Y propiedad
Jean Cabot
Y el verbo se hizo carne
Y se posó sobre la tierra
Y la huella de su mano construyó con el amor
La propiedad colectiva
Y apareció el egoísmo filicida
Y el reinado de Caín
Colmó los tiempos de los hombres
Con el hambre de sus semejantes
Y predicó Cristo “primero pasa un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos”
Y fue crucificado
Y su espíritu fue perseguido
Y el amor predicó “a cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad”
Y el amoroso espíritu que distribuyó amor fue lapidado
Y Caín volvió a reinar sobre los hombres y sus hambres
Y resurgió el colectivo amor al grito de: libertad, igualdad, fraternidad
Y en la patria grande decretó Bolívar
El fin del hombre propiedad del hombre
Y la propiedad estatal sobre la riqueza del subsuelo
Y fue execrado hasta su muerte
Y marx vistió de ciencia el espíritu amoroso
Y Lenin lo materializó intentando expulsar el egoísmo filicida
Y la muerte regurgitó al codicioso Caín sembrado en cada hombre
Y resurgiendo en el último imperio, propuso su ruta irracional
Asesinando la naturaleza, compañera de vida del humano
Y el alba de esperanzas misioneras despertó en su ser
las insepultas verdades
Y el hombre diferenció entre la amorosa propiedad socializada
Y la peste filicida de la propiedad egoísta
Y regó con el fuego del amor la desértica piel de su espíritu
Y lo preparó para la batalla final contra la bestia imperial
Que asechante nos amenaza.