
Comandante Hugo Chávez
Clausura de la Comisión de Integración Conjunta Bolivia-Venezuela
Coliseo de la Coronilla José Casto Méndez
Cochabamba, Bolivia
31 de marzo 2011
(Fragmentos)
ALBA: CAMINO A LA UNIDAD, A LA PAZ Y A LA LIBERACIÓN DE NUESTROS PUEBLOS
Quiero saludar de parte del pueblo bolivariano de Venezuela a este pueblo hermano bolivariano, socialista de Bolivia, a sus más distintas corrientes y expresiones del movimiento popular que aquí se levantó y se sigue levantando; quiero saludar a todos los movimientos indígenas de Bolivia, a los hermanos indígenas, a los trabajadores, la clase obrera, a la juventud, a los estudiantes, a las mujeres bolivianas.
Tenemos que conocer cada día más nuestra Alianza Bolivariana porque ese es el camino a la unidad, a la paz y a la liberación de nuestros pueblos, la Alianza Bolivariana.
La casa del ALBA es toda Bolivia, toda Cochabamba, toda Bolivia es casa del ALBA, toda Venezuela es casa del ALBA, toda Cuba es casa del ALBA, toda Nicaragua es casa del ALBA, todo Ecuador es casa del ALBA, todo el Caribe es casa del ALBA, estamos construyendo nuestra casa grande, para que allí podamos vivir, ya creo que a mí me toca decir es, allí puedan vivir, como decía nuestro padre Bolívar, puedan vivir nuestros hijos, nuestros descendientes y todas las futuras generaciones de bolivianos, venezolanos, latinoamericanos y caribeños puedan vivir para siempre, en paz, con la mayor suma de felicidad posible.
ESTAMOS VIVIENDO HORAS, DÍAS EN LOS CUALES SE DEFINIRÁ EL FUTURO DE LA ESPECIE HUMANA
Ayer insistía en el mismo tema, en un hermoso acto en Montevideo, en la Facultad de Medicina de la Universidad de la República del Uruguay. Y antes, el mismo tema en la Facultad de Periodismo y de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de La Plata, allá en las afueras de Buenos Aires, en la República Argentina.
Una gira muy rápida, pero muy intensa, porque no estamos en tiempos de bajar la guardia, no estamos en tiempos de dejar apagar el fuego sagrado que renació en estas tierras, no podemos perder un segundo -como diría un filósofo, un poeta- la pulsión hacia la meta, estamos viviendo tiempos, estos días de estos meses, de estos años, comenzando este siglo XXI, en los cuales se definirá el futuro de la especie humana, se definirá el futuro de nuestra patria, el futuro de nuestros pueblos.
Así que no deberíamos dormir sino con un ojo cerrado y el otro abierto, porque de lo que ocurra hoy, de lo que ocurra estas horas, estos días, estos meses, estos años, dependerán los próximos 100 o 200 años, si es que el imperialismo no termina de acabar con la especie humana en el planeta tierra; está en peligro la permanencia de la especie humana en este planeta, está en peligro el futuro, está en peligro la vida.
Y lo que está ocurriendo ahora en el norte de África, y en otras partes del mundo, es evidencia de lo que desde hace tiempo mucha gente viene alertando, uno de ellos que viene señalando este peligro hace varios años, es y ha sido, el Comandante Fidel Castro, a quien desde aquí enviamos un caluroso saludo bolivariano, martiano, revolucionario y socialista.
Yo recuerdo que estaba en prisión, 1992, cuando hubo en Brasil una cumbre llamada, Cumbre de la Tierra, una cumbre mundial, y ahí Fidel hizo un memorable discurso y terminó con una frase: Una especie está en peligro de extinción: la especie humana.
Lo que estamos viendo hoy, la crisis galopante que anda por el mundo, además de la crisis alimentaria, más de 1000 millones de personas hoy, sufren de hambre en la tierra, cada día hay más hambre, más miseria, además de la crisis económica, crisis energética, ahora una crisis nuclear con la tragedia que está viviendo el pueblo de Japón, pero que amenaza con convertirse en una catástrofe de consecuencias hasta ahora impredecibles, se están contaminando los mares, las aguas y los territorios de todo aquel gran espacio geopolítico del Asia; después del terremoto y el tsunami que afectó varias centrales nucleares del Japón y esa crisis atómica, está en pleno desarrollo, no ha terminado, no se sabe hasta dónde va a llegar, pero además de todo eso, se ha desatado en su máxima expresión la locura imperial.
SEÑOR OBAMA: ¡MÁS NUNCA ESTADOS UNIDOS SERÁ DUEÑO DE AMÉRICA LATINA!
Hace poco vino el Premio Nobel, vaya que Premio Nobel ¿no? El Presidente de los Estados Unidos vino por aquí, por Suramérica, a tratar de hacer lo que ya el imperio no podrá hacer, manipular o engañar a nuestros pueblos.
Señor Obama: ¡más nunca Estados Unidos será dueño de América Latina! América Latina es libre y será libre para siempre, cuéstenos lo que nos cueste, más nunca seremos colonia yanqui, ni colonia de nadie, más nunca podrán engañar a nuestros pueblos, hagan lo que hagan.
Pero fíjense la situación del norte de África, la situación del Oriente Medio, ustedes saben lo que allí está ocurriendo, agresión imperialista contra el pueblo de Libia y ahora se está preparando la agresión también contra otros pueblos como el pueblo de Siria, contra aquellos gobiernos, violando los códigos de la ética, de la política, del derecho internacional y hasta del respeto a la más elemental inteligencia de los seres humanos que vivimos en este planeta.
Quién puede convencer a quién, de que para ayudar a un pueblo hay que bombardearlo, porque eso es lo que está diciendo el imperio yanqui y sus aliados europeos, que van a ayudar a Libia, bombardeando a Libia, es decir, matando a los libios los van a ayudar a liberarlos de la muerte, matándolos.
Lo que quieren es, el petróleo de Libia, las riquezas de Libia, como quieren las riquezas de Bolivia y las riquezas de Venezuela, pero esas riquezas no son del imperialismo, esas riquezas y recursos naturales, son y serán de nuestros pueblos y solo los pueblos unidos podrán garantizarlo.
Y ese es el tema, en el que quiero seguir insistiendo. Estamos en tiempos de fortalecer todos estos movimientos populares en cada uno de nuestros países, en la Bolivia, por dentro de ella como ustedes lo están haciendo y deben seguirlo haciendo, movimientos conscientes, movimientos y actores políticos, revolucionarios, nacionalistas, socialistas y todos apoyando a ese gran líder que surgió del fondo de esta tierra, que se llama Evo Morales Ayma, ¡todos con Evo!
Unidos, civiles y militares, indios y mestizos, blancos, hombres y mujeres. Que nadie se deje picar por el veneno de la discordia, de la cizaña imperial, de las divisiones. Ya Bolivia vivió y ha vivido cuántos intentos para dividirla en pedazos, la media luna y todo aquello. Es lo mismo que están haciendo en Libia, ellos andan ensayando un nuevo formato, el neo imperialismo, se quitaron la máscara, el imperio yanqui y sus aliados europeos; y otros, sus aliados en América Latina, que son peones, pitiyanquis que le hacen el trabajo al imperio.
Por eso digo, estamos en momentos en los cuales debemos hacer todos los esfuerzos mentales, de pensamiento, de acción, todos los esfuerzos colectivos, individuales para fortalecer los movimientos sociales y la unidad de los movimientos sociales; en cada uno de nuestros países, Bolivia, Venezuela y más allá.
LA DEBILIDAD ES UN PECADO
Pero, compañeros, compañeras eso no basta. Nosotros estamos obligados a trascender los límites de nuestros países respectivos, ninguno de nuestros países solo, por más fuerza que logre juntar o crear, va a poder frenar la locura imperial, y construir un mundo distinto, alternativo, humano, socialista decimos nosotros; ninguno, ni desde el punto de vista político, ni desde el punto de vista económico, ni social, ni militar, ni nada.
Ayer estábamos recordando, unos escritos de ese gran pensador y periodista uruguayo que fue Carlos Quijano, aquél del semanario Marcha, amigo del Che Guevara.
Hay un pensamiento de Quijano claro, monumental, y es apropiado, absolutamente para este tiempo y para estos lugares nuestros y para esta batalla nuestra.
Dice Quijano: “En este tiempo en que los grandes países y las grandes transnacionales se adueñan del mundo, la debilidad es un pecado”. Y nosotros —agrego yo ahora— entendámoslo, por más fuertes que nos sintamos, Bolivia sola, Venezuela sola, cualquier otro países del ALBA o país hermano, ¡solo! nunca tendría la fuerza necesaria para enfrentar este mundo de los grandes que se quieren adueñar y seguir adueñando de la vida de los pueblos, masacrándolos, irrespetándolos. Sólo unidos juntaremos fuerzas y más fuerza para lograr el equilibrio del mundo. Así tal cual lo llamaba Simón Bolívar, el equilibrio del universo, y de ahí el ALBA, la Alianza Bolivariana, es el mismo proyecto, claro que actualizado 200 años después, que desde estas tierras lanzaron Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, ¡la unidad en una gran nación! Que hoy hemos llamado Unasur en Suramérica; y ALBA, la Alianza Bolivariana. Juntar fuerzas. En esos andamos, convocando a todos.
ES URGENTE UN PODEROSO MOVIMIENTO POPULAR Y SOCIAL DE LA ALBA
Ahora, ese juntar de fuerzas nunca será, para nada, suficiente si no tiene la fuerza de los pueblos, ustedes los movimientos populares, los movimientos sociales, y en eso el ALBA tiene una deuda, asumámoslo de manera autocrítica, el ALBA ha creado un Consejo Político Presidencial, que está funcionando. Dentro de pocas semanas haremos una reunión de presidentes del ALBA en Caracas.
El ALBA, ha creado y funciona un Consejo Económico, y ahí vamos adelantando un conjunto de proyectos económicos que no tenemos sino que acelerarlos para continuar fortaleciendo la economía de la Alianza Bolivariana, para crear un área económica integrada, unida, la unión económica. Y dentro de ella el Tratado de Comercio de los Pueblos, el comercio justo, no el comercio capitalista neoliberal, que beneficia a las élites enriquecidas y expropia y empobrece más a los pueblos y los convierte en unos meros consumidores de cosas banales mayormente. Ese es el capitalismo, todo lo convierte en mercancía, y le genera a la población un consumo innecesario a través del cual le expropia los pocos recursos que al pueblo llegan en el marco del capitalismo salvaje, siempre salvaje.
El ALBA creó un Consejo de Movimientos Sociales, pero ciertamente no existe, esa es una autocrítica que tenemos que hacernos como revolucionarios. Pedimos a los movimientos sociales que se incorporen en masa, propongo que todos los movimientos sociales de Bolivia, de Ecuador, de Venezuela, de Cuba, de Nicaragua, del ALBA; de Uruguay, que es un país miembro observador del ALBA; de San Vicente y las Granadinas, todos de manera coordinada abramos un espacio y un tiempo de asambleas, pero planificadas, coordinadas, para que ustedes elijan desde sus propias bases voceros, voceras; delegadas y delegados, de la manera más diversa y libre, para que le demos vida a un poderoso movimiento popular y social de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América. ¡Es urgente!
La clase obrera, los campesinos, los mineros, los estudiantes, la juventud; los militares, los intelectuales, los pensadores, los profesionales. ¡Movimientos sociales! Los pueblos indígenas deben tomar siempre la vanguardia en estas luchas.
Ese es el tema en el que yo estoy insistiendo en estos días con pasión, con mucha fuerza, porque tengo la conciencia de que el tiempo va pasando, y como decía mi general Eloy Alfaro, este pensamiento del general mártir presidente ecuatoriano, un gran bolivariano y revolucionario que fue Eloy Alfaro, nos lo enseñó el presidente Rafael Correa: “En la demora está el peligro”. No podemos, no debemos retardar más estas acciones estratégicas.
NO QUEREMOS MÁS GUERRAS, NO QUEREMOS MÁS BOMBAS, ¡QUEREMOS PAZ!
La verdadera fuerza que nos impulsa: el amor de los pueblos. Esa fuerza que estamos creando en América Latina, en Suramérica, en el ALBA, se fundamenta en el amor, en el más profundo amor desde nuestros niños hasta nuestros ancianos.
Incrementemos cada día el poder del amor. Y ese poder unido de todos nosotros hará posible la consolidación de la paz en América Latina y el Caribe y más allá, en el mundo. No queremos más guerras, no queremos más bombas, no queremos más dictaduras ni golpes de Estado ni violencia. ¡Queremos paz! Para lograr la paz hace falta el amor. Y como diría Cristo, el Redentor, el único camino a la paz es la justicia.
Y como diría Sucre, este es el desafío de hoy para lograr la paz, para lograr la vida, para vivir la vida, dice Sucre, nos sigue diciendo hoy 180 años después lo siguiente: “Cochabambinos, cuando América ha derramado su sangre para afianzar la libertad, entendió también que lo hacía por la justicia, compañera inseparable de aquella”. ¡Justicia, libertad!; ¡libertad, justicia! Y termina diciendo algo que hoy es para nosotros todavía un gran desafío: “Sin el goce absoluto de ambas, si los pueblos de nuestra América no gozan de manera absoluta de ambas, la libertad y la justicia —dice Sucre hoy, lo sigue diciendo— habría sido inútil su emancipación”.
Que no se repita la historia, 200 años después tendremos de verdad emancipación. Ella sólo será posible cuando reinen en estas tierras esas dos hermanas inseparables: la libertad y la justicia. Es decir, la libertad y la igualdad, y eso se fundamenta en el amor, en la unión, en el saber, en la cultura, en la alegría, en el trabajo; y ese es el camino del Socialismo.
¡Hasta la victoria siempre!
¡Patria socialista o muerte!
¡Venceremos!