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ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS DE NOVIEMBRE

(algunas ideas)

Por: Neftalí Reyes

Las elecciones regionales de noviembre fueron complejas, no fueron unas elecciones típicas, ellas tienen componentes locales, regionales, y un componente nacional que las marcó fuertemente: el liderazgo del Comandante Chávez. Por tanto, tomar en cuenta sólo uno de estos factores puede llevarnos a conclusiones falsas.  Estudiemos el asunto.

La primera contradicción que podríamos plantear sería la de “buena gestión” contra “mala gestión” local, está muy de moda y la usan con entusiasmo los oligarcas.

Esta visión del asunto lo coloca con las patas para arriba, es decir, lo local determina a lo universal, a las relaciones económicas, a la política. De esta manera la gestión se independiza del resto de la sociedad. El problema de la gestión se confina a la eficiencia personal, a un asunto de un mal o buen gestor, el proyecto social no cuenta.

Ahora bien, ¿qué percibe la masa como una buena gestión?

Percibe la imagen que de una buena gestión han construido los medios de comunicación oligarcas, es decir, la confina sólo a las condiciones de su entorno. De esa manera, buena gestión se liga a egoísmo: “si lo mío está bien todo está bien”. Su vida está bien si su entorno inmediato está bien, y ese bienestar de su entorno no tiene nada que ver con las relaciones sociales: hay delincuencia, basura, vivienda con problemas, transporte deficiente porque el alcalde es malo, en eso el capitalismo y el Socialismo no tienen nada que ver.

El problema que más preocupa a la gente es la delincuencia, y es un buen ejemplo de lo que decimos. La delincuencia está ligada a lo social, verla como un problema local es llevarla a un terreno donde no puede haber eficiencia.

Está claro que donde los problemas sociales estallan con fuerza es en el barrio. El barrio es resumen de las más fuertes contradicciones de la sociedad capitalista, allí hierve la miseria material y también la espiritual, es compresible que en Chacao el alcalde tenga todas las posibilidades de mostrase “localmente eficiente” y el de Petare tenga todo en contra de la “eficiencia” que diseñan los medios.

La gestión local nuestra está ligada a lo nacional. En la medida que avanza el Socialismo: en lo ideológico, en lo económico, en lo organizativo, esos vientos hinchan las velas de la gestión local.

Nos curamos en salud, claro que los revolucionarios siempre aun en esas condiciones adversas han podido hacerlo mejor, eso no se discute. Tratamos el problema general, el que lleva a la gente a votar, pero también el que la prepara para construir el Socialismo. Queremos decir que, en el mejor de los casos, si la gente vota SÓLO POR UN BUENA GESTIÓN,  y olvidamos el componente universal, si no salimos de lo local, a la larga estamos alejándonos del Socialismo.

La oligarquía, siempre sabia en su dominación, ha comprendido esta situación, no se deja llevar por lo local, tienen claro dónde está el problema, contra esa comprensión se estrellan todos nuestros esfuerzos de captar a su base social, de penetrarla. (Recordemos las obras de ornato que a Tarek le destruyeron las viejas de Lecherías). La visión de la base social oligarca está imbuida de lo universal, de lo social, tiene visión alta, defiende sus intereses estratégicos.

El primer dato empírico que apoya esta tesis, y que ayuda al análisis, es que la idea inicial de dar la pelea sólo en lo local no estaba dando resultados, las encuestas iniciales eran desfavorables.

El segundo dato empírico es que al entrar en la campaña el Comandante Chávez, con el discurso universal, nacional, unido a lo local, las encuestas dieron un salto importante y definitivo.

De aquí se desprende la segunda contradicción.

La de los resultados obtenidos por el impulso del Comandante y los resultados propios de la situación real de la zona. Este enmascaramiento de la realidad puede traer errores en el diseño de la política.

En términos generales el enemigo perdió en muchos sitios importantes, pero aumentando su fuerza. En otros perdió por ir dividido, y en los más importantes desde el punto de vista de decisión política, que es lo definitorio, ganó.

En algunas zonas ganamos con el impulso del Comandante, pero nuestra victoria apretada enmascara una confrontación social que puede estallar si la ignoramos.

La tercera contradicción sería la del dominio territorial contra el dominio político. Del dominio cuantitativo contra el dominio cualitativo.

Hay una tentación, producto de más de cincuenta años de elecciones oligarcas, de poner por sobre lo cualitativo lo cuantitativo, así lo importante es el número, no la calidad. La calidad estaba garantizada, era el capitalismo, se trataba de elecciones dentro del capitalismo, no entraba en consideración un proyecto alternativo, no entraba en juego la calidad, sólo la cantidad.

No tiene el mismo peso un voto oligarca en Chacao, que un voto oligarca en Petare. En el primer caso, significa que mantiene su base social, en el segundo, que penetra a la nuestra, que quebró nuestras defensas espirituales.

En nuestras condiciones, cuando la disputa es entre capitalismo y Socialismo, lo importante es la calidad, la calidad política de los logros. Así debemos analizar los resultados obtenidos.

CON ESTOS INSTRUMENTOS PODEMOS ESTUDIAR LO ESENCIAL DE LOS NÚMEROS ELECTORALES.

En términos generales la brecha electoral entre la oligarquía y la Revolución se estrecha, este es un dato importantísimo y merece nuestra atención.

Lo fundamental de las elecciones es que nuestro ya menguado impacto en la clase media disminuyó, y la influencia de la oligarquía en nuestra base social tradicional aumentó. Esta es una tendencia que viene desde el referéndum de la reforma .

Esto significa que la oligarquía, después de construir un enclave en el centro político del país, abandonó la táctica de enfrentamiento frontal, sustituyéndola por la táctica de conciliación, y le está dando resultado. Son suficientes las declaraciones de los Alcaldes y gobernadores oligarcas para percibir la nueva táctica: Ledezma nos propone asociarse a la Misión Barrio Adentro, hacerla más eficaz. Capriles dona todo un edificio a la UNEFA.

La pregunta importante es:

¿Cómo enfrentar la nueva situación, cómo revertir la tendencia?

Lo primero que debemos detectar es por cuál flanco se coló la oligarquía, y qué lo hizo vulnerable.

El flanco débil es la ideología, nosotros no hicimos suficiente por instalar en la población humilde la ideología de la solidaridad, la conciencia de pertenencia a la sociedad, la Conciencia del Deber Social. Al contrario, incentivamos el egoísmo, la parcela… De esa manera creamos terreno fértil para que la oligarquía introdujera sus valores. Esta es una de las principales fallas que debe ser corregida so riesgo de seguir cosechando derrotas.

La primera señal de esta debilidad nuestra se origina en la  ofensiva ideológica lanzada en ocasión del referéndum de la reforma, allí usaron todos sus medios para, basado en el egoísmo que es sustento de la conducta capitalista, exacerbar los miedos, los temores al despojo, estimularon la defensa de la propiedad personal confundida con la defensa de la propiedad de los medios de producción.

Nosotros no supimos dar respuesta a esta ofensiva, o no estábamos preparados para darla, en algunos casos había afinidad ideológica con los planteamientos oligarcas. Fuimos ambiguos en la defensa del Socialismo, y eso nos debilitó, y permitió el avance de las fuerzas enemigas.

Después del resultado del 2 de diciembre de 2007 no discutimos los motivos de la derrota, le imputamos al Socialismo, y por esa vía tomamos el camino contrario a la solución, seguimos afirmando las causas que nos llevaron al fracaso, estimulamos el egoísmo en la población.

Ahora, en noviembre fuimos al nuevo enfrentamiento en condiciones de debilidad, y permitimos al enemigo que ganara el centro del país, que es bastante, permitimos que construyera un enclave desde donde proyectar su política.

  ¿Qué hacer?

Lo primero es interiorizar que en el fondo de todo está la ideología, la victoria o la derrota es en última instancia una derrota de la ideología. Por tanto, nuestras principales respuestas a la situación deben partir de una consolidación de la ideología socialista, la ambigüedad favorece a los oligarcas, parecernos a su proyecto nos debilita, la conciliación nos mata.

Es imprescindible fortalecer LA IDEOLOGÍA SOCIALISTA , desechar las diluciones, los Socialismos Light, que al final lo que logran es debilitarnos.

ES URGENTE UNA REVOLUCIÓN IDEOLÓGICA .

Con la misma premura que construimos PDVAL, con el mismo ímpetu que dimos la batalla de diciembre de 2002, con el mismo vigor que defendimos a la Revolución y al Comandante en abril, debemos ir a la batalla ideológica, no es un asunto menor que se puede arreglar con uno o dos pañitos calientes, es necesario revolucionar al pueblo, todos en la campaña por el estudio, todos en la discusión.

Todo el país guiado por el partido, por su dirección, debe ser revolucionado, el estudio y la discusión deben ocupar lugar privilegiado, que broten círculos de estudio, boletines, polémicas, críticas, irreverencia, construcción de la disciplina consciente. No es un proceso espontáneo, debe ser guiado por el partido, esa es una de sus más importantes funciones.

Es necesario construir tanques pensantes, cuya función sea, a la luz del pensamiento universal y las experiencias nacionales, producir las ideas nuestras que sean adaptación a nuestra Revolución Socialista, que tiene rasgos autóctonos, pero conserva la esencia del Socialismo mundial, al igual que el capitalismo tiene rasgos autóctonos pero conserva las características del capitalismo mundial. Estos tanques pensantes alimentarán con teoría a los medios, las escuelas de cuadros, a las direcciones, tanques capaces de estudiar el planteamiento enemigo y elaborar respuestas.

Debemos aclarar nuestro pensamiento frente a la Propiedad Social de los medios de producción, explicar por qué la necesidad de esta hegemonía en la economía para construir el Socialismo, explicar que esta hegemonía se da cuando es capaz de sustentar la Conciencia del Deber Social.

Instalar en la población la Conciencia del Deber Social, construir una organización social y política que permita que la masa dé un salto desde los abismos del anarquismo que no construye ni defiende, hasta la elevación de pueblo organizado capaz de enfrentarse con éxito a las tareas de construcción y defensa de su Revolución.

Debemos revisar la organización política y social, no se justifica que tanto consejo comunal, mesas, bancos comunales, partido, batallones, ese tipo de organización no haya servido para que la Revolución mantuviera la Alcaldía Mayor , siempre nuestra, o ampliara la distancia con el mundo oligarca.

Los medios nuestros (televisión) deben ser revisados, sobre todo en su contenido, no pueden seguir siendo difusores de la conciliación, deben ponerse al servicio del avance del Socialismo, de la formación moral de la masa, en muro para la penetración oligarca.

Debemos reforzar a los medios, a las radios nacionales, crear un instituto que alimente a las radios comunitarias, que les facilite programación revolucionaria, quizá hacer una “Villa de la Radio ”.  Otro periódico de la Revolución es necesario.

Esta Revolución ideológica es y será también escenario de una profunda lucha de clases, por demás necesaria e inevitable, no debemos temerla, bien encauzada, sin cacerías de brujas, convertida en “batalla de ideas”, será fortaleza de la Revolución.

La Revolución tiene su principal pilar en la conexión Chávez- pueblo, por eso es imprescindible protegerla.

Dar respuesta concreta a la conciliación

La ofensiva que enfrentamos es difícil, pero decisiva, es necesario romper la ofensiva oligarca, que ahora está en su fase conciliadora cuyo objetivo es debilitarnos. Luego vendrá la fase cruenta, si es necesaria. El  enemigo se mimetiza de revolucionario, asume lo que no define, apoya las misiones, las transforma en mera filantropía, las despoja de su carga revolucionaria, así es lo mismo Barrio Adentro en manos de Ledezma, que en manos de la Revolución. En esta embestida se aprovecha de nuestras debilidades.

Para tener éxito, para derrotar esta ofensiva que hoy padecemos, la única salida es profundizar al Socialismo, asumirlo con fuerza, con la misma urgencia que la vida solicita al oxígeno para respirar. Defenderlo teórica y prácticamente, demostrar que cuando se ponen al lado del pueblo es demagogia. El capitalismo que ellos profesan no puede resolver los problemas que él mismo creó, sólo lo puede hacer el Socialismo que ellos adversan. Es necesario que el Socialismo entre en combate y los derrote.

Ellos tienen imagen de eficaces, intentarán mantenerla a través de lo mediático y culpando al gobierno de su incapacidad. Esa batalla debemos darla de forma organizada, con pueblo movilizado y Socialismo profundizado.

Vivimos momentos estelares: el látigo de la oposición oligarca nos obliga a ser más socialistas.

Entonces es imperativo diferenciarnos de los oligarcas, demostrar que lo local está intimamente ligado a lo nacional, no se puede ser capitalista en lo nacional y al mismo tiempo apoyar la medicina social en lo local, son antagónicas, no pueden convivir. Debemos demostrar que las misiones son producto del pensamiento socialista.

Para eso debemos tomar medidas prácticas y ampliar la zona de Propiedad Social administrada por el Estado, llevar el trabajo voluntario a la producción.

Nuestros dirigentes deben ser ejemplo de ética socialista, esa es la mejor clase, el ejemplo.  

La acción de gobierno debe ser explicada al pueblo, discutirla, compartir los errores y los aciertos.