13 DE ABRIL: LA GRAN REBELIÓN CÍVICO MILITAR QUE BARRIÓ A LA OLIGARQUÍA APÁTRIDA E IMPERIALISTA
Hago toda esta relación de eventos y comentarios sobre la situación mundial para que nos demos cuenta del profundo significado de lo que aquí ocurrió hace siete años el 13 de abril del 2002. Esta fecha como hecho histórico irá adquiriendo mayor dimensión, su significación histórica irá creciendo a medida que pasen los años porque lo que aquí ocurrió no tiene parangón en la historia de los pueblos de este Continente y creo que del mundo entero; aquí ocurrió el 13 de abril del 2002 un milagro. Por eso debemos tener conciencia de su importancia, el 13 de abril debe ser cada uno de nuestros días, es una batalla interminable. El 13 de abril no terminó en aquellos minutos de la madrugada cuando por aquí llegaba un helicóptero y cuando la oligarquía huía como ratas de Miraflores. ¡Oligarcas más nunca volverán! ¡Esta Revolución llegó para quedarse!
Esta es la Revolución de Bolívar, de Guaicaipuro, es la Revolución de todos y de todas, la Revolución permanente que debemos cuidar todos los días con el espíritu del 13 de abril, con el espíritu de la gran rebelión cívico militar que barrió a la oligarquía apátrida e imperialista.
CON LA BURGUESÍA CONTRARREVOLUCIONARIA NO HAY NI HABRÁ ENTENDIMIENTO ALGUNO
Si nosotros comparamos la situación que tenemos hoy con la situación que teníamos hace siete años, pues tendremos que concluir necesariamente que hemos avanzado tramos importantes en el camino, debemos reconocer que ya no somos aquella Revolución que apenas comenzaba, ya no somos aquel gobierno tan lleno de contradicciones por todos lados, ya no somos aquel gobierno infiltrado por todas partes por la contrarrevolución, ya no somos aquel gobierno debilucho; el Estado ha dado pasos importantes en el fortalecimiento de los valores, de las instituciones del nuevo Estado Bolivariano, ya no tiene la oligarquía el poder que tenía enquistado en el aparato del Estado, en la Fuerza Armada , en PDVSA, en el Banco Central de Venezuela, en las instituciones económicas del Estado, ya no tiene el poder que tenía dentro del Estado burgués.
En verdad en esos primeros años se dio una batalla entre dos fuerzas que no pueden convivir dentro de un gobierno: las fuerzas revolucionarias y las fuerzas contrarrevolucionarias. Quiero insistir en esto porque nosotros hemos sido y seguiremos siendo portadores de la bandera de la paz y del entendimiento, pero hay que dejarlo bien claro: ¡Con la burguesía contrarrevolucionaria no hay entendimiento alguno! ¡No lo hay ni lo habrá!
Yo era el rey de los pendejos que creía que con la burguesía venezolana y con la extrema derecha Venezolana era posible entenderse en el marco del respeto, es imposible, ellos no respetan a nada ni a nadie, por eso nosotros debemos seguir a la ofensiva arrollando a la contrarrevolución. ¡No tenemos otra alternativa si queremos tener Patria de verdad! ¡No podemos seguir siendo más unos pendejos!
TIENE QUE ACABARSE LA IMPUNIDAD
Estando yo en esta última gira ocurrieron cosas importantes en Venezuela, las medidas económicas anticrisis comenzaron a aplicarse, por fin un tribunal gracias al trabajo coordinado de los poderes correspondientes y de un conjunto valiente de venezolanos, desde el Ministerio Público y de los tribunales de la República condenaron a un pequeño grupo de los asesinos de Puente Llaguno ¡Ya era hora! ¿Hasta cuándo tanta impunidad en Venezuela? ¡Tiene que acabarse la impunidad!
Mi reconocimiento a quienes han luchado porque haya justicia, a los sobrevivientes de la masacre del Puente Llaguno, a los familiares de las víctimas y de los mártires de Puente Llaguno, a sus abogados defensores, fiscales y jueces que se han atrevido a hacer justicia. Debemos recordar a Danilo Anderson y cómo la oligarquía lo eliminó porque era precisamente uno de los pocos fiscales que en aquel momento asumió la batalla para hacer justicia después de los sucesos del 11 de abril y todos los sucesos que vinieron después aquellos años 2002 y 2003.
Esa oligarquía asesina no tiene límites, ahora han comenzado una agresión abierta y descarada contra la juez que tomó una decisión absolutamente ajustada a derecho; la burguesía con sus medios de comunicación arremete contra los tribunales, los fiscales, es decir, contra el Estado, contra el pueblo, contra la justicia. Eso se llama subversión y nosotros no podemos tolerarlo a nadie, subversión a través de canales de televisión, de periódicos y estaciones de radio. Yo espero que los órganos correspondientes hagan lo que tienen que hacer en relación con los medios de comunicación que de manera descarada están tratando de subvertir, de desestabilizar al país. ¡No debemos permitirlo!
Precisamente por debilidades, por pendejos fue que ocurrió el 11 de abril, porque le permitimos a los canales privados que dijeran lo que dijeran y que hicieran lo que hicieran; le permitimos a un grupo de personas llamar a un golpe de Estado, llamar a la insubordinación de la Fuerza Armada como si aquello no tuviera ninguna importancia.
Invito a los poderes del Estado a seguir a la ofensiva por la justicia, apenas llegó una pequeña brisa de justicia, vamos a darle la bienvenida a la justicia y que se imponga por encima de cualquier cosa. No podemos dejarnos chantajear por nada ni por nadie, no hay chantaje que valga con nosotros, no hay burguesía que valga.
Bienvenida sea la justicia que ha hecho que algunos corruptos que aprovecharon los altos cargos que ocuparon para saquear el tesoro público, estén en prisión y que otros anden huyendo como ratas cobardes, bienvenidas las decisiones de los tribunales correspondientes y a nombre del pueblo pido que sigamos haciendo justicia, que hagamos lo que dijo Bolívar: elevemos un templo a la justicia, la justicia debe ser la reina de todas las virtudes republicanas.
Por ahí siguen radiantes y campantes muchos de los autores intelectuales del golpe de Estado y de la masacre del 11 de abril, ahí están impunes los medios de comunicación que participaron activamente en el golpe de Estado y nadie les tocó un pelo, ahí están para que continúe la investigación a fondo y se establezcan las responsabilidades que haya que establecer y las sanciones que haya que imponer.
EL 13 DE ABRIL EL PUEBLO VENEZOLANO LE ABRIÓ LOS PORTONES DE LA HISTORIA A LA GRAN REVOLUCIÓN QUE HOY RECORRE ESTE CONTINENTE
Así como hace 200 años aquí comenzó la Revolución suramericana el 19 de abril de 1810, de la misma forma cuando 20 años después aquí en Venezuela se hundió la Revolución y se fue a la tumba con Bolívar en Santa Marta, de la misma forma se fueron a la tumba una tras otra las revoluciones en Suramérica, así como el 19 de abril trajo como consecuencia una cadena de victorias y revoluciones de independencia en todo este continente, de la misma forma 1830 y su tragedia: el fin de la Revolución de Bolívar, el fin de la Patria que él levantó trajo como consecuencia una cadena de derrotas, de muerte y de coloniaje; así ocurrió y está ocurriendo 200 años después porque la gran victoria popular venezolana de 1998 que aquí nos trajo el 2 de febrero de 1999, pero sobretodo la grandísima victoria revolucionaria del pueblo venezolano con sus soldados bolivarianos, la gran victoria revolucionaria y antiimperialista del 13 de abril del 2002 trajo como consecuencia una cadena de victorias en América Latina. ¡Veamos la responsabilidad que tenemos sobre nuestros hombros!
Cuando el imperio norteamericano lanzó su plan golpista, su acción terrorista contra Venezuela en el 2002 no pretendía sólo detener la Revolución Bolivariana , pretendía detener la Revolución que comenzaba en América Latina, por eso con la victoria del 13 de abril el pueblo venezolano le abrió los portones de la historia a la gran Revolución que hoy recorre este Continente.
Debemos tener en el alma y en la conciencia la responsabilidad que ello implica. Si aquí llegara a caer la Revolución Bolivariana , si no fuéramos capaces de seguirla fortaleciendo desde dentro, de seguir derrotando sus enemigos internos, los viejos vicios que por dentro nos acechan, si no fuéramos capaces de seguir derrotando a los enemigos externos, a esta grosera oligarquía venezolana, a esta apátrida burguesía nacional y a las fuerzas internacionales contrarrevolucionarias, si permitiéramos que por nuestras debilidades cayera esta Revolución, estaríamos también condenando al fracaso a la gran Revolución latinoamericana. De nosotros depende el futuro de los pueblos de este continente, tengamos esa idea sembrada en lo más profundo de la conciencia y actuemos en consecuencia. Hoy más que nunca debemos repetirnos la frase del mártir José Félix Ribas: “Nosotros no podemos optar entre vencer o morir, necesario es vencer”.
¡Nosotros venceremos cueste lo que cueste compañeros!
Llamo al pueblo a seguir organizándose, a unirse, porque la unidad de hoy es la mayor garantía de la victoria de la Revolución Bolivariana , la unidad del pueblo, de la clase obrera con los campesinos, con los militares, vamos a asumir la unidad plenamente, vamos a batallar contra la corrupción que tanto daño hace, contra el burocratismo y contra la ineficiencia, llamo a que incrementemos la batalla por dentro extirpando esos tumores malignos que son una amenaza para nuestra Revolución, porque son los viejos vicios, Carlos Marx lo decía: la anciana y decadente sociedad capitalista lleva en su vientre la nueva sociedad socialista. Hay que tener conciencia para luchar contra los vicios de la vieja sociedad capitalista, para luchar por dentro del Estado contra los vicios, las instituciones, del viejo Estado burgués, a través del cual, la burguesía se aseguró el dominio del país, el saqueo de la nación y de allí sus grandes riquezas.
Debemos estar conscientes que apenas estamos comenzando a desmontar el Estado burgués y estamos diseñando la arquitectura del nuevo Estado Socialista para que haya de verdad una Patria Socialista. Debemos seguir acelerando las transformaciones económicas, sociales, para garantizar la igualdad y la libertad verdadera.
¡Que viva Venezuela!
¡Que viva el Socialismo!
¡Que viva el 13 de abril!
¡A cada agresión responderemos con mayor profundización Socialista!
¡Hasta la victoria siempre!
¡Patria, Socialismo o Muerte!
¡Venceremos!