Por una causa justa
Antonio Guerrero
Supón que no has tenido la manera de confesarle a la gente quién eres; a la gente que extrañas y más quieres, a los que dignifican tu bandera.
Supón que no has intentado siquiera dedicarte a algo más que tus deberes; que has privado a tu vida de placeres que ser útil es toda tu quimera.
Desde ese sitio y con esa asunción, imagínate andando por la tierra entregado a la paz y la justicia:
Verás que no hay mayor satisfacción que el tratar de evitar alguna guerra aunque le falte a diario una caricia.