“SI NO ES EL CAPITALISMO ¿QUÉ ES?
YO NO TENGO DUDA, ES EL SOCIALISMO”
HUGO CHÁVEZ
PALABRAS INAUGURALES IV CUMBRE DEUDA SOCIAL Y "CARTA SOCIAL DE LAS AMÉRICAS"
CARACAS, 25 DE FEBRERO DE 2005
(FRAGMENTOS)
Estamos muy contentos de estar aquí en este maravilloso evento, estamos muy alegres todos después de haber oído estos discursos que me han precedido, pues mucho más alegres. Saludo a todos, de manera muy especial, de manera especialísima a los invitados, a los visitantes, compañeros de otros países de esta nuestra América y del mundo, sean ustedes bienvenidos y bienvenidas a Venezuela, la Patria que abre sus brazos a todos.
En primer lugar, quiero dar la bienvenida a los visitantes de otros países hermanos y quiero saludar la instalación de esta IV Cumbre sobre la Deuda Social , iniciativa que vino surgiendo en estos espacios alternativos donde luchamos con la esperanza desenvainada o desenfundada (…). Vino surgiendo al calor de estas luchas este espacio para el debate, este espacio para reflexión, este espacio para las ideas, para la batalla ideológica que es parte esencial de la batalla que estamos dando por salvar al mundo y por construir un nuevo mundo mejor posible, necesario, imprescindible para la vida, para el futuro.
IV Cumbre sobre la Deuda Social y nadie puede dudar que ya este espacio se ha conformado, se ha consolidado y es hoy una de las plataformas que en América y en el mundo existen para esta batalla de las ideas y para esas propuestas que deben ser alimentadas permanentemente, deben ser construidas permanentemente en ese juego dialéctico de la teoría y la praxis, la praxis y la teoría, fundamental para el camino de la vida.
Hace poco recibí una nota de Fidel y me comentaba sobre un tema, y me decía: Chávez sobre este tema estoy pensando mucho, es decir, agregó; estoy pensando intensamente, hay que pensar intensamente voy a copiar la frase de Fidel Castro hay que pensar intensamente el tiempo que estamos viviendo, las circunstancias que estamos viviendo, no sólo en Venezuela, en América, en el mundo.
Las circunstancias van madurando y generan cambios. Las condiciones subjetivas y objetivas. Esto no depende enteramente de la voluntad de nosotros los seres humanos, los que hemos estudiado y compartimos esa corriente de la filosofía, no se trata de condiciones de circunstancias y de hombres y mujeres conscientes organizados de pueblos, de fuerzas que se desatan o no se desatan; que orientan o no orientan, que construyen o no construyen alternativas, victorias, cambios verdaderos, transformaciones profundas. Llama la atención por ejemplo, esa profunda contradicción entre un siglo en el que hubo tantos cambios el XX, pero que al final no cambió nada.
Si los abuelos de nuestros abuelos resucitarán y vieran el mundo dirían igual. Los campesinos empobrecidos, los trabajadores explotados, millones y millones y millones de hombres, mujeres y de niños en esta América Latina caribeña, en África y en Asia, viviendo en la más profunda miseria, muchos de ellos viviendo en peores circunstancias que hace cien años vivieron sus abuelos o nuestros abuelos, y creo que en eso hay que pensar un poco; y si esa idea, digamos general, la particularizamos a la economía, porque cuando hablamos de la deuda social, cómo podemos dejar de lado la economía. Decía Marx "la economía es determinante". El viejo tenía razón, la economía.
Si vamos a hablar de la Deuda Social , cómo dejar de hablar de la economía. Si particularizamos esa idea, pudiéramos entonces ya para tocar un poco más, buscar pista y concreción en lo real existencial, cotidiano de nuestra vida como pueblo, yo creo que se pudiera discutir incluso todavía más, pero creo que ya está demostrado científicamente, matemáticamente está demostrado; creo que cualquier discusión no es que sea negativa, no, toda discusión de idea es positiva, pero pudiera ser "llover sobre mojado" discutir sobre lo obvio, el modelo económico capitalista; luego barnizado con el título de neoliberalismo o el término neoliberalismo; pudiéramos llamarlo capitalismo neoliberal pues para complacer o para buscar un foco, el capitalismo neoliberal pero más allá, el capitalismo, el modelo capitalista y yo a estas horas del camino transitado no tengo dudas y creo que esa discusión ya hay que pasarla. En el marco del modelo capitalista es imposible solucionar el drama de la pobreza, es imposible solucionar el drama de la miseria, de la desigualdad.
Ahora, algunos hablan y han escrito mucho de la tercera vía, capitalismo con rostro humano, capitalismo renano, capitalismo marciano y no sé cuántos, tratando de ponerle una careta al monstruo; pero careta que le ponen al monstruo careta que cae al suelo destrozada por la realidad. Yo mismo debo confesarlo, no hace falta confesarlo, lo saben sobre todo los venezolanos, estuve transitando una época y haciendo referencias al menos y no transitando, referencias a la tercera vía, no, es mentira, es mentira.
Si nosotros queremos cancelar la Deuda Social global, mundial y no cancelarla con esa ayuda al desarrollo, yo creo incluso que los pueblos pobres del planeta deberíamos renunciar a esa mal llamado "ayuda oficial al desarrollo", debemos renunciar a ello por dignidad y exigir cambios verdaderos, no andar pidiendo limosnas y esperando que nos den. El desarrollo sustentable lo han llamado, soy contrario a ese término, ¿de qué desarrollo me habla? El desarrollo que está acabando el planeta no es sustentable y no sólo no es sustentable ese modelo de desarrollo, no es sustentable la vida del planeta si seguimos por ese camino, lo vamos acabar, le estamos robando el futuro a los que no han nacido a los nietos de nuestros hijos, el recalentamiento global; las locuras climáticas son producto de eso, verdaderas locuras climáticas. Alguien dijo hace poco "no, que el clima está loco" no es el clima el que está loco, es el mundo el que está loco, es el modelo impuesto que está loco y está enloqueciendo al clima o al planeta tierra: la capa de ozono, el deshielo, son amenazas, centenares, miles de científicos todos los días alertan sobre estos fenómenos, ¡ah! pero ellos no, su voz, su alerta no sale al aire por las grandes corporaciones mediáticas mundiales, no, ni por los medios de comunicación, casi todos son silenciados porque eso no le conviene al status quo mundial, no le conviene a las transnacionales, no le conviene al imperio el Protocolo de Kyoto ni siquiera.
Entonces, si no es el capitalismo ¿qué? Yo no tengo duda, es el Socialismo. Ahora ¿qué Socialismo, cuál de tantos? Pudiéramos pensar incluso que ninguno de los que han sido, aun cuando hay experiencias, hay logros y avances en muchos casos de Socialismo, tendremos que inventárnoslo y de allí la importancia de estos debates y de esta batalla de ideas; hay que inventar el Socialismo del Siglo XXI y habrá que ver por qué vías, muchas vías lo sabemos, lo táctico es tan variado como la mente de cada uno de nosotros.
Dicen desde Washington que somos nosotros una amenaza para los pueblos del Continente. Dicen desde Washington y hasta lo personalizan ahora en las últimas semanas, lo cual forma parte de un plan, está en marcha un plan en Washington, están dándole forma a una nueva agresión contra Venezuela, agresión que no excluye la agresión física individual, en ese caso contra mí. Porque ahora se dice que es Chávez la amenaza, es Chávez el peligro, que es Chávez el desestabilizador de la comarca; aquí hay un solo desestabilizador que se llama George W. Bush, ese es el gran desestabilizador universal del mundo, esa si es la amenaza del mundo; pero ellos dicen que soy yo la amenaza.
Porque sólo los pueblos despiertos como andan despiertos los pueblos de América Latina caribeña. Solo los pueblos organizados como andan organizándose los pueblos de la América Latina caribeña, solo verdaderos líderes que tengan el coraje de no traicionar a su pueblo se convierten en colectivo, en una amenaza a las pretensiones imperialistas del continuismo, del modelo capitalista neoliberal, explotador y colonizador. Sí hay una amenaza en América Latina. Sí hay una amenaza, pero no es Chávez, Chávez es un simple ser humano producto de una circunstancia. Chávez era militar y por la ventana de su oficina vio pasar el turbión del Caracazo y vimos como vimos a un ejército masacrando a su pueblo y Chávez y otros como Chávez (por aquí andan algunos compañeros de aquellos años) decidieron ya, ya basta.
Estamos retomando el proyecto originario de la Patria grande de Simón Bolívar. Por esto fue que lo echaron a Bolívar, porque era un revolucionario. Ellos no querían sólo la Independencia , querían Revolución, querían Patria y he allí una de las diferencias muy grandes entre los libertadores de América Meridional y la de Norteamérica. Aquellos llegaron a independizarse del Imperio para establecer otro Imperio. Legalizaron la esclavitud, acabaron con los indígenas. Aquí no. Aquí se pretendía otra cosa.
Si Bolívar hubiese vivido unos años más, yo estoy seguro, estudiando a Bolívar, al Bolívar verdadero, que Bolívar hubiera terminado siendo socialista. Estoy absolutamente seguro. Iba directo al Socialismo. A los pocos años comenzó a surgir el Socialismo Utópico.
En fin, sí se pueden hacer muchas cosas mientras cambiamos el mundo, mientras los rodeamos. "A Dios rogando y con el mazo dando", podemos hacer muchas cosas aun con las limitaciones que el mundo nos impone, ¿cuánto podremos? Hoy pudiéramos decir que estamos caminando rápido, cuán alto volaríamos los pueblos del mundo el día feliz en que seamos capaces de que cambien las condiciones que adversan nuestro caminar, yo diría: no sólo trotaremos, volaremos a la altura de nuestros sueños y de los mejores sueños, de las mejores épocas, de los mejores siglos que pasaron por el universo. El día en que podamos de verdad cambiar la estructura que domina al mundo, para eso se requiere la lucha del mundo, la lucha de los pueblos del mundo, el día en que podamos transformar esa ominosa deuda externa en inversiones para la educación, para la salud, para luchar contra el analfabetismo, para todas estas cosas y muchas más, el mundo volará libre algún día. Digo como el poeta, el gran poeta de Cumaná Andrés Eloy Blanco: si ese mundo verdaderamente grande, próspero, libre, igualitario y justo nosotros no lo viéramos con estos ojos, no importa nada que no lo veamos, nos bastará que lo vean nuestros hijos o nos bastará que en los ojos que lo vean, palpitemos nosotros con nuestros sueños y nuestra esperanza.
Qué feliz me siento de haber venido aquí a inaugurar junto a ustedes la IV Cumbre de la Deuda Social , desenfundemos pues para la batalla, muchas gracias y son ustedes muy amables por su paciencia. Muy buenas tardes.