
CHE: EJEMPLO DE LO QUE DEBE SER UN VERDADERO REVOLUCIONARIO
Yo traje hoy un libro, me parece muy oportuno el momento el día de hoy, hoy es 8 de octubre. Un día como hoy asesinaron al Che Guevara allá en la quebrada del Yuro, digamos hoy: ¡Viva el Che!
Ejemplo de lo que debe ser un verdadero revolucionario, un socialista. Este libro me lo regaló una de las hijas del Che, Aleida, hace varios años, Aleida Guevara: “El Socialismo y el Hombre en Cuba”, es una carta que hizo el Che; él le manda una carta a Carlos Quijano, director del semanario Marcha, de Uruguay, y el primer título que le dio el Che fue: “La Revolución Cubana hoy”, y luego se publicó esta versión.
Aquí hay unos elementos muy importantes, voy a leer sólo un fragmento: “Dentro del país (dice el Che) los dirigentes tienen que cumplir su papel de vanguardia, hablando de vanguardia, y hay que decirlo con toda sinceridad, en una revolución verdadera a la que se le da todo, de la cual no se espera ninguna retribución material,[subrayado nuestro] la tarea del revolucionario de vanguardia es a la vez magnífica y angustiosa. Déjeme decirle, a riesgo de parecer ridículo, que el revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor. Es imposible pensar en un revolucionario auténtico sin esta cualidad, quizás sea uno de los grandes dramas del dirigente, éste debe unir a un espíritu apasionado, una mente fría, y tomar decisiones dolorosas sin que se contraiga un músculo.
Nuestros revolucionarios de vanguardia tienen que idealizar ese amor a los pueblos, a las causas más sagradas y hacerlo único, indivisible, no pueden descender con su pequeña dosis de cariño cotidiano hacia los lugares donde el hombre común lo ejercita.”
Creo que es muy apropiado, sentimientos de amor; eso tiene que ser lo que nos mueve a nosotros, y ayer lo comentábamos allí en la reunión de instalación del grupo promotor, del Gran Polo Patriótico, el amor.
NOSOTROS NO ESTAMOS AQUÍ PARA BUSCAR PREBENDA
Pero como está planeado en las líneas estratégicas tenemos que ir mucho más allá, y esa es la razón de todo este esfuerzo compatriotas. Los grandes lineamientos estratégicos, vamos a recordarlos nada más, porque eso tiene que ser como el pan nuestro de cada día, el primero de ellos es: pasar de la vieja cultura capitalista a los valores socialistas, y ahí tenemos que hacer un esfuerzo muy grande, porque como decía Marx: “Toda sociedad nueva nace contaminada de la vieja...” Nosotros mismos estamos contaminados y a veces no nos damos cuenta de los valores del capitalismo, contaminados, a veces hasta el fondo.
Bueno, los valores, nosotros, y evitar que las nuevas generaciones que se levantan, esos niños, niñas, adolescentes, evitar que se contaminen, y nosotros hacernos como un exorcismo muchas veces de los diablos, de los demonios, esa es una tarea de todos los días, es individual y es colectiva, es cultural, por tanto es ideológica, ideológica. Nosotros no estamos aquí como militantes del Partido Socialista para buscar prebenda, lo que dice el Che: es para darlo todo por la Patria; no es para buscar un cambur, o para ver dónde me acomodo, o como los adecos popularizaron aquello de: “Póngame donde haiga...” La corrupción, buscar cómo yo salgo de la situación que he vivido y entonces tengo una camionetota, y un apartamentote, y una cuentota en el Banco y un tremendo puesto, y me convertí en un burócrata, en un burgués. No, no, para eso no estamos aquí nosotros. Nosotros no llegamos aquí para eso, y eso hay que recordarlo todos los días, y hacer una guerra interna en el partido y en el gobierno contra esas tendencias de los valores burgueses, pequeños burgueses que se meten como un veneno. Bueno hay que hacer, como a mí me hicieron la quimioterapia, igual, quimioterapia para eliminar esas células malas.
La segunda línea estratégica es aquella de convertir el partido, ir mucho más allá de la maquinaria, aun cuando el partido no debe dejar de ser una maquinaria, y una poderosa maquinaria, bien engrasada, bien aceitada, bien conducida, bien poderosa, bien fuerte, ya lo dije: poderosa maquinaria, eso no debemos olvidarlo, no es que la maquinaria la vamos a descuidar; no, hay que fortalecerla, y no sólo maquinaria electoral, maquinaria social, maquinaria política, maquinaria incluso a la hora de defender al país, hasta una maquinaria militar para defender al país de cualquier agresión interna o externa, como un ejército pues, eso tenemos que fortalecerlo, pero trascender eso e ir a un partido de movimiento, movimiento de masas, acompañar, ser parte de los movimientos sociales, del movimiento de las masas.
Luego tenemos la tercera línea estratégica que es la de la propaganda. El partido debe conducir una actividad, yo diría frenética, intensa, de todos los días, en todas partes, de propaganda, de agitación, de formación, de comunicación social, con alegría, con mucha creatividad, con humor, utilizando distintos formatos, no sólo los ortodoxos de la radio, la televisión. Los murales, el Radio Bemba, hasta los multígrafos, los viejos multígrafos que por ahí quedan todavía; carteleras en los barrios. Ustedes saben, a mí me apasiona la comunicación, y es vital porque es parte de la guerra de hoy, la guerra mediática es terrible, las guerras psicológicas son terribles, hay que hacer esa batalla, hay que dar esa batalla y ganarla junto a nuestro pueblo.
Luego viene la cuarta, el Poder Popular, el partido como plataforma para la creación, el fortalecimiento del Poder Popular, y más allá el Poder Nacional. La política es en esencia la lucha del poder, y la lucha por el poder; es algo esencial, elemental. “El hombre (alguien dijo, Aristóteles creo que fue) es un animal político...” Nietzsche dice: “El hombre, el ser humano tiene una voluntad innata de poder”…, si podemos o no podemos, ¿podemos caminar o no? ¿Podemos pensar o no? ¿Podemos tener Patria o no?
SI NOS QUEDAMOS SOLO EN LO MATERIAL ESTARÍAMOS PERDIDOS
Es indispensable que no quede ni una calle, ni un callejón, ni una esquinita por fuera de la cobertura, del despliegue de las patrullas de vanguardia. En dos direcciones, yo lo diría en dos direcciones estratégicas fundamentales. Uno, que en ese ámbito territorial vaya aflorando, vaya creciendo la base espiritual del Socialismo. El Che de nuevo, el amor. Cristo, los que somos cristianos pues, el amor: “Amaos los unos a los otros”. “Ama a tú prójimo como a ti mismo”; el amor por la tierra, por la naturaleza, por la gente, por el pueblo, por la patria que está allí, bueno en dimensión, en escala de barrio, en escala de caserío, en escala de callejón; pero es la patria que está allí, la patria es cada esquina, es cada rincón, cada niño, cada hombre, cada niña, cada mujer.
Y luego, eso requiere un trabajo, esto de darle asiento a lo que pudiéramos llamar el espíritu del Socialismo, es vital, porque si nos quedamos solo en lo material estaríamos perdidos; por más que lográramos satisfacer y solucionar todas las necesidades materiales de vida del pueblo y más allá.
Porque el demonio del capitalismo no perdona, aquí hay un buen libro que hace poco fue editado, perdón, fue editado escrito por Hugo Calello y Susana Neuhaus El Fantasma Socialista y los Mitos Hegemónicos. Este es un buen libro, que lo recomiendo, esa es otra de las tareas de la patrulla, estudiar, estudiar y estudiar. Ellos retoman aquella frase de Marx y la traen ahora para América Latina.
Un fantasma recorre América Latina, el fantasma del Socialismo. Un fantasma viéndolo de manera positiva ¿verdad?; pero si ese fantasma, si esa especie de espíritu, de inspiración, de idea, de viento a veces huracanado no consigue hacer carne en nosotros, entre nuestros huesos pues, aquí, en esta carne que está aquí, estos huesos; es esto, este músculo que es el cerebro, se va, se lo llevaría otra vez el viento malo y el paso del tiempo.
Bueno y además, la acción siempre corrosiva del capitalismo, sus medios de comunicación, sus guerras psicológicas. Estamos viendo las campañas que ya comenzaron pues, por televisión, radio, prensa; no al comunismo y no sé qué más, tratando de meterle miedo, de confundir a nuestro pueblo.
LA POLÍTICA ES LUCHA POR EL PODER: O ELLOS, O NOSOTROS
El Partido Socialista, y además un partido que viene venciendo todos los vicios de la vieja izquierda, recoge además la bandera del Socialismo y lo lanza a la América Latina y al mundo, porque el Socialismo pretendieron enterrarlo como opción de vida. Nuestro partido viene venciendo y tiene que seguir venciendo todos esos viejos vicios decía yo, esa cultura capitalista, burguesa, pequeño burguesa, la corrupción, el partido con un fin en sí mismo, el clientelismo, el dogmatismo. Tenemos que terminar de quebrar todo eso, y marchar más allá.
Y este despliegue que comienza en noviembre, el retorno de Chávez va a ser bueno, porque Chávez viene, pero viene con el PSUV para la calle y con el Polo Patriótico.
La política es como un tablero de ajedrez, es como una guerra pero sin balas, sin plomo, y sin bombas, y es así, es la esencia de la política; ellos hablan de una política que no existe, ni ha existido nunca, claro, están es tratando de esconder sus verdaderos intereses, la política es lucha por el poder: o ellos, o nosotros.
Y de allí, de la repolitización, de la lucha política por el poder viene la repolarización, las dos están unidas, como el hidrógeno y el oxígeno en el agua.
Por eso hace poco yo estaba oyendo que estaban repitiendo por ahí un grito que yo lancé un día: Los que quieran patria, vengan conmigo. Los que quieran, y no lo van a lograr, que Venezuela sea una colonia de nuevo, vayan con la burguesía, dos polos, aquí hay dos polos; ellos tienen un polo bastante debilitado, pero es un polo, no hay que subestimarlo, porque es un polo además que trasciende a Venezuela, el centro de ese polo está en Washington, no hay que subestimar las fuerzas del adversario. Por eso este polo tiene que convertirse en un polo también internacional, que trascienda, como dice la sexta línea, los límites de Venezuela, y aquí dentro de Venezuela el mayor poder posible tenemos que seguir sumando, el Gran Polo Patriótico es el polo del poder; y el gran Partido Socialista Unido junto al pueblo y nuestros aliados.
Para eso está el Gran Polo Patriótico y para eso está por todas partes, cada día más claro, más despierto, más amoroso y más consciente, el heroico pueblo, porque eso le faltó a Bolívar.
El pueblo se hizo ejército y se sacrificó por mil caminos y mil batallas. Y luego, Bolívar cuando vino aquí, ya no tenía ni ejército, y un buen grupo de buenos generales que tuvo se quedaron en el camino, o murieron como Manuel Cedeño en Carabobo, Ambrosio Plaza, José Félix Ribas, grandes revolucionarios que murieron en la batalla, lo dieron todo, dieron la vida.
Por eso, aquí está la frase terrible, que es estremecedora: “Estoy convencido, que mi sacrificio sería inútil porque nada puede un pobre hombre contra un mundo entero”, un pobre hombre contra un mundo entero, “...y porque soy incapaz de hacer la felicidad de mi país, me deniego a mandarlo. Hay más aún —dice— los tiranos de mi país me lo han quitado, y yo estoy proscrito, así yo no tengo patria”.
Así murió Bolívar.
¡Viva Bolívar!
¡Viva la patria!
¡Viva el Socialismo!
¡Hasta la victoria siempre!
¡Viviremos y venceremos!