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Vivimos horas definitivas, el imperio decretó ofensiva final. Obama, que fue esperanza de un cambio en la conducta gringa, resultó un chasco. Ya no hay lugar para ilusiones, vienen días de pelea. Demostraremos hasta dónde forma parte de nuestra alma  la arcilla de nuestros libertadores, veremos cuánto la renta petrolera consiguió horadar nuestras fuerzas morales.

El enemigo oligarca lanza una ofensiva que abarca varios frentes, desde el electoral, hasta la más infame manipulación mediática, no tienen el menor escrúpulo en mentir, inventar infamias, su objetivo es amedrentar, ahuyentar a los débiles. Preparan golpes y magnicidios.

Es así, vivimos días definitivos, no hay lugar para remilgos, para melindres, para lo subalterno. Es hora de grandeza, de buscar en el fondo de nosotros mismos los sentimientos y valores que hicieron posible El Paso de Los Andes, La Batalla de Santa Inés.

El país hoy, está sometido a un bombardeo inclemente de mentiras y manipulaciones que han conseguido en gran medida desdibujar la diferencia entre nosotros y ellos, o mejor, colocar la diferencia como un asunto de grados. Para esto se valen de sus medios de difusión, y debemos decirlo, también se apoyan en nuestras debilidades teóricas.

Ahora que vamos a unas elecciones parlamentarias, es necesario diferenciarnos en la práctica, este es un asunto vital, de él depende en gran medida el resultado de esas elecciones. Si nos comportamos dentro de la misma lógica, si dejamos que se construya la imagen de que es lo mismo votar por uno de los nuestros, que por un escuálido, que las consecuencias serán menores, que en realidad no hay diferencia. Entonces, no es esperable un buen resultado.

¡Debemos diferenciarnos! Es vital. La pregunta es ¿Cómo hacerlo?

Debemos demostrar que estamos tallados con otra moral, que nos guía otra ética. Que el espíritu del  4 de febrero, de abril, de diciembre está con nosotros y aumenta cada día. Sólo así nos diferenciaremos de los oligarcas oportunistas y peseteros.

Es necesario que los postulados y candidatos firmen un pacto que señale una visión distinta del parlamento. Veamos algunos de los puntos que ese pacto podría contener.

· Una renuncia al curul, sin fecha y firmada, puesta en las manos del Comandante.
· Una donación del sueldo a las Misiones Sociales. La manutención de los parlamentarios bolivarianos que no tengan medios propios, será garantizada por el Partido. El oficio parlamentario no debe ser un medio de manutención.
· Las reuniones del parlamento se reducirán al mínimo, una o dos veces por mes, el resto del tiempo el parlamentario se instalará en su circuito, en oficina en las casas del partido.
· Renuncia a las secretarias, guarda espaldas y demás prebendas del cargo.

Sólo así, nos diferenciaremos, el pueblo bolivariano percibirá que sus líderes son diferentes y tienen metas diferentes.

Sólo así sabremos quién está y quién no está con la Revolución, con el Comandante. Y quiénes tienen otros intereses.

La propuesta es una necesidad, es tomar los caminos del triunfo, responder en la práctica a la ofensiva mediática que trata de borrar la brecha ética que nos separa del escualidismo.

Los caminos del triunfo pasan por una clara definición en la teoría y en la práctica, no es posible avanzar, ganar batallas importantes sin esta definición. No hacerla nos conducirá a terrenos de confusión y al desgaste.

En la teoría debemos definir nuestra relación con la propiedad de los medios de producción, nuestra visión del Estado, de la organización popular, del poder popular, del sistema electoral, de la estructura y el parlamento revolucionario.

En la práctica es hora de construir una Zona Socialista, donde se puedan mostrar los logros del Socialismo, y desde donde se pueda irradiar la Conciencia Socialista al resto de la sociedad.

Los síntomas de extravíos del camino revolucionario se presentan todos los días, partidos se muestran confundidos, y personas saltan la talanquera. En el fondo hay divergencias ideológicas, una feroz batalla de ideologías, de la que sólo saldrá triunfante el Socialismo, si afila su teoría.

El caso del gobernador falcón, es muestra de los movimientos propios de esta batalla. Seguirán más, es necesario estudiarlos para comprender el momento.

El gobernador, tal como se esperaba, se desliza hacia el otro lado de la talanquera, son muchos los comentarios, y también las evasivas. Unos opinan, y otros esperan que las aguas se aquieten.

El punto es de mucha importancia para los revolucionarios y debe ser discutido con rigor. El debate debemos situarlo en lo profundo, en la raíz, en las causas originarias, es allí donde la gente aprende y puede ajustar su brújula.  

La actitud del gobernador, obedece a una ideología, se trata de la pequeña burguesía, que ya agotada no quiere avanzar al Socialismo. Pero, tampoco quiere ir al capitalismo. Esa ambigüedad que es muy propia de su posición social, recordemos que se encuentra a medio camino entre el proletariado y la burguesía, esa ambigüedad que, repetimos, le es propia, los obliga a inventar teorías para desligarse del Socialismo, pero conservar un halo de revolución.

Es allí que debemos colocar la teoría con la que el gobernador justifica su deslizamiento, la que expone en su carta dirigida al Comandante.

La deserción del gobernador y su acogida por otra tolda política, además de las consideraciones de decencia que se podrían hacer, debemos colocarla en un reagrupamiento de las fuerzas antisocialistas dentro de la Revolución. No es un simple cambio de equipo, es una jugada política contra la Revolución y el Comandante.

Esos movimientos tienen la intención de fortalecer el polo reformista, para desde allí, y de mil maneras, sabotear la marcha al Socialismo, pero eso sí, no ponerse en la acera de enfrente sino en el último momento, repetir la historia de ismael, de los diputados renegados.

Los revolucionarios, la revolución, deben aprender de esta experiencia, tomar medidas.

Alertar a la masa bolivariana, explicarles que vendrán muchos combates de todo tipo, que debemos estar alertas frente a las argucias del enemigo que en esta etapa se disfraza de mil maneras. El Socialismo está en una encrucijada, las corrientes se reagrupan.

Es necesario elevar el nivel ideológico de la base bolivariana para elevar la comprensión de los requiebros que necesariamente vendrán, debemos aprender a ver los móviles de los móviles, superar el chisme, lo superficial en el análisis.

Ahora la identificación del enemigo oligarca amerita estudio: ya no es simplemente carmona, o zuluoaga, o ravell, borges, ledezma, todos fácilmente identificables. Ahora se trata de un enemigo ideológico, ladino, disfrazado, infiltrado. Recordemos a rosendo, baduel, ismael, tascón, miquelena.

La Revolución debe profundizar los cambios, es necesario afinar la escogencia de los dirigentes, entender la responsabilidad que esto implica. Una buena ocasión para empezar los cambios son las elecciones parlamentarias que se avecinan.

Es hora de grandeza, la Revolución está bajo asedio. El Comandante puso su fe en la base, no podemos dejar que abusen de nuestra credulidad. En la escogencia de candidatos debemos demostrar nuestro apego a la causa revolucionaria, no se justifica lesionar a la Revolución, a Chávez, por un curul.

Es necesario firmar el pacto revolucionario que impida se desaten las pasiones mezquinas. Sólo así transitaremos los caminos del triunfo.