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Fidel es un reto, un objetivo para el imperio capitalista mundial. Fidel es su mayor oponente, contra él enfilan sus mejores artimañas, todo lo que haga o deje de hacer será tergiversado y atacado.

Recientemente han desatado una campaña feroz que intenta colocarlo en el lado contrario al Socialismo. Se valen de la manipulación de un sarcasmo en una entrevista de un periodista gringo. Los medios, la piara de renegados, hicieron fiesta con la posibilidad, todos gritaron a una: ¡Fidel reniega del Socialismo! ¡Ha dicho que el modelo no sirve!

Aquí en Venezuela el asunto ha servido de combustible a la pugna electoral. Los escuálidos y los renegados se lanzaron a toda suerte de manipulaciones, allí están enredados en su propia madeja: un día dicen que Chávez hace lo que Fidel le ordene, por lo tanto es un peligroso Socialista, y otro día dicen que Fidel ya no es Socialista… ¿En qué quedamos?

Dejemos a la piara oligarca regocijándose en su propio lodo. Estudiemos la firmeza del pensamiento de Fidel.

Fidel tiene un pensamiento que va más allá de la inmediatez, es ante todo un estratega y un tenaz. Su vida, sus éxitos, son una muestra de estas cualidades. Por ser estratega y tenaz, es un hombre cultivado, informado, denso en sus ideas. No es un improvisado, no es un politiquero hablador de pepas. Por eso debemos estudiarlo a través de su trayectoria.

Preguntémonos ¿Es Fidel Socialista?

Dejemos que el mismo Fidel responda… En su discurso en Río Janeiro en 1992 [ver discurso completo en Debate Socialista No. 7, pág 6] dijo:


“Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre.

Ahora tomamos conciencia de este problema cuando casi es tarde para impedirlo.
Es necesario señalar que las sociedades de consumo son las responsables fundamentales de la atroz destrucción del medio ambiente. Ellas nacieron de las antiguas metrópolis coloniales y de políticas imperiales que, a su vez, engendraron el atraso y la pobreza que hoy azotan a la inmensa mayoría de la humanidad.”

El 2005, en el discurso del Diálogo de Civilizaciones, precisa:

“Si hablé en Río de Janeiro del hombre como una especie en peligro de extinción por la destrucción de las condiciones naturales de vida, hace más de 15 años, hoy  ese peligro está más cercano.  Nuevos y  no previstos problemas creados por la ciencia, la tecnología y el despilfarro congénito del neoliberalismo, multiplican los riesgos políticos, económicos y militares.”

Está claro que las convicciones anticapitalistas de Fidel, su planteamiento Socialista, no son un capricho de político banal, engañador. Al contrario, se trata de un pensamiento trascendente, que apunta a la salvación de la especie humana.

Podemos concluir que toda la vida de Fidel es una lucha por salvar a la Patria Humana. Siguiendo los dictados de Martí, es una lucha guiada por el convencimiento de que la especie sólo puede existir si es Socialista.

Pensar de Fidel otra cosa es una infame manipulación, o una gran estupidez .

La polvareda que levantó la manipulación de las palabras de Fidel, es una buena oportunidad para pensar el Socialismo.

El Socialismo no es un capricho de políticos trasnochados ni una oferta electoral oportunista, se trata de una posibilidad de evolución de la Humanidad. De la concreción de esta posibilidad depende la existencia de la vida.

Si la Humanidad sigue el camino que nos propone el capitalismo, si continuamos con la relación egoísta basada en el lucro, la ganancia, la acumulación, entonces en la naturaleza se profundizarán los desequilibrios que ya el hombre ha causado y vendrá un desastre ecológico de magnitudes definitivas: la vida se extinguirá.

Pero, eso no es todo el peligro, la insensatez, la avaricia propia del capitalismo, su búsqueda desaforada de mercados y de insumos para su aparato industrial nos acerca cada vez más una guerra nuclear, que todos presentimos fatal para la vida.

Estas dos posibilidades terribles compiten en la carrera de la extinción de la especie. Sólo el Socialismo podrá salvar a la Humanidad.

Está de más decir que la construcción del Socialismo no es algo automático, es una tarea conciente. Es difícil, pero imprescindible para preservar la vida planetaria. Esto lo sabe Fidel, a esa causa ha entregado toda su vida.

Muchos han sido los intentos de la humanidad para librarse de la esclavitud. Ese camino está lleno de derrotas y también de triunfos, en ese esfuerzo la Humanidad ha aprendido. Hoy tenemos claros varios pilares que condicionan el salto salvador.

Primero, ya lo dijimos, la conquista del Socialismo no es un acto mecánico, ni llega automáticamente con el aumento de las fuerzas productivas. Es un acto conciente que precisa de una vanguardia que desde el fondo del capitalismo irrumpa contra la cultura dominante y conquiste a las masas para la necesidad de su liberación, para la importancia vital del Socialismo, para el mayor salto que la humanidad dará jamás: superar los sistemas de explotación y fundar el sistema de relaciones fraternas del trabajo de todos para beneficio de todos.

De allí que el principal escenario de la confrontación es el alma de la sociedad, es en la cultura donde se desarrollan los combates principales. Es allí donde se inscribe la deformación mediática, es por eso que alteran las declaraciones de Fidel, buscan desmoralizar el campo revolucionario, despojarlo de razones sagradas por las cuales luchar. Todo es parte de la guerra.

Segundo, es necesario sustituir el foco creador, la génesis de la cultura de la explotación. Este foco es la posibilidad que unos hombres se apropien del trabajo de otros hombres, los exploten, los esclavicen. Esta posibilidad tiene su centro en la propiedad nosocial de los medios de producción. Son éstos los núcleos de la explotación.

Mientras persista la propiedad nosocial de los medios de producción, la cultura de la rapiña, del egoísmo, tendrá un poderoso asidero.

Tercero, entender que no es un trabajo fácil. Ningún sistema social se suicida, al contrario, lucha por su sobrevivencia con el desespero de animal acorralado. A eso se enfrentan los intentos socialistas y, más todavía, si recordamos que el capitalismo es el sistema refinado en milenios de explotación, es el más pulido y global sistema de esa aberración.

Cuarto, sentir que los socialistas forman parte de un esfuerzo de liberación que agrupa a lo mejor del humano, y a lo mejor de las batallas de liberación, desde la Revolución Francesa hasta el 4 de febrero y el 11 de abril. Es un orgullo ser Socialista, estar acompañados de lo más excelso de las ideas y sentimientos de Humanidad. De Espartaco, Cristo, Bolívar, Martí, Don Quijote, Einstein, Allende, el Che, Fidel, Chávez.

Siendo así, es de cretinos pretender colocar a Fidel en contra de lo que ha soñado toda la vida, sólo por una interpretación interesada de un diminuto gringo estítico, tarifado en prensa imperial.

Fidel es un Socialista infinito, porque es un Humanista eterno, y ese piso ético y moral no se cambia con el cambio del viento. 

Nosotros estamos con Fidel, con la Revolución Cubana, con Chávez, porque ese torrente histórico es la única oportunidad que tiene la Humanidad de sobrevivir. El capitalismo, en cualquiera de sus variantes y disfraces, es la extinción de la vida.