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EL CAMINO DEL PRODIGIO

 El ser humano es un prodigio. La pequeñísima probabilidad de su aparición da vértigo, es una sobre un número más que astronómico, inimaginable. Ya el aparecimiento de la vida microscópica a partir de material inanimado es un altísimo azar, y que esa vida unicelular primigenia, se transforme en humano, inteligente, es prácticamente imposible, su existencia escapa a la comprensión de nuestra ciencia… pero sin embargo existe, estamos aquí, somos un milagro.

Estamos en la encrucijada final de la especie humana y de la vida planetaria, hoy nos jugamos el destino de todos y de todo… Ya los antiguos presentían este momento, la Biblia en el Apocalipsis lo llama Armagedon, el enfrentamiento final del mal contra el bien. En esos tiempos estamos, aquí hemos llegado después de milenios de lucha feroz. Hoy ese enfrentamiento ya elevado a su máxima elaboración es el enfrentamiento entre el Capitalismo y el Socialismo.

POR: NEFTALÍ REYES  

El origen del hombre es relativamente corto, si lo comparamos con el origen de la vida, y más corto si lo comparamos con la existencia del planeta. Ese pequeño tiempo sobre la tierra, algunos pocos millones de años cuando más, ha sido un aprendizaje y un enfrentamiento perenne, una preparación para llegar a la época que hoy vivimos.

Estamos en la encrucijada final de la especie humana y de la vida planetaria, hoy nos jugamos el destino de todos y de todo, podemos fundar un mundo armónico, o por el contrario, sucumbir en las miasmas de la extinción.

Ya los antiguos presentían este momento, la Biblia en el Apocalipsis lo llama Armagedon, el enfrentamiento final del mal contra el bien. En esos tiempos estamos, aquí hemos llegado después de milenios de lucha feroz.

Hoy ese enfrentamiento ya elevado a su máxima elaboración es el enfrentamiento entre el Capitalismo y el Socialismo.

El capitalismo es la perfección de la perversión, de la infamia, su origen está en la apropiación fraudulenta de los medios de producción más primitivos, de la riqueza socialmente producida.

Cuando la Propiedad Social abrió paso a la propiedad nosocial de esos medios de producción se cometió el pecado original que nos expulsó del paraíso, la especie comenzó a deambular en terrenos de destrucción. El camino de la deformación ha sido lento pero constante, la humanidad ha dado pasos hacia su destrucción, así llegó a la encrucijada que hoy vivimos.

Pero la perversión no ha estado sola, a su lado y enfrentada a ella siempre ha estado la luz, la Esperanza , acumulando experiencia, sumando conocimientos, aprendiendo, elaborando teoría.

Este camino redentor empezó con Cristo, y registra a millones de pensadores y luchadores que dejaron su esfuerzo y su vida en la hermosa tarea de abonar el camino hacia la redención.

Entre nosotros grandes hombres han transitado y enriquecido la posibilidad: Bolívar, y antes José Leonardo Chirinos, Guaicaipuro, y seguir con Simón Rodríguez, y Sucre, y Miranda, Zamora, hasta llegar a Fabricio, Américo, y el Che, Fidel, y dejemos la lista infinita hasta aquí.

El enfrentamiento entre los dos bandos ha sido cruento, la perversión aparentemente ha salido victoriosa, en una rápida mirada al planeta lo encontraremos en manos del capitalismo, caminando hacia su destrucción, parecería que el destino de la humanidad y de la vida planetaria será la extinción.

Pero si profundizamos un poco más encontraremos el vigor de la Esperanza , esperando para triunfar y salvar. En los milenios de lucha, la teoría de la redención alcanzó niveles de perfección que la capacitan para el triunfo.

El primer intento de liberación lo podemos situar en Cristo, ya los cristianos primitivos, hablaban del principio “de cada uno según su capacidad a cada uno según su necesidad” , y vivían según el mandamiento de “amaos los unos a los otros”. Estos son dos pilares fundamentales de la nueva sociedad liberadora. Pensaban alcanzar este estadio sólo con la voluntad, la conciencia.

Por otro lado, el pensamiento continuo explorando las causas materiales del oprobio hizo hallazgos importantes: el origen material del mal estaba en la propiedad nosocial de los medios de producción, y pensaban que resuelto esto la humanidad automáticamente tomaría el rumbo hacia la redención. Pensaban llegar a este estadio sólo con los cambios materiales.

Estas dos maneras de encarar el asunto de la liberación, del enfrentamiento a la perversión se mantuvieron en campos separados y enemigos, el espíritu se mantuvo separado de lo material. De esta manera la perversión se defendía con éxito, dividiendo el campo de la Esperanza.

Recientemente, después de la debacle de la Unión Soviética y de la amenaza real del capitalismo sobre la vida planetaria, la Revolución ha entrado en proceso de revisión y reflexión y ha comprendido que la separación entre el espíritu y la materia la hace débil, que la vía hacia el triunfo está en la fusión del espíritu y la materia.

Esa es una gran fortaleza, el campo de la Revolución , de la redención, está dotado de la teoría correcta.

El enfrentamiento entre los dos bandos: el Socialismo y el Capitalismo, la vida y su perversión ha llegado a su etapa final, y el campo de batalla es en Latinoamérica y más concretamente en Venezuela.

Venezuela vuelve a ser, tal como en 1810, el eje de una oleada revolucionaria, el milagro de la redención de la especie, o se da aquí, o la humanidad sucumbe víctima de su propia estulticia. Es aquí de donde puede partir la chispa redentora, el ejemplo.

¿Cómo es la situación del enfrentamiento en Venezuela?

Revisemos primero la condición del campo revolucionario. Contamos con una gran fortaleza: la conexión amorosa entre el Comandante Chávez y el pueblo desposeído.

La Revolución se sostiene fundamentalmente en una masa campesina que ha sido desplazada hacia las grandes ciudades, y vive en los barrios pobres y excluidos, ella es el sostén principal de la Revolución , y también su debilidad, esta masa, ya individualista por su origen campesino, lo ha aumentado en su proceso de marginación social a que la somete la ciudad.

Tiene la fidelidad de los campesinos con el caudillo, pero también la indisciplina y el resquemor del marginal con su entorno. Esto hace inestable el apoyo, fácil el desencanto, débil el comportamiento frente a la adversidad.

Al lado de esta gruesa capa marginal encontramos una incipiente clase obrera, divorciada de su ideología, con comportamiento marginal y pequeño burgués. Que en esta Revolución ha dado extraordinarios combates pero, por su debilidad ideológica no ha sabido conducirlos hacia el fortalecimiento de la opción revolucionaria, los ha dejado atrapar por la ideología pequeño burguesa. Tal fue el caso de la batalla contra el saboteo petrolero.

Esta clase obrera apoya a la Revolución pero está empantanada entre su debilidad ideológica y su extraordinaria división.

En estas condiciones una gran falla de la Revolución es no haber conseguido construir un partido, una vanguardia que conduzca a esta masa, la discipline, la temple.

Por otra parte, la ideología pequeño burguesa que ha conducido el proceso en buena parte de su trayecto ha estimulado la conciencia egoísta que es base del comportamiento capitalista.

Hoy estamos en medio de un enfrentamiento con las fuerzas del imperio capitalista de proporciones definitivas. El imperio sabe el peligro que representamos y nos presenta un ataque con todos sus recursos, se valen de sus agentes internos y de las fuerzas que aquí lo respaldan: partidos políticos, medios de comunicación, clero, fuerzas económicas.

Nosotros, no hemos entendido la magnitud, la importancia de la contienda, nos distraemos con los juguetes de la democracia oligarca y ponemos toda la fe en la legalidad que los oligarcas no dudarán en trasponer cuando acumulen suficiente fuerza.

Hay claros indicios de que la oligarquía activa un plan subversivo. En plena campaña democrática por la aprobación de la Enmienda , la oligarquía despliega un plan conspirativo: Ante el decreto de un día feriado, Fedecamaras se alzó como si de un asunto de vida o muerte se tratara, sus voceros se agarraron de los pelos y se tiraron al suelo. Los oligarcas atentaron contra la Sinagoga buscando excusa para desacreditar a la Revolución y tener motivo para atacar al gobierno que dignamente rompió relaciones con los genocidas sionistas, cuando todos sabemos que la posición del gobierno no es religiosa, está basada en el humanismo.

El colmillo de la bestia se asoma, uno de sus voceros Asdrúbal Aguiar en un artículo en el Universal, desestima la posibilidad de magnicidio y reclama que: “hasta el presente no hay detenidos y menos cuerpos de los delitos de lesa majestad tanta veces denunciados”. ..

Este oligarca, haciendo un sutil juego de palabras hace un llamado al Magnicidio, no aguantó sus ganas de sangre noble, no pudo ocultar sus oscuras intenciones.

Los fascistas están aquí: los cacerolazos volvieron, los ataques de la iglesia y fedecamaras se activaron, los estudiantes sifrinos queman la vida, y ahora los nazi piden públicamente magnicidio. Estamos frente a una embestida fascista, que evoluciona cada hora.

La única manera de enfrentarla con éxito es tomar conciencia del prodigio que significa construir caminos para la humanidad, de la responsabilidad que nosotros tenemos en esa tarea, y finalmente actuar con la grandeza que exigen las circunstancias mundiales.