
LLEGÓ LA HORA DE CONVOCAR LA V INTERNACIONAL
En este momento en el que estamos viviendo y en el que han confluido todos estos movimientos de izquierda del mundo, solicito a este Congreso Extraordinario que incluya en su agenda de debate, como uno de los temas a analizar, la propuesta de convocar a los partidos, corrientes socialistas, revolucionarios de todo el mundo, a crear una nueva organización que se adecúe al tiempo que vivimos, que se adecúe al desafío que vivimos, que se ponga a la altura del clamor de los pueblos del mundo, que se convierta en un instrumento de articulación y de la lucha de los pueblos para salvar a este planeta, porque hay que recordarlo, la crisis mundial, la crisis ecológica; estamos a las puertas de la cumbre de Copenhague, convocada precisamente para tratar este tema, uno de los temas más importantes hoy en el mundo.
El sistema capitalista, el modo de producción capitalista, la lógica del capital, logró imponer una hegemonía en los últimos 200 años, con algunas excepciones. Ese desarrollismo destructivo está acabando con el planeta y pone en riesgo la supervivencia de la especie humana en la tierra. Allí están informes científicos que muchos no quieren ver. La hegemonía mundial de los medios de comunicación, manejados por el imperialismo norteamericano y las grandes trasnacionales capitalistas, han logrado esconder buena parte de esas informaciones producto de muchas investigaciones serias que indican que la temperatura del planeta sigue subiendo, los grandes glaciares continúan desintegrándose, los casquetes polares se parten producto del recalentamiento de la Tierra. El nivel de las aguas de los mares sigue subiendo y, a pesar de todo esto, los grandes países capitalistas, empezando por Estados Unidos, que son los grandes culpables de la destrucción del equilibrio ambiental, de la contaminación de la atmósfera, no quieren asumir responsabilidades, no quieren comprometerse en la reducción de emisiones de gases contaminantes. Algunos científicos dicen que estamos en la línea de no retorno.
Por eso me parece tan oportuno este encuentro entre los partidos y movimientos de izquierda y lancé la propuesta: La V Internacional.
Recordemos que la I Internacional fue convocada en 1864 por Carlos Marx y un grupo de sus compañeros y compañeras. Varios años después, finalizando el siglo XIX Federico Engels convocó a la II Internacional. Ya en el siglo XX, Vladimir Ilich Lenin, junto a otros grandes revolucionarios convocaron a la III Internacional y, León Trosky, convocó varios años después en 1937 a la IV Internacional.
Estos cuatro experimentos para lograr la unidad de partidos, corrientes y movimientos sociales mundiales, se quedaron -cada uno por distintas razones- en el camino; algunos tomaron fuerza, otros se apagaron al poco tiempo, otros degeneraron, pero ninguno pudo avanzar hacia los grandes fines concebidos por los convocantes. Todos fueron convocados desde Europa, donde nació con fuerza la tesis del Socialismo Científico, al calor de grandes luchas populares, de las luchas obreras contra la llamada Revolución Industrial y el dominio de la burguesía. Nacieron aquellos experimentos al calor de la gran Revolución Soviética, era Europa epicentro de luchas, todos aquellos años en que grandes movimientos sociales sacudieron a Europa.
¡HAGAMOS EL SOCIALISMO! ¡SALVEMOS EL MUNDO!
Aquí en América Latina mientras tanto, nos debatíamos en los estertores de un terrible laberinto al que se refirió Bolívar. Hoy estamos construyendo la salida de ese laberinto, y delante de nosotros marcha con la espada desenvainada Simón Bolívar, abriendo la salida.
Ahora, producto de las corrientes de los tiempos, pudiéramos decir que el centro de gravedad de las luchas revolucionarais en este planeta ya no está en Europa. Esto hay que decirlo con mucho respeto por los movimientos revolucionarios, por muy pequeños que sean, que hay en Europa, en África, en Oceanía, en Norteamérica; el epicentro de las luchas revolucionarias, de las luchas socialistas hoy, está aquí en nuestra América, y a Venezuela le toca ser epicentro, nos toca a nosotros asumir el papel de vanguardia, y tenemos que asumirlo así para que nos demos cuenta de la inmensa responsabilidad que tenemos sobre nuestros hombros.
Por eso, honestamente creo que llegó la hora de convocar la V Internacional, y la convocamos desde aquí, desde Caracas, y hacemos el llamado a los partidos, a los movimientos revolucionarios, de los que luchan por el Socialismo, contra el imperialismo, contra el capitalismo, a salvar el mundo.
Retomemos el canto de la gran Rosa Luxemburgo: Socialismo o Barbarie. ¡Hagamos el Socialismo! ¡Salvemos el Mundo! ¡Derrotemos al imperialismo! ¡Derrotemos al capitalismo!
Para esa tarea yo exijo al máximo dedicación, al máximo moral y ética, al máximo calidad revolucionaria, cero divisionismos, ¡unidad!
SI AQUÍ HUBIERA ALGÚN DELEGADO CON LA IDEA DE QUE ÉL YA ESTÁ PREPARÁNDOSE PARA SER CANDIDATO A LAS PRÓXIMAS ELECCIONES, OLVÍDENSE DE ESO
¡PONGÁMONOS A LA ALTURA DEL MOMENTO HISTÓRICO!
Nosotros estamos aquí como herederos y herederas de Bolívar, pongámonos a la altura de ese coloso que fue Bolívar, no lo dejemos solo de nuevo en su laberinto, triunfemos con él, ahora, porque esta es la hora de la victoria de Bolívar, y es la hora de la victoria del Socialismo, de la Revolución Bolivariana, de la unidad de nuestra América, de la derrota del imperialismo y del capitalismo, de la dignificación del ser humano.
Es una batalla, un compromiso muy grande el que estamos asumiendo. Yo los invito desde mi corazón a dejar las cosas bajas, si aquí al seno de nuestro congreso por alguna razón logró infiltrarse algún sentimiento o alguna cosa rastrera, es el momento aquí entre todos de tirarla por la borda, elevémonos espiritualmente, moralmente. Pongámonos a la altura del momento histórico.
Si por ejemplo aquí hubiera algún delegado con la idea de que él ya está preparándose para ser candidato a las próximas elecciones, olvídense de eso. En un universo tan grande y amplio de una militancia que sobrepasó todo cálculo como nuestro partido, es natural que exista gran diversidad, como lo dice Carlos Marx: la sociedad nueva nace contaminada de la vieja sociedad. Debemos tener conciencia de ello para atacar los vicios de la vieja clase política que aquí todavía permanecen y que buscan infiltrarse por todos lados, cálculos subalternos, intereses individuales o grupales, ambiciones personales, intereses de sectores capitalistas que buscan infiltrar siempre los sectores revolucionarios para neutralizarlos o frenarlos, corrientes anarquistas, viejos vicios de la izquierda y de la derecha.
Yo pido que nos elevemos y tengamos toda la resolución individual y colectiva para que trituremos esos vicios en el seno de nuestro Congreso, los echemos por la borda, que nos ubiquemos en el contexto nacional, continental, internacional en el cual se está instalando, hoy 21 de noviembre, nuestro Congreso Extraordinario. Despojémonos de esas cosas que no sólo no nos servirían, sino que nos harían mucho daño.
NO PODRÁN DETENER A LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA
Hay un contraataque imperial y ustedes ven que la derecha está recibiendo mucho apoyo de distintas formas: de la derecha europea, de la CIA, del pentágono. La ultraderecha quiere asumir las riendas del país directamente, ya lo hicieron aquí el 11 de abril, y ahora en Honduras. En otros países, lo intentan con candidatos a la presidencia con todo el dinero que ellos tienen, y con todo el dinero que les envían de Europa y de Estados Unidos. Hay un plan continental de la derecha y la extrema derecha para tratar de frenar por todas las vías posibles esta corriente revolucionaria socialista que se desató en América Latina y que nos convirtió en epicentro de los grandes cambios que están ocurriendo en el mundo. Venezuela es el epicentro, todas las miradas de la extrema derecha mundial están dirigidas hacia Venezuela. No lo olvidemos ni un solo día, somos el blanco número uno en el mapa imperial.
Tenga el mundo la seguridad que por más amenazas que vengan sobre nosotros, por más IV flota, por más bases militares yanquis en Colombia o donde quieran ponerlas, por más intentos de desestabilización de la burguesía interna apátrida y pitiyanqui, por más que hagan o inventen, no podrán detener la Revolución Bolivariana, no podrán con nuestro pueblo, con nuestro partido, con nuestro gobierno, con nuestra Revolución, no podrán con el pueblo de El Salvador, con Nicaragua, con Honduras, con Bolivia, con Ecuador, con Colombia, con Chile, con Brasil, con Cuba. No podrán con los pueblos.
DESTRUIR EL ESTADO CAPITALISTA Y CREAR EL ESTADO SOCIALISTA
Aquí traje este libro de Lenin El Estado y la Revolución, donde Lenin le sale al paso a algunas interpretaciones a cerca del tema del Estado, de las corrientes anarquistas en su momento -algunas se han mantenido- y que plantean la eliminación del Estado. Por ejemplo, aquí hay un subtítulo que se llama: La destrucción del Estado parásito. Ese si es verdad que hay que acabarlo, el Estado burgués, el Estado capitalista, y crear un Estado Revolucionario, Socialista, que sea una maquinaria de construcción del Socialismo. El Estado burgués es el que hay que acabar, el Estado pitiyanqui utilizado por la clase burguesa para utilizar a los trabajadores, al pueblo. Todavía tenemos parte de ese Estado intacto.
No puede haber un solo alcalde socialista, gobernador, ministro o alto funcionario que llegue aquí a fortalecer el viejo Estado, la vieja forma de hacer política o a dejar intactas las redes a través de las cuales la burguesía desde hace muchos años vino asegurando la expropiación de la riqueza nacional para su beneficio. Hay muchos mecanismos intactos, y este partido tiene que abordar ese debate de cara al pueblo; por ejemplo, saque alguien la cuenta de cuánto entregamos desde el gobierno a la burguesía nacional por la seguridad social, HCM: hospitalización, cirugía, maternidad. Son miles de millones de bolívares que se transfieren líquidos a la burguesía nacional. Preguntas a las que el partido tiene que buscarle respuestas con el gobierno, con las instituciones del Estado, que tienen que terminar de desprenderse de la condición burguesa del Estado, hecho para defender los intereses de la burguesía y la apropiación de la riqueza nacional por parte de una minoría.
NO ES REFORMA LO QUE ESTAMOS HACIENDO AQUÍ, ES UNA REVOLUCIÓN
Tenemos que tener mucho cuidado con esas corrientes que no se definen muy bien, cuidado con el reformismo, no es reforma lo que estamos haciendo aquí, es una Revolución, no es economía de mercado, ni capitalismo humano, ni ponerle caretas al capitalismo, es liquidar al capitalismo y construir el Socialismo, de eso se trata.
Hay corrientes anarquistas, oportunistas, clientelares, capitalistas, infiltradas entre nosotros, hay la no ideología, los que no le hacen caso a la ideología. Así como hay ideología capitalista infiltrada, hay la no ideología, espacios neutros que bien aprovecha el enemigo. Por eso, la ideología que debemos precisar como mapa, como rumbo, es la ideología socialista, revolucionaria.
La creación de nuestro Socialismo requiere mucho estudio para saber cómo es que vamos a construir el Socialismo, qué hemos hecho, qué hemos dejado de hacer, cuál debe a ser la estrategia, la táctica, la transición, el programa.
¡VENEZUELA SERÁ SOCIALISTA O NOSOTROS SEREMOS MÁRTIRES!
Esta década será la década de las grandes definiciones ideológicas, programáticas, estratégicas, tácticas, de la gran construcción del Socialismo. El 2019 hay que trazarlo con una sola línea, ya en ese año Venezuela debe ser un país socialista, hoy no lo somos, estamos dando una batalla muy dura para lograrlo.
Tenemos que darle la base material y la base espiritual al Socialismo, esos dos componentes que son esenciales: La Conciencia del Deber Social, esa es la base espiritual, y luego la base material, laPropiedad Social de los Medios de Producción.
Nosotros no moriremos como murió Bolívar, expatriado, murió sin Patria. Cuando a nosotros nos toque morir habrá Patria para nuestros hijos, habrá Patria Socialista, porque para nosotros la Patria será Socialista o no será Patria.
Parafraseando a Fidel: En el 2019, Venezuela será Socialista o nosotros seremos mártires.
Se instala entonces, para bien de la Revolución, el I Congreso Admirable, y comienza la nueva Campaña Admirable rumbo al bicentenario del 2013.
¡Que viva la Revolución Bolivariana!
¡Que viva la V Internacional!
¡Que viva el Socialismo!