
Dos noticias impactan la sensibilidad, y llaman a la reflexión sobre el futuro de la humanidad en manos del capitalismo. Leamos algunos párrafos de la primera noticia.
"En plena guerra al narco, una maestra de escuela infantil en Monterrey es el más reciente ejemplo de ciudadana convertida en insospechada heroína por la opinión pública en México. Martha Ivette Rivera, de 33 años, grabó con su celular un video de lo que estaba pasando en su clase el pasado viernes.
Mientras en el exterior se desataba un tiroteo, sus 16 alumnos -de apenas 5 y 6 años- la miraban asustados y ella les animaba a cantar, pecho a tierra, para distraer la atención de la balacera: "Si las gotas de lluvia fueran de chocolate me encantaría estar ahí...". El video, en el que se aprecia como la maestra intenta calmar a los niños mientras se oyen disparos de fondo, se convirtió en un éxito inmediato en las redes sociales (está en youtube).
Rivera dice que no es la primera vez que se han producido disparos cerca del centro, aunque nunca tanto como el viernes: "Apliqué los protocolos de seguridad de tirarse al piso y le puse un poco de creatividad. Quería mantenerles protegidos el mayor tiempo posible, así que recordé que cada vez que cantamos "Gotitas de chocolate" lo hacemos tumbados en el piso", recuerda la maestra, quien es además responsable de un programa de seguridad en el centro educativo.
Al comenzar su primera clase tras el tiroteo, Martha Rivera preguntó, como siempre, cuál era la canción que los niños querían cantar. La respuesta, dice, fue clara..."¡Gotitas de chocolate!".
México mantiene una relación comercial con Estados Unidos que es envidia de las oligarquías capitalistas del continente, recordemos las adulaciones de uribe por firmar tratado con los gringos. Pues bien, este país "privilegiado" dentro del capitalismo está siendo disuelto desde adentro por las mafias del narcotráfico, ejecutores de cuanta fechorías existen, desde la trata de humanos hasta el sicariato internacional, eso sin hablar de las maquilas con mano de obra esclava.
El impactante incidente del kínder mexicano, es una muestra clara de adónde nos conduce el capitalismo.
La otra noticia, trágicamente directa como una puñalada al hígado, no requiere mayores comentarios, es un extraordinario compendio de la civilización capitalista. Leamos la noticia.
"Un adolescente de China ha sido presa de la mercadotecnia pero sobre todo de la tablet de Apple el iPad2, este joven, vendió uno de sus riñones con tal de conseguir efectivo para su iPad2, ahora está grave".
Difícil un cuadro más completo y compacto de la civilización capitalista, y por si acaso faltara algo de claridad a la definición, súmese la ironía que el portal difusor de la trágica noticia es patrocinado por la Apple.
Todos los días surgen evidencias de que China es capitalismo disfrazado de Socialismo, que ese no es el camino hacia la redención de la humanidad, o mejor, hacia la salvación de la especie amenazada de diez mil maneras por el capitalismo.
Todos los días surgen evidencias del camino equivocado del capitalismo, su irrespeto a la vida, a la paz, y cada día se ve con más claridad la urgencia de superarlo.
Si el Socialismo fracasa, si estos intentos naufragan, si la posibilidad que somos no tiene éxito, entonces vendrá una etapa de profundo desconcierto, resignación, desencanto, abulia y desespero. Y el capitalismo, más salvaje que nunca, envalentonado, tendrá vía libre para depredar al país y engullir al planeta.
Siempre que una posibilidad revolucionaria es frustrada, las peores versiones, las más viles formas del capitalismo, avanzan. Fue así en la Chile de Allende y en la Venezuela del 23 de Enero de 1958, así es en China y en Rusia.
Nosotros somos hoy la barrera de contención del capitalismo mundial, si fracasamos, no sólo sufrirá el país, se abrirán de par en par las compuertas del infierno y se desbordará el odio y el egoísmo sobre todo el planeta.
Es importante estudiar, precisar, qué pasará en el futuro inmediato si el Socialismo fracasa, si no consigue superar a sus enemigos de todos los pelajes y todas las ubicaciones. Qué pasaría si dirigentes y pueblo no concientizamos la importancia de la tarea histórica que nos reta, si no asumimos con rigor la elaboración teórica que exige el momento.
Un buen método para tratar de vislumbrar nuestro futuro es fijarnos en el tránsito de los países hermanos que han intentado construir dentro del capitalismo un mundo más o menos feliz, más o menos viable.
México es un buen ejemplo, con sus niños cantando canciones infantiles, tendidos en el suelo evadiendo los proyectiles del narcotráfico. Pero también Colombia, con una oligarquía que practica contra su pueblo un genocidio que ya dura más de medio siglo. Y también Europa, girando desesperada hacia el fascismo, buscando en el odio la respuesta a la crisis que el odio creó.
Y si queremos más precisión podemos hablar de los mismos Estados Unidos, con su inmensa deuda y su economía despilfarradora que se sostiene a costa de la sangre y el sudor del resto del mundo. O de china con su moral destartalada, con sus hijos dementes vendiendo, literalmente, partes de su cuerpo para comprar los productos superfluos surgidos de fábricas que exprimen a los obreros chinos, todo para enriquecer a unos pocos privilegiados y al capitalismo mundial.
Fácil deducir de este cuadro las consecuencias que sobre el país tendrá un fracaso del intento Socialista. Veamos.
La inseguridad alcanzará escenarios inéditos para nosotros, el crimen organizado disputará la hegemonía al Estado capitalista y, en esta guerra entre pillos, la sociedad será la víctima. La mexicanización y colombianización de la sociedad pondrá en peligro a la existencia de la Nación.
La privatización brutal de la economía llevará al país a territorios de miseria nunca vistos y el pueblo frustrado, aturdido, será controlado por una horrorosa represión. Vendrán días de oscuridad.
Es así, pocas veces una sociedad ha tenido la responsabilidad de decidir su propia suerte y, al hacerlo, decidir el destino del Continente y el futuro de la humanidad, como la sociedad venezolana hoy.
Debemos percibir el compromiso en su magnitud global y hacer esfuerzos por trasladar a la sociedad la grandeza del reto. Sólo así podremos acumular la conciencia necesaria para sobreponernos a las dificultades del camino hacia el existir.
Es imprescindible un gran salto teórico, que permita superar el pantano de los inventos teóricos que justificados en la derrota soviética terminan en el campo de la derecha, del reformismo, yugulan los procesos.
Es hora de volver los ojos al Che, aunque nos tilden de “dogmaticos estúpidos”. En el Che está la crítica, la superación a la derrota soviética.