
(Efectos psíquicos)
Por: Alejandro Mena
Para explicar el carácter transitorio e histórico del capitalismo, es necesario descifrar como se hizo posible que hoy día las masas trabajadoras vendan su capacidad de trabajar a cambio de un salario . Para ello fueron necesarios mecanismos de fuerza, violencia y un poder que se impuso principalmente a través de la guerra y tortura.
El Socialismo debe desmontar la afirmación central de la historia oficial, de que el capitalismo nació de la libertad, de la democracia y de la paz. Por el contrario, ha aplicado persistentemente la coerción brutal, infligida al cuerpo político colectivo así como a innumerables individualidades.
Las ideas de libre-mercado se han impuesto a través de la creación artificial de: grandes catástrofes económicas, ataques terroristas o guerras –también se han utilizado los desastres naturales-. Posterior a estos eventos, la sociedad entera se encuentra vulnerable, disipada y la gente desorientada. Justo en ese momento, se abre una ventana, como la ventana en la cámara de interrogatorio.
A continuación analizaremos los procesos psíquicos de la tortura , los cuales pueden ser extrapolados a los mecanismos de coerción social aplicados por la dominación imperial , para quebrantar la voluntad de los pueblos.
Lo primero que hay que decir, es que el objetivo de la implantación del miedo es aniquilar la resistencia del sujeto . Se utilizan desde golpes, hasta instrumentos más sofisticados como una detención, amenazas a la familia, o anticipaciones verbales de que habrá tortura. Si se produce la muerte, es una consecuencia accidental, no deseada.
El miedo busca atacar la identidad o la valoración que un sujeto posee de sí , y que le permite mantener la cohesión interna a lo largo del tiempo .
Además del dolor físico hay un especial interés en que el detenido "vea" los resultados físicos de la tortura en su persona, a través de sus seres queridos o en otros torturados, para producir fenómenos de identificación: …"Así vas a quedar tú", o… "Así estás tú". De igual forma busca establecer una división ficticia entre los que infligen el dolor físico (los malos) y los que persuaden y concilian (los buenos).
Los torturadores pretenden crear efectos de impotencia física y psicológica en la víctima, presentándose como dueños absolutos del poder sobre los destinos de su vida e integridad y con omnipotentes garantías de impunidad.
En el agredido se produce una confrontación entre la imagen que tenía de sí o aspiraba ser (factores ideológicos y meta ideales) y la que surge de su comportamiento frente a la situación violenta a la que necesariamente debe responder.
Otro procedimiento frecuente, es promover efectos de intensa denigración, creando situaciones grupales de rechazo entre sus compañeros a través de falsas imputaciones .
Comprensión intelectual y sentido de pertenencia social es la salvaguarda
Han sido estudiados aquellos sujetos que fueron sometidos a largos periodos de tortura y se determinó que la comprensión intelectual, la posición ideológica y los valores, favorecieron la posibilidad de no someterse a las exigencias de los torturadores. La comprensión intelectual de lo que estaba ocurriendo y el sentimiento de pertenencia social, actuaban como defensas protectoras del Yo, teniendo en cuenta que la tortura correspondía a un problema social. El sentimiento de pertenencia social es la seguridad más eficaz de que no se está indefenso y de que se puede sobrevivir a las amenazas sin ceder a las peticiones de los verdugos .