
NUEVA OFENSIVA IMPERIALISTA CONTINENTAL
Estamos en una fase de transición no exenta de turbulencias propias de los procesos de cambios, de los procesos revolucionarios, ahora mismo estamos en presencia de una nueva ofensiva imperialista continental.
Esta mañana hable con el Presidente Evo Morales y le dije: Evo tu batalla es la mía . La batalla de Bolivia es la batalla de nuestro pueblo, es la batalla por la independencia de nuestros pueblos.
No crea el imperio yanqui, no crean los pitiyanquis que van a hacer de nuevo lo que le hicieron en Chile un día como hoy aquel 11 de septiembre de 1973, no lo van a lograr. Lamentablemente, entonces, el pueblo chileno estaba casi solitario en Suramérica, lamentablemente el compañero Allende era un Presidente casi solitario en este Continente. Yo quiero rendir tributo al Presidente mártir Salvador Allende, al pueblo chileno, a los mártires que un día como hoy enfrentaban la furia del imperialismo y de los pitiyanquis.
Es importante que tengamos conciencia cada uno de nosotros de la batalla en la que estamos, es la batalla de la independencia, la misma batalla y, en esta ocasión, sí lograremos la independencia plena. En un mundo que por supuesto ya no es el mismo de hace 200 años, estamos en un mundo nuevo donde nosotros somos vanguardia batallando por construir nuestra independencia. En Venezuela la llamamos de manera específica: el Socialismo, sin Socialismo no tendremos Patria.
Hay en estas horas una nueva ofensiva del imperio que tiene su expresión en Centroamérica, en Suramérica, en Bolivia, en Venezuela. El imperialismo está buscando la manera de detener nuestra Revolución y con ello todos los procesos que están en marcha en Centroamérica, en el Caribe en Suramérica. Nosotros ciertamente no estamos exportando la Revolución , pero quién puede negar el impacto moral, el impacto político, el impacto ético, el impulso que nuestra Revolución ha ejercido en los pueblos del Continente.
GOLPE Y MAGNICIDIO DEVELADO
Anoche recibí no menos de 15 llamadas de Comandantes de Brigadas, Comandantes de División, de Componentes Militares, Oficiales que están al frente de tanques, de los aviones, todos alerta, si a esos pitiyanquis se les ocurre lanzar un golpe o una locura de estas, se arrepentirían porque -les repito- yo no soy el Hugo Chávez del 2002 que llamó al diálogo y a conversar ¡No! No se equivoquen otra vez.
Por eso invito a que todos nos pongamos a preparar el contragolpe revolucionario que debe ser demoledor. Esa debe ser una norma que guíe al pueblo venezolano y a su Gobierno: cada agresión del imperialismo y de sus lacayos debe ser respondida profundizando la Revolución Bolivariana , despejando aún más el camino.
Necesario es reflexionar sobre lo que está pasando y sobre la denuncia que ayer se hizo del plan golpista y magnicida, nada de eso es aislado, esto forma parte de todo un contexto internacional, mundial, es una acción coordinada, es parte de todo un plan.
Ayer dio unas declaraciones el Zar antidrogas diciendo que Chávez es una amenaza y que Venezuela es el paraíso del narcotráfico y eso lo repiten por sus grandes cadenas de radio y de televisión en todo el mundo. Están tratando de crear las justificaciones para salir de Chávez, para salir de Evo Morales por cualquier vía, volando el avión presidencial, volando el palacio o cualquier locura. Los medios de comunicación de la oligarquía tratan de silenciar el plan de golpe de estado y de magnicidio que tenía un grupo de militares retirados aquí en Venezuela contra el Gobierno Revolucionario.
NO HAY PACTO POSIBLE
Detrás de esos militares retirados y de algunos contactos activos, está la oposición política desesperada, los pitiyanquis, la oligarquía, y dirigiéndolos a todos, el imperio norteamericano. Esta fuerza de la derecha llamada por Gramsci “sociedad civil” conformada por un conjunto de normas y de instituciones de los intereses privados, esa “sociedad civil” sólo defiende la “democracia” cuando logran instalar, como lo lograron en Venezuela y en casi todos los países de nuestra América, la hegemonía burguesa.
La democracia burguesa está conformada por un conjunto de instituciones, de reglas y de normas hechas por la burguesía para frenar y reducir el poder del pueblo, por tanto, no es democracia en verdad, la democracia es el gobierno y el poder del pueblo. Cuando llegan verdaderos movimientos profundamente democráticos, como el nuestro, empieza la burguesía, esas fuerzas de la derecha, subordinadas a las fuerzas imperialistas, y nos ponen el sello de tiranía, yo soy para ellos un tirano, ellos creen que son el paradigma de la democracia por eso no hay solución con ellos.
Olvidémonos de esa mentalidad pequeño burguesa que a veces infiltra nuestro movimiento revolucionario ¡Aquí no hay mediación posible con la burguesía, no hay acuerdo posible! Esta Revolución tiene que ser cada día más radical porque si no lo fuera se perdería en el camino.
Ahí está la historia servidores públicos, ministros, viceministros, diputados, presidentes de instituciones públicas, recordemos a Allende, un intelectual, poeta, médico, incluso pertenecía a la clase media, que intentó encontrar un camino intermedio y al final tuvo que inmolarse.
Tengan ustedes la seguridad que si el golpe de abril del 2002 no hubiese fracasado yo ya estuviera en las montañas venezolanas con un movimiento guerrillero, ya yo estaría en las montañas con los fusiles en las manos, pero más nunca volverán aquí a montar gobiernos los vende patria, los pitiyanquis, por la vía que sea los derrotaremos, con armas o sin armas ¡No volverán! ¡No volverán! ¡No volverán!
NO VAMOS A PERMITIR QUE NOS MATEN LA ESPERANZA
Desde aquí les hago un llamado a los militares bolivianos - y no me importa si me llaman intervencionista- si a Evo Morales lo derrocaran, si a Evo lo mataran, créanlo golpistas de Bolivia que me estarían dando luz verde para apoyar cualquier movimiento armado en Bolivia.
Nosotros queremos paz, pero no estamos dispuestos a morir como Bolívar en Santa Marta, ni como Allende en La Moneda. Si la oligarquía y los pitiyanquis dirigidos, financiados y armados por el imperio derrocan algún gobierno nuestro, tendríamos luz verde para iniciar operaciones de cualquier tipo para restituir el poder al pueblo de esos países hermanos. Nosotros – repito- queremos paz, pero pedimos respeto a nuestros pueblos, a nuestros gobiernos, a nuestra dignidad. Nosotros nacimos para ser libres no para ser lacayos del imperio yanqui y estamos dispuestos a morir para ser libres.
No olvidemos la respuesta que dio Bolívar hace ya más de 200 años a un enviado del gobierno gringo en una carta memorable al señor Irvine, a quien le había decomisado dos barcos que navegaban en el Orinoco sin autorización. Bolívar le dice: no voy a caer en las bajezas suyas señor Irvine pero quiero que sepa que la mitad de los venezolanos ha muerto defendiendo esta tierra del imperio español y nosotros la otra mitad que quedamos estamos ansiosos de seguir el ejemplo de los que se fueron si es que tuviéramos que luchar contra el mundo entero.
Ese era nuestro padre Bolívar y esa es la esencia de esta Revolución.
El Presidente de Paraguay Fernando Lugo hace pocos días denunció una conspiración, Evo Morales ayer declaró persona no grata al embajador yanqui que es un experto en secesionismo y lo mandaron a dirigir la conspiración en Bolivia, desde Guatemala en la frontera con México hasta el río Paraguay pasando por este Caribe y por el altiplano de Bolivia, el imperio está conspirando. El señor bush es el responsable de dirigir todo esto, el imperio gringo, la CIA , sus laboratorios asesinos y genocidas.
Cuánto le ha costado a estos pueblos tener un gobierno suyo, tener un presidente suyo, cuánto le ha costado al pueblo boliviano tener un presidente suyo, cuánto le ha costado al Paraguay tener un presidente suyo. Si estos gobiernos absolutamente democráticos y legítimos, respetuosos del orden establecido fueren derrocados y nosotros tuviésemos que invocar de nuevo la frase del gran líder guerrillero, del gran revolucionario Ernesto Guevara, si ese fuere nuestro camino, si tuviéramos que crear un Vietnam, dos Vietnam, tres Vietnam en América Latina, aquí estamos dispuestos.
Nosotros no vamos a permitir que nos maten la esperanza de nuestros pueblos y el futuro de nuestros hijos, preferimos morir, todos morir por la vida de la Patria y por el futuro de nuestros hijos y de nuestros nietos. Deben saberlo los pitiyanquis de aquí, los pitiyanquis de allá y los pitiyanquis de más allá.
Una de mis grandes responsabilidades es evitar la guerra civil en Venezuela y evitar que me maten, y no por mí, sino por lo que vendría después. Tenemos que derrotar todos estos planes y ya está en marcha el plan de neutralización. En estos momentos tenemos detenidos varios militares retirados y activos que están siendo interrogados.
FORTALECER LA CONCIENCIA PARA TRIUNFAR EN LA BATALLA DE IDEAS
El pueblo venezolano debe estar tranquilo pero debe fortalecerse cada día más en la conciencia para derrotarlos también en la batalla de ideas. Llegó la hora de convertirnos en el nuevo hombre, con nuevos valores, es necesaria una nueva ética.
Hay que tener fortaleza moral para no perderse, sobre todo las personas que están en cargos públicos con oportunidad de manejar recursos, sumado a los puentes que lanza la oligarquía, la “sociedad civil”, si no tienen fortaleza ideológica se pierden.
A mí me lanzaron muchos puentes solo que los rompí toditos porque yo no llegue aquí para traicionar, ya este pueblo ha sido demasiado traicionado por presidentes que llegaron ofreciendo de todo, allí es donde hay que tener coraza, inteligencia para seguir el camino correcto porque siempre habrán trampas, la llamada buena vida, etc.
Eso puede romper estructuras si no son sólidas por eso tenemos que fortalecer cada día más nuestras estructuras morales, los valores revolucionarios hasta el extremo, la responsabilidad, la transparencia, en eso hay que ser extremista, tenemos que frenar el derroche, la mala administración de los recursos del Estado. Nosotros somos muy dados al derroche porque esa es una cultura heredada, la cultura rentista.
LA NUEVA CULTURA DEL TRABAJO
Tenemos que hacerle la guerra al derroche, a la corrupción, a la irresponsabilidad, la ineficiencia. Tenemos que impulsar la nueva cultura del trabajo, por eso yo insisto en el Trabajo Voluntario, esto es fundamental para construir el Socialismo, el que trabaje todo el día en una oficina debe hacer Trabajo Voluntario los fines de semana, sembrando arroz, pintando una pared, arreglando una calle, debemos crear la nueva cultura del trabajo.
Nuestro trabajo debe ser para mover las estructuras y en nuestro caso que estamos haciendo una Revolución debemos moverlas para lograr las transformaciones éticas, los modos de gobierno, la economía, la forma de distribuir los recursos, las formas de producción, por eso es la batalla de las ideas.
Decía Lenin el enemigo más grande de una Revolución son las viejas costumbres , los vicios , hagamos una Revolución de amor, cada día tengamos más pasión por lo que somos, por lo que hacemos, por la búsqueda de ese futuro que queremos.
¡Con el pueblo todo, sin el pueblo nada!
¡Por los niños todo, por la Patria todo!
¡Patria Socialista o Muerte!
¡Venceremos!