
El lugar que primero combatí con el Che y estuve al lado del Che fue en Cuba, fue prácticamente mi único jefe en toda la gesta revolucionaria de la Sierra Maestra , del Centro del país, el escambray, de la Batalla de Santa Clara, y me uní al Che desde la edad de 14 años.
Yo pienso que el Che era un hombre extraordinariamente amoroso, un hombre que el sentimiento que más primaba en él era el amor por la humanidad, el amor por la justicia, y que como revolucionario en sí, si no hay amor, si no se tiene realmente una estima del ser humano, si no se tiene una valoración de lo que es justo y qué es lo que es injusto en un momento dado, es muy difícil ser revolucionario, y el Che era un revolucionario aunque él consideraba que era un aspirante a revolucionario.
Cuando ustedes ven su valoración en Bolivia, dice que esa lucha da la posibilidad de que uno se gradúe de revolucionario: el escalón más alto de la especie humana o de hombre, y cuando valoramos todos los objetivos del Che, cuando valoramos lo que significó para él la Revolución Cubana , nos damos cuenta de que fue un lugar en donde pudo desarrollar todo un conjunto de aptitudes que él tenía, que podemos enmarcarlas como los elementos principales de su personalidad.
Y como te decía que era extraordinariamente humano, también era extraordinariamente preocupado por la preparación de la juventud, por cómo los jóvenes tenían los conocimientos, tenían la educación suficiente para poder conducir el proceso revolucionario, porque todo revolucionario comienza siendo joven, pero va envejeciendo, eso es ineludible, entonces tiene que prever que su obra no se pierda cuando vengan otras generaciones, sino que haya una continuidad y que se garantice que lo que se ha hecho se haga mejor, se perfeccione, porque toda obra es susceptible de perfeccionarse.
Y el Che en ese quehacer siempre tenía a su alrededor un grupo de muchachos. Yo estuve un tiempo al lado de él como escolta, recibí su preocupación por alfabetizarme, porque aprendiera a leer y escribir, por interpretar los momentos políticos, por conocer la historia, las raíces nuestras, y lo hacía muy ameno. Hacía círculos donde él realmente se reunía con los jóvenes y empezaba a comentar la historia, y escuchaba de cada uno qué interpretación tenían. Por lo general eran novelas costumbristas, algunas de otro tipo, pero era una cuestión de esta naturaleza, de que hubiera vínculo, de que hubiera participación de la gente para que se te grabara en el cerebro y después se te hiciera una fuerza esos conceptos. Eso era una preocupación de él muy importante.
Creo que como revolucionario, fue un consecuente bolivariano y martiano, nosotros no podemos olvidar que Martí era extraordinariamente bolivariano, que Martí idolatraba a Bolívar, allá donde ustedes tienen el monumento que se hizo allí Martí dijo “que todo viajero al llegar a Caracas, antes de sacudirse el polvo del camino, lo primero que tenía que hacer era ir a la estatua de Bolívar”, era realmente una veneración también del Che en estos conceptos.
Y el Che se incluye justamente o participa en la Revolución Cubana , dándole manifestación a una de sus cualidades personales “el internacionalismo” , que tiene que ver con aquello que te dije “el amor por el ser humano”, para poder ser internacionalista hay que tener un amor por el ser humano, hay que tener sentimientos, no es solamente principios hace falta sentimiento. Amaba extraordinariamente a su familia, a sus hijos, a su madre, ese tipo de hombre, normal, natural, no solamente el hombre excepcional, que en los momentos excepcionales también de la guerra fuera capaz de ser un héroe, [me entiendes] pero esos son momentos excepcionales, la guerra son momentos excepcionales, donde tu en un hecho excepcional demuestras todo tu arrojo, toda tu valentía y te conviertes en un héroe.
Pero para el Che la heroicidad tenía que ser cotidiana, era la heroicidad de todos los días, la heroicidad que tú tienes que mostrar en ser consecuente en el trabajo, en ser consecuente en el estudio, en como decía Fidel “no ser capaz, de hacer a ningún ser humano lo que tú no quieres que te haga nadie”. Ese tipo de sentimientos revolucionarios estaban implícitos en el Che.
LA GUERRA DE GUERRILLAS
Ahora, la vida es compleja, si tu cojes y estudias guerra de guerrillas, un método, tu te vas a dar cuenta de que el Che habla de que “la guerra de guerrillas es la forma de lucha para América Latina, después que se agoten todas las demás posibilidades”, es decir, mientras hubiera una posibilidad de que los humildes pudieran tener una mayor participación en la distribución social, en los medios que creaba la propia sociedad, por la vía pacífica, había que agotarlo. Bueno tienen el caso de ustedes, han llegado a tener un proceso revolucionario por la vía electoral, eso no se excluía.
Ahora, cuando todas esas variantes fueran ya inaplicables, porque el enemigo no te daba otra alternativa, estaba eso, la alternativa de la guerra del pobre, la guerra del humilde, de derrotar a lo mucho con lo poco, utilizando la astucia, la habilidad, el movimiento continuo, un pequeño grupo que fuera capaz de ir generando la unión de grupos mayores, hasta que se fuera convirtiendo en una gran fuerza, en un gran ejército. Y por eso el Che decía que “un guerrillero era un reformador social” vuelve nuevamente a este concepto, reformador social, quiere decir que era un revolucionario, y el revolucionario tiene que tener sentimientos, por lo tanto, ese guerrilero, no importa haya tenido que en un momento dado, usar un fusil, pero era un hombre que había salido del pueblo, que era campesino, que era obrero, que era estudiante, no era un militar profesional, era realmente un hombre del pueblo, por lo tanto, se debía a ese pueblo del cual él surgía, y había que educarlo en que el amor al pueblo, en que el amor a la causa del ser humano es lo más grande.
LA ÉTICA GUEVARISTA
En este contexto, el Che tenía valores muy definidos, en el marco de la ética. El Che era un hombre que era incapaz de tomarse una facultad para él, un beneficio para él, que no fuera para todos, nunca hizo uso del privilegio, para él eso era realmente fuera de la cosa normal.
Si tu lees El Socialismo y el Hombre en Cuba , una de las cosas que él exige para poder construir el Socialismo es que la vanguardia –en el caso nuestro era el partido- ustedes tienen un movimiento, se hace con una vanguardia más heterogénea, más difícil de poderla encaminar como vanguardia, como ejemplo. Esa vanguardia tenía que ir tan cerca de la masa que sintiera el resollar de su respiración, qué te quiere decir, que la vanguardia no es vanguardia porque vaya adelante, porque si va adelante y no sabe cuáles son las realidades de los humildes, las realidades del pueblo, los problemas, no los puede interpretar, y por lo tanto, si no los puede interpretar, no puede realmente actuar para modificar esas realidades que están ocurriendo, porque están muy separados, y es vanguardia, ¡es verdad! teóricamente es vanguardia, es el partido, es el hombre que tiene la ideología, pero si no tiene sentimientos y le duele lo que le pase al pobre, lo que le pase al niño, lo que le pase al anciano, no le duele y no actúa, porque está tan lejos que no sabe lo que está ocurriendo en el pueblo, entonces esa no es la vanguardia que puede construir la Revolución.
Y él buscaba justamente el papel del líder en este sentido, tiene que haber un líder que cuando hable con las masas vibre, y que se establezca un feedback, una comunicación, que haya transmisión y recepción de ambas vías. Para él eso es imprescindible en un líder, pero para eso el líder tiene que tener contacto con las masas, toda la concepción del Che iba encaminada a las masas, al pueblo.
Se luchaba por construir una República con todos y para el bien de todos. Ustedes que están ahora en un proceso revolucionario, en que hay lucha de clases, ustedes si tienen luchas de clases, nosotros tenemos a veces una clase de lucha, es distinto la lucha de clases a la clase de lucha, porque bueno hay intereses y la gente lucha alguna gente con otra, pero no por el poder. En esta concepción que te estoy diciendo de una república con todos y para el bien de todos, se cae de la mata que tenía que ser Socialismo, pues no puedes tu buscar algo que sea tan justo, llevándolo a vía de hecho, sin enfrentar a los burgueses, los capitalistas que son insaciables en tener dinero.
Y para poder lograr esta república, decía Martí “que ser culto es la única forma de ser libre” pero para ser cultos tu tienes que empezar por instruir a la gente, no puede ser un hombre culto que no sepa leer y escribir, hay que empezar por enseñar al hombre a leer y a escribir, por lo tanto, eso que ustedes hicieron de erradicar el analfabetismo es la primera piedra que hay que poner, para poder lograr un hombre culto, un hombre íntegro.
Yo recuerdo que cuando a mediados de los cincuenta – sesenta, la gente le decía a Fidel, hay que hacer elecciones, hay que hacer elecciones, y Fidel dijo “no vamos hacer elecciones, mientras no tengamos un hombre que sepa por qué vota”, no llevar a un hombre a que votara por votar y tuviera que plasmar su voluntad con el dedo, porque no le habían dado la posibilidad de tener el más elemental de los derechos, que era poder escribir y poder poner su nombre, tenemos que hacer una alfabetización completa, y hasta que no se alfabetizó no hicimos elecciones, para que la gente tuviera conciencia de por qué votaba.
LA PATRIA ES LA HUMANIDAD
Pero para hacer esa república también hace falta tener un concepto humano más profundo, que también es de Martí, y que después se imbrica con Marx, pero la esencia de nosotros, de todo nuestro pensamiento cuando comenzamos a luchar era Martí, por eso es que Fidel dice que en el año del centenario del Apóstol, se había luchado para que no muriera.
Estas son las bases ideológicas de la Revolución Cubana , y cuando tu lo buscas a Martí está en Bolívar, en toda esta gran admiración que él tenía, y decía Martí que la Patria es la Humanidad , no quería una Patria para nosotros, para los cubanos solo, ¿ la Revolución la hizo para Cuba y Puerto Rico, para impedir que cayera el gigante de siete leguas sobre Nuestra América? ¡Tampoco! era mucho más universal.
Y el Che también era así, nosotros fuimos receptores de ese amor del Che por el ser humano, el Che no era cubano, por lo tanto, nosotros recibimos el internacionalismo del Che. Pero después el Che fue al África, no era africano, y también recibimos su internacionalismo, y después fue a Bolivia, ya en Bolivia con la intención de acercarse un poquito más a su patria Argentina.
EL CARÁCTER DEL CHE
Lo primero que tenía el Che era que era una gente muy exigente, pero consigo mismo, con una gran autodisciplina, un hombre con una capacidad de análisis, con una cultura muy basta, y fue autodidacta en casi todo (fue autodidacta en lo militar, en lo económico, menos en medicina) y era de un carácter afable en el marco de los argentinos, ¡ustedes saben lo que yo les quiero decir! En el marco de nosotros, bueno no podía ser como nosotros decimos un jodedor cubano. No, porque nosotros nos parecemos más a ustedes que a los argentinos.
La vida te lleva independientemente de toda tu cultura, de todo el amor por la gente, de toda tu firmeza, de toda tu austeridad, todos estos elementos que estaban en el Che, a querer definir pautas a seguir. Y si tú querías construir, y él se dio cuenta de eso en su viaje por América, “yo quiero ser medico revolucionario, yo quiero ayudar a los humildes” . Pero cuando pasó por los leprosorios, pasó por Bolivia y pasó por todos estos lugares se dio cuenta que esa voluntad sola, no resolvía nada, que para ser medico y revolucionario lo primero que tenía que tener era Revolución, por lo tanto, había que luchar por hacer una Revolución .
No había posibilidades de hacer una Revolución por lo corrupta que estaban las oligarquías y están, por la vía electoral como la han hecho ustedes, y por lo tanto, en el caso de Cuba, que fue el caso que se le propició a él, había que derrocar al tirano batista por medio de la lucha armada, y derrocando a batista estábamos también derrotando a los norteamericanos.
CÓMO CONOCIÓ AL CHE
Yo al Che lo conocí en la Sierra Maestra , yo soy de las inmediaciones de la Sierra Maestra , y entonces estábamos esperando que nos dieran la orden de poder subir para el monte, no llegó la orden ¡y nos fuimos!, y entonces nos incorporamos solos. Pero entonces al incorporarnos por nuestra voluntad no nos querían aceptar. Y tuve algunos combates en el llano con un pelotón de escopeteros, una vez nos cercaron y nos mataron alguna gente y nos obligaron a subir a la Sierra , subimos a la Sierra y entré por un lugar que se llama canabacoa, allí tenían una panadería, un pobladito… y allí había un pelotón ya de la columna del Che, ya al Che le habían hecho la segunda columna, el Che fue el jefe de la segunda columna del Ejército Rebelde y el segundo Comandante después de Fidel.
Y yo estaba allí cuando veo que llega una gente altiva montada en un mulo, llega, nos increpa a nosotros: ¡y estos quienes son! Entonces el jefe de pelotón que era el chino figueredo le dice que éramos combatientes de la clandestinidad en yara, un pueblito chiquito que está allí, que ya nos habíamos quemado, es decir, que ya estábamos descubiertos, que la policía, el ejército nos andaba persiguiendo y no había más alternativa que subir para allí,
¿Entonces a qué vienen? Bueno a seguir luchando contra batista contra la tiranía,
¿Y con qué? Entonces yo tenía una escopetica de esas, un fusilito 22 de un tiro, y le enseño el fusilito, y se echó a reir: ¡Ja, y vos pensás que con eso vas a derrotar a batista?
¿Por qué vos no te llenás de valor y bajas a tu pueblo, y te metes detrás de un matorral, cojes una macana y al primer soldado que viene, le entras a macanaso y le quitas el fusil?
Y yo joven, con esa edad, muchacho, pensé que eso era fácil de hacer y viramos pa tras, pal carajo, ¡vamos a cumplir lo que el Che nos indica!
Pero en Cuba, había gente también, y hay, que no son buenos cubanos, porque de alguna forma tenemos que definirlos, y nosotros allá a esta gente que eran confidentes del ejército le llamábamos chivatos. Entonces un chivato que era el carnicero del pueblo me vio, y a mi me decían el niño Villegas, entonces: ¡no! ¡el niño Villegas bajó!, yo hacía un montón de tiempo que yo me había ido. ¡Bajó el niño Villegas!, entonces me fueron a buscar a la casa, cuando tocaron a la casa los soldados, yo los veo y salgo por la puerta de atrás del patio y me meto por un platanal, y por ahí por el platanal, los soldados detrás de mi corriendo tirándome tiros y yo brincando cercas, y bueno me fui. Reagrupé a la gente y entonces fuimos hasta donde unos campesinos, les pedimos que nos prestaran unas escopetas, recolectamos algunas escopetas, dos escopetas, dos revolveres y con eso volvimos para la Sierra , entonces fuimos ya al campamento del Che propiamente, nos presentamos: Bueno no cumplimos completa la tarea pero mire conseguimos dos escopetas, dos revolveres. Y entonces nos dijo que no importaba el arma, que lo que importaba era la voluntad de luchar, y que nosotros habíamos demostrado que teníamos voluntad de luchar por Cuba, por la independencia. Entonces nos distribuyó a todos, y a mi me dejó allí con él, a partir de allí no me separé más de él.
EL TRABAJO VOLUNTARIO
El trabajo voluntario forma parte de su concepción de formar conciencia, de que el hombre sea activo y de que realmente el trabajo no cumpla solamente el papel de una obligación para tu poder vivir, sino que sea parte de tu conciencia y que tú lo hagas, porque sabes que tienes que aportar a la sociedad.
Pero eso no se logra de ahora para ahorita y entonces él para ir introduciendo a la gente gradualmente en este concepto del trabajo, que es muy largo para poder alcanzar, concibió la idea de realizar trabajo voluntario, que por lo general se hacía los fines de semana, un mediodía, se iba a la fábrica, él lo hacía un poco más periódico, iba a veces por las noches y hacía también trabajo voluntario.
El más típico era ir a la zafra cortar caña, que era el trabajo decía el presidente Dorticós cuando era presidente, que el trabajo de cortar caña lo único que se podía hacer era si le hubieran puesto un aire acondicionado, porque era un trabajo de esclavo; con esto se iba allá al trabajo voluntario, iban camiones y camiones, después que él lo comenzó se empezaron a ir camiones y camiones, lo comenzó en un lugar que se llama la Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos, en la Sierra Maestra , en las inmediaciones de la Sierra Maestra , una gran escuela que se hizo ahí, y entonces bueno ahí empezó él con las tropas, con el tercio táctico del centro, le llamábamos nosotros en aquellos momentos que eran las tropas que él mandaba, todos del ejercito rebelde [yo no], yo iba nada más con él porque ya yo estaba en la escolta con él, entonces íbamos los fines de semana, pero esto era para formar conciencia, para ir transformando el concepto del trabajo, no como una forma de obligación, de explotación del hombre, sino como algo que dignifica al hombre, como algo que realice con gusto y no solamente para vivir.