LA SOCIALIZACIÓN DE LAS CEMENTERAS TRASNACIONALES
Hoy entregamos a nuestros lectores las conversaciones que sostuvo el equipo de Debate Socialista con Alexander Santos, secretario de organización del sindicato de Cemento Andino, miembro del consejo socialista de fábrica de Cemento Andino y miembro de la junta administradora ad hoc designada por el Tribunal Supremo de Justicia, con quien analizamos la socialización de las transnacionales del Cemento que operaban en Venezuela, acción que marca una tendencia que indica que caminamos por senderos seguros hacia la construcción de una sociedad que dé a sus ciudadanos “la mayor suma de felicidad posible”.
SITUACIÓN ACTUAL DE CEMENTO ANDINO
Cemento Andino actualmente tiene una medida cautelar del Tribunal Supremo de Justicia, el Estado intervino la administración de esa empresa porque había una disputa legal por la titularidad de la misma, entre el grupo colombiano Argos y Simón Ramos Farías. Dado que en medio de ese litigio se ponía en riesgo tanto la empresa como los intereses del Estado y de los trabajadores, nosotros acudimos al Tribunal Supremo de Justicia junto con la Diputada Marcela Máspero para introducir un recurso de amparo, el cual ocasionó que el Tribunal Supremo creara una junta administradora ad hoc que una vez cesó en sus funciones, la planta pasó a ser administrada por el Estado a través del Ministerio de Vivienda y Hábitat.
Estamos a la espera de la decisión del Tribunal Supremo que exponga lo relacionado a la indemnización. Nosotros los trabajadores pensamos que el Estado no debe indemnizar a ninguno de esos particulares por todo el daño que hicieron al Estado y a los trabajadores en el manejo de la misma.
LOS AVANCES
Con la toma de Cemento Andino por parte del Estado, los trabajadores hemos observado los avances, allá se tercerizaba el 50% del empleo que había en la planta, se exportaba buena parte del material, sacaban clinker, porque no teníamos capacidad de moler todo el clinker que producíamos. Recordemos que en el proceso de producción de la cantera se pasa por un molino que se llama molino de crudo, que hace una harina cruda, de ese molino de crudo pasa por el horno que la cocina, y esa harina una vez salida del horno es el clinker, sólo le falta pasar por el molino de cemento para convertirse en cemento.
Ese clinker lo sacaban a un molino de su propiedad en Haití, donde lo convertían en cemento y se lo llevaban a la costa este de los EEUU. También despachaban desde Cemento Andino, exportaban en bolsas de Cementos Caribe, que son empresas que ellos tienen en Colombia, porque les era mucho más económico producir el cemento aquí y sacarlo por el puerto de La Ceiba que queda a una hora de las plantas de las llenadas de Monay, en el Estado Trujillo.
Así bajaban costos en los fletes por nuestra posición geográfica, y todo ese cemento iba a la costa este de los EEUU. Asimismo ocurría con el que producían en Haití, lo comercializaban por Colombia, evadían algunos impuestos, algunos costos, y ese cemento al final iba a la Costa Este de los EEUU. Abarataban mano de obra en Haití, el paradero era el mismo norte, y nuestro cemento nunca fue reconocido en ninguna parte porque no se sacaba en bolsas de Cemento Andino.
Se exportaba buena parte de la producción, recordemos que nosotros producimos 760 mil toneladas de clinker, pero apenas podemos moler 500 mil toneladas de cemento. Estos empresarios ensancharon solamente la capacidad de hacer clinker, mas no de moler cemento, con la intención de procesar afuera ese clinkler para obtener la mayor cantidad de ganancias por el cemento terminado elaborado fuera.
De aquí el clinker se lo llevaban a lo que les costaba producirlo, nosotros tenemos ventajas comparativas con los otros países, la energía nuestra es mucho más económica, el combustible que se utiliza para el horno, todas las grasas, los aceites, todo lo que tiene que ver con el tema de la lubricación, por lo cual, les salía mucho más económico producirlo aquí y, a través de ese sistema, venderlo afuera.
LA TERCERIZACIÓN
Nosotros en la primera etapa, cuando se nombra la junta administrativa ad hoc , levantamos un estudio de todo lo que era la mora que tenía la empresa con los trabajadores.
Hicimos muchos esfuerzos ante el Ministerio del Trabajo y las instituciones correspondientes, pero la ley que nosotros tenemos dentro de todo este sistema globalizado establece que la empresa legalmente puede contratar otras empresas que les presten servicios y, a través de esas empresas de servicios era donde tenían a nuestros compatriotas subpagados. Es la misma fórmula aplicada en SIDOR.
Una vez que asumimos la junta administradora eliminamos la tercerización dentro de la planta. Encontramos un caso bien particular que fue el caso de los caleteros, a ellos les pagaba el dueño de la gandola que iba a cargar, y nos encontramos con personas de más de 60 años de edad cargando cemento, es conocido por todos que esta es una actividad bastante fuerte, las gandolas pueden cargar hasta 750 sacos. Estos compañeros presentaban serias afecciones de la columna vertebral, logramos hacer un convenio con Pdvsa a través del cual operamos a todos esos compañeros, le reconocimos sus salarios y los que estaban en edad de descansar le dimos la jubilación. Hemos estado haciendo justicia con esos trabajadores desde hace un año y diez meses exactamente.
Teníamos algunos trabajadores que tenían acciones también, pero por cinco trabajadores que tenían acciones había 220 tercerizados y 175 trabajadores normales que no tenían acciones. Cuando el Fondo de Inversiones privatizó la planta, en diciembre del año 1998, ofreció un paquete de acciones que los trabajadores no pudieron pagar, sólo se favoreció un grupito de cinco con apoyo de su familia, quienes normalmente podían hacer otras actividades y pudieron cancelar esas acciones.
Esa privatización se ejecutó cerquita de las elecciones y fue muy rápido. Hubo algo muy particular, cuando hacen el proceso de licitación pública internacional vienen siete empresas a participar en esa licitación, resulta que quien ofertó fue solamente el grupo colombiano que para ese entonces se llamaba grupo Caribe, lo conocen en Colombia como el sindicato antioqueño, hoy día grupo Argos. Esa licitación según la ley, debieron declararla desierta porque hubo una sola persona que ofertó, los demás se retiraron fruto de todo el problema legal que había en la planta dado que el dueño era el Estado.
Esta venta era perfectamente impugnable; tanto el Tribunal Supremo de Justicia, como la Asamblea Nacional están revisando todo ese proceso. Es por esta razón que nuestra posición es que el Estado no debe indemnizar, dado que quien hizo esa planta, la hizo con dinero del Estado y nunca le canceló al Estado todo el dinero que le prestó, a pesar de que quien explotó la planta lo hizo por una cantidad de años importantes, desde su fundación por espacio de unos diez años. Luego a través de la tribu de David Morales Bello, nombran sindico de la quiebra de todas esas empresas a Igor Bello, quien se encargaba de poner y de quitar juntas directivas en Cemento Andino, que era caja chica para financiar campañas electorales, financiar partidos etc. Todo esto sucedió en Cemento Andino hasta el año 1998. Con la llegada del grupo colombiano despiden alrededor de 250 personas que trabajaban en la planta y comienzan hacer el negocio, el cual te relaté al principio de la entrevista.
En relación a los cinco trabajadores accionistas, la situación legal está en manos del Tribunal Supremo y una vez se tome una decisión, todos tendremos que acogernos a ella. Esos trabajadores accionistas hasta ahora no han tomado la postura que tomaron los trabajadores en SIDOR, sin embargo, están a la expectativa de la decisión que tome el tribunal.
SABOTAJE A LOS PLANES DE INFRAESTRUCTURA DEL ESTADO
Cuando el Estado intervine esa administración comienza a escasear el cemento el país, teníamos el compromiso con la Copa América , teníamos todo el auge de los Consejos Comunales, etc. Nos tocó atender todo el radio de acción nuestro, incluso el estado Zulia, que tiene dos cementeras: Catatumbo y Cemex, la cuales estaban exportando el 70% de la producción del cemento, aparte del clinker que también lo exportaban a raíz de la norma que establecía la regulación del precio del cemento.
Recordemos que las cementeras comenzaron a sacar otro tipo de cemento llamado CPCA para saltar la norma, este es un cemento de mayor resistencia, más costoso, que requiere mayor molienda, por tanto, nos quitaba tiempo y nos hacía producir menos cemento regulado.
Una vez que nosotros llegamos ahí, tomamos la decisión de eliminar ese cemento y producir el cemento que normalmente nosotros utilizamos en las construcciones. Esa decisión nos permitía poner mayor cantidad de cemento en la calle para cubrir toda la demanda que había.
Ese fue el año de la reelección del Comandante Hugo Chávez, y las transnacionales aliadas a la oposición nacional trazaron una estrategia para frenar el avance en infraestructura que teníamos en el país, creando la escasez del cemento e impulsando una terrible especulación que impedía no sólo a la gente particular adquirir el cemento, sino también en general a las obras planificadas por el Estado.
Para cubrir estas demandas elaboramos un plan estratégico, con un cronograma, y organizamos toda la logística necesaria. Sin embargo, tuvimos serias dificultades en el sector transporte, ya que no contamos con una infraestructura de transporte y aparte de eso, el transporte representa, en el costo del cemento, más del 15% del costo final.
Para resolver estas dificultades incorporamos algunas cooperativas que tenían capacidad de carga y alguna que otra persona que tenía su gandola, quienes viajaban en todo lo que es el área de influencia nuestra y llegar muchas veces a Maracay y Valencia.
Esa manera de actuar de las cementeras es la misma línea de las trasnacionales y la gente que maneja los capitales en otros sectores como por ejemplo el sector de alimentos. Ellos siempre tienen una estrategia, siempre encuentran una trocha por dónde meterse para evadir las políticas de Estado y sabotear el Proceso Revolucionario.
Te puedo decir que quien más duro jugó en contra de las Políticas del Estado, fue Cemex. Su infraestructura tiene la mayor capacidad de producción de cemento del país, producimos alrededor de 10 millones de toneladas métricas, de las cuales, 8 millones las produce Cemex. Estamos hablando de aproximadamente el 80%, por tanto, tenía el poder de dejar al país sin cemento.
Esto era una forma de sabotear los planes de la Revolución , era una orquesta lo que teníamos allí bien montada dedicada a retener o retardar todo lo que en infraestructura el Estado estaba acometiendo para ese entonces.