
Por: Neftalí Reyes
La Revolución Cubana es el eslabón histórico que une a Bolívar con el Socialismo. Allí en Cuba se enlazan el profundo sentimiento Bolivariano con las construcciones socialistas.
El bolivarianismo se proyecta sobre Cuba con los Rayos y Soles de Bolívar , precursores de las ansias independentistas de la isla, que se concretan con Martí, el primer bolivariano de la América , y con Máximo Gómez.
Carlos Baliño ( desde las páginas del periódico Patria . José Martí había definido a su amigo y ardiente patriota independentista como un “hombre de pluma y lengua de oro), es expresión, representa la evolución de las ideas bolivarianas hacia el Socialismo. Baliño fue fundador junto a Martí del Partido Revolucionario Cubano, y también, junto a Julio Antonio Mella fundador del Partido Comunista de Cuba.
Allí en Cuba, con la derrota del imperio español, concluyen las tareas independentistas del continente y comienza la tarea de la conquista del Socialismo, y allí los dos procesos se unen, se mantiene la continuidad.
Cuando Martí sentencia que: Bolívar tiene todavía mucho que hacer en la América , está restableciendo un vínculo histórico que las oligarquías tratan de romper, separando a Bolívar de la marcha de los pueblos americanos hacia su redención, separando al bolivarianismo del Socialismo.
Lo que Bolívar tenía ahora que hacer en la América no era la independencia, ésta ya la había realizado, lo que restaba por hacer era concluir la tarea de redención de estos pueblos que la independencia dejó inconclusa.
La línea histórica nos lleva, entonces, desde San Pedro Alejandrino, hasta dos Ríos. El hilo se corta en una calle de México, con el asesinato de Julio Antonio Mella.
Pasó más de medio siglo de intentos de restablecer la continuidad histórica, la que sólo se logra con El Asalto al Cuartel Moncada, cuyo autor intelectual fue Martí, y que significó el restablecimiento del hilo revolucionario que se había iniciado en 1810.
Si investigamos el proceso de redención americano, encontraremos que El 1810 tiene una continuidad histórica con el 26 de julio, Bolívar con Martí y con Fidel.
Cuando la Revolución Bolivariana que comienza el 4 de febrero de 1992, se encuentra con el Socialismo, se produce el ensamble definitivo del Socialismo con el bolivarianismo, Bolívar se hace Socialista, y el Socialismo se hace Bolivariano, se cierra el gran ciclo histórico, el ciclo de redención americano, que había comenzado en 1810. Así aparecen Fidel Castro y Hugo Chávez en la historia subidos en una montaña de coraje que Bolívar, Martí, Julio Antonio Mella, Baliño, Zamora, Fabricio, Américo Silva, construyeron con su sangre.
Bolívar en la presentación de la Constitución de Bolivia, clamaba :
¡LEGISLADORES! La infracción de todas las leyes es la esclavitud. La ley que la conservara, sería la más sacrílega. ¿Qué derecho se alegaría para su conservación? Mírese este delito por todos aspectos, y no me persuado que haya un solo Boliviano tan depravado, que pretenda legitimar la más insigne violación de la dignidad humana. Un hombre poseído por otro ¡Un hombre propiedad! Una imagen de Dios puesta al yugo como el bruto! Dígasenos, ¿dónde están los títulos de los usurpadores del hombre? La Guinea nos los ha mandado, pues el África desbastada por el fratricidio, no ofrece más que crímenes. Trasplantadas aquí estas reliquias de aquellas Tribus Africanas ¿qué ley o potestad será capaz de sancionar el dominio sobre estas víctimas? Trasmitir, prorrogar, eternizar este crimen mezclado de suplicios, es el ultraje más chocante. Fundar un principio de posesión sobre la más feroz delincuencia no podría concebirse sin el trastorno de los elementos del derecho, y sin la perversión más absoluta de las nociones del deber. Nadie puede romper el santo dogma de la igualdad. Y ¿habrá esclavitud donde reina la igualdad? Tales contradicciones formarían más bien el vituperio de nuestra razón que el de nuestra justicia: seríamos reputados por más dementes que usurpadores.
Superar al hombre propiedad es una aproximación íntima a la idea socialista. El hombre propiedad, la esclavitud de la que se quejaba Bolívar, devino en el trabajador explotado y el humano excluido del capitalismo, que es la misma esclavitud pero más refinada.
El Comandante Fidel, en una de sus reflexiones, se refiere al capitalismo en estos términos:
"El capitalismo convierte en mercancía todo lo que se pone a su alcance"
"Es consecuencia de la lógica del proceso de acumulación, que tiende a la incesante mercantilización de todos los componentes, materiales y simbólicos, de la vida social"
En Salamanca, España, 14 oct del 2005 El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, da unas declaraciones en las que propuso cambiar el modelo capitalista por el Socialista:
“Estamos planteando retomar el Socialismo, un socialismo nuevo, fresco, del siglo XXI. Pero yo también decía que no hay tiempo para el debate y es una de las críticas que hago siempre en las cumbres.
Reitero que en estas cumbres el cómo se debe acabar con la pobreza es fundamental y lo que hemos venido diciendo es que en el marco del modelo capitalista y neoliberal es imposible terminar con la pobreza en América Latina.
El capitalismo -argumentó - es el culpable del desastre más grande que los pueblos de América Latina han vivido en toda su historia. Se trata de romper ese modelo donde el Estado juegue un papel distinto, que se convierta en un Estado social, de justicia donde la sociedad asuma protagonismo”.
El Comandante Chávez en La Habana , nos dice que:
“Bolívar, 70 años antes que Martí, adivinó el imperio. El imperio no se veía todavía, pero él lo adivinó y lo dijo claro en 1886: Los Estados Unidos de Norteamérica parecen destinados por la providencia para plagar la América de miserias a nombre de la libertad. ¡Vaya qué genio el de Bolívar, el primer gran antimperialista conjuntamente con Martí…!”.
Y recordaba las palabras de Martí:
“Bolívar está en el cielo de América, vigilante y ceñudo, sentado aún en su roca de crear, con el inca al lado y un haz de banderas a los pies; así está él, calzadas aún las botas de campaña, porque lo que él no hizo sin hacer está hasta hoy, porque Simón Bolívar tiene que hacer en América todavía”.
Es evidente la coincidencia de las ideas de Martí, Fidel y Chávez con las angustias del Libertador, cuando se lamentaba de un hombre propiedad, o nos alertaba de los peligros de un imperio incipiente, es incuestionable que la lucha es la misma, la lucha por la redención del humano, del esclavo y del esclavista, por la liberación de la humanidad del yugo que ella misma ha creado.
Y es el Socialismo un escalón superior en el camino por la redención definitiva del humano. La humanidad ha visto renacer sus esperanzas en las luchas que hoy se libran en la América.
La Revolución Bolivariana que en su evolución se ha encontrado con el Socialismo, que ha comprendido el carácter internacional del enfrentamiento al imperio, ha construido alianzas fraternales, y una estructura para esa fraternidad: El ALBA, que es un germen de organización social internacional donde el centro es el hombre, donde se avanza hacia niveles donde no sea posible el “hombre propiedad” del que se lamentaba El Libertador.
Es una Revolución que ha encontrado sus raíces, el Bolivarianismo y ha encontrado su estrella, el Socialismo. Es una Revolución destinada a tomar el cielo por asalto y ser ejemplo para el resto de la humanidad.
No hay duda que el gran ciclo histórico que comenzó en Caracas en 1810, se completa en la Revolución Bolivariana.
Desde esta situación de avance inmenso, de abertura del horizonte de redención, la Revolución Cubana se yergue inmensa en su resistencia heroica, su defensa de la causa del Socialismo, el enriquecimiento y custodia de la pureza ideológica de la Revolución.
La Revolución Cubana , a noventa millas del imperio, a pesar de la caída del campo socialista, supo resistir, atravesar un período especial equivalente a un estado de guerra sin detonaciones, soportar tentaciones, heroicamente resistir, perseverar, cuidar el patrimonio más preciado de la humanidad que es la posibilidad de construir un mundo viable, que en contraste con el camino al infierno que nos propone el capitalismo, le de esperanzas a la humanidad de sobrevivencia.
Podemos decir, sin temor a exagerar, que la Revolución Cubana con su ejemplo ha salvado la vida sobre el planeta. Llegará el día en que el mundo tome cuenta de esta épica y reconozca al pueblo cubano como un pueblo héroe de la humanidad.
Permítasenos concluir como Fidel concluyó una de sus reflexiones: proclamando junto a Chávez la consigna bolivariana, guevarista y cubana de:
"Patria, Socialismo o Muerte" ¡Venceremos!