
La mesa tiene instrucciones de la embajada gringa de conseguir unidad, un solo candidato. Por eso ya comenzó el goteo de renuncias de los que no consiguieron mínimo apoyo. En los próximos días quedará despejado el ring.
Sea cual fuere el candidato oligarca electo en las primarias enfrentará un difícil reto, perderá inmediatamente toda iniciativa, y su dirección, su cerebro, dejará de pertenecerle, pasará definitivamente a manos del capitalismo mundial, dejará de tener la más mínima voluntad política, será un instrumento de los planes del capitalismo mundial.
El capitalismo mundial tiende cada vez más a ser un Estado Supranacional, camina hacia la consolidación de un sistema mundial capitalista, con su legislación, sus tribunales, ejército, sistema financiero e industrial, medios productores de noticias, de deformación de las mentes, todo globalizado. En resumen, un verdadero capitalismo mundial.
Tiene grandes objetivos:
Uno, obtener la mayor cantidad de plusvalía, de trabajo robado, lo que consigue trasladando grandes corporaciones a países con mano de obra dócil y barata, esclava, como la India, China, México.
Dos, seguir con la especulación financiera, con préstamos, fondos, deudas y rotación de capitales. Estos objetivos son mundiales, deben contar con gobiernos títeres que amparen los intereses de las trasnacionales.
Podríamos simplificar y decir que las burguesías mundiales, a través de las trasnacionales, se unen en un solo tejido cuyo objetivo es la apropiación de las riquezas y del trabajo. Todos los gobiernos burgueses se deben plegar a esos designios mundiales, ya no hay cabida para metas burguesas nacionales. Gobierno que no cuadre en ese empeño será duramente atacado. Allí está el ejemplo de Libia.
El dilema de los países en estos días es: plegarse a la corriente capitalista mundial y vender a sus poblaciones, como lo hace la maquila mexicana, la oligarquía colombiana y la mano de obra barata de China y la India, o construir una alternativa socialista que signifique una manera de vivir, de relacionarse, diferente al capitalismo, es decir, que cambie la cultura, la visión del mundo, que derrote al egoísmo y establezca las relaciones amorosas, la conciencia de sociedad, de humanidad.
El candidato de la mesa viene amarrado a esta realidad, plegado al capital mundial. Todo lo que ofrezca, prometa, es falso, su plan de gobierno, cualquiera sea el candidato, está escrito en inglés y reposa en las gavetas del escritorio de la clinton. Si no se compromete no tendrá el apoyo de la dama que ríe con la crueldad, y eso será su fin.
A la Revolución la temen, la adversan los capitalistas mundiales porque saben que es una posibilidad de construir un bloque alternativo de los desposeídos, los explotados, los despojados de la tierra. Saben que aquí, con Chávez, tenemos posibilidad de enfrentar los planes del capital mundial, de las trasnacionales que construyen un tejido burgués mundial por sobre las naciones. Somos la oportunidad de hacerle frente a la globalización capitalista, que nos lleva a la miseria hoy y al abismo mañana.
Nunca como ahora fue tan pertinente el grito final del Manifiesto: ¡Obreros del Mundo Uníos! nunca como hoy la burguesía mundial había estado tan unida en sus propósitos, jamás el capital tuvo tanta vida propia como hoy, convertido en un verdadero monstruo que gobierna a voluntad a sus personificaciones, los capitalistas.
Los planes del capital son claros, Libia, pero también la explotación de la mano de obra cuasi esclava, la especulación financiera son sus rasgos definitorios.
La Revolución Bolivariana tiene como principal meta la construcción de una alternativa socialista, un Socialismo Verdadero, que sea ejemplo para el mundo. De este objetivo se desprenden tareas internacionales y tareas nacionales que se fusionan, se entrelazan, las unas no pueden ser exitosas sin las otras. Veamos.
Las tareas nacionales más inmediatas son: ganar las elecciones de octubre con una ventaja que desarme los planes imperiales que ya denunció el Comandante [Ver páginas 8-9 de esta edición]. La otra elevar la conciencia del pueblo, de la masa, a niveles en los que pueda sentir y comprender la esencia del Socialismo, el sentido del deber social, de pertenencia a la sociedad, la convicción de que sólo en sociedad se pueden resolver los problemas de la existencia, "vivir bien".
Y la convicción de que la liberación nacional sólo se consigue en medio de una lucha internacional, nunca de un país por separado, estos serán, siempre fácil presa del capitalismo mundial en esta etapa de alto desarrollo, capaz de estrangular poco a poco a una Revolución como la Cubana, frente al aturdimiento del resto de los pueblos. O aplastarlo como a Libia, o como amenaza hacerlo con Siria, sin que las protestas lleguen al río. Sólo la unión de los desposeídos mundiales hará posible la liberación de los desposeídos nacionales.
El capitalismo mundializado sólo se detendrá si consigue respuestas también mundiales.
La otra tarea, se desprende de lo anterior, es difícil pero es indispensable, se trata de contribuir decididamente a la formación de un movimiento internacional capaz de dar respuestas a las agresiones.
La idea de la lucha antiimperialista debe tomar cuerpo, realidad, rebasar la consigna. Es necesario darle organización y tareas concretas, y sobre todo darle contenido teórico, soporte ideológico.
Es indispensable que los pueblos tiemblen de indignación frente al imperialismo y a sus agentes nacionales, que protesten las injurias del imperio. Es labor de la dirección política elevar el sentimiento antiimperialista del pueblo, educarlo en esa pasión con prácticas concretas.
Una buena oportunidad es la lucha por la liberación inmediata de los Cinco Héroes defensores de su Patria, del Socialismo, de la vida, secuestrados por el imperio que no perdona la dignidad de los hombres nacidos libres.
Hoy René, uno de ellos, camina por las calles de Miami, madriguera de terroristas reconocidos como posada carriles y orlando urdaneta, está amenazado de muerte, el imperio lo que no puede hacer respetando las leyes, crea las condiciones para el linchamiento extrajudicial. Esta es una buena oportunidad para que los obreros, los estudiantes, el PSUV, El Polo Patriótico, todos, nos pronunciemos contra este intento de asesinato, y le digamos al imperio, a los terroristas de Miami, que René no está sólo, que no conseguirán enterrar lo que él representa para el mundo.