LOS FLANCOS INDISPENSABLES
Por: Neftalí Reyes
La Revolución tiene numerosos flancos con diferentes valores, es importante que detectemos los flancos principales y los fortalezcamos.
Los flancos y su importancia, van a depender del objetivo. Si determinamos que el objetivo es el Socialismo, y consideramos la esencia de este “un sistema que rescate la Conciencia del Deber Social, que integra la sociedad fragmentada por el capitalismo” .
Investiguemos los flancos indispensables, que para esta batalla debe el pueblo engendrar . Es importante destacar que los flancos son parte del pueblo, nunca son entidades externas.
EL LÍDER
La dominación capitalista (la que la Revolución debe pulverizar), instala su control desde temprano a través de la figura paterna dominante: en el hogar, el padre. En la escuela, la maestra. En el ejército el superior. En la calle, el policía, etc. Es a través de esta personificación que se instala la primitiva obediencia y los primitivos miedos, las primitivas recompensas, los primitivos castigos.
Por tanto, sólo la figura del un padre puede penetrar esas barreras psíquicas y conducir a la sociedad hacia el cambio de la figura del Padre dominador, por la figura del Padre amoroso, cambio que permeará hacia toda la sociedad.
La figura del padre, la necesidad mesiánica es un flanco importantísimo en una Revolución. Surge del pueblo y con él es uno.
LAS IDEAS CORRECTAS
La dominación, es un fenómeno cultural milenario y mundial, que ha marcado profundo a la humanidad, desde la más mínima costumbre, hasta la más importante invención, están impregnadas de dominación.
El sistema dominador se hace poderosísimo porque sus mejores armas no son visibles, son las armas de la costumbre, de presentar como natural lo artificial, de esconderse tras la bruma de la ignorancia o del conocimiento sin conexión con la realidad.
Desde siempre, desde que la humanidad entró en período de dominación, ha existido la resistencia a esa dominación, el ideario humano buscó formas de liberación y la dominación perfeccionó sus métodos.
Podemos decir que la historia de la humanidad ha sido la historia de las ideas y métodos de la dominación, en lucha con las ideas y métodos de la liberación. Que equivale a decir que “la historia de la humanidad ha sido la historia de la lucha de clases”.
Es importante para nuestro propósito estudiar la historia de las ideas de liberación hasta arribar a las ideas más evolucionadas, las que nos proporcionarán las mejores armas para enfrentar a la dominación.
Al principio el hombre situó la hegemonía de la dominación y la liberación en el campo espiritual, se atribuía a entidades metafísicas, a designios de los dioses . Los sacerdotes eran los primeros instrumentos de dominación, y en oposición, hombres espirituosos eran los rebeldes. Las confrontaciones las dirigía, se escenificaban en el campo espiritual.
Recordemos a los sacerdotes, instrumentos de la dominación del imperio español, acusando a los independentistas del terremoto de 1812, y recordemos a Bolívar atacando con su “si la naturaleza se opone” .
Recordemos a la virgen comandando la resistencia de los monárquicos en Coro cuando la Primera República.
En esa fase, la liberación se pensaba que venía con la muerte, la muerte era considerada un viaje hacia lugares donde se viviría eternamente en paz, armonía, en consonancia con nuestro comportamiento sumiso aquí en la tierra. Pero si nos portábamos mal, si fuimos rebeldes, se nos reservaban las pailas del infierno.
En una fase posterior, la dominación y la liberación adquirieron realidad, la economía tomó la hegemonía. Se explotaba al obrero, se le robaba su trabajo, y éste se rebelaba, pedía reivindicaciones. Se instalaba el capitalismo, acontecía la acumulación originaria del capital. Fue la época de grandes enfrentamientos, de ideas utópicas, de soluciones idealistas, la vida continúo sujeta a ser vendida y comprada, pero ahora de manera más sofisticada, menos evidente, más eficaz.
Con el capitalismo se instauró la búsqueda individual de las soluciones a los problemas sociales, así el empleo, la educación, la salud, dejaron de ser problemas sociales y pasaron a ser asunto de solución individual. El llamado sueño americano se convirtió en el sueño de todo el planeta, la ficción de poder ascender en la escala social desde el fondo hasta la cumbre, sólo por obra y gracia del trabajo.
Con esta habilidosa ideología se pretendía borrar las barreras entre las clases. Si se podían saltar con sólo el esfuerzo individual, entonces las barreras no eran sociales, sino cuestión del esfuerzo individual, de capacidad de trabajo individual. El cielo del planeta lo encapotó la guerra de todos contra todos.
La economía era la nueva Diosa, todo estaba sujeto al Díos Mercado , que con su mano invisible nos llevaba todopoderosamente por la senda del progreso infinito. La economía era incontrolable, el mercado cortaba cabezas y erigía tronos, dictaba quién sería Bill Gates, y quién recogería las latas en Manhatan.
Estudiando esa realidad surgió un pensamiento que pudo develar las entrañas del monstruo, del capitalismo, y se pusieron al descubierto los mecanismos del robo del trabajo ajeno, la humanidad conoció la plusvalía, el trabajo enajenado, el fetichismo de la mercancía, el hombre transformado en mercancía.
Marx, el Moro, había asestado al capitalismo un golpe noble del cual no se recuperará jamás.
Los explotados tenían, ahora, una poderosísima arma teórica, la obra de Marx significó un salto inmenso en la historia del pensamiento de la humanidad.
El camino hacia el Socialismo estaba señalado, la brújula existía, y el viaje de la humanidad hacia su liberación continuó con viento a favor.
Muchos obstáculos se presentaron en el camino, desviaciones y extravíos, excesos y defectos, y finalmente se realizó el primer experimento de liberación de la humanidad.
Lenin (Vladímir Ilich Uliánov), los Soviets, Trotski (Liev Davídovich Bronstein), Vladimir Maiakovski, Revolución de Octubre, son nombres tallados con pasión en la historia de la liberación de la humanidad.
El experimento aportó valiosas enseñanzas y valiosas hazañas, significó, sin duda, el mayor paso dado por la humanidad hasta ahora en el camino hacia su redención, por eso debe ser estudiado con respeto y rigor. Podríamos decir que la posición que tomemos frente al fenómeno Soviético, va a definir nuestra posición hoy frente a la Revolución. Negar los avances que ese acontecimiento representó para la humanidad es negar la marcha hacia el Socialismo.
Nos demostró que es posible superar al capitalismo, que el humano puede unirse por el espíritu y hacerse heroico. Que la sociedad puede tomar cuenta de su destino, que el mercado no es un dios invencible, que se puede superar. Que la planificación de la economía es posible, que el hombre no es necesariamente una mercancía, que su condición humana es recuperable.
Pero además demostró, que tomar control de la economía no es suficiente.
Finalmente aquel experimento sucumbió y el capitalismo soltó las campanas al viento. Había llegado el final de la historia, el capitalismo era infinito, sólo era posible perfeccionarlo.
El cielo volvió a encapotarse, ya no había esperanzas en este mundo, retrocedimos a la metafisica.
Una pequeña y solitaria brizna de la humanidad fue suficiente para mantener el rumbo.
Quedó en pie, quedó Socialista, no se hundió: Cuba salvó la esperanza y demostró que el camino seguía abierto, que era posible. Y aquella isla se convirtió en antorcha que alumbra el futuro.
La supervivencia del Socialismo cubano aclaró que tomar el control de la economía no es suficiente, que es necesario que lo material se subordine a lo espiritual, y que lo espiritual debe entrelazarse con lo material.
Fidel, Che, los barbudos de la Sierra que proletarizaron su pensamiento en plena batalla, pero sobre todo el Pueblo cubano, organizado y conciente, tienen sus nombres inscritos en la primera fila de los salvadores de la humanidad.
Se consolidaban así los pilares de la teoría Socialista: Propiedad Social de los medios de producción, administrada por el Estado y Conciencia del Deber Social.
VANGUARDIA REVOLUCIONARIA
La vanguardia en la Revolución adquiere características urgentes.
La dominación es un fenómeno que se afinca fundamentalmente en la conciencia, en la mente, en el alma del dominado, ya se ha dicho que “el alma del dominado es la principal arma del dominador”.
La dominación es posible porque el dominado la acepta, la reproduce, la hace suya. Los valores de la dominación son los valores del dominado, la ética del dominado es la ética de la dominación.
La conciencia de liberación es adquirida primero por un pequeño grupo de la sociedad, que se nutre del conocimiento revolucionario acumulado durante milenios, lo enriquece con su práctica de enfrentamiento al capitalismo, lo adapta a las realidades de su sociedad, y comprende que la tarea de la liberación de la sociedad es una tarea social.
Por tanto, entiende como su principal tarea socializar el conocimiento revolucionario, la conciencia revolucionaria por ellos adquirida, y para eso es necesaria una organización que agrupe a los más concientes, a los mejores entre los buenos como decía el Che, alrededor de esa idea y de esa tarea.
Es decir, es necesario un instrumento para socializar a la Revolución.
Este instrumento debe prefigurar las relaciones humanas propias de la sociedad futura, fraternas, nutritivas, crecedoras.
Debe ser ejemplo de desprendimiento, de entrega a la causa de la recomposición de la sociedad. Sus miembros deben ser apóstoles, predicadores de la buena nueva, y la Revolución debe ser su apostolado.
Debe ser el gran educador de la sociedad, educar fundamentalmente por el ejemplo. Es el reservorio de conciencia de la sociedad.
No es un aparato administrativo, pero fiscaliza, opina y controla lo administrativo. No es un aparato social, pero fiscaliza, opina y vela porque los problemas sociales se resuelvan de manera que sean un avance hacia el Socialismo. Es un aparato político, pero no es electoral, no postula candidatos, es guardián y garante de que la política revolucionaria sea revolucionaria.
Sólo con un instrumento de estas características, donde sus miembros ejerzan la crítica y la autocrítica con criterio de hermanos, la vigilancia revolucionaria con sentido amoroso, será posible vencer uno de los principales obstáculos de toda Revolución: cómo construir el futuro con el hombre del pasado, marcado por la cultura del pasado.
Es que en un instrumento, una vanguardia, un partido así, la suma de las voluntades revolucionarias, el colectivo revolucionario, supera a la calidad de cada uno de los individuos que la constituyen.
Las debilidades se minimizan en el colectivo, y las fortalezas se potencian al máximo, al tener un objetivo común, todo se aprovecha y no hay dilapidación de fuerzas en objetivos subalternos.
ACCIONES REVOLUCIONARIAS
Todas las acciones revolucionarias deben ser acciones que motoricen otras acciones y que sinteticen la idea revolucionaria. Deben ser, y este concepto pertenece al acervo revolucionario, Acciones Motoras Síntesis.
El Asalto al Cuartel Moncada, fue una Acción Motora Síntesis, Sintetizó y Motorizó a la Revolución Cubana.
El 4 de Febrero, también fue una Acción Motora Síntesis, Motorizó y Sintetizó a la Revolución Bolivariana.
Pero el derrumbamiento de las torres gemelas por parte de bush, fue una Acción, pero no fue Motora de Revolución ni Síntesis de Revolución.
Hay Acciones que son revolucionarias y Acciones contrarrevolucionarias.
Por ejemplo, una elección de un alcalde, debe ser una Acción Motora Síntesis, de no ser así la Revolución no saldría beneficiada. Si se triunfa, pero no se motorizan otras acciones, y no se sintetiza en la elección la idea revolucionaria, la Revolución , aunque parezca paradójico, saldrá perdiendo.
Estos son cuatro flancos principales e indispensables para toda Revolución, si uno de ellos falta, la Revolución es imposible, si uno de ellos se debilita, la Revolución se debilita, si los cuatros se fortalecen y son armónicos, la Revolución se fortalecerá y será armónica.