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 En las cárceles del imperio están secuestrados cinco revolucionarios de los de verdad, de aquellos que dan su vida por la humanidad sin pedir nada a cambio. Se les acusa de cualquier excusa, no importa,  en realidad se les cobra pertenecer a un pueblo heroico que a 90 millas del imperio más poderoso y cruel que ha existido, decidió sacudirse el yugo y emprendió un camino de redención que es guía para la Humanidad.

Ellos están secuestrados por ser cubanos revolucionarios, eso es un alto delito para el imperio, y se lo cobran con crueldad. Siempre los imperios persiguen a los que osan liberarse, así hicieron con los “jacobinos negros” los haitianos, Haití sufre hasta el día de hoy ser la primera república liberada en el continente, y ser la primera negra.

Esos cinco muchachos: Antonio Guerrero RodríguezFernando González LlortGerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino SalazarRené González Sehwerert.  Nos representan a todos nosotros, allá con ellos están secuestrados todos los revolucionarios del mundo, la Humanidad honesta, y también la esperanza, allá junto a ellos se encuentra encadenada la causa del Socialismo.

En estos días estos hermanos cumplen 12 años en las cárceles imperiales, el tiempo ha pasado y ellos dignos, inmensos, crecidos, siguen presos. Es hora de hacer un alto en el camino, revisar lo hecho y repotenciar la lucha. Es tiempo de “temblar de indignación”.

Es hora de elevar el nivel de la batalla por su libertad, no podemos acomodarnos, acostumbrarnos, aceptar esa prisión como algo soportable. Es necesario que inventemos nuevas formas de lucha, que nos salgamos de lo convencional, que se sienta la fuerza de la lucha por la libertad de unos hermanos entregados a la causa noble de la Humanidad.

Es necesaria la iracundia de la fiera despojada de sus hijos, los cinco son una herida en el honor de los pueblos del mundo, y de los pueblos de este continente.

Sólo si el imperio siente el rugir de las masas podremos rescatarlos. Cada acción de los revolucionarios del continente, de la Humanidad,  de los gobiernos del ALBA, debe incorporar la protesta por la libertad de los Cinco. El tema debe llevarse a todos los escenarios, relacionarlo con todas las actividades de la vida, que el imperio sienta la indignación de gobiernos y pueblos por esa injusticia.

Convirtamos el número Cinco en símbolo de rebeldía y de solidaridad, en una condecoración de orgullo, llenemos las ciudades de Cinco, que todos los hombres de buena voluntad porten el Cinco con el orgullo de los que son solidarios con una causa noble y justa.

Que los obreros se pronuncien, hagan actos, manifiesten su temblor frente a la injusticia, y expresen su carácter internacionalista, que los obreros de Guayana, de la petrolera, de Oriente,  de Occidente, manifiesten su ira de mil maneras, que los barcos suenen sus sirenas, que las fábricas toquen sus pitos, que las iglesias oren por los Cinco, que los paros simbólicos a favor de los Cinco se hagan rutina.

Millones de cartas de solidaridad con los Cinco Héroes, que cada uno de nosotros adopte a uno de ellos y se importe por su vida de prisionero, se preocupe por conocerlos, que cada uno de ellos tenga millones de padrinos y que  la causa del Socialismo se exprese en la lucha por su libertad.

Estos cinco muchachos descendieron a las entrañas del monstruo para desde allí, en la zona de mayor peligro, enfrentar los actos terroristas que contra la Humanidad perpetraba la mafia mayamera.

En su labor altruista salvaron muchas vidas, develaron complot contra su patria, contra otras naciones del continente, ellos controlaban las acciones terroristas del famoso Posada Carriles, autor convicto y confeso de horrendos crímenes, de atentados a turistas, planificador de magnicidios. Estos héroes describieron crímenes también contra ciudadanos y personajes de los mismos Estados Unidos. El imperio, que no acepta a la insurgencia, que se ensaña contra la vida, los secuestró hace doce años.

La lucha por la libertad de los Cinco es una medida del nivel de la conciencia revolucionaria de una sociedad, es una exacta muestra de la conciencia de las masas. No habrá avance en el espíritu revolucionario del pueblo sin estar impregnado de la lucha por la Libertad de los Cinco.

La conciencia revolucionaria de los pueblos sólo se puede medir en sus acciones, y el apoyo a los Cinco es una acción que reúne lo mejor del sentimiento revolucionario: el internacionalismo, la entrega a las causas nobles sin pedir más recompensa que el deber de revolucionario cumplido, el deber para con la sociedad.

La lucha por los Cinco es hoy la mejor manera de mostrar el internacionalismo que debe impregnar cualquier labor revolucionaria. Vivimos días difíciles, lo dice Fidel, corremos serio peligro de confrontación final, la humanidad camina por la orilla del acantilado nuclear, la extinción de la civilización y de la especie es una posibilidad cierta, nunca antes la Humanidad enfrentó tal amenaza.

Los líderes más lúcidos del planeta llaman a la sensatez a los dirigentes que tienen en sus manos desatar la guerra de exterminio, Obama es objeto de pedidos de mesura. Es correcta la demanda, pero debemos añadirle la Libertad para los Cinco, esta sería una muestra de cordura, de propósito de transitar caminos de relaciones humanas diferentes.

Al lado de estas peticiones debemos seguir la lucha por el Socialismo, contra el imperio, sólo las luchas socialistas tendrán la fuerza necesaria para construir un movimiento de masas que detenga la locura bélica, sólo las luchas antiimperialistas acumularán la fuerza necesaria para construir un ejemplo para el resto del mundo, la esperanza de que es posible otro mundo, sin guerra y sin secuestro de sus mejores hombres.

Es así, el Socialismo, el Antiimperialismo y la Libertad de los Cinco tienen estrecha relación. La solidaridad con Cuba y el apoyo a los Cinco forman parte del mismo sentimiento. La lucha por la construcción y la defensa de la Revolución Bolivariana, de su Socialismo, está estrechamente ligada al respaldo a Cuba y a los Cinco Héroes. Entonces, la lucha es una sola, no se puede dividir, debemos luchar por nuestra Revolución, el Socialismo, el Comandante Chávez, por Cuba, los Cinco, como parte de un mismo caudal.

Así son las luchas revolucionarias, totales, no se puede ser revolucionario a medias, en lo nacional, pero no en lo internacional. El verdadero revolucionario, tal como lo pensó el Che, debe temblar de indignación frente a cualquier injusticia en cualquier parte del mundo.

Al luchar por la libertad de los Cinco estamos luchando por lo más sagrado de nuestros esfuerzos revolucionarios, no se trata de una labor filantrópica, lo que ya sería plausible, se trata de una acción altamente revolucionaria, sin duda, una de las más importantes que podamos desarrollar en esta etapa. Es así que la debe percibir todo el cuerpo de la Revolución Bolivariana. Al luchar por los Cinco nos educamos revolucionarios, nos construimos Hombres Nuevos.

Que los doce años de secuestro de estos muchachos sea objeto de un relanzamiento de la batalla por su libertad. Ese es un compromiso de todo revolucionario. No desmayemos, no los dejemos solos.