
Por: Neftalí Reyes
La oligarquía usa la legalidad como instrumento de dominación sobre el resto de la sociedad, cuando esta ya no cumple su papel de hacer aceptable, de organizar a la dominación, entonces la rompe sin ningún escrúpulo.
La oligarquía entiende que la legalidad está subordinada a la dominación, el principio inviolable es el de la dominación, nada debe ponerla en entredicho ni siquiera la legalidad.
Para que la legalidad oligarca sea eficaz como instrumento de dominación debe dar la sensación de que es lo fundamental de una sociedad, que es inviolable, es ahistórica, siempre ha existido, que es imparcial, que favorece a todos los sectores por igual.
Para que la dominación sea posible, no debe aparecer como dominación sino como necesidad.
Es así que se presenta el explotador (empresario) como el generador de empleos, el eficaz, el que conoce los intríngulis de la economía, sin él no puede funcionar la sociedad.
La sociedad debe agradecer al explotador que se apropia de la riqueza social. El robo queda consagrado, aceptado, “legalizado”.
Y el sistema capitalista productor de miseria espiritual y material, se presenta como el único posible, como un sistema inherente a la condición humana. De esta manera, los pobres son producto de su desidia individual y los ricos surgen del esfuerzo personal, de la inteligencia.
Es así como funciona el sistema capitalista, montado sobre el binomio de la dominación y la mampara de la legalidad.
Por supuesto que el sistema oligarca es imperfecto, tiene grietas por donde se filtra la insurgencia, y cuando esto sucede, cuando ya la legalidad no consigue contener a la rebeldía, entonces viene la Revolución , estalla la legalidad y la sociedad construye una nueva legalidad que consagra la organización social que surge de la turbulencia libertaria.
Las Revoluciones Pacíficas tienen la característica de que la legalidad no estalla, permanece. La situación revolucionaria debe convivir con la legalidad oligarca heredada, esto crea una situación particular, inédita.
En las revoluciones pacíficas la oligarquía tiene muchas ventajas: una de ellas es que no está soldada con la legalidad, está ligada a la dominación, esto le permite usar con eficacia a la legalidad como refugio para preparar ofensivas contra la Revolución.
Otra es que las costumbres, la cultura, la psiquis colectiva le pertenecen a la estructura de dominación.
También la oligarquía internacional está atenta a todo intento de insubordinación frente a su dominio mundial, y se confabula contra cualquier intento de fundar un ejemplo de organización social libertario, Socialista.
La relación no dogmática con la legalidad le ha permitido a la oligarquía mantener su dominación, salir triunfante de situaciones donde confrontó peligros revolucionarios.
Al contrario de los revolucionarios que paradójicamente han mantenido una relación dogmática con la legalidad oligarca, no han sabido comprenderla, y esta situación ha llevado a la pérdida de las revoluciones pacíficas.
La caída de Allende es un buen ejemplo de esta situación, y debe servir de estudio de todos los intentos de hacer Revolución Pacífica. Allende se mantuvo en la legalidad oligarca, mientras la oligarquía la uso para desgastarlo y en el momento necesario rompió su legalidad y mantuvo la dominación.
El continente está lleno de estos ejemplos de oligarquía rompiendo su propia legalidad para mantener su dominación: Jacobo Arbenz, Torrijos, Gaitán, Medina Angarita, Janio Quadros, Grenada, etc.
Y aquí en la Venezuela reciente, es fácil recordar el 11 de abril, el sabotaje petrolero, las guarimbas.
La enseñanza es clara: la oligarquía tiene un buen manejo de su legalidad, y la Revolución pacífica no ha entendido la necesidad de fundar una legalidad revolucionaria que tenga por esencia, por leitmotiv, la defensa de la Revolución.
De esta manera, las Revoluciones Pacíficas se han mantenido a la defensiva estratégica, y han sucumbido frente a las recurrentes ofensivas oligarcas.
Es vital para la Revolución Bolivariana resolver esta situación, de que lo haga depende su viabilidad.
Hoy en Venezuela vivimos una nueva ofensiva de la oligarquía que tiene un tentáculo en la legalidad y un tentáculo en la ilegalidad.
Han aparecido señales claras de que activan un nuevo intento de toma violenta del poder:
baduel apareció llamando a la insurrección, decía que no había que aguardar un día más. El General ochoa antich, llama a esperar el momento adecuado. El grupo dos de diciembre, vocero de la embajada gringa, es un grupo francamente golpista y así actúa y declara. Los columnistas oligarcas braman por el golpe, teodoro siempre oportunista espera mayores definiciones, fedecamaras vocifera como en sus mejores tiempos del golpe de abril, los gremios se confabulan para el oprobio.
Han encontrado su excusa en la promulgación de las leyes de la habilitante, contra ellas se confabulan, las han convertido en demonios.
Desde hace tiempo vienen preparando el camino que desembocará en un golpe. Frente a cualquier movimiento del gobierno activan todas sus armas de desinformación, así lo hicieron con el nuevo currículo, la Ley de Seguridad, todo lo rechazan, hasta la participación de Venezuela en las olimpiadas es motivo de odio bestial.
Los medios de desinformación son verdaderos cañones para sembrar miedo, desconcierto, desprestigiar a la Revolución y a los revolucionarios.
Buscaban una buena excusa para impulsar el zarpazo, y la encontraron con las leyes habilitantes.
¿Qué debemos hacer los revolucionarios frente a esta nueva ofensiva oligarca?
La batalla tiene varios flancos:
El flanco ideológico , éste actúa soterradamente, no se manifiesta con claridad, pero, lo ideológico dirige, se refleja en la pugna política evidente, está presente en las disputas de la Revolución con la oposición externa, y también el la cruenta disputa interna.
En la Revolución , en el campo bolivariano hay corrientes ideológicas diferentes, y éstas deben manifestarse con libertad, el pueblo debe participar de esta discusión, he allí la clave del éxito estratégico de la Revolución.
En la Revolución existen los que postulan que se debe crear una oligarquía nacional, y también los que declaran que eso es el suicidio de la Revolución , que es crear sus verdugos, sus sepultureros. Están los que dicen que no debe existir Estado, hasta los que dicen que el Estado es el representante de la sociedad revolucionaria.
Todas estas posiciones deben tener escenario para expresarse dentro de la Revolución , se deben sumar estos esfuerzos, sentimientos y ponerlos al servicio del camino hacia al Socialismo, esta es principal tarea de la dirección revolucionaria.
El flanco legal , es necesario fundar una nueva legalidad que tenga por objetivo central defender a la Revolución de la amenaza del imperio y de sus lacayos nacionales, que no permita por ejemplo la impunidad de un goicochea, que todos sabemos que es “mula” del imperio pero que se pasea impune conspirando con el medio millón de dólares.
O que dote a la Revolución del recurso legal para impedir que globovisión siga su campaña al servicio de una potencia extranjera francamente hostil.
Una legalidad que permita enjuiciar a los que llaman al golpe abiertamente, y a los que sabemos conspiran a cielo abierto.
El flanco del estudio , es necesario estudiar, reflexionar, investigar las leyes que rigen el camino pacífico hacia el Socialismo, las leyes de la Revolución pacifica, el conocimiento de estas leyes nos permitirá encontrar respuestas a muchas interrogantes vitales para la marcha de la Revolución : ¿Cómo enfrentar a la legalidad, la espiritualidad, la cultura capitalista que permanece intacta? ¿Cómo expandir las zonas socialistas? ¿Cómo expandir la Conciencia del Deber Social? ¿El papel de las clases y de las ideologías de esas clases? ¿La función de la Vanguardia ? ¿La forma de organizar a la sociedad?
El flanco Electoral , es necesario ganar las elecciones regionales. Por sobre todos los defectos que se pueden encontrar a nuestra participación y a nuestros candidatos, por sobre todas las reservas, debe estar el preservar a la Revolución y al Comandante Chávez, sólo en Revolución podemos corregir desviaciones y errores, sin Revolución todo está perdido.
Es nuestro deber de revolucionario ganar las elecciones, impedir el fortalecimiento de la restauración fascista, la sobrevivencia de la Revolución y del Comandante son nuestra primera prioridad.