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Comandante Hugo Chávez
Conmemoración del 4F
Carabobo, 4  de febrero  de 2011
(Fragmentos)

UN PUEBLO SIN UNA VANGUARDIA CONSCIENTE Y COMPROMETIDA, TIENDE A PERDERSE EN LOS ESPACIOS DE LA LUCHA

Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos, así el Ejército y yo quiero resaltar esta idea, 19 años después de aquella jornada patriótica, una jornada a la que nosotros bien tenemos que llamar la Revolución del 4 de Febrero, fue en el Ejército Nacional donde se fue anidando aquella fuerza y esto es muy importante, yo ayer estaba leyendo, como casi todos los días, la columna que publica Toby Valderrama, viejo camarada, en el Diario Vea, “Un Grano de maíz”, y él hace un enfoque muy interesante allí, así lo interpreto, él establece claramente las diferencias que hubo y que hay para la historia, para las enseñanzas que nos brinda la historia, entre aquel sacudón tremendo, aquella rebelión tremenda que fue la del 27 de febrero, la del 28 de febrero, el Caracazo, y la Revolución del 4 de Febrero. El Caracazo nadie lo planificó, el Caracazo explotó de manera espontánea pero no había liderazgo, no había proyecto político, el pueblo no se fue hacia el centro del poder, no, se dispersó, fue masacrado. El 4 de febrero en cambio obedeció a un proyecto pensado, planificado durante años, en esta Valencia cuántas reuniones, por aquí cerca queda el hipódromo, ese hipódromo me lo conozco yo bastante, ahí nos reuníamos muchas veces jóvenes oficiales, estoy hablando de los años 1978, ya existían las primeras células de lo que después se conformó como el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200, Adán mi hermano, hoy gobernador, me acuerdo que vino a Maracay varias veces, era ya profesor de la Universidad de Los Andes y estaban allá en un grupo del Movimiento Ruptura, y yo lo buscaba en un volkswagito, era el carrito que yo tenía, un escarabajo que tenía incluso sirena, lo buscaba en el terminal de Valencia o en el de Maracay para reunirnos en alguna parte de este inmenso territorio con líderes revolucionarios, era finales de los años 70 y así pasaron los 80 y en el Ejército Nacional se fue amasando una fuerza mientras se dispersaban casi todas las fuerzas políticas revolucionarias, se anulaban, se apagaban, crecía en el Ejército y yo recordaba anoche una frase de Simón Bolívar, en algún documento Bolívar escribió: el Ejército es el pueblo que puede, así pasó aquí, esa expresión de Bolívar tiene su contexto pero yo creo que es perfectamente aplicable al contexto de los años 70 en Venezuela, de los años 80 y de los 90, el pueblo no podía, el pueblo no tenía cómo y eso lo demostró perfectamente el Caracazo, el pueblo no podía, no tenía poder para influir en la situación ni por las elecciones que estaban amarradas, amañadas, manipuladas ni tampoco por otras vías, no pudo el pueblo en las guerrillas, no pudo el pueblo en las fábricas, no podía la clase obrera, no podían los campesinos, no podían los estudiantes a pesar de su inmenso sacrificio.

El pueblo no podía, el pueblo arrancaba y chocaba contra un muro y caía y se volvía a parar, y volvía a chocar, y entonces se hizo realidad la frase bolivariana, el Ejército es el pueblo que puede, y eso quedó demostrado el 4 de febrero de 1992.

Solo que ya hoy, la frase se transformó, ya no estamos en 1992, era el ejército el pueblo que podía, porque nosotros somos los hijos del pueblo que estábamos en el Ejército y conformamos un movimiento de vanguardia, fue una vanguardia la que salió aquella media noche del 3 de febrero, y esa es otra de las ideas que Toby Valderrama ayer toca en la columna de “Un Grano de Maíz”, y yo creo que es muy oportuno para el debate que estamos dando sobre las líneas estratégicas de acción política, porque siempre hace falta una vanguardia.

Hay quienes pregonan ideas anarquistas, que niegan la necesidad de la organización, que niegan el papel de la vanguardia, pero realmente la historia venezolana demuestra que un pueblo sin vanguardia es manipulado, que un pueblo sin una vanguardia consciente y comprometida, tiende a perderse en los espacios de la lucha.

LA VANGUARDIA HAY QUE SOSTENERLA, HAY QUE FORTALECERLA

A la vanguardia hay que sostenerla, hay que fortalecerla, la vanguardia hoy es el partido, tiene que serlo, una organización coherente, con un proyecto ideológico, político. El Partido Socialista tiene que convertirse en la gran vanguardia. Y lo voy a decir también, el Ejército, el Ejército y cuando digo el Ejército, me refiero también por supuesto, a la Marina de Guerra, a la Fuerza Aérea, a la Guardia Nacional y a la Milicia. El Ejército, tiene que seguir conformado una vanguardia revolucionaria del pueblo.

Si algo yo tuviera que pedirles a ustedes hoy, lo tomo del padre Bolívar: Unidad, unidad, unidad, unidad. Por encima de las diferencias, de las corrientes, no permitamos que la intriga, las debilidades ideológicas, el sectarismo, no permitamos que la acción enemiga en nuestras filas, no permitamos que nuestras fallas, no permitamos que nada vaya a debilitar la unidad, en contrario, he lanzado las cinco líneas de acción política y pido que las debatan a fondo para fortalecerlas.

Esas líneas de acción política vienen del 4 de febrero, que fue el disparador de toda esta Revolución que está en marcha.

EL 4 DE FEBRERO SALIMOS SIN PEDIR NADA A CAMBIO, A DAR LA VIDA POR LA PATRIA

Primera línea de acción política, debemos dejar definitivamente atrás la vieja cultura política, capitalista del Pacto de Punto Fijo y debemos asumirnos como militantes del Socialismo, verdaderamente militantes del Socialismo, una nueva cultura política, unos nuevos valores, los valores socialistas, los valores que deben normar nuestra conducta, los valores morales, los valores éticos del desprendimiento; la transparencia, la entrega, darnos por entero sin pedir nada a cambio para nosotros mismos.

Yo creo que, en los hombres y mujeres del 4 de febrero, pudiéramos todos inspirarnos, en este sentido, porque los hombres y mujeres del 4 de febrero salimos sin pedir nada a cambio, salimos a dar la vida por la Patria.

Esa primera línea de acción política, aprovecho para insistir en ella, militantes constructivos, militantes del Socialismo necesitamos, y hay que acabar en nuestras filas y en las filas del pueblo con esa vieja cultura corrupta, con esa vieja cultura capitalista de los partidos de la IV República, Acción Democrática, Copei y todos sus derivados.

La segunda línea de acción política, tiene también una alta importancia estratégica y es que hay que transformar la maquinaria del Partido Socialista en un verdadero partido-movimiento, luchando por la causa del pueblo, por las necesidades del pueblo y no una maquinaria para sí misma, ni una maquinaria solo para elecciones.

La tercera línea estratégica -quiero insistir en ello- debe llevarnos desde ahora mismo a que el Partido Socialista y las organizaciones políticas, revolucionarias, las organizaciones sociales se conviertan, nos convirtamos en un poderoso mecanismo de agitación política, de propaganda, de comunicación social, de comunicación política.
La cuarta línea estratégica es que el Partido Socialista, tiene que conformar una plataforma de construcción del poder popular.

La quinta línea estratégica va orientada al tema de la gran unidad nacional, del gran Polo Patriótico, que yo aspiro que estemos lanzando a mitad de año, de este año, el gran Polo Patriótico, ¡Unidad, unidad, unidad!, la juventud, los estudiantes, las mujeres, los trabajadores, las trabajadoras, los intelectuales y los profesionales.

EL ESPÍRITU DEL 4 DE FEBRERO NO NACIÓ PARA SER TRAICIONADO

El 2012 será el 20 aniversario de la Revolución del 4 de febrero y lo celebraremos de muchas maneras. Preparémonos desde ahora, lancémonos desde ahora a conmemorar en batalla los 20 años del 4 de febrero en el 2012, y la mejor forma de celebrarlo será obteniendo la ¡victoria en las elecciones presidenciales de diciembre de aquel año 2012!

Y más allá, siendo leales con el espíritu del 4 de febrero. Así como hace poco decíamos, que el Pacto de Punto Fijo traicionó el espíritu del 23 de Enero, también tenemos que seguirlo diciendo: El espíritu del 4 de febrero no nació para ser traicionado. La Revolución del 4 de febrero, sus mártires, y todo lo que ha acontecido como producto de ella, se presentó ante la historia venezolana para ser la primera revolución del siglo XXI, para abrir los caminos de la Revolución Bolivariana y para construir la Patria de Simón Bolívar.

Para eso fue que ocurrió el 4 de febrero.

Sintámonos orgullosos todos de lo que aquel día ocurrió, ustedes estudiantes, Universidad Carabobo, universitarios, estudiantes de los liceos, pueblo como un todo y nosotros los soldados; 4 de febrero naciste para señalar un rumbo, aquí vamos y el rumbo está señalado, la suerte está echada. ¡El 4 de febrero llegó para hacer historia y para construir Patria! No para fracasar.

Hace 19 años, Venezuela era un país colonia y mucho más, la Patria moría. El 4 de febrero salvó a la Patria, ¡salvó la vida de la Patria! Y sembró la Patria nueva que hoy estamos construyendo en colectivo y que seguiremos construyendo.

Las fuerzas de la derecha venezolana, seguirán haciendo todos los esfuerzos para tratar de frenar esta Revolución. En nuestras manos está impedirlo, y para ello se requiere seguir fortaleciendo la conciencia revolucionaria, la unidad del pueblo como ya he dicho, pero la derecha venezolana ¡jamás volverá a gobernar Venezuela!, ¡más nunca volverán!

El 4 de febrero le marcó la tumba histórica al Pacto de Punto Fijo. El 4 de febrero parió la Patria, parió un mundo nuevo.

Por eso digo, cristiano como soy, creyente como soy, gracias Dios mío, parecía imposible, pero fue posible. Gracias a Dios, gracias al coraje de ustedes, aquél día me dirigí a mis soldados, diciéndoles entre otras cosas, agradezco su desprendimiento, su valentía, su sacrificio. El país debe dirigirse definitivamente a destinos superiores.

Hoy 19 años después, les digo lo mismo, les reconozco su desprendimiento, su valentía, su coraje de todos estos años, y el país definitivamente seguirá dirigiéndose a destinos superiores. Nada ni nadie podrá evitarlo.

Y yo, como soldado, así como aquél día lo dije, ahora con esta Constitución en la mano, ahora en la calle frente a ustedes y con ustedes, lo sigo diciendo, asumo la responsabilidad por este movimiento militar bolivariano y seguiré al frente de ustedes ¡hasta que Dios quiera! Y ¡hasta que el pueblo mande! Porque el pueblo es el que manda.

¡Patria socialista o muerte!
¡Venceremos!
¡Que viva el 4 de febrero!
¡Que viva el Socialismo!
¡Que viva la Revolución Bolivariana!
¡Que viva el pueblo venezolano!
¡Que viva el Ejército Bolivariano!
¡Hasta la victoria siempre camaradas!