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La Revolución Bolivariana debe exaltar a quienes construyen el Socialismo. Debe identificarlos como héroes, como ejemplo, para combatir las campañas de desprestigio que los invisibilizan, que nos invisibilizan. La tripulación del Neptune Discoverer, el pozo Cruz de Mayo, los trabajadores de la División Costa Afuera de nuestra industria petrolera, son los símbolos con los que ganaremos la guerra al fascismo.  

ESPECIAL: EQUIPO DE DEBATE SOCIALISTA
  

A 160 kilómetros de las cálidas costas de Carúpano, en Sucre, un gran buque, en medio del azul del caribe venezolano, extrae gas natural. 108 personas a bordo de la embarcación realizan, minuciosos, las complejas tareas que mantienen el óptimo funcionamiento del taladro que perfora el lecho marino, mientras millones de distraídos miramos la televisión para saber de la última pataleta de Alberto Federico Ravel, y del resto de las más intrascendentes e inocuas personas y situaciones.

Así, regodeados en lo pequeño, muchos ignoramos el hecho más relevante de nuestra historia reciente como país potencia en explotación de petróleo y otros recursos energéticos: la activación del pozo Cruz de Mayo, el primer pozo de extracción de gas natural costa afuera en Venezuela.

La tripulación del Neptune Discoverer, dirigida en tierra por la División Costa Afuera de Petróleos de Venezuela, PDVSA, utilizando la tecnología más avanzada en el área, perfora el suelo marino para extraer gas natural no asociado al petróleo. Este hecho, implica que mano de obra técnica e ingenieros venezolanos se especialicen en la explotación de gas en el mar, que Venezuela pase del octavo al cuarto lugar en el mundo en reservas de gas probadas, y que en cuatro años, la demanda de este recurso en el país esté cubierta, antes de abrirnos paso a la exportación de una fuente de energía más económica y mucho menos contaminante que el petróleo.

120 minutos conviviendo en el Neptuno.

Cinco, desciende el helicóptero; cuatro, la bandera ondea gigante; tres, amarillo; dos, azul; uno, rojo. Aterrizamos sobre el Neptune Discoverer.

Al llegar nos recibió parte de la tripulación. Después de esperar unos minutos en el helicóptero, el personal designado para ello, abrió las puertas y nos ayudó a bajar. Rápidamente, caminamos sobre la cubierta y atravesamos la puerta que nos llevaba a las oficinas del Neptuno.

Se nos instruyó con una completa exposición sobre todas las medidas de seguridad que se deben cumplir al pie – de – la – letra. Pier Biale, Coordinador de seguridad del Neptune Dicoverer y nuestro guía a bordo, nos llevó en un recorrido por los cuatro niveles del buque.

Cuando llegamos al nivel más bajo, salimos a la zona de trabajo de los obreros de taladro, cuñeros, químicos, entre otros ingenieros y asesores. La torre que sostiene al taladro se erige imponente y, alrededor de ella, puede observarse a los hombres del Neptuno, moviéndose de un lado a otro, realizando sus quehaceres. Es cerca del mediodía, varios de ellos vienen hacia nosotros, regresan para comer y descansar por una hora.

Aprovechamos para conocer a quienes viven la experiencia de trabajar en el Buque taladro, quienes anónimamente ejecutan el ambicioso proyecto Mariscal Sucre que incluye la activación de otros 35 pozos en el Golfo de Paria, distribuidos en los campos, Dragón, Patao, Mejillones y Río Caribe.  

Héroes desconocidos…

Cuando llegamos a la casa y encendemos el televisor, estamos llevando a cabo la más cotidiana acción de cualquier ser humano. Millones observan a través de las pantallas la “realidad” de personas y lugares remotos y cercanos. La televisión, y los medios en general, se convierten finalmente en la raíz de todas nuestras ideas, en conductores de toda reflexión, y en nuestra única conexión  con  el mundo y el resto de sus habitantes.

Fragmentados, justificando en acciones el egoísmo, nos alimentamos de una cultura alterna que nos proporciona la televisión. Todo concepto lo asimilamos distorsionado. Desde lo que consideramos más importante hasta lo más trivial, está cubierto por una bruma densa de información errada; nuestra idea del amor, de la inteligencia, del éxito, del progreso, de la felicidad, está guiada por la lógica del capitalismo, “todo lo que genera ganancia es ético, es lícito”.

En la lucha diaria contra la desinformación y contra la efectiva y cruel maquinaria mediática, la Revolución Bolivariana es presa de las más elaboradas campañas de desprestigio. Desprestigio que empaña toda acción positiva, todo logro, toda hazaña, y los héroes de nuestra Revolución quedan sepultados por la avasallante y podrida mentira de los Medios.

“Como el Presidente no hay otro, eso si se lo digo al mundo entero. Esto es un logro, es un éxito para toda Venezuela y para el mundo. Yo hasta ahora estoy impresionado. Yo vengo de abajo, yo vengo de la nada”.

Quiso enviar un mensaje a sus compatriotas, “A los venezolanos, que traten de echar pa’ lante y de ayudar al presidente, que no lo dejen solo, porque un solo palo no hace montaña”.

En el Neptune Discoverer, hay símbolos de la Revolución. Los héroes no son seres extraordinarios, son personas comunes y corrientes, capaces de simplificar en un gesto o palabra el sentimiento más diáfano.

Fernando Buen Abad llamó acertadamente a esto que vivimos “guerra simbólica”, combatimos contra una maquinaria que sabe muy bien como bombardearnos con ideas concentradas en símbolos que aceptamos sin resistencia alguna. Bellos cantantes, atractivas modelos, simpáticos periodistas y anclas de televisión, canciones, películas, libros, revistas, todo simboliza la cultura de consumo y egoísmo que justifica el robo del capitalismo.

Los medios del Estado torpe y difícilmente logran mantenerse en el combate. Mientras estemos atrapados por lo intrascendente, mientras peleemos en el terreno de Globovisión, RCTV, CNN, RCN, entre otras televisoras, cadenas de radio y periódicos, estaremos golpeando al vacío. Si la guerra es simbólica, necesitamos símbolos, personas o hechos que condensen los valores que sustentan al Socialismo.

La Revolución Bolivariana debe exaltar a quienes construyen el Socialismo. Debe identificarlos como héroes, como ejemplo, para combatir las campañas de desprestigio que los invisibilizan, que nos invisibilizan. La tripulación del Neptune Discoverer, el pozo Cruz de Mayo, los trabajadores de la División Costa Afuera de nuestra industria petrolera, son los símbolos con los que ganaremos la guerra al fascismo.