
“No hay pacto con la oligarquía que nadie se equivoque”
Comandante Hugo Chávez
Discurso Acto en Conmemoración 150 años de la Guerra Federal
Falcón, 20 de febrero de 2009
(Fragmentos)
20 DE FEBRERO DE 1859: LA REVOLUCIÓN QUE LEVANTÓ LAS BANDERAS DEL SOCIALISMO
Desde aquel 20 de febrero de 1859 han transcurrido 150 años, cuando comenzó aquí en estas calles de Coro la Revolución Federal , pero, más que Federal fue una Revolución del pueblo pobre, fue una Revolución que levantó las banderas de Simón Bolívar.
Habían pasado ya 29 años desde aquella hora terrible en que murió Bolívar, y con Bolívar había muerto la Patria ; el pueblo seguía explotado, los pobres de Venezuela traicionados por la oligarquía que se adueñó del poder, después que expulsaron y mataron a Bolívar y a Sucre. Aquel pueblo con dignidad levantó de nuevo la bandera de la rebelión, las banderas de la Revolución , y fue una Revolución que también levantó las banderas por primera vez en Venezuela del Socialismo, demostrado en diferentes documentos de la época.
En 1859 (once años atrás habían lanzado Carlos Marx y Federico Engels el Manifiesto Comunista), se levantaban las luchas por el Socialismo en toda Europa, y aquí, a Falcón, aquí a Venezuela, allá a Caracas, llegaron distintos documentos y luchadores del Socialismo. La Revolución de Zamora, que también fracasó en el aquel momento, fue una Revolución Bolivariana, una Revolución campesina, una Revolución Patria, una Revolución Socialista que hoy está más viva que nunca. ¡Nosotros venimos aquí a celebrar una Revolución que está viva, porque Zamora vive en las luchas del pueblo y en los soldados bolivarianos de hoy!
SITUÉMONOS A LA ALTURA DE NUESTRA HISTORIA
Han pasado 150 años hasta hoy desde el día en que un grupo de 40 jóvenes, comandados por aquel patriota que era Tirso Salavarría, tomaron la guarnición de Coro y a las pocas horas desembarcó Ezequiel Zamora que estaba en Curazao, expulsado por el gobierno de Julián Castro; todo esto tiene un devenir, una explicación, es necesario que sepamos todos la explicación del por qué.
Aquí comenzó la Revolución del pueblo de 1859, pero fíjense bien la fecha, habían pasado 29 años después de la caída de Bolívar, después de aquel nefasto día en que la oligarquía venezolana expulsó de esta tierra al padre de la Patria , a Simón Bolívar, mataron a Sucre, traicionaron la Revolución de Independencia que duró años desde 1810 hasta 1824 allá en el Perú con la Batalla de Ayacucho.
Miranda llegó a Coro en 1806 y sembró la semilla de la Revolución de Independencia, pero aquella Revolución que comenzaron Miranda y José Leonardo Chirinos en las Sierras de Curimagua, había comenzado mucho antes con la inmolación de nuestros pueblos aborígenes, los Jirajaras, los Caribes, Guicaipuro, millones que murieron enfrentando la invasión española. Fue una guerra de resistencia que duró trescientos años.
¡Esa sangre heroica corre por nuestras venas y estamos obligados a ponernos a la altura de nuestra historia, de nuestra semilla!
Aquella primera Revolución, a pesar de tanto esfuerzo y tanto sacrificio, fracasó, y Bolívar lo dijo poco antes de morir: he arado en el mar, después de tanto sacrificio los pobres siguieron siendo pobres, los esclavos siguieron siendo esclavos y una apátrida oligarquía se adueñó de las tierras, de las riquezas del país. No hubo Revolución en verdad.
EZEQUIEL ZAMORA: LÍDER REVOLUCIONARIO DEL PROCESO BOLIVARIANO
Pasaron 30 años y estalló la Revolución de los pobres, la Revolución que dirigió Ezequiel Zamora y que comenzó un día como hoy aquí en Coro: 20 de febrero de 1859. Venezuela se debatía entre la miseria y la pobreza, ya Bolívar lo había dicho: si no nos llamamos a un nuevo orden los gobiernos de América del Sur, un nuevo coloniaje legaremos a la posteridad . Eso fue lo que tristemente ocurrió, no hubo Patria. Poco antes de Bolívar morir escribió en una carta al General Urdaneta: yo no tengo Patria .
Zamora se levantó aquí en Coro reivindicando a Bolívar y levantando las banderas traicionadas de la Patria humillada. Pero lamentablemente Zamora fracasó, lo mataron. Ese pueblo también fue detrás de Zamora, a pie, en burro, a caballo, buscando la justicia social y el Socialismo. La bandera del Socialismo apareció por primera vez en Venezuela, jóvenes que me oyen, compatriotas que me oyen, apareció en manos de Zamora, de los revolucionarios del 1859.
A Zamora lo mataron cuando no había transcurrido un año desde la Revolución , aquí desembarcó dos días después de la rebelión de Coro del 20 de febrero, luego se fue hacia el Sur, a Barquisimeto, Guanare, Barinas y allá brilló la luz en Santa Inés. La Batalla de Santa Inés, memorable batalla donde Zamora al frente del pueblo hecho ejército derrotó a la oligarquía histórica y traidora en las sabanas de Barinas, en la rivera sur del río Santo Domingo. Esa batalla ocurrió el 10 de diciembre 1859, un mes exactamente después de la batalla de Santa Inés, es decir, el 10 de enero de 1860 caía muerto Zamora de un balazo en San Carlos de Cojedes cuando venía hacia Caracas a tomar el gobierno y a instalar la Revolución en Caracas.
Como pasó con Bolívar que se llevó a la tumba la Revolución , Zamora también se llevó la Patria a la tumba, otra vez Zamora se llevó a la tumba la Revolución que aquí había comenzando, porque la guerra continúo tres años más pero después hicieron el pacto.
LA TRAICIÓN A ZAMORA, A LA REVOLUCIÓN , AL PUEBLO:
EL PACTO CON LA OLIGARQUÍA
Falcón fue un gran hombre, sin duda, y su nombre honra esta región, pero hay que decir la verdad, estamos obligados a decir la verdad, si bien Falcón no fue un Páez -aquel gran centauro de los llanos, uno de los libertadores de Venezuela, que traicionó a Bolívar, al pueblo y se convirtió en presidente multimillonario que terminó siendo un traidor a la Patria , al pueblo, a Bolívar y a la Revolución Bolivariana-, Falcón hizo un pacto con Páez y se acabó la Revolución.
Falcón fue presidente de Venezuela varios años, pero Falcón no hizo ningún intento de hacer ninguna Revolución, sino que se acomodó en el poder. Después, Antonio Guzmán Blanco, que era otro de los compañeros de Zamora, llegó a presidente y gobernó a Venezuela casi diez años para luego terminar rico, aburguesado, mientras el pueblo siguió hundido y hundiéndose en la miseria y la Patria no existía por ningún lado. Así pasó el siglo XIX y así pasó el siglo XX.
EL SOCIALISMO O ES CIENTÍFICO O ES NADA
Para que haya Patria tiene que haber pueblo unido y soldados unidos al pueblo, conciencia popular, conciencia social de lo que somos, de dónde venimos, por qué estamos hoy aquí en Coro, esta tierra de luchadores como José Leonardo Chirinos, Josefa Camejo.
Para que haya Socialismo deben cambiar las estructuras económicas de Venezuela; hay que sembrar la Propiedad Social de los medios de producción que permitirán generar las condiciones para la justicia social, para que no haya miseria en Venezuela, para que no haya pobreza, para que no haya inseguridad, para que haya justicia y paz en esta Patria. Sólo con el Socialismo lo lograremos.
El Socialismo o es científico o es nada. El Socialismo científico es como una redundancia, pero hay que decirlo, el Socialismo no puede ser un anhelo, un sentimiento; el Socialismo debe tener cuerpo, músculo, esqueleto, nervio, carne, vida en la realidad. El Socialismo tiene elementos fundamentales que no se pueden obviar, que son esenciales, y con ellos iremos construyendo la fórmula del Socialismo venezolano, el Socialismo con nuestras propias particularidades. El nuevo modelo económico debe estar fundamentado en la Propiedad Social de la tierra, en la Propiedad Social de las industrias, en la Propiedad Social de los medios de producción. Entendamos esto, esto es parte de la vida o de la muerte de la esperanza, de que no fracase la Revolución Bolivariana. No podemos fracasar otra vez.
YO NO LLEGUÉ AQUÍ PARA HACER PACTOS INFAMES CON LA OLIGARQUÍA
Nosotros no tenemos pacto previsto con la oligarquía, que nadie se equivoque, ¡Yo no soy Juan Crisóstomo Falcón! ¡Yo no soy José Antonio Páez! ¡Yo no llegué aquí para traicionar al pueblo! ¡Yo no llegué aquí para hacer pactos infames con la oligarquía apátrida! No, yo llegué aquí para cumplir un juramento con el pueblo o morir en la batalla. No tengo alternativa.
No hay pacto con la oligarquía que nadie se equivoque. No hay cacao para la oligarquía venezolana, no hay pacto con la oligarquía anótenlo, escríbanlo.
SOMOS LOS HIJOS DE BOLÍVAR Y DE ZAMORA
Cada día señores oficiales de la marina, ustedes señores oficiales del ejército, de la fuerza aérea, de la guardia nacional, cada día nosotros los militares venezolanos debemos estar más consustanciados con la Revolución Bolivariana , con el Socialismo, con el pueblo venezolano. Ese el destino de los hombres de armas de Venezuela: dar la vida por el pueblo, por la Revolución Socialista.
Hace pocos días yo recordaba al sabio Lao Tse, él dijo 600 a .c., que la esencia de la sabiduría está en una persona o un pueblo cuando son capaces de comprender de dónde viene , entonces eres un sabio tienes al menos la esencia de la sabiduría. El pueblo venezolano para que tenga la esencia y desarrolle sobre ella una gran sabiduría y, por tanto, una gran conciencia, debe saber cada día más de dónde es que venimos.
Nosotros venimos del grito de Guicaipuro, nosotros venimos del canto de Curimagua de José Leonardo Chirino, nosotros venimos del canto de Josefa Camejo, nosotros venimos de la traición a Bolívar, nosotros venimos de Zamora y la bala que lo mató, nosotros venimos de allí. Somos los hijos de Bolívar, hemos resucitado al padre Bolívar, él está vivo en nosotros, hemos resucitado al padre Zamora y está vivo en nosotros.
NOSOTROS NO LLEGAMOS AQUÍ PARA HACER UNAS PEQUEÑAS REFORMAS
Sólo sabiendo de dónde venimos es que vamos entender dónde estamos y más aún vamos a precisar hacia dónde vamos. Yo no tengo duda, la mayoría de los venezolanos y venezolanas sé que no tenemos duda; no me refiero a la oligarquía apátrida, no. Ellos saben hacia donde quieren ir, ellos quieren convertir a Venezuela de nuevo en un no país, en una colonia como estábamos hasta hace diez años.
¡No se lo vamos a permitir, esa oligarquía más nunca volverá a gobernar a Venezuela!
Pero eso no garantiza que tengamos éxito, la garantía esta en nosotros mismos. Debemos tener claro hacia dónde vamos, vamos hacia el Socialismo; pero -repito- el Socialismo no se trata de soplar y hacer botella, hay que aplicar la ciencia, el cálculo, la planificación estratégica, claridad en los objetivos económicos de transformación revolucionaria. Nosotros no llegamos aquí para hacer unas pequeñas reformas, nosotros llegamos aquí para transformar de fondo las estructuras económicas, las estructuras políticas, las estructuras sociales y en ello, a este soldado, se le irá la vida.
¡Nosotros venceremos!
¡Esta Revolución llego aquí para triunfar y para convertirse en Patria Socialista!
¡Patria, Socialismo o Muerte!
¡Venceremos!