
FIDEL ES UN EJEMPLO PARA TODOS NOSOTROS
Querido compañero Raúl, queridos compañeros, cancilleres, ministros, embajadores, líderes sociales de la Revolución Cubana, líderes de las comunidades, señores de la prensa, compañeros de la Fuerza Armada, hermanas y hermanos, primero agradezco esta deferencia [se refiere a que le fuera entregado el documento base para el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba]: Proyecto de Lineamiento de la Política Económica y Social, y comienza aquí con unas frases de Fidel, desde aquí un saludo al pueblo cubano, a los pueblos de Venezuela, de América Latina, a Fidel, un abrazo a Fidel.
Precisamente aquí hay unas líneas de Fidel, voy a leerlas, pronunciadas, según aquí está señalado, el 1º de mayo del año 2000, leo: “Revolución es sentido del momento histórico, es cambiar todo lo que debe ser cambiado, es igualdad y libertad plenas, es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos, es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos, es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional, es defender valores en los que se cree, al precio de cualquier sacrificio, es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo, es luchar con audacia, inteligencia y realismo, es no mentir jamás ni violar principios éticos, es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas, revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo”. Fidel Castro, 1º de mayo.
Y además yo pudiera agregar que ser revolucionario es ser como Fidel, y como debemos ser todos, ser consecuentes con la palabra, Fidel es un ejemplo para todos nosotros, de consecuencia revolucionaria, Cuba es un ejemplo de consecuencia revolucionaria, toda nuestra admiración a la Revolución Cubana, a su líder Fidel, a su presidente Raúl y a todos ustedes.
Ahora, cuando en unos días como estos de finales de octubre y llegando ya a noviembre de hace 10 años, Fidel estaba visitándonos en Venezuela, es decir el año 2000, era el último año del siglo XX, terminaba el siglo, Venezuela tenía una pobreza que sobrepasaba al 50% de la población, después de todo ese siglo de tanta generación de riqueza para otros y para una minoría, la burguesía y la alta burguesía venezolana que nunca fue, lamentablemente la burguesía nacional aquella a la que se refería Lenin, no, siempre fue una burguesía transnacional, con la mente en otro lado, sin patria, y ese es uno de los más graves problemas que Venezuela hoy sigue teniendo, y cargaremos con ese problema durante cierto tiempo, sectores elitescos, sin patria, que actúan es contra su propio país, contra su propia patria como siempre lo hicieron y hoy siguen haciéndolo y seguirán haciéndolo hasta que se les acabe el fuelle por razones biológicas, naturales y de impulso de la Revolución Bolivariana que no se detendrá como no se detendrá la Revolución Cubana.
RELANZADO EL PLAN O CONVENIO INTEGRAL DE COOPERACIÓN 2010-2020
Fidel nos visitaba hace 10 años, y hoy estamos aquí, gracias Raúl por la invitación en esta reunión de evaluación del Convenio de Cooperación que cumplió 10 años, y ahora hemos acordado relanzarlo y hemos estado trabajando ayer y hoy, hemos relanzado el plan o Convenio Integral de Cooperación 2010-2020, que será una década ésta la que está comenzando, estoy seguro, de grandes avances en la construcción del Socialismo en Cuba, en Venezuela y más allá, y en la unión y la independencia de América Latina, del Caribe.
Ahora, si entre países o entre algunos países, esa unión puede ser perfecta, es entre países que reunimos las características, el bagaje, el legado, el reto, el desafío y la experiencia y los procesos revolucionarios y de independencia con que contamos cada uno con sus particularidades —ya se ha dicho— Cuba-Venezuela.
Bueno, Fidel volvió a tierra venezolana en el 2000, fue su sexta visita desde 1948. Vean ustedes, su sexta y última visita del siglo XX. La miseria más espantosa había en Venezuela, y no era nuevo, aquello fue lo que nos llevó a nosotros a la rebelión militar. Cansados además de ser utilizados, nosotros los soldados venezolanos, contra el pueblo, contra los trabajadores, contra los estudiantes, contra los campesinos, defendiendo aquella burguesía y aquel imperio. Dijimos: ¡Ya! Recordamos a Bolívar y tomamos su bandera, Bolívar lo dijo un día: “Maldito sea el soldado que vuelva las armas contra su propio pueblo...”. Y muriendo allá en Santa Marta, echado de su Patria, solitario casi, llorando Bolívar lo dijo en su última proclama, hablándole a los pueblos de la Gran Colombia, y hablándole a los soldados, y dijo: “Los militares deberán empuñar su espada para defender las garantías del pueblo, las garantías sociales...”. No para defender la oligarquía. Eso fue lo que nos llevó a nosotros, aquella miseria espantosa, a hacer lo que hicimos y jamás nos arrepentiremos y ahí nació esta revolución, nació de los estertores de una patria que moría, de un pueblo que no conseguía salida, una democracia, una llamada democracia, qué democracia ni qué ocho cuartos, dictadura de las burguesías, dictadura de las clases pudientes, dictadura política, dictadura económica, dictadura cultural, dictadura militar, dictadura de todo tipo disfrazada muy hábilmente de la demagogia, el populismo, la falsa democracia, ustedes lo saben, ustedes han estudiado cuánto la historia de este continente, sólo permítanme esta lluvia de recuerdos este día de hoy en que estamos conmemorando los diez años de aquel convenio que miraba ya hacia el futuro terminando ya el siglo XX, miraba hacia el XXI, ese Convenio de Caracas fue como la piedra fundacional pero que luego fue convirtiéndose en una columna de todo lo que hemos venido logrando en estos diez años y de lo que vamos a seguir logrando en los diez que vienen y en los cien que vienen.
LA AMENAZA IMPERIAL SIGUE ALLÍ
Que nadie crea que el imperio yanqui le ha perdido interés a la América Latina, no, es lo que ellos llaman su área de influencia, más aún ahora cuando se reagrupan viejas y nuevas potencias y el imperio tiene que retroceder en el Oriente Medio derrotados en Irak, igual en Afganistán, sumada la crisis económica. Estamos obligados a consolidar esta unidad y a seguir avanzando, América Latina, Unasur, el Caribe, el ALBA, la Alianza Bolivariana que es punta de lanza de la unidad verdadera, plena y perfecta entre nuestros pueblos.
El plan imperial fracasó, pero la amenaza imperial sigue allí, el imperio tenemos que derrotarlo definitivamente. Y esa es una tarea que bastante nos compete a Cuba y a Venezuela, dentro de esta América nuestra.
LA DISCUSIÓN DE LA ECONOMÍA
Como decía Lenin: “Socialismo es, todo el poder para los sóviets más electricidad...”, la industrialización. Entonces por eso nada mejor en este momento que discutir el tema económico, es la médula. Por eso yo decía, el imperialismo no sólo es que tenemos derrotarlo en el discurso, ya lo derrotamos en el discurso, está derrotado; no es que tenemos que derrotarlo en lo moral, ya está derrotado en lo moral, no tiene moral, pero nada, para enfrentar la moral socialista o la moral de los pueblos; en lo político, lo geopolítico, lo estamos derrotando, no creo que podamos decir que está derrotado, pero lo estamos derrotando. Como me dijo Fidel una madrugada, que yo le dije, despidiéndonos: “Chávez...”. Le digo, bueno, Fidel, no sé qué... “¡Venceremos!, —me dice— No, venceremos no, Chávez, ¡estamos venciendo!”. Bueno, pero no hemos vencido, estamos venciendo en lo político, en lo geopolítico.
En lo económico también tenemos que derrotar al imperialismo. En la Unión Soviética, bueno, derrocaron al capitalismo, pero no al capital, y él se volvió como una gran bacteria, una gran amiba que se regenera, porque es un modo de control cultural, metabólico, pues, social. Es una tarea titánica ésta, la de transitar del capitalismo al Socialismo. Pero ustedes lo han logrado, nosotros lo estamos no sólo intentando, estamos avanzando, en medio de grandes dificultades, creando las condiciones, y vaya que estos diez años de convenio y de cooperación generosa de Cuba hacia Venezuela ha cooperado, ha ayudado, ha facilitado la creación de las mínimas condiciones.
Ustedes saben cuánto Bolívar quiso libertar Cuba, o ayudar a libertar Cuba, así que nuestras raíces son viejas, son originarias. Bolívar dice en la Carta de Jamaica, en 1815: “Las islas de Cuba y Puerto Rico, que entre ambas puedan formar una población de 700 a 800.000 almas, son las que más tranquilamente poseen los españoles, porque están fuera del contacto de los independientes. Más ¿no son americanos estos insulares? ¿No son vejados? ¿No desean acaso su bienestar también?”, se pregunta Bolívar.
¡VIVA FIDEL CARAJO!
Un día como hoy, permítame recordarlo de mi corazón, un bisabuelo mío que fue rebelde y guerrero, lo llamaron el último hombre a caballo, moría un día como hoy allá en una cárcel venezolana después de muchos años de haberse ido a las guerras, guerrillas de a caballería todavía; cuando Venezuela fue entregada al imperio yanqui por Juan Vicente Gómez, que derrocó en 1908 a su compadre Cipriano Castro.
Cipriano Castro comenzó una Revolución Restauradora, era un gran bolivariano, lo echaron los yanquis, lo echó el petróleo, lo echó la burguesía venezolana y Juan Vicente Gómez que era compadrito de él y habían estado juntos no se en cuántas guerras, pero fue comprado por la burguesía, comprado por los yanquis, murió a los pocos años Cipriano Castro y Gómez entregó el país a los yanquis, a los pocos días del golpe, fue diciembre 1908, llegaron los barcos yanquis a La Guaira a apoyar al gobierno de transición y Juan Vicente Gómez recibió con honores de jefe de Estado a un oscuro teniente coronel de los marines que llegó a Caracas con una tropa y le regaló un carro y a los dos meses estaba firmando la concesiones petroleras por 50 años y fue así como Estados Unidos se adueñó de Venezuela, 1908 –ya Fidel había nacido por ahí- bueno estaba naciendo ya.
Si Fidel hubiera nacido un poquito antes hubiera sido de los últimos hombres a caballo, como fue mi abuelo, como fue Maceo, como fue Martí, como fue Prestes, como fue Sandino, Fidel trajo otra época, los primeros rebeldes de las montañas abriendo los caminos.
¡Viva Fidel carajo!