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¿TRESCIENTOS AÑOS DE CALMA NO BASTAN?

Hace 200 años Venezuela comenzaba a vivir una de sus horas estelares más grandes de nuestra historia, era el inicio de lo que modestamente creo fue la segunda gran Revolución de nuestra historia. La primera fue la India aborigen, desde aquí un saludo especial a los pueblos aborígenes, a los pueblos indígenas de Venezuela, de América Latina, del continente y del mundo. Y sobre todo de nuestro continente.

Pero se iniciaba aquí, hace 200 años, esa segunda gran Revolución que fracasaría lamentablemente. No fue posible la unidad, lo que se impuso fue la división, el caos y la anarquía… y vaya a pesar de los gigantes que la dirigieron. Después vino la tercera, la de Zamora, la gran Revolución campesina, la gran Revolución social que también fracasó, después vino la cuarta que fue la que inició el general Cipriano Castro, también dividieron al país, lo llevaron a la guerra las potencias europeas, algunas de ellas bloquearon a Venezuela, comenzó a llegar la mano muy poderosa del imperio naciente de los Estados Unidos, derrocaron a Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez entregó la Revolución, entregó el país y entregó entre otras cosas lo más importante para los poderes imperiales: el petróleo. Veamos la historia petrolera venezolana, bastantes libros hay al respecto, bastante documentación, cómo a pocos meses después del golpe contra Castro se hizo una nueva Ley de Minas entregando el petróleo, entregando las riquezas de Venezuela a las potencias internacionales, en fin, esa fue la cuarta gran Revolución y desde mi modesto punto de vista hoy estamos en plena quinta gran Revolución de nuestra historia.

No perdamos esta oportunidad, una Revolución social está en marcha, una Revolución moral, espiritual, económica también por supuesto, política.

Yo invito a que refresquemos la memoria de nuestro pueblo, nuestra memoria sobre lo que aquí ocurría en 1811, el inicio de aquella gran Revolución, y por qué después se perdió.

Fíjense ustedes lo que Simón Bolívar decía allí en aquel discurso en la Sociedad Patriótica, ellos eran los jóvenes de la sociedad patriótica, Miranda era su líder, y eran los radicales independentistas, se debatía en el Congreso, independencia o conservación de los derechos de Fernando VII, y es cuando Bolívar arenga a la Sociedad Patriótica y dice: “¿que los grandes proyectos deben hacerse con calma?¿300 años de calma no bastan? pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad suramericana, vacilar es perdernos”.

AQUEL DEBATE ESTÁ VIVO TODAVÍA: UNA PATRIA INDEPENDIENTE O UNA COLONIA

Vamos a conocer más nuestra historia, aquel debate yo creo que está vivo todavía: una patria independiente o una colonia, el debate sigue vivo, independencia es lo que queremos, lo que necesitamos.

Ahora fíjense ustedes cómo a Bolívar lo destrozaron, lo destrozó la intriga, la traición, la división y no fue posible lograr la masa crítica, dirían algunos, para llevar adelante un proyecto, es la misma estrategia, decía Simón Rodríguez: no se ataca Bolívar por atacarlo -decía por allá en 1828-, no es a él, es lo que él representa, el modelo que él representa, porque destrozándolo a él se destroza el modelo y no hay quién quiera imitarlo, es la misma estrategia, Cristo, a quién queréis que viva, éste o Barrabás y la gente dijo Barrabás, pidieron por Barrabás, pidieron por Páez, pidieron por Santander y echaron a Bolívar, qué cosa no, y después vinieron, ustedes saben lo qué pasó después, los 70 años que pasaron después, 70 años de guerra intestinas.

Bolívar 20 años después del discurso de julio de 1811, casi 20 años después escribe esta carta, un fragmento nada más voy a leer, escrita  en Cartagena la heroica, en septiembre de 1830, le dice él al General Urdaneta: Si las cosas continúan como aquí se dice me parece que yo lejos de servir me voy del país, para lograr esto no tengo inconveniente ninguno pues no acepto cargo público, yo los compadezco a ustedes, Urdaneta y a todos mis amigos que se ven comprometidos sin esperanza de salir bien pues nunca debieron ustedes contar conmigo para nada después que había salido del mando y que había visto tantos desengaños, a nadie le consta más que a usted mi repugnancia a servir y la buena fe con que insté por mi separación, desde aquel momento he tenido mil motivos para probar mi resolución por consiguiente sería un absurdo de mi parte volver a comprometerme, añadiré a usted una palabra más para aclarar esta cuestión, todas mis razones se fundan en una, no espero salud para la patria, este sentimiento más bien, esta convicción íntima ahoga mis deseos y me arrastra a la más cruel desesperación. Y termina: yo creo señor general, todo perdido para siempre, la patria y mis amigos sumergidos en un piélago de calamidades, si no hubiera más que un sacrificio que hacer y que éste fuera el de mi vida o el de mi felicidad o el de mi honor, créame, no dudaría pero estoy convencido que este sacrificio sería inútil porque nada puede un pobre hombre contra un mundo entero y porque soy incapaz de hacer la felicidad de mi país me deniego a mandarlo. Hay más aún, los tiranos de mi país me lo han quitado y yo estoy proscrito, así yo no tengo patria a quien hacer el sacrificio

Así murió Bolívar.

Bien, terminó el siglo y se nos presentó esta oportunidad de hacer una Revolución que era y es necesaria, una Revolución en paz, ojalá que siga siendo en paz, porque ha tenido sus momentos violentos, una Revolución que saque a Venezuela definitivamente de la catástrofe sin salida de aquello que decía Bolívar un poco parafraseándolo: cómo saldré de este laberinto, Venezuela estaba en un laberinto sangriento, violento, terrible, catastrófico, yo así lo creo, si no lo creyera no estaría aquí, creo que visualizamos una salida y creo que la hemos venido abriendo, yo invito a todo el país a que sigamos abriéndola con nuestras diferencias, con nuestros debates, con nuestras confrontaciones de ideas pero leales al país, leales a nuestro pueblo, leales a Venezuela, leales a la Constitución que nos dimos por mayoría las venezolanas y venezolanos, leales a nosotros mismos, a nuestra herencia, a nuestro gentilicio.

EL CAPITALISMO TERMINA CERCENANDO LO HUMANO

Bueno, fíjense una cosa, este año que pasó fue un año difícil en verdad, yo quiero agradecer a todo el pueblo venezolano, y a todos los que trabajaron, lucharon y luchamos para solventar las graves dificultades que nos trajo el año 2010, y que nos permitieron pasar al 2011 en las mejores condiciones posibles a pesar de todo, pero fue un año de los más difíciles que hemos enfrentado, no el más difícil, de los más difíciles en estos casi 12 años ya.

Por una parte tuvimos que enfrentar la crisis eléctrica y la otra dificultad grande que pasamos en el 2010, el intento de un golpe financiero, la estafa bancaria ¿quién puede defender eso? Una estafa, unos banqueros, una estafa gigantesca que nos obligó a tomar decisiones ¿qué podíamos hacer? ¿quedarnos de brazos cruzados y permitir que siguieran robando, estafando a miles de familias venezolanas, la mayor parte de la clase media? Se nos acusó inmediatamente “El comunismo cubano llegó y no sé qué más ¡Fidel Castro dio la orden!”

¡Es el capitalismo! La voracidad del capitalismo no tiene límites. En verdad el capitalismo no es que lo diga yo, recomiendo el folleto de Albert Einstein, se lee en cinco minutos, rapidito, no es la teoría de la relatividad ni aquello, es ¿Por qué Socialismo?. El capitalismo termina cercenando lo humano, vean como está Europa, Estados Unidos, sólo que eso no sale por CNN, ni por la otra cadena. No, ellos tapan sus crisis y entonces vienen a ponen en primer relieve las crisis nuestras que también tenemos y grandes pero quién lo va a negar. No debemos taparlas, tenemos que analizarlas y buscarle solución. Pero esto es una crisis mundial de un sistema que se llama el capitalismo, en su fase de locura, una fase loca, irracional.

Por eso, la única manera de nosotros solucionar definitivamente el problema de la pobreza, la exclusión, es seguir avanzando por la vía del Socialismo, la igualación de todos, que se acaba aquí, como dijo Bolívar: algún día en Venezuela no habrá sino una sola clase, todos seremos ciudadanos, tendremos los mismos derechos y los mismos deberes, aquí no puede haber ciudadanos de primera, ciudadanos de segunda o de tercera si todos somos hijos de Dios, todos somos hijos de la patria, todos somos hijos del pueblo, que se acaben los obscenos privilegios de quienes se creen superiores, no, igualdad, igualdad, eso viene de más atrás, de Cristo, nuestro Señor, amaos los unos a los otros, para mi, con todo respeto lo digo, a la teología, pero para mi, Cristo fue uno de los más grandes socialistas, el primero de nuestra era y Judas el más grande capitalista, el ejemplo pues de lo que es un capitalista, Judas.

LA AYUDA, LA SOLIDARIDAD DE CUBA ES, NO SÓLO ESTIMULANTE, ES CONMOVEDORA

Por ejemplo, la capacidad de interconexión internacional se ha fortalecido, dentro de poco comenzaremos a lanzar un cable submarino de Venezuela a Cuba con ramificaciones al Caribe. Algún día se acabará ese bloqueo a Cuba injustificado, terrible, arbitrario del gobierno más poderoso del mundo sin ninguna razón.

No hay ni una sola razón para tener bloqueada a Cuba, ahora bueno nos amenazan con sanciones, pronto iremos están invitados todos, a lanzar el cable y el barco se va a ir directo, todo esto son pasos efectivos de independencia.

Dice un dicho que uno cosecha lo que siembra, miren ahora con esta dificultad que nosotros hemos pasado, cómo ha llovido sobre Venezuela ayudas de distintas partes del mundo, uno cosecha lo que siembra.

La ayuda, la solidaridad de Cuba es en verdad, yo lo decía, no sólo estimulante, es conmovedora.

Como decía el Che, el Che Guevara, el revolucionario ocupa el escalón más alto de la especie humana, estoy seguro que él lo dijo sin ningún complejo de superioridad, no, todos somos iguales, pero es el humanismo, es asumir a Cristo, yo que me siento cristiano, asumir crísticamente la vida, que si uno tiene que morir incluso luchando por la causa de todos, como dijo el Che otra vez: bienvenida sea la muerte, una vez dijo el Che eso, donde quiera que nos sorprenda la muerte, claro, él andaba en la montaña con un fusil y estaba rodeado, perseguido, bienvenida sea la muerte, dijo, siempre que otras manos se apresten a tomar nuestras armas y otras gargantas a seguir entonando nuestros cantos de batallas y de victorias.

Es el amor más sublime, no hay amor más grande que éste que uno siente aquí en el pecho por una causa, por una patria, por una gente, por un pueblo, por la causa humana.

USTEDES: CAPITALISMO, NOSOTROS LEVANTAMOS LA BANDERA: SOCIALISMO

Entonces a uno en el fondo le da tristeza ver como logran confundir a mucha gente en este planeta, en este mundo y aun entre nuestros propios compatriotas, la dictadura de Chávez,  no que aquí el Presidente es un tirano. Aquí no hay dictadura ni habrá dictadura, aquí no habrá golpe de Estado ni de Chávez ni contra Chávez, no es posible un golpe de Estado en Venezuela.

No se trata de satanizar el proyecto ajeno, vamos a presentar el de cada quien. Porque es muy fácil satanizar el otro. No, presentemos nuestros proyectos y confrontémoslos pues. Ustedes: capitalismo. Nosotros condenamos la idea, no a la persona ni al ser humano. No, es el sistema, nosotros levantamos la bandera: Socialismo.

Bueno, discutamos pues. ¿Socialismo es dictadura? Discutamos lo económico, lo político, lo social. El debate es el mismo, sólo que han pasado 200 años. Independencia o colonia, yo lo repito con mucha humildad ¡Los que quieran patria! ¡Vengan conmigo a construir la patria del futuro, la patria de nuestros hijos!   
Señor presidente, señores diputados, muchas gracias.