico toda una columna a reseñar un "delirio"? Mal síntoma eso, señor Pléjanov, muy malo.

Es mucho más fácil, naturalmente, gritar, insultar y vociferar que intentar exponer, explicar, que recordar cómo enjuiciaban Marx y Engels en 1871, 1872 y 1875 las experiencias de La Comuna de París y qué decían acerca del tipo de Estado que necesitaba el proletariado para su triunfo. Por lo visto, el ex marxista señor Pléjanov no desea recordar el marxismo.