EL ESTADO REVOLUCIONARIO: ADMINISTRADOR DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN DE LA SOCIEDAD
En esta entrega ofrecemos a nuestros lectores la entrevista realizada por el equipo de Debate Socialista a Juan Alberto Martínez, Secretario de organización del sindicato de CEMEX Venezuela y enlace entre el Ministerio de Trabajo y PDVSA; y Jorge Coronado, miembro de la Unión Nacional de Trabajadores, Colectivo de Trabajadores en Revolución, donde se analiza el papel del Estado Revolucionario, su clase obrera, en la construcción de la Sociedad Socialista , único camino posible en el intento de superar al capitalismo y salvar a la humanidad de la extinción.
LA NACIONALIZACIÓN DEL SECTOR CEMENTO
Es un hecho, es una realidad que el año 2002 vivimos el saboteo por parte de la oligarquía dirigida por el imperio, que pretendió derrocar a nuestro líder el Comandante Hugo Chávez, no sólo con la toma de PDVSA, sino también en otras áreas de la economía, como por ejemplo, las industrias cementeras, propiedad de esas oligarquías que controlaban toda la producción de cemento del país y que desaparecieron del mercado el cemento regulado desde el año 2002.
Ante esta realidad, consideramos como un gran avance de la Revolución la nacionalización de las empresas cementeras, esta medida contribuirá con la consolidación del Estado como administrador de los medios de producción que ahora serán de toda la sociedad.
Ahora con el control de estas empresas el Estado podrá desarrollar los diferentes planes de infraestructura y de vivienda que se tienen planteados y que fueron obstaculizados por el monopolio del cemento que controlaba la producción, la distribución, los precios.
Por todo esto, los trabajadores hemos recibido con bastante orgullo la nacionalización de la empresa cementera, vemos con mucha esperanza cómo la sociedad se hace dueña de su destino y sobran expectativas entre los trabajadores con estas empresas que, gracias a un Estado Revolucionario, pasan a ser de Propiedad Social.
Cemex es una empresa cementera que tiene más de 60 años en el país y nunca se le ha adjudicado al trabajador el derecho a la jubilación, aquí hay explotación, aquí hay plusvalía, los trabajadores están en constante riesgo de contaminación, hay trabajadores a los cuales no se les hace la esperitomía que es la prueba de los pulmones, sabemos que el cemento es de alto riesgo para las vías respiratorias. Hemos solicitado que se consolide y se nos respete el derecho a la salud apoyados en las normas establecidas en la ley de seguridad industrial.
Hacemos un llamado a los trabajadores para que no se preocupen por la nacionalización, porque a través de los medios de difusión se ha corrido el rumor de que perderemos nuestros pasivos laborales, que no van a responder por los trabajadores. Siempre que ocurre un hecho que va a beneficiar al país, a los trabajadores, la oposición se dedica a desvirtuar y a tratar de confundir al pueblo mediante la manipulación, generando miedos y dudas para que los trabajadores nos desmoralicemos y le demos la espalda a este proceso Revolucionario y al Comandante Hugo Chávez.
LA CLASE OBRERA ASUME EL RETO
Los trabajadores cementeros estamos muy bien encaminados y hemos aceptado el proceso de nacionalización, participamos en la ejecución del decreto y a su vez algunos compañeros se quedaron en la planta garantizando la producción de cemento, dando una demostración de compromiso, conscientes del deber social que nos envuelve a todos como un país que está en vías hacia el Socialismo verdadero.
IRRADIAR A TODA LA SOCIEDAD LA IDEOLOGÍA DE LA CLASE OBRERA , LA IDEOLOGÍA DE LA REVOLUCIÓN
En primer lugar debemos erradicar la vieja cultura egoísta y envolver a todos el conglomerado de trabajadores, integrando el aspecto laboral y el aspecto político en un todo. Si no logramos entender que ambas cosas deben ir de la mano nunca tendremos un verdadero frente único de trabajadores, ni una convicción real de lo esencial de la clase obrera, su ideología.
Hay tres ideas fundamentales que creemos deben ser objeto de reflexión para la toma de conciencia de la clase obrera.
Primera: Con este proceso de nacionalización de la cementera, se completa un cuadro bastante interesante porque ya hemos nacionalizado industrias que tienen que ver con el petróleo, otras con el hierro, con los alimentos, con las comunicaciones, otras con los productos lácteos, es decir, el Estado venezolano está tomando el control de empresas que son muy importantes para el país, sobre todo para el ejercicio de la soberanía estratégica.
Históricamente tenemos demostraciones fehacientes de que las transnacionales han invadido a los países latinoamericanos, ellos vienen acá para buscar las materias primas para su comercialización, para su enriquecimiento, para el desarrollo de sus países, por un lado, y por otro, vienen a sabotear los procesos Revolucionarios que se están llevando a cabo en la región.
Segunda: La importancia que tienen estas nacionalizaciones para el desarrollo del país, las empresas de materias primas tienen que estar al servicio del país y al servicio del pueblo humilde.
El modelo de desarrollo que se está imponiendo en este momento dista mucho de los modelos pasados, donde un Estado endeble se mantenía al servicio de los dueños de transnacionales quienes se llevaban toda la riqueza posible generada, a través del robo de nuestros recursos naturales y la explotación de nuestros trabajadores. La Revolución Bolivariana está tomando el control de esas empresas para que los recursos que allí se generen estén al servicio de todos los venezolanos. Hay, sin duda alguna, un cambio notable en el modelo de desarrollo del país, ahora con un Estado fuerte que responde a los intereses del pueblo.
Tercera: La relación con los trabajadores, las relaciones laborales que se dan en este tipo de empresas.
Hemos estado viendo que en estas empresas trasnacionales, uno de los ejes centrales para su instalación en el país y que lo han tenido como norma, es la tercerización de los trabajadores. Este tipo de contratación de trabajadores obedece al librito que se hizo en los años 90 y 80 para la orientación de las empresas y lo han aplicado en el país durante mucho tiempo. Estas prácticas y muchas otras han estado ocultas, silenciadas a pesar de las denuncias que se habían llevado al Ministerio del Trabajo pero que no tuvieron eco. Es por eso que no nos sorprende que en Sidor esa situación de tercerización se mantuviera durante tanto tiempo, aproximadamente 10 años. Fue con Sidor que finalmente explotó el problema de las tercerizaciones.
Lo que hemos evidenciado es que estas empresas establecen como norma en las relaciones laborales la tercerización, el tratamiento al trabajador no como persona sino como instrumento de una gran explotación. Todas estas empresas han servido para explotar a los trabajadores y para sacar las riquezas del país.
La nacionalización es un ejercicio de soberanía contra la tercerización que han realizado estas empresas en nuestro país y el descarado saqueo de nuestros recursos naturales. Por lo tanto, los trabajadores tenemos el gran compromiso de llevar adelante estas empresas y luchar para que estos recursos estén al servicio del pueblo. No podemos tener un protagonismo nada más emotivo, debemos ser conscientes y estar a la altura de los cambios que se están produciendo y de los cambios que tendrán que seguir generando porque es muy largo el camino que tenemos que transitar.
Por otra parte, no podemos olvidar cuál ha sido el desarrollo de estas empresas, no podemos olvidar que han cometido muchos ilícitos de tipo administrativos, de tipo comercial, de tipo ambiental y, por supuesto, las relaciones con los trabajadores. Esas cosas tienen que divulgarse, develarse en contraparte de la distorsión y la manipulación de los medios de difusión al servicio del imperio.
LA GRAN TAREA DE LOS TRABAJADORES: CONSTRUIR EL SOCIALISMO
Finalmente, los trabajadores tenemos un gran reto con el país, no sólo debemos garantizar y expandir la producción de la empresa cementera en Venezuela, que ahora atenderá necesidades sociales y no necesidades de lucro, los trabajadores tenemos mucho que aportar en este proceso revolucionario, por eso asumimos el reto de construir el Socialismo para garantizarles a nuestros hijos, a nuestros nietos, al país, al continente, una sociedad distinta a la sociedad fragmentada que hoy tenemos, debemos garantizarles una sociedad socialista.