ARAR EN EL MAR Y DEJAR HUELLAS
La función principal de los medios oligarcas es ocultar las acciones revolucionarias que dejan huellas, las ignoran, las desvirtúan, prestigian noticias insubstanciales, frívolas, de esa manera distraen, ocultan lo importante y publicitan lo pequeño.
Así construyen una ficción desde donde manipulan y dirigen las reacciones de la masa. Este es uno de los principales daños de los medios enemigos.
Colocar en la discusión de las masas los asuntos importantes, los que dejan huella, esa es una de las principales tareas de los revolucionarios, de sus medios de información, de todas sus organizaciones. El reto es que la gente perciba los pasos importantes que da la Revolución.
Debemos colocar en primer plano lo mediático, la lucha ideológica, la batalla de propaganda, la guerra cultural. Hoy es muy importante publicitar los logros de la Revolución, moralizar al campo bolivariano, debemos entender que aquí está el foco de la confrontación con el imperio y sus agentes nacionales, que hoy nada es más importante que la lucha ideológica.
POR: NEFTALÍ REYES
Conocer el movimiento de un proceso revolucionario es vital, saber cómo se mueve y hacia dónde se mueve da el sentido de la batalla.
Pero, ¿Cómo determinar el movimiento entre tanto ruido, tanto atajos provocadores, con cuál método medir la importancia de los acontecimientos?
Un buen procedimiento es fijarnos en los sucesos que dejan huellas y provocan otras huellas, que no se desvanecen con los días.
No es lo mismo una pelea menor, un comadreo entre dirigentes de partidos, que una decisión económica del gobierno. No es lo mismo un artículo de un vocero de oposición donde llama al golpe, que los berrinches de algún dirigentillo a las puertas de Tribunal “batallando” con un periodista de Avila Tv. Con este criterio tratemos de ubicarnos en el momento que vivimos. Busquemos las huellas que marcan rumbos.
Una de las más importantes es la actitud del gobierno para enfrentar la crisis global que padece el capitalismo: El gobierno declara la intención de proteger a los más necesitados, y de recortar los aportes a la oligarquía, esto es una huella inmensa que determina un rumbo, movimiento, y que produce otras huellas.
Inmediatamente que se muestra esta intención de colocarse al lado de los humildes y frente a la burguesía, se produce una arremetida feroz de los oligarcas, ya su expresión política no habla de diálogo, al contrario, se habla de golpe, los medios de difusión recrudecen su manipulación, no hablan de elecciones, ahora dicen que no hay salida democrática, que esto es una dictadura. Todos los días aparecen huellas que indican que se fueron por un atajo.
En lo internacional es lo mismo, la derecha internacional se activa, en España el Partido Popular muestra más beligerancia en contra de la Revolución y de Chávez que sus franquicias venezolanas, aznar regurgita tanto odio como capriles o leopoldo.
Esta acción del gobierno coloca la batalla en su propia raíz, la descarna. Se trata de la pugna de los oligarcas por recobrar sus privilegios que ven extinguirse, y los humildes, los trabajadores que batallan por avanzar en la construcción de una sociedad donde no sea posible que una clase explote, se apropie de la riqueza y el trabajo del resto de la sociedad.
La lucha está en su mayor profundidad, no es casual que consecomercio en su última asamblea llame al golpe [Ver editorial, pág 2].
Y no es casual que los sindicatos más concientes, los obreros organizados se coloquen al lado del Gobierno Revolucionario, entendiendo la magnitud del reto, dispuestos a enfrentar al enemigo de clase donde sea que presente la batalla, dispuesto a rescatar a este país de las fauces oligarcas, a terminar la obra que El Libertador dejó inconclusa.
No hay dudas, nos movemos, dejamos huellas, avanzamos, y ese avanzar provoca la reacción de los privilegiados de afuera y de adentro, cada paso, cada huella, aumenta las exigencias a los revolucionarios y al pueblo, debemos organizarnos, elevar los niveles de conciencia, de estudio, y la fe en la Revolución.
La función principal de los medios oligarcas es ocultar las acciones revolucionarias que dejan huellas, las ignoran, las desvirtúan, prestigian noticias insubstanciales, frívolas, de esa manera distraen, ocultan lo importante y publicitan lo pequeño.
Así construyen una ficción desde donde manipulan y dirigen las reacciones de la masa. Este es uno de los principales daños de los medios enemigos.
Colocar en la discusión de las masas los asuntos importantes, los que dejan huella, esa es una de las principales tareas de los revolucionarios, de sus medios de información, de todas sus organizaciones. El reto es que la gente perciba los pasos importantes que da la Revolución. Veamos un ejemplo.
El martes 5 de mayo, un fogonazo ilumino el cielo del Caribe, se trataba de la activación Costa Afuera de un pozo de gas, frente al Estado Sucre, este hecho es de una importancia histórica, es un paso concreto hacia la soberanía energética, pero también significa la reafirmación de la capacidad de la Revolución de manejar la técnica más refinada en la producción petrolera.
Significa, simboliza la voluntad de la Revolución de independizarse de la tutela imperial, es un paso importante en la lucha concreta contra el imperio.
Fue emocionante, ver a Pavel, que así se llama el ingeniero venezolano que activó el pozo, rodeado de trabajadores también venezolanos, allá en medio del mar a cientos de kilómetros de la costa, haciendo lo que se creía estaba reservado a las grandes potencias, aquello fue una demostración de valentía, experticia, voluntad.
Esa importante noticia fue opacada en la prensa por las peleas pequeñas de los dirigentes políticos, los chismes sobre corrupción y otras trivialidades.
La Revolución debe prestigiar sus logros, sus pasos, sus huellas, la Asamblea debe ocuparse de estos logros, sacar resoluciones que valoren estos hechos de la Revolución.
Todos, debemos ayudar a colocarlos en la discusión diaria, en la preocupación del pueblo. Por cada noticia perniciosa que invente, deforme el enemigo, nosotros debemos irradiar hechos que contribuyan a llenar la mente y el alma de lo positivo que somos, a subir la autoestima de nuestro campo tan bombardeado de malas noticias.
Debemos difundir, por ejemplo, la conducta de esta gente que como Pavel y los obreros de la plataforma, los tripulantes del Neptuno, se van a alta mar por demostrar que esta patria y esta Revolución tiene gente capaz de, tal como hizo El Libertador, “arar en el mar y dejar huellas”. Y dirigentes y un líder capaz de abrir camino a esos cambios.
El fogonazo, así lo bautizó Alí Rodríguez, del pozo Cruz de Mayo demuestra que en Venezuela el espíritu que nos guió en El Paso de los Andes, aún perdura.
PDVSA, sus trabajadores y sus dirigentes tan vapuleados por el enemigo, tan calumniados por los medios oligarcas, desmienten, con este logro, en la práctica, las patrañas oligarcas, este fogonazo le da un duro golpe a las viudas de la meritocracia, reafirma la voluntad de la Revolución de seguir provocando que los perros ladren.
Hoy más que nunca es necesario acerar la voluntad del campo bolivariano, todas las medidas que tomemos en este sentido serán importantes. Estamos inmersos en una poderosa, peligrosa, inteligente ofensiva del imperio. Ya pasaron los días del torpe de Bush, que iba de frente como un toro tejano, ahora en la Casa Blanca habita la sutileza, la maña, la doble cara. Obama, el de la sonrisa de judas, penetra nuestra base social, confunde, engaña, es astuto.
No podemos hacer frente a lo que viene, sin acerar la ideología, perfeccionar la información, dar la batalla mediática con inteligencia y unidos, la unión es un pilar fundamental para los bolivarianos.
Debemos colocar en primer plano lo mediático, la lucha ideológica, la batalla de propaganda, la guerra cultural. Hoy es muy importante publicitar los logros de la Revolución, moralizar al campo bolivariano, debemos entender que aquí está el foco de la confrontación con el imperio y sus agentes nacionales, que hoy nada es más importante que la lucha ideológica.