
Por: Neftalí Reyes
“El cielo está nublado anuncia tempestad, oligarcas temblad, viva la Libertad”. Esta estrofa del Himno de la Federación , ilustra muy bien la situación mundial y nacional: se aproximan tiempos de tempestad, de definición, hay inmensas posibilidades revolucionarias, el imperio está en crisis.
La burbuja financiera especulativa ha estallado en el sector inmobiliario y arrastró a la economía imperial a uno de sus más profundos abismos de bancarrota. El Estado imperial se ha visto en la necesidad de intervenir al mercado inyectándole cientos de miles de millones de dólares, esto nos da una idea de la profundidad de la crisis. El resto del mundo entra en pánico, los temblores financieros se sienten desde el Asia hasta Brasil.
Esta crisis todavía no se desarrolla totalmente, pero presagia una recesión que se extenderá al resto del planeta, no olvidemos que el consumo de Estados Unidos es la locomotora que mueve a la economía mundial, traerá disminución del consumo de petróleo y baja en su precio, aumento del desempleo. En resumen, un fuerte desajuste, una enorme crisis en la economía capitalista mundial.
El imperio capitalista está enfermo… de capitalismo. Es una enfermedad, un dilema sin solución: él mismo es su enfermedad, su única cura es la extinción. El capitalismo padece del virus mortal del capitalismo, es un virus pavoroso que en su desarrollo se devora a sí mismo y devora al planeta.
El capitalismo sufre hoy una crisis de sí mismo, se manifiesta con el estallido brutal de la burbuja financiera inflada con la especulación, ya los principales bancos y soportes del sistema se han derrumbado dejando al descubierto el inmenso fraude que es el capitalismo.
Esta crisis que hoy sufre el capitalismo es sólo una faceta de la crisis sistémica, total que el sistema padece. Veamos algunos aspectos fundamentales de la vida humana que están en crisis profunda, fuertemente trastocados por la fisiología capitalista.
Crisis alimentaría : ocasionada principalmente por una perversa distribución de la producción de los alimentos, considerados por los capitalistas mercancías de especulación.
Esta noticia nos da una visión del drama:
“ Cada día mueren por hambre unas 25.000 personas (más de ocho veces más que los fallecidos en los atentados del 11-S). Cada año se tiran a la basura en Estados Unidos 43.000 millones de kilos de comida, 145 kilos por persona”
Crisis Ecológica :
De proporciones gigantescas, al respecto dicen las Naciones Unidas:
La amenaza contra las selvas de los trópicos resulta especialmente preocupante, porque se estima que en ellas se encuentran --en sólo el 6% de la superficie terrestre-- la mitad de las especies vivas del planeta. Si continúan las actuales tasas de extinción, a mediados del siglo XXI podrían desaparecer entre uno y dos tercios de todas las especies vivas del planeta.
Las consecuencias de esta hecatombe son inimaginables, pues la biodiversidad es el “seguro de vida” de la vida : a mayor diversidad mayor capacidad de autorregulación del ecosistema, y por eso la diversidad es generadora de estabilidad. Los ecosistemas más simplificados son los más vulnerables.
Crisis Social :
Según Robert Kurz, filósofo e historiador alemán, autor del polémico libro "El Colapso de la Modernización ", estamos viviendo la tercera revolución industrial, donde el capital crea cada vez más excluidos, donde cada vez más infraestructuras de producción están siendo paralizadas y economías nacionales completas entran en colapso. Afirma que "el capital globalizado alcanza sólo a minorías" y la migración hacia los países ricos es solamente la fuga de la crisis instalada. Denomina de "imperialismo de bloqueamiento" a la guerra capitaneada por Estados Unidos para impedir los movimientos de fuga, como así también las leyes de migración, los tratados de libre comercio que incluyen el tema como prioritario, entre otras formas de crear el "estado de sitio global".
El imperio capitalista presenta severos desajustes en su economía, una crisis total que abarca todos los componentes de la vida social, desde la familia hasta la ONU , y que tiene como fondo a la especulación que le es consustancial. Su evolución es suicida, no puede remediarlo. La situación es definitoria: o superamos el capitalismo, o sobreviene la nada.
La América Latina se verá afectada: Brasil ya muestra su preocupación. Las remesas de dólares hacia los países de Centro América se afectarán fuertemente. Las exportaciones del continente disminuirán, los préstamos se reducirán drásticamente. Los precios de los alimentos aumentarán. En resumen, la economía mundial se está desplomando y escombros caerán sobre Sur América.
La economía Venezolana se alterará profundamente, los ingresos disminuirán y los precios de las importaciones aumentarán, a los factores propios de nuestra dinámica se suman los factores externos que surgen de la situación mundial, no hay duda, entramos en tiempos de crisis.
¿Qué debemos hacer los revolucionarios?
Los primero, aceptar que el cielo encapotado anuncia una crisis sistémica de grandes proporciones, mas que una crisis económica es una crisis de civilización, una crisis de la cultura capitalista, por lo tanto, hay que tomar medidas urgentes para resistir sus embates.
Previo a las medidas debemos estudiar la crisis, de su correcta caracterización dependerá que podamos guiarla hacia salidas revolucionarias, aprovechar la oportunidad para avanzar hacia la tierra Socialista.
La manifestación de la crisis es económica, financiera, pero su solución esencial no está en este sector, se deben tomar medidas económicas para contrarrestar el embate, pero allí no está la fortaleza principal de la resistencia.
La solución revolucionaria de la crisis tiene como principal componente vigorizar la Conciencia del Deber Social, sólo cimentado en esta conciencia puede la nación enfrentar la crisis y avanzar. Podremos presentar al mundo el camino hacia una nueva cultura, la cultura Socialista, única manera de superar el capitalismo.
Esta tarea vital de robustecer la Conciencia del Deber Social, hace imprescindible la creación de los Destacamentos de Vanguardia , que deben ser conformados por lo más concientes, como decía el Che: “por los mejores entre los buenos”, los primeros a la hora de los sacrificios, los último a la hora de los privilegios.
Estos Destacamentos deben ser la referencia ética y reserva moral, que se encargara de, con el ejemplo, guiar a la sociedad en el turbulento mar que se avecina.
El pensamiento revolucionario mundial, principalmente el de la cercana Revolución Cubana y de Fidel nos ayudan a construir algunos tópicos preliminares de lo que sería la esencia de estos Destacamentos de Vanguardia:
- El destacamento será principalmente: guardián del porvenir revolucionario, su continuador histórico, su cohesionador y el difusor de la doctrina.
- Reforzará la conciencia revolucionaria de la masa, educándola en las ideas del Socialismo, exhortando al Trabajo Voluntario, al esfuerzo, a la defensa de la Revolución y de la Propiedad Social. Difundirá las doctrinas revolucionarias.
- Definirá constantemente los campos enemigos de intereses de clases: el campesino, el obrero, el trabajador modesto, la familia pobre, el ciudadano humilde versus: los latifundistas, los grandes almacenistas, los banqueros, los educados en las ideas del capitalismo y el imperialismo.
- Conservará el entusiasmo de las masas a través de la movilización tras acciones altruistas.
- Los destacamentos orientan: orientan en todos los niveles, mas no gobiernan en todos los niveles. Engrana la Revolución con la masa.
- Será un aparato de dirección y control de las actividades de la Revolución. Dirige y trabaja fundamentalmente a través de todas las organizaciones de masa (sindicatos, jóvenes, reserva, misiones, etc).
- Supervisa, controla, vigila, informa, discute lo que tenga que discutir. Las discrepancias cuando sean honestas y estén dentro del Socialismo, están llamadas a ser transitorias. Se mantendrá cualquier discrepancia dentro de las normas del respeto por las opiniones. Los problemas pasan, los pueblos duran y las revoluciones persisten.
- Lucha incansablemente por el cumplimiento de los planes y programas revolucionarios.
- Allí se encuentran los mejores elementos revolucionarios del país, los más eficientes, los mejores trabajadores, allí no interesa el numero sino la calidad. Pertenecer a un destacamento exigirá responsabilidad, sacrificios, abnegación, menos privilegios ya que, donde hay trabajo y esfuerzo, allí no van los oportunistas.
- Es el vehículo de la vocación, de la inteligencia revolucionaria, cohesiona el valor de todos los heroísmos, del espíritu de sacrificio de miles, del espíritu de combate, del amor a la Revolución. Se dará la oportunidad de desarrollar las mejores cualidades de cada individuo que quiera trabajar para la sociedad.
- Pertenecer al destacamento no comporta privilegios de ninguna clase, ni económicos, ni sociales. Para ello se evitarán cualquier tipo de condiciones que propicien la formación de cohortes de aduladores, el tareísmo sin objetivos a mediano y largo alcance. Nadie podrá usar los destacamentos como trampolín personal.
- La función del destacamento nunca será dar puestos, ya que está en capacidad de diferenciar entre el poder real (el de la idea verdadera), del poder formal (el del cargo y la capacidad de castigar a otros). Desprecia la vanidad de mandar y gobernar.
- Todo aquel que no tuvo oportunidad de luchar en determinados momentos históricos, que no se desaliente, que por delante habrá muchas oportunidades, hay aún una historia por escribirse, un largo camino por recorrer. Para ello deberá practicarse la modestia en los comunistas más experimentados. Todos sentirán la garantía de que no recibirán maltrato, abuso de poder, ni serán objeto de tendencias de líneas personalistas.