Es impensable una Revolución Socialista sin Trabajo Voluntario . Ahora bien, si la Revolución se intenta en un país rentista, el Trabajo Voluntario adquiere características de vida o muerte.
El sistema capitalista se caracteriza porque el trabajador mantiene una relación insana con el trabajo, esa dolencia hiere a toda la sociedad. Marx en sus Manuscritos de Economía y Filosofía, refiriéndose al trabajo en el capitalismo, nos dice:
“… el trabajo es externo al trabajador, es decir, no pertenece a su ser; en que en su trabajo el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica al cuerpo y arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí fuera de su trabajo, y en el trabajo fuera de sí. Está en lo suyo cuando no trabaja y cuando trabaja no está en lo suyo. Su trabajo no es, así, voluntario sino forzado, trabajo forzado. Por eso no es la satisfacción de una necesidad, sino un medio para satisfacer las necesidades fuera del trabajo (…) En último termino, para el trabajador se muestra la exterioridad del trabajo en que éste no es suyo, sino de otro, que no le pertenece; en que cuando está en el no se pertenece a sí mismo, sino a otro”
Si esta enajenación, extrañamiento, es para el trabajo también lo es para el fruto de ese trabajo enajenado. Marx nos dice:
“… el objeto que el trabajo produce, su producto se enfrenta a él como un ser extraño, como un poder independiente del productor.”
Está condición del trabajo capitalista, que extraña, enajena al hombre del trabajo y de su producto, también lo extraña de sus semejantes y de la naturaleza, lo convierte en un náufrago social, en un ser sin relaciones, en una errática partícula humana guiada por el egoísmo.
En el fondo de esta situación está la propiedad nosocial de los medios de producción, lo que posibilita la apropiación del trabajo social por una pequeña capa de capitalistas. Esta apropiación transforma al hombre en mercancía y a su trabajo en antinatural.
Así, las relaciones en el capitalismo están marcadas por el egoísmo, la sociedad se convierte en una guerra de todos contra todos. Se fragmenta en millones de egoísmos, tantos como individuos existan.
Por tanto, en la solución de esta situación insana está el rescate de los medios de producción para la sociedad, la expropiación de los expropiadores, la Propiedad Social de los medios de producción. De esta manera el trabajo social será de pertenencia social, así el hombre trabajará para la sociedad, y la sociedad se importará de la suerte de cada uno de sus hijos, será posible la distribución del fruto del trabajo de acuerdo a las necesidades de cada quién. Se acaba la explotación porque nadie se puede explotar a sí mismo.
Esta solución sólo es posible con el Socialismo.
El Socialismo es la restauración de la sociedad fragmentada por el capitalismo, la vuelta al hombre integrado consigo mismo, con sus semejantes y con la naturaleza, es la sanación de la humanidad, es la pulverización del trabajo forzado.
¿Cómo se llega al Socialismo?
La ideología liberadora, la que nos conduce al Socialismo, surge de las entrañas de los explotados, es de allí, de sus condiciones de vida y trabajo, de su existencia, de esa práctica, que surge la teoría liberadora.
La Clase Obrera es la única clase que trabaja en cooperación, que se une en el trabajo y en la resistencia al capital, al patrón. Esa existencia proporciona las condiciones para establecer relaciones fraternales, espíritu amoroso, relaciones que son la base para la ideología revolucionaria, la ideología de la clase obrera.
La teoría liberadora se enriquece con la práctica liberadora de la humanidad, las experiencias libertarias han contribuido al afinamiento de la teoría revolucionaria.
Al principio los clásicos pensaban que
la Revolución Socialista se daría primero en países con alto desarrollo de las fuerzas productivas, así se esperaba la Revolución en Alemania, Inglaterra, Francia. En ellos había grandes contingentes de obreros y allí, era natural que prosperara la ideología de la clase obrera.
Pero la realidad testaruda siempre juega con el humano, y la Revolución se dio primero en un país con gran atraso de las fuerzas productivas, en el eslabón más débil, en Rusia, lo que hizo decir a un teórico que “la madeja de la historia se estaba desenrollando por la punta equivocada”.
La Revolución Soviética , añadió un nuevo período a la teoría revolucionaria, el período de transición hacia el Socialismo. Este período presentaba nuevos retos. Uno de ellos es el del desarrollo de la conciencia en situación de escasa masa obrera. La pregunta era:
¿Si no hay masa obrera suficiente, cómo irradiar la conciencia de la fraternidad, de la colaboración al resto de la sociedad? ¿Cómo llevar la conciencia que emana de la existencia obrera, al resto de la sociedad que no tiene esa existencia?
Los reformistas se apresuran a afirmar que eso no es posible, que la solución es desarrollar al capitalismo y así formar la masa obrera crítica necesaria para emprender el camino Socialista. Esto es, condenan a los países de poco desarrollo de las fuerzas productivas a permanecer en la orbita capitalista.
Se ha avanzado en la búsqueda de la respuesta, uno de los grandes adelantos, surge allá mismo en la Unión Soviética y adquiere su máximo desarrollo en Cuba Socialista, es el Trabajo Colectivo Voluntario.
El Trabajo Colectivo Voluntario:
“El trabajo voluntario es el que se realiza fuera de las horas normales de trabajo, de forma organizada y sin percibir remuneración económica adicional. El mismo puede realizarse dentro o fuera de su centro de trabajo”.
El trabajo voluntario tiene la característica de unir al hombre en trabajo fraternal, cooperativo, conciente, sin necesidad de tener las fábricas, suple su carencia. Es un ejercicio de trabajo libre, no enajenado, trabajo para la sociedad.
Crea las condiciones materiales para asentar la Conciencia del Deber Social. Es un recurso para conseguir los beneficios para la conciencia de una existencia proletaria, sin las fábricas.
Es desarrollar las condiciones para la formación de la Conciencia del Deber Social en situación de poco desarrollo, la masa va aprendiendo a medida que se va produciendo la elevación de las fuerzas productivas.
El Trabajo Colectivo Voluntario, podría llamarse también Trabajo Voluntario Proletarizante, tiene la virtud de crear las circunstancias para la difusión de la Conciencia del Deber Social.
El hombre hace Trabajo Colectivo Voluntario llevado por la conciencia, de manera libre, en el se expresa lo mejor del humano, la entrega desinteresada al bien de la humanidad. Así el trabajo deja de ser un trabajo forzado, para convertirse en un medio de realización, de elevación del humano, en trabajo liberador, constructor.
El trabajo del revolucionario, desde la etapa conspirativa es un trabajo voluntario, el trabajo del partido es en esencia trabajo voluntario.
No es pensable el camino hacia el Socialismo en Venezuela, un país rentista con poca clase obrera, sin un poderoso movimiento de Trabajo Colectivo Voluntario . Sólo así podremos construir las condiciones materiales necesarias para superar la conciencia egoísta y sustituirla por la Conciencia del Deber Social.
¿Cómo hacerlo?
La tarea no es fácil, pero es indispensable, somos un país con una fuerte tendencia al facilismo, al clientelismo, cien años de explotación petrolera nos han tallado así. No obstante, hemos dado muestra de una gran vocación altruista, lo hicimos en abril y diciembre, cuando el pueblo salió a la calle guiados por profundos sentimientos de amor, esos días nadie pidió nada material, esos días la Conciencia del Deber Social afloró en las calles.
Entonces, el material espiritual reposa en el pueblo, este pueblo está llamado como en el pasado a grandes obras históricas, a renovar las hazañas de los próceres.
Además tenemos un fuerte liderazgo, con una fuerte conexión con la masa, capaz de dirigirla, de ser su paradigma.
Estas condiciones son inmejorables para solventar las carencias de una clase proletaria fuerte, y emprender con brío el camino hacia el Socialismo.
El Trabajo Colectivo Voluntario debe dejar de ser manifestaciones marginales y ser organizado de tal manera que conmocione a la sociedad.
Por ejemplo, podría planificarse un día nacional de lanzamiento del Trabajo Colectivo Voluntario , quizá el domingo o el sábado, ese día deben participar los altos dirigentes, es con el ejemplo que se moviliza al pueblo.
Ese día debe haber explicación de la necesidad del Trabajo Colectivo Voluntario para avanzar en la construcción de la Conciencia del Deber Social, indispensable para construir las nuevas relaciones humanas amorosas propias del Socialismo.
Ese día se debe crear una coordinación nacional de Trabajo Colectivo Voluntario , deben formar las Brigadas Especiales de Trabajo Colectivo Voluntario , crear las oficinas de estadísticas para contabilizar las horas de Trabajo Colectivo Voluntario que servirán para evaluar la actividad, para premiar a las más destacadas, por supuesto, con estímulos morales.
Cada ministerio, cada fábrica de la sociedad administrada por el Estado, las empresas básicas, PDVSA, la CANTV , la Petroquímica , SIDOR, el sector eléctrico, los Ministerios, Miraflores, las Gobernaciones, los estudiantes, los campesinos, todos deben hacer Trabajo Colectivo Voluntario, los partidos de la Revolución , los Consejos Comunales, las Mesas Técnicas, todos deben formar Brigadas.