
Rafael Ramírez
Vicepresidente para el Área de Desarrollo Territorial
Comparecencia de ministros para el Desarrollo Territorial ante la Asamblea Nacional
Caracas, 17 de febrero de 2011
(Fragmentos)
EL SISTEMA CAPITALISTA HA DEMOSTRADO SU FRACASO HISTÓRICO
Muy buenas tardes Señor Presidente de la Asamblea Nacional camarada Fernando Soto Rojas, compañeros vicepresidentes Blanca Eeckhout y Aristóbulo Istúriz, señores diputados y diputadas de la soberana Asamblea Nacional, colegas ministros del Gobierno Bolivariano, compañeros trabajadores que nos acompañan el día de hoy, pueblo que nos escucha. Antes que todo, Señor Presidente, de entrar en materia, yo quisiera en nombre del Gobierno Bolivariano de la República rechazar y repudiar de manera contundente la agresión a nuestros oficiales patriotas y a nuestra Fuerza Armada Bolivariana.
Parece inconcebible que a esta altura todavía existan las agresiones descaradas y abiertas contra nuestras instituciones del Estado, contra nuestra Fuerza Armada, repitiendo el libreto imperial desconociendo nuestra soberanía. Sencillamente queríamos fijar esta posición.
Tal como lo expresara el Comandante Hugo Chávez en su mensaje a la Nación del pasado 15 de enero, aquí estamos los ministros de la Revolución Bolivariana de cara al país, a la soberana Asamblea Nacional y a todo el pueblo para rendir cuentas de nuestra gestión y exponer en un franco debate de ideas los avances, problemas y perspectivas de temas tan sensibles a la independencia, soberanía y desarrollo de nuestro país, que constituyen elementos estructurales de las posibilidades materiales y espirituales de nuestro pueblo para avanzar hacia la construcción de una sociedad basada en la justicia social, una sociedad de hombres libres y justos como lo soñaran nuestros padres libertadores.
Para nadie es un secreto que en nuestro Gobierno Bolivariano tenemos la firme convicción de que la única posibilidad de resolver los agobiantes problemas económicos, sociales y políticos que aquejan a la humanidad se encuentra en el Socialismo. El sistema capitalista ha demostrado su fracaso histórico, ha conducido a millones de seres humanos a la miseria, al hambre y a la violencia. Ha provocado guerras mundiales, ha arrasado al medio ambiente, ha agotado los recursos naturales, ha empujado a continentes enteros a un tercer, cuarto, o quinto mundo, explota a millones de obreros, campesinos, mujeres y niños. Ha convertido todo en una mercancía, ha impuesto su ética basada en el egoísmo.
En nuestro país el capitalismo se desplegó bajo la tutela del imperialismo norteamericano el cual nos impuso un modelo violento y absolutamente dependiente en el orden económico, político y social con la característica de convertirnos en una factoría petrolera, una economía minera extractiva diseñada para satisfacer sus voraces intereses.
NUESTRA REVOLUCIÓN ES PROFUNDAMENTE ANTIIMPERIALISTA Y ES EL SOCIALISMO LA VÍA DE NUESTRA SALVACIÓN
El Presidente Chávez, líder indiscutible de nuestro proceso revolucionario, lo ha dicho con claridad y valentía, nuestra Revolución es profundamente antiimperialista y es el Socialismo la vía de nuestra salvación. Es la patria socialista o la muerte.
Es en el marco de esta definición ideológica que nosotros podemos entender con claridad los intereses en pugna, las fuerzas que nos apoyan y las fuerzas que nos adversan. De un lado el pueblo, el pobre, el humilde, el profesional, los trabajadores, los campesinos, los soldados, los jóvenes, los hombres y mujeres de la Patria. Del otro, los intereses, los poderosos intereses de la oligarquía nacional, del imperialismo con sus agentes, todo su poder económico, sus medios y sus intereses egoístas y antinacionales.
El Presidente Chávez ha propuesto y asumido un programa de gobierno soberano, liberador, al lado de los intereses del pueblo, de los humildes. Esta postura nos ha valido la reacción violenta del imperialismo y sus agentes nacionales. Golpe de estado, paros patronales, sabotajes petroleros, desestabilización y agresión constante y sistemática de los grandes medios de comunicación privados nacionales e internacionales. Con la victoria del Presidente Chávez, el pueblo venezolano ha asumido la conducción de su propio destino, se ha visibilizado y ahora tiene un rol protagónico en la solución de nuestros problemas. A la par que se construye y fortalece el poder popular nacional, a la par que luchamos contra la fragmentación de la sociedad estamos empeñados en construir y fortalecer el Estado Revolucionario; debemos construir, crear una nueva institucionalidad que deje atrás al Estado burgués, con sus vicios y sus incapacidades, para satisfacer las necesidades fundamentales del pueblo.
Habría que señalar que sin lugar a dudas el tema petrolero ha sido un elemento fundamental en el devenir económico y político de nuestra nación, el inicio de la Revolución libertadora -así llamada, contra el general Cipriano Castro- la imposición de la feroz dictadura de Juan Vicente Gómez, el derrocamiento del presidente Medina Angarita y el golpe de Estado del año 2002 así lo ratifican; el tema del petróleo es un elemento fundamental para entender lo que ha sucedido y lo que habrá de suceder en nuestro país.
Sin embargo, habría que entender algunos elementos, el asunto petrolero es un asunto de un conflicto internacional, son los intereses de los países productores de petróleo, países productores y exportadores como Venezuela en contra de los intereses internacionales de las grandes economías industrializadas, nuestro pueblo debe reconocerse como miembro de un país que posee las reservas de petróleo más grandes del planeta, como miembros de un país con una extraordinaria perspectiva de crecimiento hacia el futuro. La política petrolera también tiene que ver de manera indudable con la soberanía nacional, es un tema de soberanía, no hay nada más intrínseco a la soberanía que el petróleo, la soberanía es un concepto territorial y nos corresponde al pueblo y al Estado venezolano la justa administración y el disfrute de nuestros recursos naturales no renovables como es el caso del petróleo.
Resolver los problemas estructurales que venimos arrastrando en el país. Sin embargo, es necesario para entender con claridad todo lo que ha acontecido en los años del Gobierno Bolivariano, saber de dónde venimos, qué fue lo que sucedió con el sector petrolero en el país, qué fue lo que se desarrolló acá en los estertores de la cuarta república de política petrolera llamada, conocida abiertamente como la apertura petrolera.
La apertura petrolera tuvo un desarrollo violento en nuestro país, podríamos decir que sus bases se incubaron desde el mismo proceso de nacionalización que como bien lo mencionara ese gran venezolano Juan Pablo Pérez Alfonzo fue una nacionalización pactada, una nacionalización chucuta.
ESTÁBAMOS PERDIENDO LA SOBERANÍA
A partir de que se captura por los intereses transnacionales, a partir de las cúpulas dirigentes de la vieja Pdvsa, conocida y proclamada por ellos mismos como la meritocracia, comienza a desarrollarse contra los intereses del país una política profundamente antinacional y antipopular, la apertura petrolera tuvo varios ejes de acción, varios ejes de desarrollo que de forma simultánea fueron incubándose y desarrollándose para menoscabar los intereses del pueblo; el primero de esos elementos fundamentales fue la política de internacionalización, a partir de la crisis del precio del petróleo en los años 80 se creó la tesis de que Venezuela debía preservar sus mercados internacionales y la vieja Pdvsa comenzó con una estrategia de sacar del control del Estado importantísimos activos. De la llamada política internacionalización que comenzó en el año 1983 con la adquisición de la refinería de la Veba Oil en Alemania; seguidamente y a partir de los años finales en los años 80, el Estado venezolano cedió sus competencias y la fijación del precio del petróleo y todos los negocios internacionales se basaron en masivos descuentos en el suministro a las principales economías industrializadas del planeta; todo el sistema que se adquirió en el exterior y principalmente el sistema de Citgo, adquirida en su totalidad por Petróleos de Venezuela entre 1986 y 1998, se sostuvo fundamentalmente en base a los sacrificios fiscales en los que incurrió el Estado venezolano; fueron descuentos masivos, descuentos de 4 dólares por barril que los hemos registrado, los tenemos documentados y que significaron en todos los años de la internacionalización un sacrificio para la nación de 21 mil 300 millones de dólares.
Otro elemento fundamental de la apertura petrolera estuvo vinculado a la privatización de la propia empresa, a partir de los años 92 y hasta el año 95 se fueron celebrando en sucesivas rondas los distintos convenios de privatización de Pdvsa, llamados arbitrariamente Convenios Operativos, en base a esa política se privatizó de hecho la producción petrolera que estaba reservada al Estado por la Ley de Nacionalización del año 1975. Hay que mencionar que en esos Convenios Operativos se introdujo por primera vez en la historia de nuestro país figuras que lesionaban nuestra soberanía jurisdiccional, desde siempre en nuestro régimen legal concesionario el Estado venezolano se preservó la soberanía jurisdiccional, es decir, todos los asuntos vinculados a temas de la soberanía, a temas de la actividad petrolera, tenían que dilucidarse en los tribunales venezolanos, la vieja Pdvsa fue entregando, fue cediendo en esta soberanía jurisdiccional y fue donde entraron las figuras de los Convenios Operativos. Sin lugar a dudas, uno de los elementos fundamentales del desarrollo de la apertura en contra de los intereses nacionales fue el tratamiento que la vieja Pdvsa le dio a la Faja Petrolífera del Orinoco.
Como ya hemos explicado, hemos denunciado, desde los años 80 se estableció aquí la tesis de que la reserva más grande el petróleo del planeta no era petróleo sino que era una reserva de bitumen natural, por eso cambiaron los códigos, cambiaron todos los libros de reserva y hablaron a partir de ese momento de la Faja Bituminosa del Orinoco. ¿Cuál era la posición, cuál era la política? Escamotear nuestro recurso natural a través de la determinación de la afirmación fraudulenta de que era una Faja Bituminosa, todos los barriles de petróleo que de allí se produjeran no se iban a valorar de acuerdo al precio del mercado petrolero internacional, sino que se valoraba de acuerdo al precio del carbón.
Otro aspecto importante del tratamiento que le dio la vieja PDVSA y la Apertura Petrolera a la Faja Petrolífera fueron los Convenios de Asociación firmados y llamados por ellos mismos Convenios, Asociaciones Estratégicas de la Faja Petrolífera del Orinoco.
En estos Convenios se desarrolló el abatimiento de nuestro régimen fiscal y de nuestra soberanía, se entregaron a las empresas trasnacionales más de 600 mil barriles de producción de la Faja Petrolífera del Orinoco.
Se estableció una regalía de 1%, se estableció un impuesto no petrolero del 34% y se estableció que Petróleos de Venezuela, la empresa nacional, no podía tener participación mayoritaria en ninguno de estos proyectos; y con un promedio entre 30 y 33% de participación.
La apertura petrolera tuvo nefastas consecuencias hacia nuestro país, el abatimiento del régimen fiscal, la disminución de las regalías, la disminución del Impuesto Sobre la Renta, desmantelaron nuestro régimen fiscal.
Nosotros hemos calculado, nosotros hemos podido -a la luz de los hechos de lo que allí pasó- estimar en términos absolutos la baja del ingreso petrolero fiscal para los diez años que van de 1993 al año 2002 en comparación con los 17 años de 1976 al 92, fue de 34 mil millones de dólares, 3.400 millones de dólares anuales que dejó de percibir nuestro país, y que tuvo tremendas consecuencias en el ámbito del desarrollo social, tremendas consecuencias para nuestro pueblo, para nuestros trabajadores; fueron los años de la crisis de los años 80, de los años 90, fueron los años que arrebataron las prestaciones a los trabajadores, fueron los años en que cercenaron los elementos fundamentales de nuestro pueblo.
Este esquema, por supuesto, no podía convivir con nuestro proceso bolivariano, aquí entramos a uno de los capítulos más tristes de nuestra reciente historia del sabotaje petrolero y el golpe de Estado del año 2002.
SI NO HUBIERA ARRIBADO AL PODER LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA DIRIGIDO POR EL PRESIDENTE CHÁVEZ, NO TENDRÍAMOS PDVSA
Como puede desprenderse de los hechos históricos acá resaltados, la política petrolera desarrollada en la IV República, la llamada Apertura Petrolera fue inicialmente una política antinacional y profundamente antipopular.
Las empresas transnacionales, sus agentes, con la activa participación de la meritocracia y la dirigencia política de la IV República habían achicado en todos sus derechos soberanos, sus principios soberanos en materia petrolera, habían minimizado el valor del recurso natural, habían provocado la terrible crisis económica de los años 80 y 90 con el desmantelamiento y el ritmo fiscal; y habían iniciado un franco proceso de privatización de nuestra industria petrolera.
No nos cabe la menor duda, si no hubiera arribado al poder la Revolución Bolivariana dirigida por el Presidente Chávez, no tendríamos PDVSA, hubieran terminado de entregar el petróleo y habríamos perdido uno de los elementos fundamentales para construir una patria soberana.
Desde el año 1999 en el proceso constituyente se dio una profunda discusión en el seno del pueblo que requería la soberanía que se plasmó en la Constitución de la República Bolivariana, nuestra querida Constitución.
Allí se plasman los elementos fundamentales de nuestra soberanía petrolera, la propiedad del pueblo a través del Estado sobre el petróleo, las reservas del Estado sobre las actividades primarias de producción. El fortalecimiento de nuestra empresa nacional PDVSA como operadora nacional, el monopolio en las actividades de comercialización, la soberanía jurisdiccional y la soberanía impositiva.
Nuestra Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos y nuestra Ley Orgánica de Hidrocarburos, desarrollaron estos principios y nos dieron los instrumentos legales para ir al rescate de la plena soberanía petrolera.
Así sobrevino la confrontación, el imperialismo norteamericano, el interés trasnacional y sus agentes, la oligarquía, sus partidos políticos y sus medios se resistieron y actuaron en forma violenta para preservar sus privilegios en contra de los intereses del pueblo y de la nación toda.
De allí el golpe de Estado y el derrocamiento del Presidente Chávez el 11 de abril del año 2002.
Es importante recordar el papel estelar que la meritocracia petrolera de la vieja Pdvsa jugó en la desestabilización y en los hechos de violencia generados a partir del zarpazo contra la Constitución.
Una vez que el pueblo venezolano, en la Revolución del 13 de Abril de 2002, restituye al Comandante Hugo Chávez, la extrema derecha venezolana inicia un nuevo período de desestabilización que desemboca en el sabotaje a la industria petrolera.
Esta acción criminal en contra del pueblo y de todo el país conducida por la dirigencia meritocrática paralizó a nuestra industria petrolera y el 1 de Enero del año 2003 estábamos produciendo tan sólo 25 mil barriles/día de petróleo.
Sabotearon nuestras refinerías, nuestros Centros Informáticos, nuestros Terminales, nuestros Campos de Producción, bloquearon nuestras costas, y sostuvieron junto a los Medios de Comunicación una feroz campaña promoviendo la desestabilización y un nuevo golpe de Estado, pero fracasaron y fracasaron rotundamente, nuevamente el pueblo venezolano, nuestra Fuerza Armada Bolivariana y nuestros trabajadores petroleros bajo la conducción del Presidente Chávez supieron dar una lección de dignidad, patriotismo y respeto por nuestra soberanía al derrotar de manera contundente el sabotaje a nuestra industria petrolera.
Aprovecho la oportunidad para en nombre de nuestro Presidente y de nuestro gobierno hacer un reconocimiento especial al coraje, valentía y combatividad de nuestros trabajadores petroleros, nuestra Fuerza Armada Bolivariana y por supuesto a nuestro pueblo.
El sabotaje petrolero produjo daños directos a la industria de más de 15 mil 400 millones de dólares, además de la angustia, violencia que sufrió nuestro pueblo.
Sin embargo, la derrota al sabotaje petrolero allanó el camino para el restablecimiento de nuestra plena soberanía petrolera.
LA NUEVA PDVSA: UNA EMPRESA NACIONAL SUBORDINADA AL ESTADO Y AL SERVICIO DEL PUEBLO
Con la derrota de la meritocracia y de la mano de los trabajadores petroleros y del pueblo, surge la nueva PDVSA, una empresa nacional subordinada al Estado y al servicio del pueblo, instrumento del Estado venezolano para el desarrollo de nuestra base de recursos, maximizar el valor de nuestros recursos naturales y expandir todas las actividades industriales asociadas al petróleo.
Ahora sí el estado venezolano está en la posibilidad de restablecer los principios soberanos de nuestra política, el ingreso fiscal petrolero y el control sobre las actividades reservadas al Estado.
Así comenzó la contraofensiva del pueblo venezolano, en octubre del año 2004 restablecimos en aplicación de la facultad de la Ley de 1943 la tasa de regalía de 1% a 16 2/3 para todos los convenios de secesión de la Faja.
En el año 2005 empezamos el proceso de migración de los 32 Convenios Operativos a la figura de Empresas Mixtas contempladas en la novísima Ley Orgánica de Hidrocarburos, con mayoría accionaria de Petróleos de Venezuela.
Sólo dos empresas internacionales no aceptaron nuestras condiciones y en justo a las atribuciones del Estado las ocupamos y asumimos el control absoluto de esos campos en estricto apego a nuestro marco legal.
En paralelo revisamos todos los contratos de suministros de petróleo del circuito internacional, restablecimos la facultad del Ministerio del Poder Popular para la Energía y Petróleo de fijar los precios de venta de nuestro petróleo.
Hoy día nuestros precios son públicos, ya tienen un sistema de fórmula, ya no se vende nuestro petróleo con descuento a ningún destino internacional.
En el ejercicio de nuestra soberanía, hay que decirlo, nos hemos convertido en el blanco de una feroz campaña antinacional por los agentes de las empresas internacionales, el imperialismo y sus medios de comunicación.
Por otra parte, las empresas transnacionales nos han llevado a los Tribunales Internacionales para tratar de menoscabar nuestros derechos soberanos. La extrema derecha norteamericana nos acosa y nos amenaza.
El Comandante Chávez ha sido el centro de todos estos ataques por estar al frente de este esfuerzo soberano.
El restablecimiento del régimen fiscal petrolero nos ha permitido recaudar desde que empezó nuestra política de plena soberanía, la cantidad de 289 mil 737 millones de dólares que de otra manera se hubieran ido a las empresas transnacionales.
Igualmente nos ha permitido distribuir estos recursos de manera directa para el beneficio del pueblo. He aquí la diferencia de una política petrolera ¿a quién se le distribuye la renta petrolera? La renta pertenece al pueblo, no a la oligarquía. De esta cantidad de dinero recaudado, recabado con nuestra política petrolera, y solamente de los fondos de desarrollo social de PDVSA, el Gobierno Bolivariano, además de los instrumentos que ha creado, ha dispuesto de 83.384 millones de dólares en beneficio del pueblo y del desarrollo nacional.
Lo hemos dicho, la Plena Soberanía Petrolera es una política nacional, popular y revolucionaria, debe ser apoyada por todos los venezolanos; reivindicamos el derecho al ejercicio pleno de la soberanía sobre nuestros recursos naturales, el derecho a ejercer nuestra soberanía jurisdiccional, el derecho de coordinar políticas con los países hermanos de la OPEP en defensa del precio del petróleo y en defensa del valor de nuestros recursos naturales. Apoyamos a nuestra empresa nacional, la fortalecemos, la reivindicamos, como un instrumento para el desarrollo nacional y sobre todo defendemos el derecho que tiene nuestro pueblo a beneficiarse de la inmensa renta petrolera; convertir el petróleo en un instrumento de liberación ha sido un objetivo estratégico para el engrandecimiento de nuestro país en beneficio de nuestro pueblo. Así trabajamos, sobre la posibilidad cierta de construir una sociedad de hombres libres y justos, construir el Socialismo.
¡Patria Socialista o Muerte!
¡Venceremos!
Muchas gracias compañeros diputados.