
Después de las lluvias vienen las definiciones, podríamos decir que una sociedad se mide, se identifica por su forma de tratar las tragedias, las dificultades. Es allí en la adversidad donde se dibuja con claridad el carácter de una sociedad, de un gobierno, de un sistema.
Es famosa la forma displicente como la sociedad gringa capitalista trató la tragedia del Katrina, los poseedores, se pusieron a salvo, los gobernantes se desentendieron del asunto, los desposeídos sufrieron la embestida de la naturaleza herida por el capitalismo, el sistema capitalista surgió descarnado: el humano no les importa, es sólo un factor más en la ecuación producción-consumo.
Es conocido por todos, asombra la capacidad de protección y de recuperación que tiene la sociedad socialista de Cuba, allá los huracanes golpean duro, y sin embargo las pérdidas de vidas son ínfimas, y los sufrimientos se diluyen en el amor social.
En Venezuela, después de la tragedia de las lluvias, el contraste entre dos sistemas de gobierno quedó claro.
Es menester recordar la actitud de los gobiernos del pacto de punto fijo, a los damnificados los trataban con el mínimo de consideración humana, los refugios eran depósitos infinitos dejados a la buena de Dios. Cabe aquí destacar la actitud del gobernador sifrino de Miranda, fue al sitio, se dejó crecer la barba, y sumergido en el agua hasta la cintura tomó las fotos necesarias para la campaña mediática y literalmente desapareció del mapa.
En contraste, el Gobierno Revolucionario estableció una fuerte campaña de refugios, que son, sin dudas, un fenómeno social digno de estudio, allí se resume buena parte de nuestra realidad, de las corrientes que buscan la hegemonía, de los avances logrados por la Revolución. Con la intención de estudiar a fondo los refugios Debate Socialista fue hasta allá, a conversar con los involucrados.
Los testimonios fueron muchos, variados, no es posible agotar la riqueza espiritual del pueblo civil-militar que dan vida a los refugios. Intentemos.
Sorprende la capacidad organizativa, la visión de equipo, de colectivo que se adquirió allí, como el humano del refugio, en pocas días de estadía se transformó, esto apoya la tesis de los clásicos: “la condición humana son las relaciones sociales”.
Debate socialista presenta las palabras de un grupo de dirigentes de los miembros del Refugio situado en PDVSA la Campiña.
“Queremos que la gente sepa lo que es vivir en un refugio, porque nos hemos hecho una familia. Cada quien tiene diferentes caracteres pero cada quien aprendió a conocerse y a fortalecernos unos con otros; muchas veces caíamos en discusiones, pero cuando la discusión es sana es buena.”
“Estar en un refugio nos enseñó mucho, hemos aprendido y hemos crecido como seres humanos, como líderes porque la mayoría de los que estamos aquí somos líderes que nos ha tocado manejar situaciones que no muchas personas se atreven a hacerlo y nosotros lo hicimos.”
“Allá, en el otro refugio, vivimos momentos buenos y también difíciles, éramos 74 familias en 6 aulas, y a pesar de todo nos acomodábamos unos sobre otros y era rico estar hablando con la vecina de al lado: “mira que esto, que aquello”, hasta hacíamos chistes en las noches.”
“Cuando nos dicen que PDVSA nos adopta, fue un privilegio muy grande para nosotros, nos hacíamos muchas preguntas: ¿cómo será eso? ¿será chévere? entonces nos trajeron a varios voceros para que viéramos las instalaciones y les lleváramos la información a las demás personas que tenían la inquietud.”
“Bueno cuando llegamos aquí fue bellísimo, en parte ayudamos mucho, colaboramos porque se vino un grupo a limpiar, a ayudar para que todo estuviera listo para cuando nos viniéramos, y fue tan bonito cuando llegamos aquí, viendo todo tan diferente, porque en sí le voy a decir honestamente, habemos personas que tenemos de casualidad para comer, para mal vivir. Yo lo digo así porque tenemos solo para la comida y las cosas contadas que más se necesitan, sin embargo, al llegar aquí vimos como otro mundo, como una puerta que se abrió. Todo tan limpio, tan ordenado que hemos tratado de mantenerlo de la mejor manera y los voceros sobretodo tenemos un trabajo tan fuerte, tenemos que educar a nuestra gente y educarnos a nosotros mismos también. No es fácil pero poco a poco nos vamos encaminando.
“Hemos cambiado mucho, teníamos personas de mala conducta y sin embargo, aquí hemos cambiado, esto ha sido como un milagro, están trabajando, están buscando hasta de estudiar.”
“Hay personas que han sido drogadictas y han tenido un vuelco fenomenal, usted lo ve y no lo cree. Son personas de verdad de mala conducta, así hay que aceptarlo pero aquí ha sido una experiencia tan bonita que uno dice para qué yo voy a regresar allá y que si los corotos que tenemos allá, pregúntame si me importa. No me importa porque me siento bien aunque ahorita durmamos poco por el sistema de trabajo que tenemos, pero lo poco que dormimos, dormimos bien. Todos estamos unidos tanto el ente competente como nosotros la comunidad estamos felizmente aquí.
“Esta ha sido una experiencia inolvidable que llega al corazón y todavía todo el mundo se pregunta ¿qué es esto? ¿qué está sucediendo? pero a al vez la bella respuesta que tiene el Gobierno Bolivariano hacia nosotros, y que tuvo y que tendrá, porque vienen muchas cosas buenas y mientras nosotros mantengamos ésta organización nuevas expectativas y nueva forma de gobierno como dice nuestro Presidente, nos llena de esperanza.”
El refugio es una cátedra de sociología política, ahora nos demuestra que las relaciones amorosas, la existencia, son capaces de sustentar una conducta de cooperación, de fraternidad, rescatar del fondo del alma cualidades que el capitalismo egoísta, individualista mantiene aplastadas.
Otra enseñanza del refugio es la Unión de la Fuerza Armada con el pueblo, o mejor, la reconstrucción del Ejército del Libertador, que no era, no es otra cosa que el pueblo en armas, o el pueblo fusionado con las armas. Esa Unión sólo se consigue cuando las armas están al servicio de una causa noble, sólo así el pueblo se siente identificado con lo militar, lo hace suyo, y en esa unión sublime las sociedades se hacen invencibles. Oigamos los sentimientos que despertó en la gente del refugio la presencia de los militares bolivarianos.
“Lo mejor que nos sucedió a nosotros en el que era nuestro refugio, ubicado en San Agustín del Sur, donde están las residencias de Hornos de Cal, fue cuando llegó el Coronel William Alvarado.”
“Cuando él llegó, sentimos más seguridad aunque llegó solo. Decíamos bueno y este Coronel llegó sólo, qué va a poder hacer con tanto malandro que hay aquí, lo vamos a cuidar somos nosotros a él, y así fue, nosotros lo cuidamos hasta que él vio la inseguridad que allí había y pidió refuerzos porque en realidad un solo militar allí no hacia nada.”
“Todos los días hacíamos guardias, dormíamos dos o tres horas, primero los muchachos nuestros y después ellos (los militares), nos cuidamos mutuamente porque nosotros sabemos quien es quien, ellos no.”
“El Coronel William Alvarado se enamoró de todos nosotros y después éramos su familia. Él se peleaba por nosotros, cualquier cosa que llegaba decía: “esto es para la gente de mi refugio”. Tuvimos un problema de aguas negras y con la basura y él se abocó a resolverlo con nosotros.”
“La parte humana, se hizo papá de todos los niños. Iba y compraba bolsas de chupetas, de caramelos y así iba llamando niño por niño, eso se hizo costumbre y el Coronel no podía pasar un día sin entregarle un caramelo a un niño.”
“Todos los que pasaron por la escuela se sintieron parte de nosotros, ellos dormían en las mismas colchonetas que dormíamos nosotros, comían la misma comida, se bañaban bajo las mismas condiciones.”
“La relación con la gente de la Aviación y de la Guardia fue tanto así que uno de ellos se fue porque ya había terminado su misión y fue a su casa y regreso el 24 de diciembre con panetón, panes dulces, se tomó fotos con nosotros. El sentimiento con los militares es recíproco, ellos nos asumieron a nosotros y nosotros los asumimos a ellos como parte de una familia, respetando la misión que ellos vinieron a cumplir que era prestarnos el apoyo y orientarnos.”
“En el 82 tuve en el regimiento de la policía militar y veo el cambio que los militares han dado, fui reservista, soldado cumpliendo con el deber patrio. Los cambios con las novedades que hemos pasado a los militares que han asumido los refugios han sido extraordinarios, nos han dado respuesta. El trato humano ha sido bastante a favor, son pueblo y están de parte del pueblo. La experiencia que las amigas han contado, ¡eso no es embuste! Eso es real, lo vivieron, lo vivimos y eso va a marcar pauta en la historia de Venezuela gracias a nuestro Comandante. Esto es un proceso de cambio, de transformación y nosotros somos y seguiremos siendo parte de él y lucharemos para que se consolide en el tiempo.”
Los refugios son muestra de la nueva doctrina militar que desarrolla la Revolución, ahora, el pueblo unido a su Fuerza Armada se prepara para hipótesis de guerra y para hipótesis de paz. Con esta unión la institución armada se fortalece de una manera imposible de conseguir si se mantiene separada del pueblo.
En nuestra edición de la semana que viene nuestros lectores conocerán, con ayuda de la entrevista realizada por nuestro equipo, la visión de los militares que asistieron los refugios.