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A continuación realizamos una entrevista imaginaria a Candido Jústiz, uno de los fundadores de los Comités de Defensa de la Revolución Cubana , basada en su libro COMITÉS DE DEFENSA DE LA REVOLUCIÓN : MAS ALLÁ DE AQUEL PROPÓSITO, editado por la Coordinación Nacional CDR y el Instituto Cubano del Libro en el año 2008.

Debate Socialista (DS): Profesor Candido, ¿Explíquenos que son los Comités de Defensa de la Revolución o CDR y quiénes pueden ingresar?

Candido Jústiz (CJ): Los CDR son la única Institución existente que agrupa la mayor cantidad de habitantes de la población Cubana. Tiene una composición heterogénea que agrupa en sus filas a los adolescentes desde los 14 años hasta adultos sin límites de edad, sexo, ocupación laboral, etnia, creencia o práctica religiosa u otras particularidades personales. Solamente un requisito es indispensable para su legitimidad como miembro: estar identificado con la Revolución y estar dispuesto a defenderla, unido a una adecuada conducta social. Es para nosotros una alta distinción, el ser la única organización de masas en el país que permite congregar al 93% de los miembros de su país, en nuestro caso mas de 8 millones de cubanos. Los niños que por ser aún pequeños no integran los Comités, resultan excelentes colaboradores y animadores en todas las actividades que se programan.

Los dirigentes son electos en asambleas abiertas y democráticas por los vecinos del área. Esta votación no se rige por rango de ninguna índole, ni status profesional o social. La comunidad elige a cualquier defensor de la Revolución , que haya mantenido una conducta moral y social correcta dentro y fuera de su área. Ser miembro de esta organización no da derecho a otro privilegio que no sea al trabajo y al esfuerzo desinteresado.

DS: ¿Entonces los CDR son el partido de la Revolución ?

CJ: No. Los CDR son organizaciones de masa. Pueden integrarse a la Organización , con plenos derechos, contribuyendo a defenderla en el marco que les permitan sus posibilidades todos los compañeros y compañeras que pertenezcan o militen en distintas organizaciones como: Federación de Mujeres Cubanas; Asociación Nacional de Agricultores Pequeños; Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana ; Unión de Pioneros de Cuba (mayores de 14 años), Unión de Jóvenes Comunistas y por supuesto el Partido Comunista de Cuba. También pueden ingresar aquellos ciudadanos que no tengan integración en las estructuras señaladas.

DS: ¿Cómo surgieron los CDR, cuál fue su origen y cuáles sus bases teóricas?

CJ: Los CDR tuvieron su origen en el año 1960 con los llamados Comités de Vigilancia revolucionaria. El 28 de Septiembre de 19 60 al regreso triunfal de Fidel de la Organización de las Naciones Unidas, se realiza una convocatoria popular para oír su informe del viaje. En el transcurso de su intervención, se escucha el tronar de algunos artefactos explosivos de débil efectividad. El Comandante en Jefe al escucharlos dijo con energía:

“Vamos a establecer un sistema de vigilancia revolucionaria colectiva. Y vamos a ver como pueden moverse aquí los lacayos del imperialismo …y que todo el mundo el mundo sepa quién vive en la manzana y que relaciones tuvo con la tiranía y a qué se dedica; con quién se junta; en que actividades anda. Porque si creen que van a poder enfrentarse con el pueblo ¡tremendo chasco se van a llevar!, porque le implantamos un Comité de Vigilancia Revolucionaria en cada manzana, para que el pueblo vigile, para que el pueblo observe, y para que vean que cuando la masa del pueblo se organiza, no hay imperialistas, ni lacayos de los imperialistas, ni vendidos a los imperialistas, ni instrumento de los imperialistas que pueda moverse. Están jugando con el pueblo, y no saben todavía quién es el pueblo; están jugando con el pueblo, y no saben todavía la tremenda fuerza revolucionaria que hay en el pueblo”.

Es así como al fin se logró materializar el instrumento ideal y en su momento los Comités de Vigilancia, con esta decisión Fidel, hacia realidad una importante sugerencia Martiana: Preparar un pueblo para defenderse, y para vivir con honor es el mejor modo de defenderlo. Paulatinamente se redujeron los espacios conspirativos y las masas disponían de un recurso legal y eficaz esperando por la soberanía que emanaba del poder de la inmensa mayoría de los habitantes de este país. Recodemos que la Revolución es fuente de derecho y lo es así porque el pueblo es soberano y sus conquistas no podrán ser jamás escamoteadas.

DS: Entonces la función principal de los CDR es la vigilancia, es una especie de policía?

CD: No. Atribuirle a los CDR esa única función habría sido castrar todas las capacidades que tiene una sociedad Socialista.

A medida que los CDR se ampliaban y que nuestro pueblo se convertía en un sólido puño, creció un enorme caudal de iniciativas más allá de lo imaginable. Comenzaron a expresarse con mediana claridad señales de autogestión ya que, cuando la sociedad comienza a encontrar intereses comunes nacionales, se originan necesariamente notables beneficios populares locales con innumerables acciones solidarias. Es muy importante resaltar que la vigilancia implica también el cuido de un interés social o el cuido de las conductas que requieran transparencia. Estamos concientes de que para el imperialismo somos una espina y mientras la Revolución siga siendo un objetivo cardinal del imperio, no se podrá bajar la guardia jamás.

DS: Entonces cada CDR comenzó a autogestionar sus propios problemas?

CD: No. Estábamos concientes de que solo éramos un número reducido de funcionarios para controlar la voluminosa cantidad de CDR que se iban construyendo. Pero era imprescindible el control para evitar la creación anárquica de CDR . Inicialmente confeccionamos un carnet firmado por los dirigentes de las organizaciones políticas de la época lo cual a su vez dotó de sentido de afiliación, de pertenencia. Paralelamente se impuso con suma premura la formación de una autoridad con amplia jerarquía. Para ello se designó una Dirección Política Nacional, las Direcciones Políticas Provinciales, Distritales y Municipales y seccionales para las ciudades de gran concentración poblacional y estos a su vez convocaron a los principales cuadros. Una vez establecida esta estructura social, iniciamos un plan de mejoramiento de control.

Esta estructura rindió magníficos dividendos a la Organización. Se convirtió en una extraordinaria fragua de nuevos talentos, de excelentes cuadros, con los cuales fuimos garantizando nuestras necesidades. Surgió la Escuela de Cuadros de los Comités de Defensa de la Revolución y dos centros de superación para dirigentes, especializadas en el tema de la organización. Así los cuadros están suficientemente preparados y documentados para orientar y dirigir a las masas que dependen de su acertada conducción.

La más modesta tarea, necesariamente contiene una intención, una disposición altamente política e ideológica, de esta manera queda garantizado que nuestra organización no podrá ser utilizada como trampolín por grupúsculos o individualidades adversos a la Revolución.

DS: Resúmanos las actividades principales que realizan los CDR

CJ: Estas actividades han ido cambiando en función de los requerimientos de la sociedad. Podría mencionarte muchas actividades que van desde el ámbito de la educación, pasando por el deporte, la salud, la siembra, la distribución y racionamiento de alimentos y productos, las tareas internacionalistas, pero creo que de sus actividades más excelsas pudimos verlas en momentos difíciles como el Período Especial en 1993 cuando renacieron los CDR, llenos de alegría y de vigor; con más coraje, con más dignidad y con más espíritu de lucha. Allí, nos tocó elevar el espíritu, la moral revolucionaria, debimos rescatar la necesaria y enérgica combatividad. La caída de la Unión Soviética fue portadora de desaliento de muchos. Nosotros que oportunamente creamos nuestras murallas ideológicas para el enfrentamiento de una inmediata adversidad, no salimos ilesos, pero sí mejor preparados.

  DS: ¿Qué mensaje le darían los CDR a la humanidad?

CJ: Hoy día a casi 50 años de la creación de los CDR, podemos decir que no hemos sido, no somos infalibles, pero hemos subsanado a tiempo nuestros errores y hoy hablar de los Comités es sinónimo de lealtad plena a la Revolución. Tenemos dificultades pero de lo que no nos cabe la menor duda es que nuestra sociedad es la mejor de todas. Los CDR han podido surgir y desarrollarse solo en un país donde a todos se les ha conferido su lugar y la importancia merecida. La empresa no fue estéril, alcanzamos la luz.

Disponemos de poderosos, eficaces, cuantiosos e imprescindibles instrumentos para defendernos, no porque se distingan como medios bélicos, ¡NO! Nuestros instrumentos están contenidos en la voluntad y decisión de 8 millones de cederristas, fieles y continuadores del legado del Titán de Bronce: “Quien intente apoderarse de Cuba, recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre si no perece en la lucha”.