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EL ESTUDIO TODOS LOS DÍAS

Lo sabemos, el imperio, sus burguesías, su dinero y sus medios de comunicación, van a hacer todo lo posible para impedir este impulso, esta historia que está por escribirse pero que hay que escribirla, garantizar la permanencia, la continuidad de la marcha venezolana hacia el Socialismo.

Ahora, tenemos obligación de estudiar cada día más, sobre todo para los que estamos ejerciendo cargos de responsabilidad pública. Recomiendo el estudio todos los días, no es lo mismo leer que estudiar. Sólo sé que no sé nada. En eso hay que ser muy humilde, hay que estudiar, teoría y realidad, la dialéctica.

Los invito a que estudiemos, porque a veces nosotros somos muy gaseosos, digámoslo así, utópicos, poco científicos en el diagnóstico, en los cálculos y en los planes, por eso yo hago estas preguntas, comparo, saco matemáticas.

Hay gente que pudiera creer que se las sabe todas, por más tareas que uno tenga, el que gobierna, un ministro, un presidente, una ministra, una viceministra, un viceministro, por más tareas que tenga burocráticas, el “tareísmo”, no puede dejar de estudiar. Bueno, párate más temprano, levántate a las cinco de la mañana, te das un baño ahí, un buen café, y te pones a estudiar desde las cinco y media hasta las ocho antes de que llegue el gentío o después que se vaya en la noche, date otro baño si tienes sueño, estás cansado y tal, que te den un masaje ahí y tal, el libro, vamos a estudiar. Sábado, agárrate medio sábado, domingo, medio domingo.

EL SISTEMA PRESUPUESTARIO

Anoche estaba hablando con Rafael Ramírez sobre las industrias petroleras, sobre todo la fábrica de tubos. ¿Por qué una fábrica de tubos que es del Estado, de la revolución, hace los tubos, que vienen del acero, por qué Sidor tiene que venderle el acero a la planta de tubos, si la planta de tubos también es de la revolución? ¿Por qué la planta de tubos, que hace el tubo, tiene que vender los tubos a PDVSA? Ese sistema no se aleja mucho del sistema del mercado capitalista, todo lo que producimos se convierte en un dinero, en una mercancía.

Ustedes se estarán haciendo muchas preguntas ahí, como yo me las he hecho, pero yo ya las he respondido todas a través del estudio, ya yo sé como es. Hay gente que pudiera no saber cómo es. Hay que hacer la escuelita, el taller, para que todos tengamos claro cómo es la cosa.

El Ejército, yo pongo el ejemplo del Ejército. ¿Quién ha visto por ejemplo que una fábrica de municiones, como la tenemos ya...? Suponte tú, que la fábrica de municiones del ejército le venda las municiones a los batallones. No, no tiene por qué vendérselas, las monta en un camión y se las manda. O la proveeduría del Ejército, o de la Guardia. Es el mismo sistema. Estudiémoslo para que veamos.

Yo por ejemplo cuando era capitán, comandante en Elorza de un escuadrón, mandaba todos los meses a un sargento a Maracay, él iba a la Proveeduría con una lista de necesidades de allá en base a cuántos soldados había, se hacía el cálculo para la comida del mes. Entonces, venía a Maracay mi sargento en un camión que él conseguía, él lo paría, un camión militar, él no tenía dinero, él iba allá: mire, mi comandante de Elorza, y le daban el camión, un chofer, la gasolina. ¿Le iban a cobrar la gasolina? ¿Le iban a cobrar por el chofer? No, asignado para cumplir una misión.

Todo converge en el cumplimiento de una misión, pero no a través del dinero, de que yo te alquilo el camión por tanto. Ah no, se enredaría todo, se haría inviable todo. Y después resulta que mi sargento iba con un camión cargado de carne, de arroz, sacos de azúcar, sacos de fororo, sacos de leche, a un avión Hércules, porque en ese tiempo las carreteras para Elorza era el fin del mundo, eso no estaba asfaltado, no había puente en el Arauca, entonces era un Hércules, un avión, todos los meses estaba uno esperando el avión.

Nosotros, esperábamos el avión. En invierno a veces íbamos era a lomo, de Elorza para el escuadrón, cruzando con el agua al pecho, porque no había camino, en invierno no había camino. Hoy hay tremenda carretera que hizo la Revolución. Eso era compadre el agua al pecho, a veces ni los caballos pasaban por ahí, filas de soldados llevando la comida. Ah, pero nada de eso era vendido, era un sistema de suministro.

Ahora, ¿cómo funciona la fábrica? Con un presupuesto. Ustedes venden la producción a la misma fábrica y no debería ser, estamos a tiempo de corregir esto, pero tenemos que corregirlo.

Si un comandante de un batallón de tanques le dicen: mire comandante, ahí tiene su batallón, 300 soldados y veinte tanques de guerra, pero usted verá como hace para darle comida a los soldados. ¿Cómo hago yo para conseguir si no tengo dinero? Ah bueno, a lo mejor el comandante termina alquilando un tanque. Se alquila tanque para pasear por ahí, para cobrar dinero para pagar la comida pues. Es el mismo sistema. ¿Yo me explico? Ustedes son muy inteligentes y han estudiado bastante, ahora pongamos el conocimiento en base a la creación de un sistema distinto, no convirtamos la producción en mercancía automáticamente. Ese es el capitalismo. Sencillamente un presupuesto de funcionamiento de esa fábrica, como el presupuesto de un destacamento o de un batallón.

El comandante de un de batallón de Infantería de Marina no está pendiente de la plata para la comida, ni del pago de los oficiales, ni de la seguridad social de los oficiales. Ese es otro problema, ese no es su problema, a menos que se presente una situación especial, pero todos los meses al oficial le depositan el sueldo en un sistema nacional. Pero si le damos al comandante del batallón o al gerente de la fábrica la responsabilidad de conseguir dinero para pagarle a sus trabajadores y todo, ese va a ser un problema que le va a quitar mucho tiempo. Y además, la tendencia va a ser a colocar el producto como mercancía en otros lugares y buscar los mayores precios. Es lógico. Para después decir a final de año: bueno, aquí tengo tanto de ganancia, porque si no tuviera ganancia me raspan de aquí.

Esos son los calibradores capitalistas. Por favor, yo les ruego que me oigan esta reflexión, convoquen a los ministros de la economía, a los gerentes de las plantas y hagan unos talleres de estudio y me invitan a mí, yo voy.

Lo mismo pasa en el llano, yo le pregunto a todo el mundo, yo voy y pregunto: ¿mira y qué pasó con el ganado? Entonces producimos ganado en un hato socialista, pero el hato ese le vende el ganado al matadero socialista. ¿No tiene por qué vendérselo? ¿Para qué? No ve que se mete entonces en el intermedio el dinero, ¿cuánto es esto? ¿Cuánto para allá, cuánto para acá? Te lo vendo más caro, te lo vendo más barato.

No, no. Cuatrocientas vacas, móntalas ahí, van para el matadero, anota 400 vacas, fírmame aquí, te entregue 400 vacas. Como que si tú vas a buscar 100 fusiles de estos nuevos que tenemos, los Dragunov, para francotiradores. Bueno, el comandante va a buscarlos porque le tocan 100, ¿cuánto cuestan? Nada. Fírmame aquí como que recibiste los fusiles, revísalos y te los llevas. Más o menos el mismo principio.

Miren, hay bastante experiencia de esto en Yugoeslavia, gente que luchó durante muchos años tratando de construir el Socialismo y comenzaron a cometer errores. Por eso no podemos convertir en mercancía todo lo que nosotros producimos. Entonces ese problema es para solucionarlo. ¿Con qué? Con un presupuesto. Es el sistema presupuestario.

Todo ese sistema va creando solidaridades, va creando conciencia en el trabajador, otro tipo de conciencia, va permitiendo saber exactamente cuáles son los costos reales de producción, y nos permite también buscar un equilibrio. De repente hay una empresa que por alguna circunstancia tiene buena producción y produce buenos dividendos, un año; pero hay otra que le cayó una pava, tuvo un accidente, subió mucho el precio del insumo que tiene que comprar obligatoriamente, etc., los costos, y tuvo pérdida. Ah, viene el equilibrio, al final viene el equilibrio, como una especie de cámara de compensación. No sigamos viendo una empresa por separado, ¿quién puede ver este brazo separado del tronco? Es un solo cuerpo, no una segmentación.
Precisamente, ese es uno de los graves problemas del sistema capitalista, que divide todo en pedazos. El Socialismo tiene que articular, tiene que unir al ser humano y al colectivo.

El avance al Socialismo con las herramientas del capitalismo es imposible, dijo el Che Guevara y lo digo yo también, no se puede construir el Socialismo con las armas melladas del capitalismo, no se puede, como Morrocoy no sube a palo ni cachicamo se afeita. No seamos tercos, no se puede compañeros. Por favor os ruego y para eso tenemos nosotros un mandato del pueblo porque todos los que votaron por mí, votaron por una propuesta socialista.

LOS CONSEJOS COMUNALES TIENEN QUE TRASCENDER LO LOCAL

Esto es una línea que doy, discútanla ustedes profundícenla y busquemos resultados, acción política.

Los Consejos Comunales, yo quiero, les pido, que empiecen a organizar en cada Estado la Federación de los Consejos Comunales, y los Alcaldes lo que tienen que hacer es estar subordinados a eso, empujando, ayudando y los Gobernadores.

La Federación de Consejos Comunales de Miranda por ejemplo y más allá a nivel nacional la Confederación de Consejos Comunales. Los Consejos Comunales tienen que trascender lo local, es el poder popular.

Es posible que haga falta hacer algún ajuste en la Ley de los Consejos Comunales para darle la visión de integralidad porque es una nueva geopolítica que no niega las Alcaldías, no ni niega las Gobernaciones, las trasciende. Trasciende el poder constituido, es el poder constituyente del pueblo pero organizado, las redes del Poder Popular.

Ustedes pueden ahora por ejemplo darle esa figura de Federación de Consejos Comunales, y luego a nivel nacional, yo me imagino que a lo mejor dentro de un año o a mediados del 2011 pudiéramos estar reuniendo una gran asamblea de voceros y voceras de la Confederación Nacional de Consejos Comunales. Pero también quiero insistir en los Consejos de Trabajadores de las fábricas.

Hay una tendencia que es peligrosa que es que el Consejo Comunal se enrolle como la serpiente se enrolla en una cueva, y se va aislando de la lucha política global y va quedando a veces como si fuera: “denme dinero para este proyectito, para este proyecto aquí”, y se va quedando sólo en lo utilitario, eso sería un error grave. La lucha primero que nada es política, es ideológica.

UNA DE LAS GRANDES ENSEÑANZAS DE CUBA

La dignidad es una de las grandes enseñanzas de Cuba. Hay que ver lo que pasó Cuba y lo que sigue sufriendo Cuba el bloqueo yanqui, pero sobre todo la caída soviética. Yo fui a Cuba la primera vez en 1994, prendían la luz en La Habana dos horas en el día para que la gente planificara para proteger los alimentos perecederos y dos o tres horas en la noche.

El agua llegaba un ratico porque el agua depende en las grandes ciudades de la energía eléctrica. No se veía un carro. El único carro que yo vi en La Habana cruzando aquellas avenidas era el carro negro viejo de Fidel en donde yo iba aquella vez que él me recibió casi como jefe de Estado, rindiéndome honores que yo le dije: No merezco esto, espero merecerlo algún día, y todavía lo sigo diciendo: espero merecerlo algún día.

No había un carro, no había gasolina en Cuba, cayó la Unión Soviética, el imperio apretaba para ver si el pueblo se le alzaba a Fidel, y lo que el imperio consiguió fue que el pueblo apoyara más a Fidel, porque es un pueblo politizado con una gran conciencia política.

Cuba pasó muchos años que no construía una vivienda, nada, y además pasaban los huracanes a cada rato. Yo vi a ese pueblo, lo he visto clavando tablas en los techos, huracanes que acabaron con el sistema eléctrico, yo he visto a ese pueblo sin cobrar un centavo levantando los postes de la luz.

Ustedes ven las carreteras de Cuba como no tuvieron asfalto y todavía no tienen mucho, ellos no cambian la capa completa, ustedes ven que trabajan como el que va cociendo una camisa rota pero tú no ves huecos allá, están remendados y bien remendadas las calles, las autopistas.

Ahora están recuperando el ferrocarril que tenía años que no rodaba ¿Quién lo está recuperando? El Ejército cubano, sus técnicos.

Tuvieron que racionar la comida muchos años un poquito para cada uno y el imperio apretando y bombardeando por la televisora que inventaron, para tratar de que el pueblo se alzara contra Fidel. Nada. Yo a veces digo ¿qué pasaría aquí en Venezuela si tuviéramos que vivir algo parecido? ¿Ustedes me echarían a mí? [Exclaman los presentes] ¡No!. Un pueblo ignorante dijo Simón Bolívar es instrumento ciego de su propia destrucción.

Al pueblo venezolano lo bombardean todos los días utilizando estrategia científica ¿Para qué? para producirle animadversión, temor, odio, frustración. Está tratando el imperialismo y sus lacayos de apagar la esperanza.

Yo le pido a Dios y a la conciencia de mi pueblo que amo y por el que muero una y cien veces que no se deje manipular. El único camino de la salvación del pueblo es el camino del Socialismo, no el de los escuálidos apátridas, traidores, mentirosos y sin moral, que utilizan armas de todo tipo tratando de mellar la fuerza de un pueblo, la conciencia de un pueblo.

Estos dos años que vienen van a ser duros ellos van a jugar duro y nosotros también, yo tengo fe en que seguiremos venciendo y venceremos a los enemigos del pueblo, a los enemigos de la patria.